domingo, 29 de noviembre de 2015

Julio Bañados Espinosa. La Batalla de Rancagua. Sus Antecedentes y sus Consecuencias
Capítulo XVI

CAPÍTULO XVIOsorio corta el agua de la ciudad.- Se da la orden de ataque.- Son las diez de la mañana.-Carga de los Talaveras.- Son despedazados por los defensores de la trinchera de la calle de San Francisco.- Altivez de Maroto.- Pericia de los patriotas.- Las demás divisiones son derrotadas también en el primer asalto.- Actitud de O’Higgins.- Indignación de Osorio al saber de la derrota de los Talaveras.- En despecho ordena a Barañao una carga con los Húsares.- Barañao carga con sus caballo y es destruido por la metralla.- Barañao se rehace y dispersa sus soldados por las casas y techos.- El capitán San Bruno construye una barricada protegido por Barañao.- Barañao recibe una herida grave.- Admirable salida de Maruri e Ibáñez.- Destruyen parte de la barricada enemiga.- Pasan a cuchillo a una partida de Talaveras y vuelven a la plaza.- Documentos sobre este suceso.- Maruri es hecho capitán en el campo mismo de batalla.- Concluye el segundo asalto de los realistas con seria derrota.- Al anochecer emprenden un tercer ataque y de nuevo son rechazados.- La ciudad de Rancagua durante la noche del primer día de combate.

Antes de principiar el ataque general, Osorio tuvo la previsión de cortar la acequia que suministraba agua a la ciudad, con lo cual reducía a morir de sed al ejército patriota a los habitantes de la villa. El jefe realista, apenas tuvo conocimiento que en la ciudad se habían puesto en las banderas tricolores, negros crespones, se sonrió y ridiculizó lo que él llamaba petulancia de los sitiados. Estaba tan confiado en el poder irresistible de su ejército, en el valor y pericia de sus oficiales, y abrigaba tal desprecio por las tropas de O’Higgins, que creía de buena fe que le bastaría presentarse a la plaza para rendirla.
Los hechos van a probarle lo contrario.
A las 10 de la mañana del 1º de octubre, Osorio imparte con sus ayudantes la orden de que las cuatro divisiones, que ocupan ya sus puestos de combate, se lancen a la carga en columnas cerradas de ataque.
Los jefes divisionarios no se hicieron dar segunda orden. En el acto arreglan sus tropas y se dirigen llenos de varonil entusiasmo al asalto de las trincheras.
Es muy digno de llamar la atención la carga de los Talaveras. Su activo y orgulloso comandante, el coronel Rafael Maroto, español desde la bota al kepi, hizo que su cuerpo, formado en columna cerrada y fusil al brazo como en día de ejercicio, marchase a posesionarse de la trinchera sur. Al cruzar Maroto por delante del jefe del Real de Lima, este le dijo:
- Mi coronel ¿cómo ataca Ud. en columna cuando estamos sobre las trincheras?
El altivo Maroto, con tono agrio y ceño adusto, le contestó diciéndole: “que a un jefe español no se le hacían advertencias y que los bigotes le habían salido en la guerra contra Napoleón”.
En honor de la verdad, Velasco tuvo más respeto por la estrategia al hacerle la pregunta al comandante de los Talaveras. Si asaltar trincheras con infantes lanzados en columna cerrada es un arrojo sobrehumano, no deja por ello de ser también una monstruosidad en táctica militar.
El hecho es que los bravos defensores de la trinchera sur, luego que a lo lejos de la calle de San Francisco notaron el avance impasible de los Talaveras, cargaron de metralla hasta la boca de los cañones y, poniendo de mampuesto los fusiles, hicieron las punterías con la mayor certeza posible. En esta situación quedaron en profundo silencio, esperando con fría calma que el enemigo estuviese a tiro de pistola.
Cuando esto se verificó, a la voz de ¡fuego! ¡fuego! dada simultáneamente por los capitanes Astorga y Millán, salió de la trinchera un torrente de balas de fusil y de metralla que cayeron, como puestas con la mano, al frente de las espesas columnas de los Talaveras. Estos al principio se detuvieron, después vacilaron, y al fin, acribillados, hechos pedazos, procuran salvarse y huir. Esta tarea no era tan sencilla. Envueltos ellos mismos en la angosta calle como entre las mallas de una red, sofocados por el humo de la pólvora, aturdidos con el estampido de los cañones disparados a boca de jarro, detenidos los unos por los otros en medio de la mayor confusión, seguidos de cerca por el fuego incesante de los patriotas, tropezando con los cadáveres y heridos que caían de momento en momento: aquellos bravos tuvieron que esperar que los de retaguardia volviesen atrás y se corriesen por las calles circunvecinas. En cambio los de vanguardia, abandonando sus filas, se apoyan como pueden en las paredes, se ocultan los unos tras de los otros y se arrastran por el suelo hasta conseguir despavoridos refugiarse en las casas y calles laterales.
Mientras parte de la primera división realista sufría tal descalabro, los que atacaban las trincheras del norte, oriente y poniente, después de poner en juego un valor extraordinario fueron despedazados por los patriotas que imitaban a los defensores de la calle de San Francisco en heroísmo o habilidad. Entre los asaltantes merecen especial atención los capitanes Marqueli y Casariego que llegaron con su tropa a las mismas barricadas y tuvieron que ser expulsados con la culata de los fusiles y la punta de las bayonetas.
O’Higgins con sus ayudantes, durante este primer asalto general, corría en todas direcciones, alentaba a los débiles, hacía recoger a los heridos para conducirlos a una casa que estaba al frente de la iglesia de la Merced y que había sido destinada para hospital de sangre, mandaba personalmente auxilios a los lugares más amagados, entusiasmaba a los bravos de las trincheras con su palabra, su ejemplo, su patriotismo.
Este primer ataque duró cerca de una hora, teniendo los sitiadores que replegarse no antes de haber dejado el campo sembrado de cadáveres.
Osorio, que charlaba tranquilamente con varios oficiales del Estado Mayor en una casa que había escogido para guarecerse y descansar mientras sus valientes soldados morían en sus puestos, tuvo muy luego conocimiento de la derrota de los Talaveras. Su cólera no tuvo valla. Se desbordó como torrente comprimido en su alma y lleno de despecho, ciego de furor, llama al bizarro Manuel Barañao, comandante de los Húsares de la Concordia, y le da de palabra la terrible orden de cargar a caballo, tercerola a la espalda y sable en mano, sobre la trinchera de San Francisco, advirtiéndole que arrancase y clavase los cañones que allí había.
Esta enormidad estratégica, sin nombre en la historia de los errores militares, demuestra de sobra la pequeñez de miras que como soldado y jefe tenía Osorio.
El intrépido Barañao tuvo que obedecer, aunque con experto juicio comprendió que se le lanzaba al fondo de un abismo sin salida. En tan dolorosa emergencia, perora a su escuadrón, lo organiza como puede, y diciendo a Maroto que estaba cerca de él, --de esta suerte se pelea en América--, se dirige a carrera tendida sobre la trinchera saltando cadáveres, pedazos de madera y cuanto obstáculo encuentra a su paso.
Como era de esperarse, Millán y Astorga en lugar de intimidarse se sonrieron al ver aquella barbaridad de Osorio. Inmediatamente los cañones y fusiles de la trinchera vomitan sobre el ardoroso Barañao una lluvia de fuego que lo dispersa y lo hace girar sobre sí mismo para buscar protección en las calles de atravieso. Barañao se cubrió de gloria cargando a la cabeza de sus Húsares; pero nada consiguió.
Osorio hablando de esta carga, se expresa así en su parte oficial: “Luego que el tiempo lo permita daré a V. E. la noticia correspondiente, ciñéndome por ahora a recomendar a V. E. a los jefes de las divisiones, al valiente Barañao que a la cabeza del Escuadrón con el fusil a la espalda y sable en mano entró a escape por la calle que mira al sur, en donde fue herido gravemente por una bala de metralla en el muslo izquierdo, habiéndolo sido antes su caballo por una de fusil”.
Estos desastres probaron a los realistas que Rancagua no era presa tan fácil de tomar y que era preciso emprender el asedio de la plaza de un modo más en armonía con los preceptos elementales de la táctica militar.
El primero en pensar y obrar así fue Barañao, quien mandó echar pie a tierra a sus Húsares, los hizo salir a los tejados y allí, agazapados y protegidos por los aleros, dio la voz de fuego contra los defensores de la trinchera sur. Fue en esos momentos cuando tan digno oficial, honra del ejército enemigo, recibió la herida grave de que habla Osorio y que lo imposibilitó para seguir al frente de sus tropas.
Casi junto con Barañao y protegido por éste, el capitán de Talaveras Vicente San Bruno, tan famoso más tarde por las atrocidades y crímenes que cometió durante la luctuosa Reconquista Española en expiación de los cuales fue fusilado por los patriotas después de Chacabuco, San Bruno, decimos, valiente por naturaleza, cruel hasta el delirio, hábil como soldado y fanático como buen español de aquella época, se puso a construir a una cuadra de la trinchera mencionada una especie de barricada o reducto compuesto de vigas, líos de charqui, muebles y troncos, y colocó sobre ellas cañones resguardados por sus tropas
(1).
Concluida la tarea, a las dos de la tarde se rompen los fuegos por ambos lados, a la vez que se da comienzo al segundo asalto general de las divisiones realistas.
O’Higgins tuvo en esta circunstancia una escapada que el vulgo apellidaría milagrosa y providencial. Estaba cerca del hospital de sangre de que hemos hablado, censurándole acremente a un cirujano Morán su falta de valor al ocultarse durante el primer ataque, cuando “una bala de cañón pasa por entre ambos sin herirlos”.
Después de este incidente, O’Higgins siguió su camino con dirección a la trinchera de San Francisco. Allí tuvo conocimiento de la barricada construida por San Bruno y comprendió con facilidad el gran peligro que había en dejarla en pie. Resolvió entonces ejecutar una salida para arrasarla.
Al efecto llama al denonado subteniente de la legión de Arauco Nicolás Maruri y al alférez de Dragones Francisco Ibáñez, les da cincuenta soldados escogidos (2), les señala con su espada el punto que deben atacar, los anima con su voz, hace descargar a un mismo tiempo los tres cañones de la trinchera para que los asaltantes salgan protegidos por el humo, y les dice que confía en que han de clavar la batería enemiga.
Aquel puñado de hombres inspirados por un amor sublime a la patria y movidos por un heroísmo que sólo dan la desesperación y un respeto caballeresco por el honor de la bandera que se defiende, se lanzan como leones embravecidos sobre la barricada, acuchillan con su afiladas bayonetas a los Talaveras, principian a destruir las empalizadas y se preparan para clavar los cañones cuando San Bruno, alentando con el ejemplo a sus soldados, los hace volver a la carga en mayor número y obliga a Maruri a buscar su salvación en las casas vecinas y en las calles laterales.
Millán entretanto barre con sus piezas la calle e impide así el avance del enemigo y la reconstrucción de la barricada. O’Higgins presencia en persona esta lucha de titanes desde la trinchera patriota, y organiza con increíble actividad los medios para proteger la retirada de Maruri. Como puede, por encima de los tejados o por el interior de las casas, envía a aquel heroico oficial una granada de mano, algunas municiones y el aviso de que los realistas le preparan una emboscada. En verdad, San Bruno no era hombre que se dormía sobre sus laureles. Rechazado el ataque de los patriotas, resuelve impedirles la vuelta a la plaza, cortándoles la retirada y batiéndolos hasta exterminarlos. Prepara con dicho objeto una partida de Talaveras, les da un cañón y los manda por dentro de las casas a fin de salir de atravieso a Maruri cuando intente replegarse a la trinchera de Millán. El oficial designado para ejecutar este golpe de mano cumplió al pie de la letra las instrucciones y, cruzando cercas y tapias horadadas al efecto, se pone en acecho en el patio de una casa.
Maruri, por anuncio de O’Higgins y por inspección personal, tuvo pleno conocimiento del plan de San Bruno y tuvo la feliz inspiración de sorprender a los Talaveras en su propio escondite. Concebir tan audaz proyecto, prueba elocuente del excepcional temple de alma de aquel bravo oficial, y ponerlo en práctica sobre la marcha, fue obra de segundos.
Acompañado de los sobrevivientes del asalto de la barricada realista, escaló los tejados de las casas, y arrastrándose en profundo silencio, se colocó en las alturas de los techos que rodeaban el patio en donde los Talaveras, arma al brazo y lanzafuego encendido, esperaban ansiosos el momento de cumplir su misión.
Una granada de mano arrojada al medio del patio por el mismo Maruri y que al estallar en mil pedazos produjo un estrépito horrísono, fue la señal de ataque de los patriotas y el despertar de los realistas sorprendidos. Tras del estallido de la granada, viene el fuego de los rifleros y tras de éste los osados insurgentes bajan bayoneta calada y acuchillan a cuanto talavera encuentran a su paso, escapando sólo dos.
Realizado este verdadero prodigio, Maruri volvió a la ciudad trayendo consigo un cañón, dos prisioneros y laureles inmortales. O’Higgins lo estrechó entre sus brazos y lo hizo capitán sobre el campo de batalla (3).
Igualmente rechazadas fueron las divisiones en las otras trincheras, después de dos horas de un batallar encarnizado y sangriento. Este segundo asalto terminó a las cuatro de la tarde.
El radiante sol que durante varias horas había iluminado aquel campo de lucha y de exterminio, poco a poco, sin sentir, se hunde en el horizonte, dejando tras sí arreboles de oro que a su vez son disipados por las sombras de oscura y tenebrosa noche.
Mientras los cielos parecen pedir silencio y reposo, los realistas reúnen de nuevo sus tropas y al anochecer dan un tercer asalto, tan infructuoso y tremendo como los anteriores. Se estrellan impotentes contra las bayonetas de los patriotas.
A las nueve de la noche, hora en que terminó este esfuerzo tenaz de parte del enemigo, el campo de batalla ofrece un tristísimo espectáculo. Las calles están sembradas de cadáveres; a los pies de las trincheras y principalmente en la calle de San Francisco están éstos amontonados formando piras. Las murallas y la tierra están salpicadas de sangre. En los hospitales provisorios gimen centenares de heridos. La ciudad a esas horas sólo es alumbrada por las rojizas llamaradas de los incendios que en varios puntos se declaran a causa del bombardeo y del enemigo que intencionalmente enciende varias chozas y casas. Negras e inmensas columnas de humo, coloreadas por los reflejos de aquellas hogueras, se levantan y confunden a grandes alturas.
¡Pobre Rancagua!
Durante aquella noche de angustias y dolor, los patriotas siguen impasibles en su obra de defender la plaza. Rehacen las trincheras casi destruidas con la metralla; apagan como pueden el fuego del incendio; aumentan los medios de resistencia; recogen las municiones que comienzan a escasear, beben las últimas gotas de agua a fin de apagar la quemante sed que los devora; recogen los muertos, y prestan cariñosos auxilios a los heridos.
¡Que cuadro tan digno de un pincel, inspirado por el genio y el patriotismo!
Los realistas en cambio horadan las murallas con el objeto de avanzar las operaciones del sitio, hacen nuevas barricadas; distribuyen por doquier centinelas para evitar sorpresas nocturnas; y estudian afanosos la manera de concluir con los valientes que palmo a palmo defienden el estrecho espacio de tierra en que se sustentan sus banderas, postrer refugio de la patria moribunda, tumba gloriosa de los últimos sostenedores de la gran causa de la independencia nacional.

Notas.
1. Osorio en el parte oficial de la batalla recomienda especialmente a este capitán y dice: “Al capitán don Vicente San Bruno que a fuerza de mucho trabajo construyó una trinchera en ella (en la calle del sur) para contrarrestar la del enemigo”.
2. En el número de hombres que llevó Maruri hemos seguido lo que dice su hoja de servicios que, en compañía de varios certificados de suma importancia, nos ha facilitado su hijo el teniente coronel don Juan Maruri. El documento mencionado después de enumerar los varios encuentros en que se encontró dice:” y en el sitio de Rancagua en el que se distinguió por su valor y arrojo, muy particularmente en una salida que hizo al mando de cincuenta hombres, atacando una trinchera enemiga defendida por más de cincuenta hombres, los mismos que fueron pasados a bayoneta, apoderándose de dicha fortificación con su artillería, demás armamento y municiones, por este hecho de armas, fue distinguido en el acto con el grado de capitán.
En la Memoria que se atribuye a O´Higgins se dice que Maruri e ibañez llevaron cien hombres, que los Talaveras eran cien, y que los cañones tomados fueron dos y que el primero era teniente y el segundo capitán. Estos son errores manifiestos como lo probaremos reproduciendo más adelante un certificado del mismo O’Higgins, otro de José Miguel Carrera y otro del coronel Francisco Calderón.
3. Copiamos a continuación, para que no se crea que hay hipérbole en esta narración, tres certificados que sobre Nicolás Maruri dieron tres próceres de nuestra independencia y que originales tenemos en nuestro poder:
“El conocido valor y arrojo con que se distinguió don Nicolás Maruri bajo de mis inmediatas órdenes en Chile contra el ejército expedicionario de Lima, en las acciones de Guilquilemu, Quilacoya, Gomero, el Roble y Quilo, lo hicieron acreedor, de la clase de sargento que era, a subteniente del batallón de Penco; se halló en los ataques del Quilo, Tres Montes y Quechereguas, se señaló en la batalla y ataques de Rancagua extraordinariamente, y en particular, en la salida que hizo de mi orden, con cuarenta y cinco hombres, contra una trinchera a distancia de dos cuadras de nuestra línea, sostenida por más de cincuenta hombres enemigos a los que pasó a la bayoneta, tomándoles el puesto y quitándoles la artillería, municiones y armamento que me entregó en la plaza; por cuya acción a nombre de la patria le concedí el grado de capitán de ejército que fue después aprobado, y a pedimento del interesado para que haga el uso que le convenga, le doy el presente certificado en Buenos Aires a 6 de junio de 1815.
Bernardo O’Higgins”
He aquí el segundo certificado:
“Don Nicolás Maruri me pide informe de sus servicios y empleos en Chile.
De la clase de sargento del batallón de milicias de infantería fue ascendido a la de subteniente del batallón veterano de Concepción por haber manifestado su buena disposición en la acción de Guilquilemu, contra las tropas del rey en el mes de agosto de 1813. Se halló en la acción de Quilacoya y en la de Gomero, en el Roble, en el Quilo, en los Tres Montes, y en Quechereguas. En el sitio que Osorio puso a Rancagua se comportó con un valor extraordinario e hizo una salida con poco más de cuarenta hombres contra una batería sostenida por más de cincuenta hombres; la tomó, pasó a cuchilla la tropa, y entregó el cañón con un tambor, y varias tercerolas. Por esta acción que es superior a lo que parece en el papel, se le concedió grado de capitán, grado a que ascendió con tanta más razón, cuando no se conocían entre nosotros premios por los servicios militares.
“Su patriotismo es muy acreditado y es su presencia interesante en las líneas americanas.
José Miguel Carrera”.
He aquí el tercer certificado de nuestra referencia:
“Don Francisco Calderón, coronel y comandante del batallón de infantería número 2º y mayor general en el ejército de la patria de Chile.
Certifico que don Nicolás Maruri, teniente de mi cuerpo, fue graduado de capitán, consecuente a una salida que hizo en el sitio de Rancagua contra los sitiadores, a quienes con la mayor intrepidez quitó un cañón, mató a los que lo defendían y con sólo cuarenta hombres impuso en aquella salida terror al enemigo. Este oficial fue incorporado en mi cuerpo, por infinitas acciones distinguidas en que se halló desde la entrada del enemigo en Chile, por su constancia en las fatigas, por su acreditado y extraordinario arrojo en las acciones de guerra, y por su conducta y acendrado patriotismo que todo junto hacen un hombre de los más beneméritos, y acreedores a la gracia de los que aman la libertad y sean verdaderos patriotas: a su pedimento le doy este en Buenos Aires a 20 de agosto de 1815.
Francisco Calderón”.

Julio Bañados Espinosa. La Batalla de Rancagua. Sus Antecedentes y sus Consecuencias
Capítulo XVII

CAPÍTULO XVIIBalance del combate del 1º de octubre.- La victoria estaba de parte de los patriotas.- Junta de guerra en Rancagua.- Se acuerda enviar un aviso a la 3ª división.- Sale un dragón de la plaza y llega a donde José Miguel Carrera.- Consejo de guerra de los realistas.- Osorio acuerda levantar el sitio y repasar el Cachapoal.- Protesta de sus oficiales.- Suspende la orden al saber el estado de la plaza.- Contestación de José Miguel Carrera.- Estudio de las causas de la paralización de Carrera y de la 3ª división.- Carrera pudo atacar de sorpresa a medianoche.- Pudo atacar en el principio del día.- No son atendibles sus disculpas.

Balanceando con imparcialidad los sucesos y episodios de los combates del día 1° de octubre, se llega a la lógica conclusión de que la victoria estaba de parte de los patriotas. Hasta esos instantes la plaza permanecía en poder de ellos y los enemigos habían sido totalmente vencidos en los asaltos emprendidos.
Es cierto que las municiones escaseaban, que el agua hacía falta, que las provisiones de boca disminuían de un modo alarmante; pero también es cierto que el corazón de los defensores estaba entero, el deseo de pelear intacto, los soldados y oficiales en sus puestos, las trincheras firmes como al principio, inquebrantable la voluntad de no ceder una pulgada de tierra, el enemigo no había recogido ni una esperanza de victoria y las banderas envueltas en negros crespones seguían anunciando con elocuente lenguaje que los que allí estaban sosteniéndolas fusil o lanzafuegos en mano, abrigaban como al comienzo del sitio la estoica resolución de vencer o morir.
Casi a un tiempo hubo en ambos ejércitos una junta militar para estudiar la situación.
O’Higgins reunió en la casa del cura a los jefes de mayor graduación y a los valerosos capitanes de las trincheras. En esa junta se discutió el estado de la plaza y, después de cortas y varoniles palabras dirigidas hasta el último general, quedaron acordes en defenderse hasta el último trance, en no capitular en ningún caso y en dirigir un aviso a José Miguel Carrera para que viniera en socorro de la ciudad.
Todos se preguntaban con la palabra o con el pensamiento:
¿Por qué no viene la tercera división?
¿Dónde estará acampada?
¿Habrá sido sorprendida y derrotada por alguna división realista?
¿Estará todavía estacionada en las Bodegas del Conde?
¿Se habrá replegado a la Angostura de Paine, para dar así cumplimiento al plan de José Miguel Carrera?
¿Pensará dar un asalto nocturno cuyo éxito no puede dudarse por un solo instante?
Dudas y más dudas. Sombras en el espacio y sombras en los corazones.
O’Higgins para saber a qué atenerse, resolvió mandar un emisario al general en jefe. Un dragón, un heroico dragón cuyo nombre por desgracia no ha conservado la historia, se ofreció para ir disfrazado de mujer al campamento de la 3ª división.
O’Higgins tomó un papel de cigarro y escribió: “Si vienen y carga la 3ª división, todo es hecho”.
El dragón sale por los albañales de la ciudad y se dirige con plausible audacia al campamento de la 3ª división (1).
Al mismo tiempo que estos incidentes pasaban en la ciudad, en el cuartel general realista tenían lugar otros de no menos trascendencia.
Osorio, que al comenzar el sitio miraba con desprecio a los patriotas, al anochecer del 1º de octubre su espíritu, sumergido en un mar de cavilaciones, temores y dudas, fue víctima de los mayores tormentos morales y sufrió los vértigos que se sienten cuando se contempla el fondo de un precipicio. Había desobedecido las órdenes de Abascal; porque, en vez de reembarcarse se había lanzado al ataque de las trincheras de Rancagua; en vez de enviar a los Talaveras en protección del virreinato amagado por el sur, los había diezmado en los asaltos del día; y en vez de pactar con los insurgentes de cualquier modo, había roto los tratados de Lircay y hecho imposible un convenio. Todas estas ideas y muchas más se agitaban en continuo vaivén en su alma apocada, en su carácter irresoluto, en su naturaleza sin energía y en su cabeza sin recursos y sin inspiraciones.
Después de perplejidades impropias de un soldado y de un jefe, resolvió levantar el sitio y volver al sur para embarcarse con dirección al Perú y cumplir así las órdenes terminantes de Abascal (2).
Los oficiales, sin embargo, que rodeaban a Osorio eran de un temple superior y conocían más a fondo los deberes que impone el honor militar comprometido en una acción en que el número, la fuerza y los elementos ofensivos estaban de parte del que quería dejar la victoria a los contrarios. Dentro de las imperiosas exigencias del valor, de la delicadeza y de la hidalguía, prefería quebrar en mil pedazos las espadas antes de retroceder.
Fuera de estas observaciones, hicieron ver a Osorio que, si el ejército realista abandonaba el sitio, sería atacado por retaguardia al cruzar el Cachapoal y ellos nada podían esperar de una tropa sorprendida y desmoralizada con el solo hecho de huir al frente del enemigo entre la vergüenza de una derrota (3).
La retirada se habría quizás llevado a cabo, a pesar de tan fuertes razonamientos; “pero, por desgracia, se pasaron en la noche dos soldados patriotas que descubrieron la verdadera situación de las tropas de la plaza y la escasez de recursos que comenzaba a experimentarse entre los sitiados. Con esta noticia, nadie, ni Osorio mismo, volvió a pensar en la retirada” (4).
José Miguel Carrera entretanto que seguía impasible acantonado en los Graneros de la hacienda de la Compañía, que escuchaba el terrible vocear de la batalla de Rancagua y que veía en el horizonte los siniestros resplandores del incendio que quemaba en varios puntos la ciudad, recibió el papel de O’Higgins de que el intrépido dragón mencionado fue portador y le contestó en una esquela y con el mismo soldado lo siguiente:
-“Municiones no pueden ir sino en la punta de las bayonetas. Mañana al amanecer hará sacrificios esta división; Chile para salvarse necesita un momento de resolución”.
Iguales cosas confirmó de palabra al dragón (5).
A las 2 de la mañana llegó a la ciudad el intrépido emisario con la contestación. Tan fausta nueva encendió el entusiasmo de los sitiados y duplicó sus esperanzas de victoria. Con indescriptible regocijo se pusieron a la obra de aumentar los medios de defensa y de prepararse para secundar a José Miguel Carrera.
Antes de seguir analizando las operaciones de este sitio memorable y mientras ambos beligerantes toman un ligero reposo, llega el momento de hacerse preguntas indispensables para conocer el curso de los sucesos.
¿Por qué José Miguel Carrera, durante todo el primer día de combate, estando sólo a tres leguas de Rancagua, no dio un paso, un solo paso para proteger la plaza?
¿Por qué se quedó en inexplicable inamovilidad?
¿Por qué no envió siquiera partidas de reconocimiento?
¿Por qué no preparó alguna emboscada?
¿Por qué, en una palabra, no intentó nada, absolutamente nada para socorrer las divisiones encerradas que morían como espartanos en sus puestos, entre las llamas de un incendio colosal, la desesperación de sed devoradora y los proyectiles de un bombardeo incesante?
Dice en su Diario que apenas supo que Osorio había cruzado el Cachapoal, había enviado a escape a su edecán Rafael de la Sota para ordenar a O’Higgins y a Juan José que se replegasen a la Angostura de Paine, aun a costa de perder artillería y municiones.
De la Sota corrió a comunicar la orden terminante; pero tuvo que volverse sin llenar su cometido por serle imposible entrar al pueblo circunvalado ya por los realistas.
Salvo esta orden y un avance de las caballerías de la 3ª división que no fue notada por el enemigo y que no tuvo más objeto práctico que recoger los restos de las milicias de Portus de que hemos hablado, José Miguel Carrera no hizo, lo repetimos, nada, absolutamente nada.
¿Pudo hacer algo?
Si pudo hacer ¿por qué no lo llevó a cabo?
Y de haber podido emprender cualquier ataque, ¿habría habido probabilidades de victoria?
Para resolver estos enigmas con imparcialidad y pleno conocimiento de causa, es preciso recordar la situación del ejército realista. Basta echar una ojeada a los desastres experimentados en el día y basta saber el efecto que ellos produjeron en el ánimo de Osorio, para comprender el estado de los sitiadores.
José Miguel Carrera pudo, a contar desde las diez del día, hora en que comenzó el combate, hasta las once de la noche, hora en que recibió el aviso de O’Higgins emprender dos clases de operaciones militares diversas en su naturaleza, en sus resultados y en sus probabilidades de éxito.
O se decidía por un ataque por retaguardia en pleno día, exponiéndose con ello a los percances y veleidades de una verdadera batalla campal, y pudiendo contar para la cumplida realización de su propósito con un ataque combinado de las tropas disponibles de la plaza; o bien, esperaba las altas horas de la noche para dar una sorpresa a los realistas en su propio campo, en lo cual sería ayudado por salidas simultáneas de los sitiados.
Si el primer proyecto no le daba todas las seguridades, el segundo a nuestro modo de entender habría sido coronado con los lauros de un éxito brillante (6).
¿En qué se ocupó Carrera durante el 1º de octubre?
Según él en movimientos encaminados a evitar ataques del enemigo que sólo existieron en la fantasía de unos cuantos ilusos que creían encontrar un cuerpo de tropas realistas en las agrupaciones de rocas de las montañas vecinas, en unas cuantas partidas de caballería de los mismos patriotas y en otros espejismos propios de imaginaciones acongojadas por los fantasmas de un temor exagerado (7).
¿En qué se ocupó durante la noche?
En desear el día para proteger las divisiones encerradas en la ciudad, es decir, en aspiraciones puramente platónicas.
Pero, entretanto, mientras discutimos estas graves cuestiones, las sombras de la noche se destiñen poco a poco y comienza a amanecer dibujándose en la atmósfera las primeras sonrisas de la mañana.

Notas.
1. En el contenido, tanto del aviso de O´Higgins como de la contestación de José Miguel Carrera, hemos seguido el Diario de este último. Don Juan Thomas en sus Apuntes dice que el papel de O´Higgins decía: “si carga esa división todo es hecho”.
2. “La resistencia, dice el señor Barros Arana en su obra citada, que había encontrado (Osorio) le hacía vacilar; y su debilidad le aconsejó el mal arbitrio de retirarse con sus fuerzas, dejando a los enemigos dueños del campo que él abandonaba”.
3. “En la noche del 1º, dice José Ballesteros en su obra, los jefes de división, tuvimos orden del general Osorio, comunicada por el coronel Urrejola, para desamparar el sitio y retirarse con sus divisiones a inmediaciones del río Cachapoal que no pudo verificarse por estar ya avanzados a la plaza y que de ejecutarlo en aquella tenebrosidad, habría sido perseguido el ejército realista por el general O’Higgins reunido a don José Miguel Carrera que, con su numerosa caballería, se hallaba a poca distancia de la plaza y entonces no hubiera quedado un solo realista para contar la tragedia”.
4. Barros Arana. Esta noticia no la hemos podido encontrar en ninguno de los papeles que hemos consultado, lo que nos induce a creer que ha sido dada verbalmente por los oficiales realistas a quienes el señor Barros consultó para redactar su obra.
5. El señor Benavente en su Memoria sostiene que lo que de palabra dijo Carrera había sido: “Diga Ud. que esta división no puede encerrarse en la plaza; pero que mañana atacará para que salgan las de adentro”.
Los señores Amunátegui dicen que Carrera hizo al dragón esta advertencia: “le encargó (al dragón) de palabra dijese a O’Higgins y a su hermano, que a su parecer no quedaba otro arbitrio sino intentar una salida a viva fuerza para reunírsele”.
Nos ha extrañado que los señores Amunátegui digan que Carrera “no se atrevió a escribir”, y que en consecuencia toda la contestación dada al papel de O’Higgins había sido verbal. Nos basta, para probar lo contrario, copiar lo que dice Carrera en su Diario: “El dragón salió saltando tapias y era muy posible que a su vuelta lo tomase el enemigo, porque tenía circunvalada la plaza: por eso no quise contestar por escrito sino lo muy preciso.- Por escrito le hablé así: (las palabras que hemos insertado en el texto de la narración).
El señor Juan Thomas se salta algunas palabras de la contestación de Carrera al decir en sus Apuntes que la respuesta fue: “Al amanecer hará sacrificios esta división”.
6. Con sobrada razón dice el señor Barros Arana, después de describir las escenas que tuvieron lugar en el campo realista cuando Osorio dio orden de levantar el sitio, lo siguiente:
“En aquellos momentos de angustia y confusión para los realistas, cuando la inmensa superioridad numérica no había podido salvarlos de verse rotos y desconcertados, una carga de la tercera división del ejército insurgente habría bastado para destruirlos completamente. Estaba ésta acampada en los graneros de la hacienda de la Compañía, a tres leguas de Rancagua: desde allí se oían perfectamente los cañonazos de la batalla, pero no se movió ni una sola partida para socorrer a los sitiados”.
7. Damos la palabra al mismo Carrera en su Diario:
”Avancé (luego que supo el comienzo de la batalla) la Guardia Nacional para que incomodase al enemigo con guerrillas, y este cuerpo tomó posesión de todos los potreros fincas inmediatas a la Cañada (de Rancagua).- El coronel Benavides me dio parte de una columna enemiga que por el camino de Machalí se dirigía como para la cuesta de Chada.- Un escuadrón de caballería de los Húsares se destinó al reconocimiento, y como confirmase el primer parte, me vi en la necesidad de mandar la infantería y la artillería a que se posesionasen de la Angostura para impedir que el enemigo lo hiciese, logrando impedirnos la retirada, interceptando las comunicaciones y tropas sorprendidas hasta tomar la capital.
“No tardó en saberse que la columna de caballería de Portus había sido despedazada por el enemigo. Hice avisarla para que se incorporase con la 3ª división, oficié al gobierno lo ocurrido, puse guardias en la Angostura y pedí que avanzasen las fuerzas de retaguardia que consistían en 170 artilleros con 6 piezas de artillería, 116 infantes a las órdenes del comandante Bustamante, y 150 lanceros a las de don Fernando Gorigoitía.- Con este refuerzo era bastante para facilitarse la comunicación con las tropas encerradas y para obligar al enemigo a una retirada. La infantería artillería volvió sobre Rancagua. Al anochecer estábamos en las casas nuevas de Cuadra.- Reforcé a los Húsares con dos piezas de artillería y 60 fusileros, y mandé que acampase el resto de la fuerza en aquellos potreros.
“No cesaba el vivo fuego del enemigo sobre nuestras divisiones, deseaba el día para protegerlos en cuanto nos fuese posible”. Después da cuenta detallada del aviso que recibió de O’Higgins y de a contestación que le dio.
De estos extractos se desprenden hechos de que es necesario dejar constancia:
1º De que Carrera se encontraba con fuerzas bastantes “para obligar al enemigo a una retirada”.
2º Que escuché desde el principio “el vivo fuego” sobre Rancagua.
3º Que esperaba el día para proteger las divisiones encerradas en cuanto le fuese posible.
De paso agregaremos que los anuncios que recibió de que hubiera realistas amagando la 3ª división o fuera del estrecho circuito de Rancagua, fueron falsos, como que en verdad a Osorio no le pasó por la mente separar tropas de un lugar en el que estaba en serio peligro y en grande apuros.

Julio Bañados Espinosa. La Batalla de Rancagua. Sus Antecedentes y sus Consecuencias
Capítulo XVIII

CAPíTULO XVIIIAl amanecer del día 2 de octubre O’Higgins observaba los movimientos del enemigo.- Los realistas emprenden el cuarto asalto general.- Son rechazados.- A las diez de la mañana llega la 3ª división en momentos que Osorio ordena el quinto asalto.- Progresos de José Miguel Carrera.- Las caballerías de la 3ª división obligan a retirarse a las del enemigo.- Después de estas ventajas, Carrera se queda estacionado.- O’Higgins hace una salida para ayudar a Carrera.- La 3ª división emprende la retirada y abandona a su suerte a Rancagua.

Los destellos de la aurora del aurora del día 2 de octubre, al clarear los cielos, dejan ver el campanario de la Merced, vigía de los patriotas, a un hombre bajo de cuerpo, cara llena, frente ancha, tez sombreada, pelo crespo y en desorden, ojos azules y mirada ardiente. Sus espaldas son anchas, su pecho turgente sus mejillas rojas. Viste uniforme sencillo. Su casaca y kepi está cubiertos de polvo y ennegrecidos con el humo del incendio y de la pólvora. Sus visuales están dirigidas fijamente a los Graneros de la hacienda de la Compañía. Lleno de emoción persigue las sombras que se diseñan en lontananza, creyendo encontrar en ellas las avanzadas de las 3ª división.
Penetra con las pupilas de la imaginación los bosques que circundan la ciudad y que estrechan el radio del horizonte que está al alcance de su vista. Ilusionado con los espejismos que, como el mar y el desierto, tienen el deseo y la esperanza, había olvidado por un instante que cerca de sí el ejército realista tocaba sus clarines y emprendía un asalto general, cuarto del sitio.
Aquel atalaya que silencioso y meditabundo escudriñaba el espacio, era Bernardo O’Higgins. Las descargas simultáneas que contra el enemigo hicieron las trincheras, lo hicieron bajarse del campanario para subir a caballo y dirigir de nuevo el combate.
Al abandonar la torre de la Merced, dejó en su lugar a un oficial encargado de darle cuenta en el acto que divisara alguna polvareda que anunciase la llegada de la 3ª división.
Entretanto los fuegos del enemigo y de las trincheras patriotas llevan la muerte y la desolación por doquier. La ciudad se ve envuelta en un doble círculo de llamas y de bayonetas. La tierra tiembla con el estruendo de la artillería y de la fusilería. El bombardeo no cesa un momento. Hay ocasiones que algunos valientes sitiadores llegan hasta las mismas barricadas con el ánimo de escalarlas para clavar los cañones y rendir la plaza; pero allí son recibidos a culatazos y tienen que volver cara ante las afiladas bayonetas de los heroicos defensores.
Por cuarta vez los sitiadores se ven rechazados con grandes pérdidas. Esto no impide que a lo lejos sigan dando fuego y sigan su obra de destrucción en las casas de la ciudad.
Poco antes de las diez de la mañana el vigía dejado en la torre de la Merced, al divisar por el lado de los Graneros nubes de polvo que se agitan alrededor de masas en movimiento, grita con toda la fuerza de sus pulmones:
- ¡Viva Chile!
- ¡Viva Chile!
La fausta nueva de la aproximación del general en jefe se esparció con la ligereza del rayo por la plaza, despertando en el corazón de los intrépidos defensores las fugaces alegrías de la esperanza.
Igual entusiasmo tuvieron Napoleón I y su ejército, cuando en las horas más críticas de Waterloo vieron en lontananza un punto negro que se ensanchaba y acercaba gradualmente y cuando creyeron que esa nube era Gruchy que venía con su división a decidir la batalla. En Rancagua como en Waterloo aquel regocijo y aquel júbilo iban a vivir lo que viven los devaneos de un sueño.
Los realistas aprovecharon esos instantes para emprender a las diez de la mañana un quinto asalto. En éste como en los anteriores fueron derrotados por los patriotas que se batían con la indomable fiereza de Leonidas. Morían a los pies de sus banderas y de sus cañones con el rifle empuñado, mordiendo los cartuchos o con el lanzafuego en la mano. Al caer, todavía conservaban la amenaza en el ceño y el relámpago en la mirada. Así morían los espartanos en las Termópilas.
Un sol ardiente y hermoso baña a esas horas con raudales de luz los cielos y la tierra. El calor es sofocante. Los floridos campos que alfombran el ancho valle de Rancagua, libres del hielo del invierno, ostentan los colores y poesía de la primavera.
¿Qué hace por su parte José Miguel Carrera?
En cumplimiento de su promesa, al amanecer del domingo 2 de octubre se puso en marcha hacia Rancagua, estacionándose en la Quinta de la Cuadra a una milla del pueblo. En el acto envió su vanguardia al mando de Luis Carrera con dos cañones para tomar posesión de los callejones que desembocan en la Cañada de la ciudad. Al recibir esta orden Luis Carrera, joven tan simpático e hidalgo como valiente y desprendido, avanzó por los senderos mencionados, rompió los fuegos contra “una batería que los españoles habían levantado en la boca de la cañada y sostuvo a pie firme un mortífero fuego de metralla” (1).
Entretanto las caballerías de la 3ª división capitaneadas por los hermanos José María y Diego José Benavente, se lanzan a escape a detener los escuadrones de Elorreaga y Quintanilla que venían a cargar sobre los patriotas. El avance de los Benavente hecho con intrepidez y pericia hizo retroceder a los realistas y aún más, Diego José “rechazó un escuadrón que los atacó por retaguardia” (2).
José Miguel Carrera, como pudo formó una pequeña división de 250 fusileros y con ella tomó posesión “en una venta que está a tres cuadras de la Cañada”.
El enemigo para impedir el progreso de dichas fuerzas apostó en la boca de la Cañada un cañón y algunos infantes que esparció por las casas vecinas y murallas.
Aquí quedaron los avances y tentativas de la 3ª división para marchar en socorro de la plaza. Por el momento se estacionó sin pensar más en emprender un ataque a fondo, una escaramuza o siquiera enviar guerrillas que tiroteasen la retaguardia enemiga (3).
Las maniobras de la 3ª división eran seguidas con ansiedad indescriptible por los que estaban en la plaza. Una vez rechazado el quinto asalto, O’Higgins se subió a los tejados del Cabildo para observar tranquilamente las evoluciones y adivinar los propósitos del general Carrera, a fin de secundario en la medida de sus fuerzas.
Cerca de las once del día, al ver O’Higgins que los patriotas habían hecho retroceder las caballerías realistas y al imaginar que el plan del general en jefe era penetrar en Rancagua por la calle de Cuadra, creyó llegado el momento de protegerlo en lo posible y de prestarle apoyo con los pobres recursos de que podía disponer. Al efecto ordenó una salida por la trinchera del Poniente que enfrentaba a la calle de Cuadra, para despejarla de un piquete de soldados que Montoya había mandado para apoderarse de una casa de mucha importancia para la defensa y el ataque. Inmediatamente salió el capitán Molina a la cabeza de un puñado de bravos y cargó con ímpetu irresistible. Los realistas tuvieron que huir, no antes de haber sido acuchillados sin piedad (4).
“A las 11,30 de la mañana del 2 de octubre, dice Juan Thomas, Rancagua es una victoria”.
Los defensores de la plaza al contemplar la estoica impasibilidad de José Miguel Carrera, comienzan a llamarlo con repiques de campana, salvas y señales que, como luego se verá, fueron interpretados en otro sentido.
Preocupado O’Higgins con el capitán Molina que en esos instantes se replegaba a las trincheras, había dejado de observar a la 3ª división. En ambas filas había la calma de un armisticio. Los fuegos habían cesado. Los beligerantes estaban preocupados tan sólo en lo que sucedería en la Quinta de la Cuadra.
Fue entonces cuando O´Higgins oye a su lado las exclamaciones de:
- ¡Ya corren! ¡Ya corren!
En el acto vuelve bruscamente la cabeza y pregunta:
- ¿Quién corre?
-La tercera división, le responden.
¿Qué pasaba?

Notas.
1. Señores Amunátegui en la Reconquista española.
2. Palabras dichas por él mismo en su Memoria tantas veces citada.
3. “A pesar de haber alcanzado tan importantes ventajas en los primeros momentos, el general Carrera no avanzó de ese punto. Desde allí no podía incomodar a los realistas, y ni aún alcanzaba a dividir su atención para favorecer a los sitiados, que en ese momento se batían con una heroicidad y denuedo superiores a todo elogio. Fuera del alcance de los fuegos del combate, don José Miguel permaneció a la entrada de los callejones que conducen a la Cañada de Rancagua, sin intentar ataque alguno”. --Barros Arana.-- Historia General de la Independencia.
4.  “O’Higgins, sin embargo, dice el señor Barros Arana, creyó que le había llegado el caso de cargar sobre el enemigo. En la calle de Cuadra, en donde los realistas habían hecho muchos destrozos, se presentó una partida de éstos en columna a posesionarse de una casa. El general O’Higgins despachó inmediatamente en contra de ellos al capitán Molina, a la cabeza de un piquete de fusileros. Cargaron éstos a la bayoneta, hicieron grandes estragos entre los enemigos, y, temiendo que fuesen reforzados, volvieron precipitadamente a la plaza”.
O’Higgins, en las Memorias que se le atribuyen, hablando de la salida que hizo el capitán Molina dice que la “verificó con buen suceso, cargando a la bayoneta a 150 Talaveras (este es un error porque los Talaveras estaban en la calle de San Francisco) que se habían refugiado en una casa, en la que habían hecho una carnicería del señor de ella y su familia, dejando pasados a cuchillo allí mismo 50 de esos infames chapetones, y poniendo en fuga los demás”.
Juan Thomas en los Apuntes citados, da cuenta de un incidente del sitio que no hemos visto confirmado; pero que, salvo errores de nombre y de detalle, ha de referirse al narrado por los señores Barros Arana y O’Higgins. Helo aquí:
“El general O’Higgins no duda ya de la victoria y que el enemigo huye (se refiere al momento que las caballerías de Benavente habían hecho huir a las realistas); desciende a toda prisa a la plaza y da orden instantáneamente que monten los dragones y salgan por la trinchera del sur y del oeste contra el enemigo que cree en fuga. El capitán Ibáñez y el teniente Maruri se lanzan entonces por la trinchera del capitán Astorga y acuchillan a los Talaveras en su propio parapeto. El ayudante Flores, que ha salido con otro piquete por el costado del oeste, sorprende un destacamento enemigo ocupado en saquear una familia, y lo pasa a cuchilla”. El ataque de Ibáñez y Maruri fue en el primer asalto.



Julio Bañados Espinosa. La Batalla de Rancagua. Sus Antecedentes y sus Consecuencias
Capítulo XIX

CAPÍTULO XIXRazones que da José Miguel Carrera en su Diario para justificar su retirada.- Las que da Diego J. Benavente en su memoria.- Las que dan a su vez los señores Amunátegui.- Análisis del argumento de que la plaza estaba en silencio a las 12 y que sólo se oían repiques de campana.- Carrera se contradice.- Tuvo poca previsión.- Estudio de su segunda disculpa.- No es admisible.- Su avance no debió ser sólo para reconocimiento.- Hay diferencia en las órdenes de viva voz y en las que dio en el papel que mandó a O´Higgins.- No debió moverse hasta la rendición de la plaza.- Era un proyecto censurable según la estrategia, pensar volver a Paine con tropas ya diezmadas.- Estudio de la tercera disculpa.- El enemigo no podía tomarse a Paine sin haber sido notado.- Aunque se lo hubiesen tomado, Carrera no debió abandonar a Rancagua a su suerte.- Análisis de la cuarta disculpa.- Aunque hubiese temido ser derrotado, Carrera debió entrar en auxilio de la plaza.- El honor militar y la salvación de la patria así se lo exigían.- Calumnias que se han lanzado contra Carrera por su retirada.- No hubo traición ni perfidia.- Le faltó energía y audacia.- Paralelo entre O’Higgins y Carrera.

José Miguel Carrera, en verdad, estuvo estacionado a un paso de Rancagua por largo espacio de tiempo, hasta que al fin, a las doce del día, dio orden de retirarse y volverse a la Angostura de Paine.
¿Por qué el general patriota abandonó su puesto?
¿Por qué dejó entregada a su suerte la plaza de Rancagua?
¿Por qué, después de hacer despertar bellas esperanzas a los defensores de la ciudad sitiada, los deja envueltos en las sombras de amargas decepciones y de triste desamparo?
Como este es un punto de los más graves de la historia de la Revolución de la Independencia, creemos útil exponer en extenso las opiniones sustentadas por el mismo José Miguel Carrera y por todos los principales escritores que han estudiado este problema, causa directa de la ruina de Chile, antes de dar nuestro humilde fallo.
Comenzamos por transcribir íntegras las páginas que Carrera destina en su Diario a todas las operaciones ejecutadas en el día 2 de octubre por la 3ª división.
“Al amanecer, dice, se puso en marcha la 3ª división, y no paró hasta que tomó posesión de los puntos que ocupaba la guardia nacional (es decir la vanguardia de Luis Carrera), la que no perdonaba momentos para incomodar con guerrillas al enemigo. Antes del ataque escribí al gobierno el oficio número 125. Determiné hacer lo único que se podía con una fuerza de 368 fusileros. Desmontando parte de los fusileros nacionales, se formó una división de 250 infantes que tomó posesión de una venta que está a tres cuadras de la Cañada. La guardia nacional se formó en los potreros que están a la derecha de la venta. El enemigo colocó atrincherados en las tapias 200 fusileros para contener la guardia nacional. Destacó igual fuerza sobre la infantería y otra igual por la izquierda de nuestra línea, que corrió sobre nuestra retaguardia haciendo un fuego vivísimo: el teniente coronel Benavente la sostuvo. El coronel Carrera rechazó a los que le atacaban y avanzó una pieza de artillería, que batía la que el enemigo tenía puesta en la boca de la Cañada. La guardia nacional obligó a retirarse a las guerrillas enemigas. No podía hacer más nuestra débil división: rechazó por todas partes al enemigo contra quien se mantuvo por cuatro horas a la defensiva. La guardia nacional no podía romper a lanza y pecho de caballo, los tapiales que abrigaban al enemigo, y yo no podía permitir que 250 fusileros tomasen a viva fuerza un puesto atrincherado y sostenido por fuerzas muy superiores. Lo que únicamente se podía hacer fue lo que se hizo: llamar la atención del enemigo para que los sitiados pudieran cumplir mis órdenes, incorporándose a la 3ª división, que distaba de ellos seis cuadras. Sabían muy bien los sitiados que mi división constaba de bastante caballería y de muy pocos fusileros. ¿Cómo podían presumir que yo atacase la Cañada, cuando todo el ejército enemigo estaba en posesión de ella? Si algún ignorante dice que debí hacerlo, es preciso confiese que la 3ª división podía haber batido el ejército de Osorio en campaña, por dos razones: 1ª porque en campaña podía obrar mi caballería con ventaja, y 2ª porque el enemigo en el campo no tendría casas, tapias ni trincheras en que ponerse a cubierto. Para exigir que la 3ª división atacase la Cañada es preciso confesar que debió haber seguido hasta la plaza, porque una vez vencido el punto fuerte ¿por qué no abrazar a nuestros hermanos que hacían la heroicidad de mantenerse encerrados, mientras nos dispensaban todas las glorias? Confesará también que teníamos algún objeto para encerrarnos en Rancagua dejando al enemigo en libertad para irse a la capital, si le daba ganas. Últimamente confesará una de dos cosas, o la 3ª división olvidada de las fuerzas que tenían las dos primeras, debió haber entrado a sacrificarse, por ahorrar la sangre de los que tenían obligación y necesidad de salir, o la 3ª debía conocer que la cobardía, ignorancia y abandono de los de la plaza era tal que veían la ruina de Chile con frialdad. ¡Cuál sería mi admiración cuando en cuatro horas de fuego no observábamos el menor movimiento de parte de los sitiados! El enemigo hacía movimientos sobre nuestra retaguardia, y nos presentaba fuerzas muy superiores; nada era esto, lo espantoso para nosotros era ver que mientras más nos empeñábamos los de la 3ª división, menos fuego se hacía de la plaza, llegando al extremo de callar enteramente. Me persuadí y todos creyeron que la plaza estaba capitulando o iba a capitular. ¿Qué hacer en tales circunstancias? Estoy satisfecho de haber llenado mis deberes ordenando la retirada a la Angostura, para fortificamos en aquella ventajosa posición llamando en nuestro auxilio 191 fusileros y artilleros que había dicho al gobierno se llamasen de los diferentes puntos en que no eran ya necesarios. La retirada se verificó con orden y muy despacio; en el cerro Pan de Azúcar hicimos alto y los centinelas de la altura avisaron que volvía a hacer fuego la plaza. Mandé un propio para que apresurasen la marcha de 116 fusileros, que mandaba el capitán José Antonio Bustamante, y mayor fuerza el teniente coronel Serrano, con el fin de volver en auxilio de la plaza. En estas circunstancias se me avisó que el enemigo estaba posesionado de la Angostura y marchamos a atacarlo, se falsificó la noticia y los fuegos de la plaza volvieron a cesar. Determiné pasar la noche en la Angostura, recibir allí el refuerzo y obrar al día siguiente en vista de las circunstancias. Poco duró este proyecto porque el teniente don Gaspar Manterola, del batallón de Granaderos, llegó a nosotros anunciando la rendición de la plaza, de la que se habían escapado muchos oficiales y soldados de los que tenían caballos”.
Benavente, en su Memoria, da como disculpas de la retirada las mismas de Carrera, como que toda su obra es sólo un extracto del Diario de dicho general.
Los señores Amunátegui en su Reconquista Española, en el fondo reproducen los argumentos de Carrera, diciendo:
“Carrera, después de haberse mantenido un largo espacio de tiempo en su puesto, escuchó dentro de la plaza en lugar del estruendo del combate, repiques de campana, con los cuales los sitiados pensaban dar a entender su angustia, y en vez de dar este sentido a aquella señal, creyó al contrario que era un indicio de que se habían rendido.
“Algún tiempo después de haber abandonado don José Miguel Carrera las cercanías de Rancagua, el estampido de los cañones que retumbaban de nuevo le advirtió que la ciudad no había sucumbido. Iba a dar orden de volver a ocupar la posición que acababa de dejar, cuando se le trajo la noticia de que el enemigo marchaba a apoderarse de la Angostura de Paine. Se sabe la importancia que asignaba a este puesto; así no vaciló en correr a defenderlo. Apenas se había convencido de la falsedad del aviso, supo que habían escapado de Rancagua con los dragones O´Higgins, don Juan José y algunos otros”.
Conocidas las defensas principales que se han hecho para justificar la orden de retirada que dio José Miguel Carrera con dirección a Paine, podemos ya discutirlas a la luz de los hechos, y sin pasión de ningún género (1).
Los argumentos los discutiremos uno a uno.
1º. Que a las 12 M. había profundo silencio en la plaza y que sólo se oían de cuando en cuando repiques de campana, lo que hizo creer a Carrera que la ciudad se había rendido.
Esta disculpa es inadmisible dentro del honor militar, dentro de la previsión que debe tener un jefe y dentro de la verdad histórica.
Antes de todo ¿por qué no cargó antes de esa hora, cuando los tales repiques no existían y cuando la suspensión de armas que siguió al quinto asalto de los realistas no tenía lugar?
¿Por qué permaneció, según propia confesión, cuatro horas al frente del enemigo sin emprender un ataque definitivo, sin jugar el todo por el todo?
¿Por qué después de las ventajas obtenidas por sus caballerías no prosiguió su marcha?
Sombras y siempre sombras.
Si los repiques y el silencio de la plaza podían autorizar la sospecha de una rendición, no podían autorizar que la 3ª división abandonase el campo sin que previamente de un modo claro y efectivo se hubiera constatado la capitulación.
¿Qué hechos confirmaron tal sospecha?
Ninguno.
Los realistas permanecieron en sus puestos, ninguna de sus divisiones marchó en persecución de las tropas de José Miguel Carrera, ningún movimiento ofensivo anunció con su realización la existencia de una victoria por parte de ellos.
Además, si el general patriota abrigaba esa sospecha ¿por qué no envió partidas de reconocimiento para cerciorarse de la verdad de lo acaecido?
¿Por qué no esperó que los acontecimientos por sí solos le revelasen la causa de ese silencio y de los repiques de campana?
La táctica militar, la lógica y el buen sentido no pueden aceptar una contramarcha y un repliegue al frente del enemigo, tan sólo porque se presume o se malicia que la plaza a que se iba a socorrer se ha rendido.
Pero, aceptemos en hipótesis que fuera fundado ese motivo, aceptemos que el silencio de Rancagua y los repiques de campana pudieran haber autorizado con justicia a José Miguel Carrera a abandonar a su suerte las dos principales divisiones del ejército patriota, ¿por qué entonces, preguntamos, no volvió volando en auxilio de los sitiados, cuando a los pocos minutos de haberse puesto en camino hacia Paine sintió, según también lo confiesa, el ruido de los cañones que anunciaban que los defensores de Rancagua todavía estaban en pie y toda vía tenían bríos para reanudar el combate.
Desde que Carrera declara haber sabido en el cerro de Pan de Azúcar la renovación de la batalla, debió necesaria e indefectiblemente correr en socorro de sus compañeros, aun a costa de su vida.
Esta confesión echa también por tierra la disculpa fundada en el silencio de la plaza y en los repiques de campanas que le hicieron sospechar una rendición.
2º. Que el objeto que tuvo la marcha de la tercera división hasta llegar a los callejones que desembocan en la Alameda o Cañada de Rancagua, fue tan sólo para proteger la salida de los sitiados y después dirigirse todos juntos a la Angostura de Paine.
También es inaceptable.
Según Carrera, la contestación que dio a O’Higgins cuando éste le escribió pidiéndole municiones y la carga de la tercera división constó de dos partes: una escrita y otra verbal.
La escrita fue:
“Municiones no pueden ir sino en la punta de las bayonetas. Mañana al amanecer hará sacrificios esta división. Chile para salvarse necesita un momento de resolución”.
¿En qué parte de esta esquela dice que se moverá, no para socorrer a los sitiados, sino para proteger la retirada de ellos?
¿Dónde le avisa que la protección consistirá sólo en llamar la atención del enemigo, a fin de facilitar a O’Higgins la salida con sus divisiones?
La parte verbal de la contestación se contiene en la siguiente frase del Diario de Carrera:
“Premié al soldado (el dragón) con dos onzas de oro y le repetí muchas veces, dijese a O’Higgins y a Juan José que no quedaba otro arbitrio para salvarse que hacer una salida a viva fuerza para reunirse a la 3ª división que los sostendría a toda costa”.
Advertimos que no hay comprobación de ningún género acerca de que el dragón haya dado el recado verbal.
¿Pero, por qué no se escribió la orden fundamental?
¿Por qué se dijo de viva voz, algo que se contradice con lo escrito?
¿Por qué de palabra se dice: salgan ustedes de la plaza, y en el papel se dice: al amanecer hará sacrificios esta división, es decir, marcharemos en socorro de ustedes?
Puntos inexplicables, manchas negras que oscurecen la verdad de lo sucedido.
Supongamos que el dragón hubiese cumplido al pie de la letra las instrucciones, hecho que no está demostrado.
¿Qué habría pensado O’Higgins?
¿Qué camino habría escogido?
¿A qué le habría hecho juicio y dado más crédito, al papel o al recado?
Apuremos todavía más la hipótesis.
Supongamos que Carrera hubiera estado íntimamente persuadido de que O’Higgins había recibido la orden tal como la escribió ¿qué línea de conducta debió observar?
Debió comenzar por hacer demostraciones encaminadas a facilitar la retirada de los sitiados. Esto se hizo según él.
Pero cuando vio que los de la plaza no salían ¿por qué no procuró investigar lo que podía pasar?
Prima facie, como jefe precavido, debió colocar el secreto de la inamovilidad de O’Higgins en las dos haces del siguiente dilema: o no recibió la orden o si la recibió no la pudo cumplir por no tener medios ofensivos disponibles después de veinticuatro horas de combate.
En el primer caso, hecho por lo demás muy natural porque al ojo de Carrera no podía ocultársele que el dragón pudo muy bien haber sido apresado por el enemigo, debió atacar a toda costa porque no se podía dar cumplimiento a una orden no recibida.
En el segundo caso, hecho también muy posible, debió a su vez atacar, porque era más lógico que cargara el que contaba con tropas más descansadas y frescas.
Aun en la peor circunstancia, aun cuando Carrera se hubiese paralogizado hasta el último extremo; no por ello habría estado autorizado para retirarse. Si su error de concepto podía atenuar la falta de cargar, no podía ni puede autorizar un abandono total de sus posiciones y un repliegue que era un desaliento para los patriotas y un anuncio de victoria para los enemigos.
Inútil nos parece agregar que la idea de acercarse a Rancagua para concentrar las divisiones y volverse a la Angostura de Paine, es un error militar de los más graves y trascendentales que se pueden cometer. Para demostrar este aserto nos basta referirnos a las alegaciones que hemos hecho antes cuando discutimos los planes de ambos caudillos, en donde probamos hasta la evidencia las fatales consecuencias que habría producido el hecho de ejecutar maniobras muy peligrosas y hacer defensas sucesivas con tropas en su mayor parte reclutas, desmoralizadas y sin elementos de movilización.
3º. Que José Miguel Carrera, cuando en el cerro de Pan Azúcar quiso volver en protección de Rancagua por habérsele dicho que el combate había comenzado de nuevo, no pudo ejecutar su proyecto porque “en estas circunstancias se le avisó que el enemigo estaba posesionado de la angostura y marchó a atacarlo”.
¡Ah! ¿Conque esa garganta, “las Termópilas de Chile”, que era más inexpugnable que Rancagua y que, si se hubiese colocado allí el ejército patriota, habría sido la tumba de los realistas que contaban cinco mil nombres disciplinados, iba ahora a ser atacada por 966 soldados bisoños con esperanzas de éxito?
¿Conque este proyecto absurdo, que no puede justificarse jamás por la estrategia y la previsión militar, es disculpa bastante para entregar a su suerte a Rancagua que hacía ya cerca de treinta horas que resistía heroicamente?
¿Conque más valía para los intereses de la patria lanzarse con un puñado de reclutas a tomarse a viva fuerza la Angostura de Paine en poder del enemigo, que salvar las divisiones que sucumbían dentro de la ciudad?
En todo esto hay contradicción y falta de buen sentido.
Además, ¿cómo es imaginable que Carrera pudiera creer en la superchería de que los españoles se habían posesionado de Paine?
¿Por dónde habrían cruzado sin que antes hubiesen tenido que chocar con la 3ª división?
Carrera que había escogido esa garganta para punto de defensa, a despecho de la opinión contraria de O’Higgins ¿no sabía que para ocupar a Paine, viniendo del sur, era preciso tomar caminos que él mismo ocupaba o, por la inversa, era necesario hacer un larguísimo movimiento circular y marchas diagonales por ásperos cerros que no podían ejecutarse ni en horas, ni en uno o dos días?
Doblemos la hoja por respeto a la lógica.
4º. Del fondo de la argumentación de Carrera se desprende que no cargó por que no se encontraba con las fuerzas suficientes para hacerlo con probabilidades de éxito. Que si hubiese atacado con su división habría sido derrotado.
¿Es aceptable esta razón?
Siendo cierto positivo que él y sus soldados habrían sido despedazados al emprender el asalto ¿aun así estaba obligado a tentar un socorro?
Sí, sí y mil veces sí.
En Rancagua los patriotas, defensores de una gran causa, jugaban el todo por el todo. Si vencían, su victoria habría puesto sobre bases inconmovibles la independencia nacional; si eran derrotados, la patria sucumbía con ellos.
En tal circunstancia no se podía adoptar otro plan que el que se encierra en el lema legendario del ejército chileno: vencer o morir.
Por eso la obligación de Carrera era entrar por la razón o la fuerza, aunque fuera preciso quedar en la demanda en compañía de todas sus tropas.
La guerra en que el país estaba envuelto no era una guerra común, como las que de tiempo en tiempo tienen las naciones, se trataba de una lucha revolucionaria, desesperada, resuelta. Esta clase de luchas exigen heroísmo, sacrificios superiores, resoluciones supremas.
Los defensores del país y de los principios revolucionarios, en aquellas horas de angustia y de prueba, estaban divididos en dos partes: los que morían en Rancagua y los que rodeaban a José Miguel Carrera. Las probabilidades de victoria descansaban en la unión de las dos. El descompaginamiento era una ruina segura, infalible.
Si hubiera existido en Santiago o en cualquier otro punto del país algún cuerpo de ejército patriota, Carrera habría tenido cierta aparente razón para haberse retirado por serle imposible vencer, a fin de unirse al cuerpo mencionado y volver a vengar a los hermanos que habían sucumbido en Rancagua. Pero esto no sucedía en el caso en cuestión; luego estaba de todos modos constreñido a volar en socorro de los sitiados.
Como se ve, ninguna de las alegaciones resiste al más ligero examen.
Esto ha hecho que los enemigos de Carrera se hayan atrevido a sostener que fue un traidor, que lo que se propuso fue dejar morir a O’Higgins y que si no atacó fue por cobardía.
Nada creemos y todo lo rechazamos con indignación.
Pero lo que es innegable, lo que flota sobre el mar de opiniones encontradas, lo que nadie podrá conmover jamás por jamás, es un hecho que fluye de por sí, y es que José Miguel Carrera no tuvo la audacia suficiente para lanzarse con su división en auxilio de Rancagua y estrellarse con las bayonetas de Osorio. No fue un cobarde; pero no quiso ser un héroe. No fue ni traidor ni desleal, pero le faltó en ese momento la llama de inspiración que tantas veces después, en el curso de su agitada existencia y hasta en el patíbulo, ardió en su corazón e iluminó su mente. Pudiendo haber decidido la victoria, aun a costa de su vida, como Desaix, prefirió desempeñar el modesto papel de Gruchy que por cuestiones de ordenanza y de táctica, sin quererlo, dejó que ingleses y prusianos destrozasen en Waterloo la corona de Napoleón el Grande.
Pero lo que sucumbió en Rancagua, Waterloo de Chile, no fue un imperio deleznable: fue todo un país.
Rancagua fue la tumba de la patria vieja. Allí cayó envuelta en sus banderas y salpicada con la sangre de sus mejores hijos. Luego, muy luego, como Lázaro volverá a la vida al sentir sobre su corazón yerto el calor de nuevo heroísmo y de nuevas luchas.
Hay algo curioso de observar en los caudillos principales de la patria vieja, O’Higgins y Carrera.
O’Higgins en las batallas, en medio de los peligros, tomaba las proporciones de un jinete; sus faltas y debilidades se borraban como por efecto de magia; el hombre desaparecía para dar lugar al león de agitada melena, de quemantes miradas y de aspecto majestuoso. Nunca en los combates se le vio flaquear, siempre fue el primero, y su gorra de soldado, como el alba pluma del casco de Enrique IV, se ostentaba siempre en donde el peligro era mayor, en donde se decidía la victoria o la muerte.
En cambio, en el poder, influenciado por consejeros que no siempre fueron buenos, sofocado en la atmósfera maligna del palacio, aguijoneado por sociedades secretas y por diplomáticos que muchas veces abusaban del noble corazón de él y de sus ingenuidades, se dejó arrastrar por senderos extraviados y levantó odios y resentimientos que apenas han amortiguado la pesada lápida de la proscripción primero y del sepulcro después.
En José Miguel Carrera, hay dos personalidades distintas y muy bien caracterizadas: el hombre de poder y el perseguido en su patria y fuera de su patria.
En el poder, sea dictador, miembro de Junta de Gobierno o General en Jefe, no figuró en toda su majestad, no desplegó las fuerzas ocultas del genio poderoso con que lo dotó la naturaleza. En sus cortos períodos de poder fue donde cometió los grandes errores militares y políticos que se llaman sitio de Chillán, sorpresa del Roble, revolución contra Lastra, desconocimiento de los tratados de Lircay y retirada cerca de Rancagua que a nuestro juicio es el mayor.
Pero, libre de mando, perseguido, odiado, proscrito, revolucionario, en la prisión, puesto fuera de ley, víctima de las dos tremendas fatalidades que se llaman mala estrella y enemigos, errante por doquier, perdido entre salvajes, sin más regazo que la pampa, sin más techo que los cielos, sin otra esperanza que un patíbulo y sin otro pan que el amargo del destierro: entonces el hombre se cambia en titán o en su persona se refleja algo del genio de César perdido con sus legiones entre los ríos, bosques y montañas de las Galias.
Ambos querían la independencia de su patria; pero por diversos caminos.
Carrera anhelaba conseguirla estando él y sólo él a la cabeza; para O’Higgins era lo mismo el puesto de capitán de la nave que surcaba mares procelosos, que el de cabo de cañón.
Carrera no admitía ni superiores ni iguales; O’Higgins los admitía y los buscaba.
Carrera era orgulloso hasta la altanería; O’Higgins modesto hasta la humildad.
Carrera había nacido para mandar sin ser mandado; O’Higgins para mandar y ser mandado.
Carrera era ambicioso hasta el delirio; O’Higgins sin pretensiones.
Carrera, en fin, quería engrandecer a la patria para engrandecerse él; O’Higgins deseaba con todo el entusiasmo de su alma engrandecer y libertar a su patria, aunque personalmente quedase pequeño y esclavo.

Notas.
1. Sostiene el señor Vicuña Mackenna en nota puesta a la Reconquista Española de los señores Amunátegui y en otra colocada en elOstracismo del general O’Higgins, que el heroico coronel Luis Carrera rompió su espada en la Alameda de Rancagua al recibir la orden de contramarchar. No hemos encontrado un justificativo de esto; pero no extrañarnos tal acción en un joven tan valiente y pundonoroso como Luis Carrera.

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Fiestas y celebraciones tipicas de Chile

Fiestas y Celebraciones
de la Republica de Chile

Fiestas Patrias:

Se celebran durante todo el mes de septiembre, pero especialmente los días 18 y 19, con ramadas, juegos populares y desfiles; entre éstos el más importante es la Parada Militar que se realiza en Santiago, en la elipse del Parque O’Higgins el día 19 de septiembre, Día del Ejército.
En algunas localidades se celebra el llamado “18 chico” el fin de semana siguiente a las Fiestas Patrias; en estas fechas es también tradicional la fiesta de la Pampilla en Coquimbo.

Fiesta de la Vendimia:

Al final de la temporada de cosecha de uvas se reúnen hombres y mujeres vendimiadores en una gran fiesta. En ella se mencionan España y Francia, tanto en los brindis como en las canciones que los acompañan; ello se entiende al relacionarlo con la llegada de las primeras cepas de origen español y los primeros técnicos franceses.

Putre:

Carnaval de Putre: Esta celebración se realiza en los últimos días de febrero, antes de cuaresma. Acuden a ella habitantes aimaras de los poblados altiplánicos. Además de música y comida, hay bailes, máscaras y disfraces que representan la cosmovisión andina.

Codpa:

Fiesta de la vendimia de Codpa: Entre marzo y abril se realiza, en la localidad de Codpa, la fiesta de la vendimia de las uvas con las cuales se elabora el vino pintatani, grueso y frutoso.

Caspana:

Enfloramiento del ganado: Entre enero y marzo, se realiza en todos los corrales familiares del poblado andino de Caspana una particular ceremonia que incluye bailes, cantos y rogativas, en la cual se coloca lana a los animales.

Chiu Chiu:

Via crucis en Chiu Chiu: Entre marzo y abril, para Viernes Santo, se realiza en el pueblo altiplánico de Chiu Chiu un tradicional via crucis español que incorpora elementos criollos haciendo de la celebración un interesante espectáculo.

La Tirana:

Fiesta de la Tirana: Esta fiesta religiosa se lleva a cabo cada 16 de julio en la localidad nortina de La Tirana. La celebración se realiza en honor a la Virgen del Carmen y es una de las más importantes y conocidas del país. Destaca por los bailes, los cantos, la gran cantidad de fieles venidos de todo el país y en especial por las máscaras y disfraces de múltiples colores.

Pica:

Fiesta de Reyes: Se realiza en la localidad de Pica, a 117 km. al sureste de Iquique a 1.300 m. sobre el nivel del mar. Su celebración se extiende a grandes ciudades como Arica e Iquique, en las cuales los adornos navideños de casas y locales comerciales se mantienen hasta dicha fecha.

Aiquina:

Virgen de Guadalupe de Aiquina, 8 de septiembre. Se celebra en el poblado de Aiquina, ubicado a 75 km. al noreste de Calama y a 2.980 m. de altura. La fiesta tiene una duración de cinco días y se inicia tres días antes de la fecha indicada.

San Pedro de Atacama:

Carnaval atacameño: Durante la segunda semana de febrero, tanto en San Pedro de Atacama, como en Chiu Chiu, Caspana y los demás pueblos atacameños de la zona, se celebra un carnaval con disfraces, bailes típicos y degustación de gastronomía y bebidas típicas de la región.

Vallenar:

Fiesta del Roto Chileno: El fin de semana más cercano al 20 de enero se celebra en la quebrada de Pinte, hacia el interior de Vallenar, un festival costumbrista organizado por la junta de vecinos en el que se realizan competencias típicas chilenas.

El Tránsito:

Fiesta huasa de El Tránsito: Durante la segunda semana de febrero el club de huasos de la localidad de El Tránsito realiza una fiesta que consiste en competencias campesinas y espectáculos folclóricos.

San Félix:

Fiesta de la vendimia de San Félix: Durante todo febrero en el pueblo de San Félix, a doscientos kilómetros de Copiapó, en el valle del río El Carmen, se realiza la principal fiesta de la zona, que es organizada por la junta de vecinos. A los bailes en la plaza los fines de semana acuden habitantes de todo el valle y culmina con un festival gastronómico y un concurso de artesanías locales.

San Fernando/Copiapó:

La Candelaria, primer domingo de febrero. Su celebración se efectúa en la localidad de San Fernando, a 4 km. al este de Copiapó. También es venerada en otros puntos del país. La Virgen de la Candelaria se representa con una vela en las manos como símbolo de la purificación de la mujer. Es una de las fiestas más antiguas del norte y reúne a fieles de todo el país y de naciones limítrofes.

Tierra Amarilla:

Fiesta del Toro Pullay: En la localidad de Tierra Amarilla se celebra, a finales de febrero, esta antigua fiesta costumbrista con comparsas por las calles que acompañan a personajes disfrazados que representan el bien y el mal.

Los Choros:

San José Obrero: El santo carpintero es celebrado el 19 de marzo en Los Choros con una fiesta religiosa que cuenta con bailes chinos de la zona y de otras localidades y regiones.

La Serena:

Virgen del Rosario: Con cantos antiguos y tradicionales se manifiesta el 8 de enero en la localidad de Diaguitas, en La Serena, la devoción a la Virgen del Rosario. Una fiesta y una procesión cierran esta celebración.

Salamanca:

Señor de la Tierra: El segundo domingo del mes de enero se celebra en la localidad precordillerana de Cunlagua, cercana a Salamanca, la Fiesta del Señor de la Tierra, la más importante de la comuna y en la cual se pueden apreciar las faenas agrícolas y ganaderas.

Monte Patria:

Festival de Tulahuén: A 45 minutos hacia la cordillera desde Monte Patria se realiza, durante la segunda semana de febrero, una exposición de vinos, quesos y tejidos.

Vicuña:

Fiesta de la vendimia en el Valle del Elqui: Durante todo febrero en Vicuña se celebra la vendimia con bailes, música y actividades campestres. En Paihuano se realizan fiestas típicas, como la pampilla de verano, la noche de estrellas y el Festival de la Voz de la Uva.

Sotaquí:

Fiesta del Niño Dios, 6 de enero. Se celebra en el pueblo de Sotaquí, ubicado a 8 km. de Ovalle. En ella toman parte creyentes chilenos y argentinos. Destacan las hermandades de danzantes ataviados con vistosos trajes de vivos colores y muy adornados.

Combarbalá:

Encuentro artístico de Combarbalá: Durante semana santa en la localidad de Combarbalá, pueblo dedicado a la explotación de la piedra combarbalita, en la Región de Coquimbo, se realiza un encuentro de pintores y escultores nacionales y regionales.

La Ligua:

Tejidos de La Ligua: Cada mes de enero, durante una semana se realiza una feria de los tradicionales tejidos de La Ligua, organizada por la Municipalidad en la Plaza de Armas.

Calle Larga:

Fiesta en Calle Larga: En el mes de enero, en la localidad de Calle Larga se realiza una fiesta en torno a la cosecha del trigo. La actividad se inicia acumulando las gavillas y seleccionando las yeguas. Durante la trilla hay bailes campesinos, competencias, actuación de conjuntos folclóricos y gastronomía típica.

Olmué:

Festival del Huaso de Olmué: A fines de enero se realiza en Olmué este tradicional festival de la canción folclórica, uno de los más importantes del país, organizado por la Municipalidad.

San Bernardo:

Festival de San Bernardo: La última semana de enero tiene lugar el Festival Nacional de Folclor de San Bernardo, la competencia musical más importante en este género. Durante cinco días se presentan grupos nacionales y extranjeros en el anfiteatro de San Bernardo.

Culiprán:

Festival del choclo cabello rubio: Esta festividad que se realiza durante febrero en la localidad de Culiprán, famosa por su producción de choclos, reúne a las familias de los campesinos para la compra de productos agrícolas. Este es uno de los eventos más importantes de la zona para los agricultores de la comuna de Melipilla.

Los Andes:

Fiesta huasa y trilla a yeguas: En la primera semana de febrero, en San Esteban, Los Andes, se realiza un festival folclórico que se festeja con trilla de yeguas, carreras a la chilena y otras competencias campesinas, además de comidas típicas. Gran cantidad de público se reune en el Parque Municipal La Hermita.

Limache:

Virgen de las Cuarenta Horas: En el último domingo de febrero, gran cantidad de fieles se dirige a la parroquia Santa Cruz de Limache, donde, durante cuarenta horas, se celebra esta fiesta religiosa en honor a la virgen.

Casablanca:

Encuentro Nacional de Payadores: A mediados de marzo, durante dos días, se celebra en Casablanca, un encuentro nacional de payadores, al cual acuden cultores y estudiosos de esta expresión folclórica de todo el país.

Virgen de Lo Vásquez:

Virgen de Lo Vásquez, 8 de diciembre. Esta festividad se realiza en el Santuario de Lo Vásquez, a 32 km. de Valparaíso. Es la más significativa de las fiestas de V Región. Gran cantidad de peregrinos llegan a ella a pagar sus mandas.

San Felipe:

Fiesta de la vendimia en San Felipe: Con motivo de la vendimia, durante marzo se desarrolla en San Felipe una fiesta tradicional con actividades culturales y folclore, en la que participa un numeroso público.

Zona Central:

Fiesta de Cuasimodo: La fiesta de Cuasimodo, que se celebra entre marzo y abril, adquiere gran colorido y masividad en las localidades de Lo Abarca, Cuncumén, Lo Barnechea, Llay Llay, Casablanca, Maipú, Talagante, Conchalí e Isla de Maipo. En esta celebración religiosa callejera, que se realiza el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección, el sacerdote lleva la comunión a los enfermos, acompañado por huasos en carros, caballos y bicicletas, adornados con flores, papeles, banderas chilenas y otras estampas.

San Clemente:

Encuentro chileno-argentino: Durante la primera quincena de enero se realiza el Encuentro chileno-argentino en el límite fronterizo Paso Pehuenche, en San Clemente. Se trata de un evento organizado por las municipalidades de ambos lados de la cordillera (San Clemente en Chile y Malargue en Argentina). Incluye música folclórica, bailes y competencias deportivas.

Cauquenes:

Fiesta de San Sebastián: Entre el 15 y el 21 de enero se celebra en Colbún la Fiesta de San Sebastián, en la que fieles y devotos peregrinan durante una semana para pagar favores y mandas al santo en la localidad de Panimávida. El 20 de enero se celebra al mismo santo en una peregrinación hasta Pelluhue, en Cauquenes.

Cachivo:

San Sebastián de Cachivo: El 20 de enero y el 20 de marzo, en Cachivo, camino a Las Lomas, se celebra a San Sebastián con una fiesta de gran colorido en la que intervienen gran cantidad de tradiciones locales. Miles de personas llegan a pagar sus mandas hasta el santuario, ya sea caminando, en carretelas o a caballo.

Pelluhue:

Festival de la Trilla: La última semana de enero, en el gimnasio municipal de Pelluhue, se celebra un festival de la canción con la participación de destacados folcloristas nacionales. Se trata de un certamen competitivo de gran nivel y trayectoria.

Quiñipeumo:

Festival de la Sandía: La última semana de enero se realiza en el pueblo de Quiñipeumo, Maule, este festival que reúne a agricultores y campesinos en torno al folclor. Juegos criollos, competencias deportivas y musicales, además de la elección de reina, forman parte de la celebración.

Pelluhue:

Trillas a yegua suelta en Pelluhue: A fines de enero y principios de febrero en la localidad de Pelluhue se realiza la trilla a yegua suelta con encuentros campesinos costumbristas, amenizados por grupos folclóricos y cantores populares. El dueño de casa, con apoyo de la municipalidad, ofrece comida y tragos típicos.

Amerillo:

Carnaval del agua: A fines de enero e inicios de febrero, en la localidad de Amerillo, por la ruta internacional El Pehuenche, se realiza una fiesta tradicional que incluye elección de reina, juegos criollos y un espectáculo artístico bailable.

Licantén:

Rodeo oficial de Licantén: El rodeo de Licantén, que se celebra la primera semana de febrero es el más importante del sector. De él salen representantes para la competencia nacional y regional. Hay demostraciones de riendas y amansaduras.

Linares:

Feria internacional de artesanía de Linares: Durante la segunda quincena de febrero se realiza en Linares una feria de artesanía que reúne exponentes seleccionados de la artesanía tradicional de diferentes países.

Coihueco:

Coihueco y sus raíces criollas: Durante la primera quincena de enero se realiza en Coihueco, Chillán, una fiesta de tres días para mostrar la música, el baile, la gastronomía y las actividades campesinas tradicionales de la zona. El evento se realiza en un escenario flotante en el embalse de Coihueco.

Yumbel:

San Sebastián de Yumbel: El 20 de enero y el 20 de marzo se celebra a San Sebastián en Yumbel. Miles de peregrinos, que recorren largas distancias caminando, e incluso de rodillas, llegan de todo el país a rezar y a pagar sus mandas a la iglesia parroquial, donde se encuentra la imagen del santo, en una muestra impresionante de devoción religiosa popular.

Santa Cruz:

Fiesta de la vendimia en Santa Cruz: Con motivo de la vendimia, durante marzo se desarrolla en Santa Cruz una fiesta tradicional con actividades culturales y folclore, en la que participa un numeroso público.

San Ignacio:

Rodeo oficial de San Ignacio: El primer fin de semana de febrero, en la medialuna de San Ignacio, se realiza un rodeo de alto nivel, que cuenta con la participación de destacadas colleras a nivel regional y nacional. Es organizado por el Club de Huasos Rodeo Chileno.

Yungay:

Fiesta de la Candelaria en Yungay: En la capilla de Yungay, a 69 kilómetros de Chillán, se celebra el 2 de febrero una misa en honor a la Virgen de la Candelaria, en la que se bendice la imagen de la divinidad. En la cercana localidad de Pangal del Bajo se realiza una fiesta criolla con ramadas, vinos y comidas típicas.

Tirúa:

Feria costumbrista de Tirúa: En la comuna de Tirúa se realiza, durante la primera quincena de febrero, una feria costumbrista con actividades culturales, muestra de artesanías, productos agrícolas y degustación de comidas típicas.

Puerto Saavedra:

Fiesta de San Sebastián en Puerto Saavedra: El 20 de enero se celebra en la localidad de Puerto Saavedra una fiesta religiosa en honor a San Sebastián con abundante comercio.

Carahue:

Semana de Trovolhue: La cuarta semana de enero se celebra la semana de Trovolhue, en la localidad cercana a Carahue. La celebración incluye gastronomía, folclor y recreación.

Villarrica:

Muestra mapuche de Villarrica: Durante el verano se realiza una exposición en la feria mapuche de Villarrica. Allí se pueden encontrar trabajos de importantes artesanos, además de la reproducción a escala real de una ruca construida en totora y junquillo.

Futrono:

Nguillatún en Futrono: En la localidad de Futrono, a orillas del Lago Ranco, en la Región de los Lagos, desde el 12 hasta el 14 de febrero se realiza un nguillatún mapuche. Se trata de un ritual colectivo de acción de gracias y petición por las cosechas y el bienestar de la comunidad.

Niebla:

Encuentro costumbrista de la Costa: A 20 minutos de Valdivia, en Niebla, se realiza durante la segunda y la tercera semana de febrero un encuentro cultural, costumbrista y gastronómico en el cual se venden comidas típicas y artesanía.

Frutillar:

Exposición de artesanía local de Frutillar: Entre el 15 de enero y el 15 de febrero se realiza en el Colegio Bernardo Phillippi de Frutillar una muestra de artesanía local organizada por la Municipalidad.

Frutillar:

Fiesta criolla de los colonos en Frutillar: El primer domingo de febrero tiene lugar en la Colonia La Radio, en Frutillar, una festividad que incluye carreras a la chilena, juegos criollos, cabalgatas, paseos en carretón y espectáculos folclóricos. Hay un gran despliegue de comidas típicas: asados al palo de cerdo, de cordero y de vacuno, anticuchos, cazuelas, curanto, empanadas, sopaipillas, pastel de choclo, tortillas, kuchen, tortas, mote con huesillos, entre otras cosas.

Carelmapu:

Fiesta de la Candelaria en Carelmapu: El 2 de febrero se realiza, en honor a la Virgen de la Candelaria, una peregrinación de feligreses en la localidad de Carelmapu. Llegan allí gran cantidad de embarcaciones engalanadas, provenientes de la Isla de Chiloé. La celebración dura un día entero.

Caulín:

Festival santuario de las aves Caulín: Durante todos los fines de semana del verano, en la localidad de Caulín, a 9 kilómetros del Canal de Chacao, se lleva a cabo una fiesta costumbrista incorporada dentro de las actividades turísticas de Ancud que incluye artesanía, folclor y gastronomía.

Castro:

Fiesta tradicional de Nercón: Gastronomía, folclor y faenas tradicionales forman parte de la fiesta campesina que el 5 de febrero tiene lugar en Nercón, a pocos minutos de Castro. Al otro dia la celebración se repite en La Estancia, a 5 kilómetros de Castro.

Llau Llau:

Maja chilota: El 13 de febrero en la localidad chilota de Llau Llau, se realizan faenas tradicionales y una fiesta campesina para la elaboración y degustación de la chicha de manzana.

Quemchi:

Festivales costumbristas chilotes: A mediados de febrero, durante el fin de semana, en la localidad de Quemchi, a 60 kilómetros de Ancud, se organiza un festival musical que incluye gastronomía y artesania. En tanto, el tercer fin de semana del mes se realiza en el Parque Municipal de Castro el Festival Costumbrista Chilote, que incluye muestra cultural, folclor, faenas típicas, artesanía, gastronomía, y exposición de las distintas variedades de papas nativas. En Puerto Natales todos los años, en febrero, el Centro Hijos de Chiloé, que agrupa a inmigrantes de la isla, organiza un encuentro musical que busca preservar las costumbres chilotas.

Punta Arenas:

Ganado de Punta Arenas: La primera semana de febrero, durante tres días se realiza la Feria Ganadera Expogama en Punta Arenas, organizada por la Asociación de Ganaderos de Magallanes. Incluye exposición de ganado y gastronomía local.

banderas y escudos de Chile

banderas y escudos de Chile

cuatro siglos de uniformes en chile

Batallas y combates en la Historia de Chile

1485:
Batalla del río Maule: Los mapuches detienen el avance de los incas que lleguen en su dominación hasta las márgenes del río Maule. Tal acción hace que los habitantes del sur del Maule sean conocidos por los incas como "poromaucas, palabra que se españolizó como promaucaes. Existe una duda razonable sobre la fecha, que bien podría ser hacia 1520.

Septiembre 1536:

Batalla de Reinohuelén: Combate librado en 1536 entre conquistadores españoles al mando de Gómez de Alvarado y guerreros mapuches, en la confluencia de los ríos Ñuble e Itata, en Chile.
Enero 1541:
Combate del Mapocho: Don Pedro de Valdivia se puso en contacto con el cacique Vitacura, principal representante de los incas en estas tierras, manifestándole la intención de levantar una ciudad en la isla del cerro Huelen. El consentimiento de Vitacura provocó la indignación del cacique Michimalonco.

Enero 1541:

Escaramuzas en Aconcagua: Diversos enfrentamientos contra las fuerzas de Michimalonco, quien tendió variadas emboscadas a los expedicionarios y lo mismo hicieron Catiputo, Tanjalongo y otros caciques subalternos.
Mayo 1541:
Conquista de la fortaleza de Paidahuén: Pedro de Valdivia se dirige contra Michimalonco, Como rescate para recuperar la libertad, este ofrece los lavaderos de oro de Marga-Marga.
Agosto 1541:
Desastre de Con Con: Los caciques Trangolonco y Chigalmanga, queman un bergantín en construcción en la desembocadura del Estero Marga-Marga, matan a los españoles, negros e indios peruanos, escapando sólo Gonzalo de los Ríos con un esclavo negro.. Se desata un levantamiento general que comprende los valles de Aconcagua y Cachapoal.

11 de Septiembre 1541:

Destrucción de Santiago: Michimalonco, como caudillo (toqui) general de los indios de la comarca, encabezó contra la recién fundada ciudad de Santiago del Nuevo Extremo, un asalto el 11 de septiembre de 1541 que terminó en fracaso, merced a la sostenida resistencia de los españoles que guarnecían la plaza. En la defensa de la ciudad, se señaló particularmente doña Inés de Suárez que no dudó en dar muerte a Quilicanta y a siete caciques picunches entre los que se contaba el Cacique Apoquindo, prisioneros de los españoles que el ejército indígena pugnaba por libertar. De lo desigual del combate da fe la desproporción en el número de los combatientes, que fue de unos 10.000, por parte de los picunches, y de 55 soldados, más 5.000 yanaconas auxiliares, por los españoles.
Febrero 1544:
Combates en el Cachapoal y en el Maipo: Hasta esta fecha, Valdivia no había podido reconocer su gobernación más allá del Cachapoal, y su dominio efectivo sólo abarcaba los alrededores de Santiago, y con menor seguridad, el valle de Quillota. Con los refuerzos que le trajo Monroy, resolvió extenderlo hasta el sur sin trazarse límites y hacia el norte, hasta La Serena.

Agosto 1544:

Combate en el Limari: Pero Gómez se había encaminado al valle de Aconcagua con el propósito de someter a los indios radicados en él. Michimalongo lo obligó a retroceder hasta Santiago y el gobernador tuvo que dirigirse personalmente contra el célebre cacique.

20 de Febrero 1546:

Combate de Quilacura: Fue una batalla en la guerra de Arauco, combate nocturno, a cuatro leguas del Río Biobío, entre la expedición española de Pedro de Valdivia y una fuerza de guerreros mapuches, liderada por el toqui Malloquete. En este enfrentamiento fue capturado un mozalbete llamado Lautaro.

11 de Enero 1549:

Destrucción de La Serena: Cuando recién comenzaba a cimentar su historia, una sublevación de los indígenas provoca la muerte a casi todos los españoles (escapando, al parecer sólo un sobreviviente llamado Juan Cisternas), destruyendo e incendiando el poblado como represalia del mal trato recibido por los diaguitas de parte de los conquistadores españoles.

24 de Enero 1550:

Expedición a Arauco: Iba a empezar la guerra de Arauco. Cuarenta mil guerreros mapuches van a luchar durante tres siglos por el predominio y la supervivencia contra el invasor español y sus descendientes y contra los antiguos señores del suelo los representantes del pueblo chincha-chileno ahora aliado del nuevo invasor.

22 de Febrero 1550:

Combate de Andalién: Pedro de Valdivia, en su avance al sur, desea fundar una ciudad en la zona de Penco. En su intento es detenido por los mapuches y después de duro combate, los derrota. El ataque ocurrió en la noche y sólo se alcanzó la victoria una vez dejar los caballos y pelear aquí en lucha cuerpo a cuerpo.
12 de Marzo 1550:
Batalla de Penco: Fue una batalla entre 60.000 Mapuches bajo comando de su toqui Ainavillo con sus aliados de Arauco y de Tucapel y contra 200 españoles de Pedro de Valdivia con una gran cantidad de Yanaconas incluyendo 300 auxiliares de Mapochoes bsjo ordenes de su líder Michimalonco que defendía la fortaleza recosntruida en Penco.

14 Diciembre 1553:

Combate de Purén: Los indios se dieron cuenta del debilitamiento de los españoles y que, a pesar de su disimulo, no sabían ocultar su contento ante la proximidad de la venganza. La forma como se desarrolló la rebelión, manifiesta que venía preparándose desde hacía tiempo, pero los detalles nos son desconocidos.

25 de Diciembre 1553:

Batalla de Tucapel: Pedro de Valdivia muere a los 51 años, el conquistador español y sus soldados son derrotados y todos muertos por las huestes araucanas de Lautaro.
26 de Diciembre 1553:.
Los 14 de la Fama: Se conoce con este nombre al grupo de trece soldados españoles más su capitán, Juan Gómez de Almagro, que sostuvieron una dura resistencia en la cordillera de Nahuelbuta al ataque del fuerte San Diego de Tucapel en Cañete, provincia de Arauco por el toqui Lautaro y sus huestes.

26 de Febrero 1554:

Batalla de Marihueñu: Victoria mapuche bajo el mando de Lautaro. El sur de Chile queda en manos de los mapuches. Los españoles abandonan la ciudad de Concepción.
27 de Febrero 1554:
Destrucción de Concepción: Luego de la derrota de Marihueno, el espanto y la desazón se apoderaron de los habitantes de Concepción que sólo atinaron a huir. Los caminos que conducían a Santiago, comenzaron a llenarse de la gente que escapaba en medio de una confusión indescriptible.
02 de Noviembre 1555:
Expedición de Villagra y Defensa de La Imperial: Pedro de Villagra, que había quedado en La Imperial con 150 hombres empezó por fortificar y pertrechar la ciudad. La rodeó de fosos y de parapetos, y distribuyó la, gente en cuadrillas, cada una Con su caudillo y con la orden precisa de lo que debía hacer en caso de asalto. Pero los indios, distraídos con el triunfo de Marigüeñu o no sintiéndose capaces de atacar a los españoles dentro de la ciudad, no la asaltaron ni establecieron un sitio en regla.
12 de Diciembre 1555:
Segundo ataque a Concepción: A pesar de la mortandad, Lautaro pudo reunir un ejército que, po¬siblemente, fluctuaba alrededor de unos 4.000 mapuches, y atacó a Los Confines (Angol). Los españoles huyeron a La Imperial sin intentar si¬quiera la resistencia. Inmediatamente, el generalísimo mapuche dirigió su ejército sobre Concepción.
14 de Noviembre 1556:
Acción de Mataquito: Lautaro, habiendo cruzado el Maule, acampa en Mataquito. Diego Cano, enviado por el cabildo de Santiago sostiene contra él y es derrotado.

01 de Abril 1557:

Muere el cacique Lautaro en el combate de Peteroa. El y sus hombres fueron atacados por sorpresa en el pucará de Petorca.
09 de Agosto 1557:
Ataque al Fuerte San Luis: Tras la victoria de Peteroa, los españoles procedieron a levantar un fuerte que llamaron San Luis el que estuvo mandado por don Garcia Hurtado de Mendoza en las cercanías de la destruida Concepción, es decir donde hoy se levanta el puerto de Talcahuano. Ahí fueron atacados por tres escuadrones araucanos que estaban al mando de los toqui Grecolano, Petegolen y Tucapel.

08 de Noviembre 1557:

Batalla de Lagunillas: Fue la primera batalla en que las tropas del virrey Andrés Hurtado de Mendoza libraron contra los araucanos del cacique Caupolicán..En este enfrentamiento fue tomado prisionero el caudillo Galvarino, que, como castigo, sufrió la amputación de ambas manos.

30 de Noviembre 1557:

Batalla de Millarapue. El caudillo mapuche Caupolicán es derrotado por los españoles. Galvarino cae nuevamente prisionero y es ahorcado. Las fuerzas realistas acamparon en Millarapue, al interior de la Araucanía el 29 de noviembre. Los mapuches al mando de Caupolicán intentaron un ataque en la alborada del 30 de noviembre, por sorpresa al campamento enemigo. El número de atacantes era de 3.000 a 10.000 al frente de ellos venía Galvarino, que se mostraba con sus dos brazos cortados azuzando las pasiones de sus camaradas.
20 de Enero 1558:
Batalla de Cayucupil: Aquella mañana del 20 de enero lentamente ingresaban al desfiladero de Cayucupil o Quebrada de Puren llevando grandes cantidades de pertrechos. Cuando se hallaban a mitad de la Quebrada de Puren fueron atacados por cientos de mapuches que desde una altura superior arrojaban descumunales piedras y cuanto objeto ofensivo encontraban, causando numerosas bajas.

05 de Febrero 1558:

Sitio y Batalla del Fuerte de Cañete: Cañete fue rodeado y sitiado por más de 15.000 mapuches que establecieron un sitio al fuerte. La idea de Caupolicán era dejar morir de hambre a los sitiados. Andresillo abrió las puertas del fuerte y se introdujó una masa de mapuches en forma silenciosa, cuando ya casi estaban todos al interior del fuerte fueron recibidos por descargas de fusilería en forma alternada que dejaron una gran mortandad entre los atacantes que fugaron en desbandada.

13 de Diciembre 1558:

Batalla de Quiapo: Unos mil quinientos mapuches al mando del cacique Petegolen se dieron a la tarea de levantar un fuerte en los llanos de Quiapo ubicado en las cercanías de la Ensenada del Carnero, al norte de Lebu y muy próximo de donde los españoles tenían levantado un formidable recinto militar desde el cual como punta de lanza clavado en el pecho de los mapuche apoyaban las incursiones que en forma continua realizaban a las tribus para desalentarlos.

30 de Diciembre 1558:

Batalla del Fuerte de Arauco: La brillante victoria conseguida en Lincoya gracias a las especiales condiciones de estratega que tenía el toqui Petegolen, digno émulo de Lautaro, lo entusiasmaron para seguir en la lucha levantando un fuerte frente al de los españoles. Mas estos con la trágica experiencia de Lincoya, no hicieron movimiento bélico alguno y aceptaron con resignación la provocación de los indios. Hasta que un dia cansados de ser insultados desafiaron a los aborígenes a una batalla de caballería a muerte. En una planicie situada entre ambas fuerzas se libraría la primera batalla de caballería entre peninsulares y araucanos.

16 de Enero 1563:

Batalla Del Fuerte Lincoya: Un grupo de batidores exploró el terreno y comprobó que la fortificación mapuche adolecía de un grave defecto que facilitaba un ataque de caballería. Además que al ser de madera sería fácil incendiarla. Participó la artillería que con su cañoneo causo un incendio y bajas entre los indios. Tras el ablandamiento que fue brutal entró en acción la caballería al mando de don Pedro de Villagra.

Enero 1563:

Derrota de Catiray o Mareguano: Don Pedro de Villagra al llegar a Catiray fueron interceptados por una numerosa guerrilla araucana, trabándose en un sangrienta lucha donde los españoles perdieron 42 hombres debiendo emprender la retirada en franca derrota hacia el fuerte de Arauco llevando varios heridos.
24 de Enero 1563:
Asalto de Angol: Ese día llegó la primera a la vista de Angol. Avendaño, que mandaba en la Ciudad, dejó en ella a los soldados más heridos para que la defendieran de la más pequeña de las dos columnas que la amagaban.
03 de Febrero 1563:
Asalto a la Plaza de Arauco: Los mapuches se presentaron frente a Arauco. Pedro de Villagrá intentó repetir la defensa de La Imperial en 1554, dando golpes contundentes a los asaltantes. El y sus capitanes los derrotaron repetidas veces, pero al día siguiente amanecían más cerca de las murallas y más numerosos.
15 de Abril 1563:
Segundo Sitio de Arauco: Terminada la recolección de las cosechas, los mapuches se presentaron delante de Arauco en abril de 1563. Esta vez venían preparados para poner en la plaza un sitio en regla.

22 de Enero 1564:

Combate del pucará de Lebotacal: Los mapuches construyeron un pucará en Lebotacala a algunos kilómetros de Concepción. Luego de un breve combate logró desbaratarlo, pero fue informado de una concentración de 3.000 indios comarcanos al mando de un cacique de nombre Loble que estaba casi a las puertas de Concepción.

24 de Enero 1564:

Combate de Angol: Los mapuches, entusiasmados con la alianza de los indios de la zona comprendida entre Itata y el Maule, resolvieron destruir a Angol antes de iniciar el sitio de Concepción.
Febrero 1564:
Cerco de Concepción: Los caciques Millalelmu y Loble establecieron el cerco al fuerte de Concepción, encerrando a Villagra y toda la población en las empalizadas. El sitio duró alrededor de dos meses de continuas escaramuzas.
17 de Febrero 1565:
Segunda Combate de Reinohuelen: En el mismo lugar donde 29 años antes las fuerzas promaucaes (indios que Vivian al norte del Biobio) pero igualmente buenos guerreros que rechazaron la avanzada enviada por don Diego de Almagro al mando de Gómez de Alvarado en 1536 impidiéndole seguir al sur. Tres décadas después a mediados de febrero de 1565 una columna compuesta por 152 hombres de caballería y 700 indios amigos al mando de don Pedro de Villagra y de don Pedro Fernández de Córdova atacaron un fuerte que tenían los indios promaucaes.
19 de Febrero 1565:
Combate de Tolmillan: Dos días después de la batalla de Reinohuelen llegaba a marcha forzada el cacique Loble que venía a socorrer a sus compañeros que combatían en Reinohuelen, ignorando que estos habían sido derrotados y que los españoles le tenían tendida una emboscada en las cercanías del actual pueblo de Tormillan.
Marzo 1567:
Ataque al pucara de Cañete: Los indios habían construido un pucará en los cerros vecinos a Cañete, y el general comprendía que una rebelión se aproximaba. Sin consultar a la Audiencia, resolvió destruirlo antes que la concentración de los indígenas hiciera el asalto más difícil.
07 de Enero 1569:
2da Batalla de Catiray o Mareguano: En esta segunda contienda librada en este punto de la cordillera oriental de Nahuelbuta entre 220 soldados españoles y 600 yanaconas al mando del gobernador Melchor Bravo de Saravia, contra dos mil indios al mando de los caciques Lonconaval y Millalemo que unieron sus fuerzas para enfrentar al invasor.
Septiembre 1570:
Derrota de Purén: A toda prisa se dirigian 200 soldados españoles al mando de don Miguel Avendaño de Velasco a socorrer a los castellanos amenazados por los mapuches de ser arrollados en cualquier momento en Angol. No se habían alejado mucho del río Puren cuando fueron atacados por un batallón al mando del cacique Pailacar, que entró violentamente en batalla, poniendo en serios aprietos a los conquistadores.
08 de Marzo 1577:
Primera Campaña de Quiroga: El plan de pacificación que se iba a poner en práctica era obra del virrey del Perú, y Quiroga lo había aceptado con entusiasmo. Consistía en una enérgica campaña a través de Arauco, llevando el ejército concentrado. Se tomaría prisioneros a los indios más belicosos; se ejecutaría a uno que otro cabecilla, y los demás serían "trasladados a la provincia de Coquimbo, desgobernándolos.
27 de Noviembre 1578:
Segunda Campaña de Quiroga: A pesar de la extraordinaria crudeza del invierno de 1578, las hostilidades de los indígenas no cesaron. Amagaban el campamento en canoas y caían sobre los caballos durante el pastoreo y sobre los grupos que iban al campo a recoger comida.
20 de Diciembre 1584:
Campaña de Sotomayor: Estas fuerzas hicieron algunas campeadas sin importancia, que ni siquiera merecerían mencionarse, a no mediar la trampa en que estuvo a punto de perecer Bernal de! Mercado.
10 de Enero 1597:
Campaña de Oñez de Loyola: El nuevo mandatario se encontró imposibilitado para reabrir la campaña de Arauco. Logró, sin embargo, enviar al sur unos doscientos arcabuceros, al mando de su hermano Luis y dé Lorenzo Bernal del Mercado.

23 de Diciembre 1598:

Batalla de Curalaba: Esta batalla se convirtió en el inicio efectivo de la Rebelión Mapuche de 1598 que terminó finalmente con todas las ciudades al sur del río Biobío, excepto Concepción.
22 de Enero 1599:
Rebelión General del pueblo Mapuche: La sublevación se propagó con la rapidez del fuego que ha hecho por largo tiempo su camino subterráneo. El espíritu de rebeldía asomó casi instantáneamente desde el Maule hasta Osorno. Los españoles se encontraron pronto encerrados en las ciudades y fuertes, sin poder auxiliarse unos a otros.
06 de Abril 1599:
Batalla de Quilacoya: En Quilacoya junto al río Biobio pelentaro fue interceptado por las fuerzas españolas del recién designado gobernador don Pedro de Vizcarra, quien cayó por sorpresa sobre los mapuches, propinándole una contundente derrota.
09 de Octubre 1599:
Ataque a Chillán: Chillán fue atacada resultando muertos 4 españoles y llevándose los indios 30 mujeres y niños. La cifra total de muertos ascendía ya a 200 españoles, siete ciudades arrasadas, sitiadas o despobladas.
26 de Noviembre 1599:
Asalto de Valdivia: La derrota sufrida en Quilacoya no amilanó al cacique Pelantaro y decidió rehabilitarse y vengarse de esa derrota. Para ello cambio su estrategia en noventa grados, decidiendo no atacar Concepción y dirigir su accionar hacia Valdivia que por mucho tiempo vivía en paz. Pelantaro planificó el ataque a esta última ciudad con toda calma, sin dejar pasar un solo detalle, al igual como lo hubiera hecho el mas sagaz estratega moderno.
Noviembre 1601:
Muerte del coronel Francisco del Campo: El coronel resolvió trasladarse a Castro con todos los pobladores. Se dirigió personalmente con 60 soldados a la isla, a disponer los auxilios y las comidas "para llevar tantas mujeres, niños y trastes de casas y haciendas como tenían, y llegando a la primera bahía se alojó y repartió la gente a buscar algunas piraguas en que pasar aquel brazo de mar", quedando él con muy pocos soldados.
07 de Febrero 1602:
Destrucción de la ciudad de Villarrica: Los defensores de Villarrica al mando del capitán Rodrigo de Bastidas decidieron vender cara su existencia, cuando supieron que los indios lanzarían el ataque final antes que llegaran los refuerzos españoles. Los heroicos defensores resistieron los primeros ataques indígenas y lo harían hasta la muerte.
Enero 1603:
Campaña de 1603: En la campaña del verano de 1602: se construyó diversos fuertes en las márgenes del Biobío, en lugares bien escogidos y dispuestos en forma de poderlos socorrer. En la misma temporada procuró afianzar el dominio español, al norte de ese río, con numerosas expediciones; de suerte que al llegar el gobernador a Santiago, en junio de 1602, ya se consideraba definitivamente salvada esta parte del territorio.
Febrero 1603:
Asalto del Fuerte Santa Fe: Cuando llegó el momento de destruir el odiado fuerte de Santa Fe una noche silenciosamente lo indios se aproximaron al fuerte, pero fueron descubierto por un centinela que dio la alarma. Desde ese instante la batalla fue general, los mapuches fueron rechazados, pero volvieron con mas furia emprendiendo un sangriento asalto que resultó estéril. Mas toda la noche pujaron por ingresar y fueron rechazados. Comprendieron entonces que había que someter al fuerte a un durísimo sitio. Así se hizo y una hambruna que tuvo a muy mal traer a los sitiados.
Diciembre 1603:
Batalla Ciénagas De Lumaco: Después de sembrar el terror en las tribus retornó Alonso de Ribera al norte, siendo interceptado en un lugar cenagoso en Lumaco, donde los indios le presentaron un plan estratégico enseñado por Lautaro con excelentes resultados. Este consistía en internarse en el pantano donde la caballería no podía llegar porque se hundía en el barro. Pero olvidaron que el Gobernador Ribera era experto en el arte de la guerra, ordenando entonces que los yanaconas cubrieran con totora el camino y mandó la infantería, que con sus arcabuces dejó la mortandad.

Enero 1604:

Campaña de 1604 y 1605: En su penúltima campaña, la de la primavera de 1603 y verano de 1604, Ribera fundó un nuevo fuerte en el vado de Chepe, a la desembocadura del Biobío, que bautizó con el nombre de San Pedro de la Paz; y el 24 de diciembre fundó otro que denominó Nacimiento.
Diciembre 1605:
Campaña de 1606: García Ramón abrió su primera campaña en la primavera de 1605. Habla partido de Santiago el 6 de diciembre al frente de mil doscientos hombres, enterados con el contingente de España y los militares de los términos de la capital. En el sur le aguardaba otro ejército vecino a mil hombres, distribuidos en los fuertes. En Concepción recibió el socorro remitido por el virrey del Perú, con el cual pagó sus cuentas y atendió a los primeros gastos de la campaña.
Marzo 1606:
Desastre de Angol: Núñez de Pineda tenía orden de sacar de los fuertes hasta trescientos soldados, si los refuerzos de México no llegaban; pero temió debilitar mucho las guarniciones y se limitó a retirar ciento cuarenta y tres, para enterar doscientos.
Septiembre 1606:
Batalla de Boroa o de Palo Seco: La batalla se produjo cuando una guarnición española al mando del capitán Juan Rodulfo Lísperguer fue emboscada al salir del fuerte por entre 3.000 a 6.000 guerreros mapuches ocultos en los bosques ceranos muriendo todos los hispanos.
Febrero 1608:
Campaña de 1608: En las correrías del verano de 1608, García Ramón había contado con el recurso de unas mil lanzas amigas y había devastado los campos de los enemigos hasta reducirlos por la miseria a venir de paz y a establecerse en las inmediaciones de los fuertes, sin traspasar el radio de acción de estos establecimientos.
Diciembre 1610:
La Guerra defensiva de Luis de Valdivia: El padre Valdivia llegó al Callao a mediados de 1611, trayendo los despachos del gobernador para Alonso de Ribera y la real cédula de 8 de diciembre de 1610, que dejaba al criterio del virrey del Perú ensayar por tres a cuatro años la guerra defenslva.
1621:
Campaña Militar de Osores de Ulloa: Osores de Ulloa empezó por restablecer la disciplina en el ejército condenando a muerte a los desertores que logró capturar, y expurgando la oficialidad. Cuando creyó estar preparado, pasando por sobre las órdenes del rey dispuso una expedición, cuyo mando confió al maestre de campo Núñez de Pineda, a las ciénagas de Purén.
24 de Enero 1626:
Cesación de la guerra defensiva: En efecto, el 24 de enero de 1626, recibía Fernández de Córdoba una real cédula expedida en Madrid el 13 de abril de 1625, por la cual Felipe IV ordenaba reanudar la guerra con los mapuches y someter a esclavitud a los prisioneros.
1627:
Contraofensiva mapuche dirigida por Lientur: Como era de esperarlo, la contraofensiva araucana no tardó en de­sencadenarse. La dirigió un indio llamado Lientur, que hasta ese momento habla peleado como amigo en el campo español.
15 de Mayo 1629:
Desastre de Las Cangrejeras: Lientur jefe militar mapuche que luchó en la Guerra de Arauco. Su mayor victoria fue la Batalla de las Cangrejeras. Su actividad bélica concluyó cuando llevó a que los españoles firmaran paces temporales con la nación mapuche en el Parlamento de Quillín.
14 de Mayo 1630:
Sorpresa de Los Robles: Lazo de la Vega logró reclutar unos 150 españoles voluntarios en Santiago que pensaba sumarlos a los ya 1.600 soldados acantonados en el sur. Su idea era internarse en el mismo corazón de Arauco y dar una batalla armagedónica a los mapuches para terminar de una vez por todas con la guerra. El pánico general cundió cuando la población supo de las osadas intenciones del gobernador y el Cabildo le rogó que desisitiese de hacer ese tipo de guerra, pero fue inútil, Lazo de la Vega quería esa batalla decisiva.
13 de Enero 1631:
Batalla de La Albarrada: Lazo de la Vega salió del fuerte y eligiendo cuidadosamente el terreno fue a tender su línea de batalla en Petaco. La acción se inició con una carga de un escuadrón de indígenas que fueron contenidos con fusileros alternados protegidos por lanceros. Una vigorosa carga de caballería fue contenida por los escuadrones mapuches y el combate por unos instantes se tornó indeciso.
1632:
Campañas militares de 1631-1632-1633-1634: A la salida del invierno de 1631 las armas españolas habían tenido algunos éxitos locales de cierta importancia. Los indios auxiliares dieron muerte en el valle de Elicura a Quempuante.
06 de Enero 1641:
Parlamento de Quillin: El gobernador de Chile, Francisco López de Zúñiga, se reúnen en el llano de Quilín con los mapuches para firmar los acuerdos que reconocían la independencia de los indios, la devolución de cautivos españoles, el permiso para evangelizar el territorio indígena y sellar una alianza contra los enemigos del exterior. En favor de los mapuches se pactan la despoblación de Angol y la vuelta de la frontera a la línea del Biobío.
Enero 1651:
Las paces de Boroa: Acuña Y Cabrera, como la mayoría de sus predecesores, no tenia siquiera idea de los problemas que le aguardaban en su gobierno, y, a diferencia de ellos, tampoco era capaz de formársela.
14 de Febrero 1654:
Batalla de Río Bueno: Casi medio siglo de relativa calma vivieron los conquistadores, cuando en 1654 el ambicioso gobernador Antonio de Acuña y Cabrera envió a su cuñado, el maestre de campo don Juan Salazar con una fuerza de 900 españoles y 3.000 yanaconas atacaron al sur del río Bueno donde fueron rechazados por los huilliches, que los obligaron a repasar el citado río donde hicieron un puente de balsas para cruzarlo hacia el norte.
14 de Enero 1656:
Campaña mapuche del mestizo Alejo: Un soldado mestizo, que servía en el ejército español, generalmente conocido con el nombre de "el mestizo Alejo", había manifestado mucha viveza intelectual, valor, iniciativa y deseos de surgir. Solicitó que se le ascendiera a oficial, y como se le contestara con una repulsa, abandonó las filas y se pasó a los indios.
20 de Enero 1656:
Victoria de Conuco: Al sur del Biobío resistían las guarniciones de Valdivia y de Boroa. Los defensores de Valdivia recibieron provisiones por mar, y no sólo lograron rechazar los ataques de los roncos, sino que pudieron alejarlos de los alrededores de la ciudad.
Abril 1664:
Campaña militar de 1664: Tomás Calderón, que sucedió a Carrera como cuartel maestre, hizo una correría por Ilicura y Cayucupil, al llegar la primavera, y regresó con 300 cautivos, que se vendieron como esclavos, sin haber librado verdadero combate.
13 de Diciembre 1680:
Bartolomé Sharp incendia La Serena: En la mañana Sharp desembarcaba con 35 hombres en el puerto de Coquimbo para hacer agua y leña. Hecha la provisión, se encaminó a La Serena al frente de su pelotón.
1692:
Rebelión de Millapán: González de Poveda tenía prohibición real de hacer la guerra militar contra los mapuches a causa de la influencia de los mismos jesuitas ante la corte. Sin embargo, se alzó un cacique de la región de Maquegua, llamado Millapán quien realizó varios asesinatos a españoles. Poveda viendo que la insurrección iba creciendo se dio cuenta que si no actuaba pronto, la situación se desbordaría, así que después de negociar con autoridades eclesiásticas y con el apoyo de la población, sacó hacia el sur, una fuerza expedicionaria de 1.600 hombres, más 2.000 auxiliares. Viendo la determinación española, y la fuerza que se sustentaba, los indios corrieron a dar la paz en el Parlamento de Choque-Choque.
09 de Marzo 1723:
Abandono de los Fuertes al sur del río Bio-Bio: La rebelión se inició el 9 de marzo de 1723 con el asesinato del capitán de amigos Pascual Delgado en Quechereguas. Delgado era considerado uno de los máximos exponentes del sistema monopólico, odiado por su soberbia y los castigos "crueles y arbitrarios" que aplicaba.
Tras este suceso se generalizó el alzamiento, multiplicándose por toda la frontera del Biobío las incursiones de saqueo, el abijeato y el incendio de haciendas. Los fuertes españoles se hallaron de pronto incomunicados unos con otros. La rebelión terminó con el Parlamento de Negrete de 1726, en el que ambas partes firmaron la paces y establecieron un sistema de ferias regladas.
1766:
Levantamiento mapuche de 1766: Se produce una gran rebelión de los mapuche por oposición a la idea de reducirlos como pueblos.
1769:
Batalla de Laja:
1770:
Batalla de Negrete:
Marzo 1793:
Parlamento de Negrete, entre el Gobernador Ambrosio O´Higgins y 161 Toquis Araucanos.
01 de Abril 1811:
Motín de Figueroa: Ese día, las tropas del cuartel de San Pablo se insubordinaron y desconocieron el mando de Juan de Dios Vial y Juan Miguel Benavente. A los gritos de ¡Viva el Rey!, ¡Muera la Junta!, los soldados declararon que solamente obedecerían las órdenes de Figueroa.
01 de Abril 1813:
Toma de Concepción: A las 9 de la mañana del 2 de abril, supo en el camino que Antonio Pareja había desembarcado, y se había apoderado de Concepción. Carrera continuó su marcha. Por donde quiera que pasaba, organizaba tropas, buscaba pertrechos y víveres; y por medio de confinaciones, limpiaba la tierra de sarracenos, como entonces se denominaba a los partidarios de España. A las 8 de la noche del 5, estaba en Talca, y establecía allí su cuartel general.
24 de Abril 1813:
Combate de Linares: Las fuerzas de Pareja son rechazadas por las de Carrera. Elorreaga, cuya inteligente iniciativa se exteriorizó desde sus primeros actos en el servicio, intentó un reconocimiento, trabándose en un combate a distancia con las avanzadas patriotas, a las cuales hizo dos bajas. Atacado por fuerzas muy superiores, se retiró al sur.
26 de Abril 1813:
Batalla o Desastre de Yerbas Buenas: También se le denomina Sorpresa de Yerbas Buenas. En la batalla se enfrentaron las fuerzas chilenas al mando del coronel Juan de Dios Puga y las fuerzas españolas al mando del brigadier Antonio Pareja.
15 de Mayo 1813:
Combate de San Carlos: Tuvo como lugar San Carlos, en las cercanías de Chillán. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de José Miguel Carrera contra las realistas al mando de Juan Francisco Sánchez. La batalla finalizo con la victoria realista.
28 de Mayo 1813:
Combate de Talcahuano: José Miguel Carrera, general del ejercito patriota, derrota a los realistas.
08 de Junio 1813:
Captura de la fragata española "Thomas": Poco más tarde, el 7 de junio, apareció en la bahía la fragata "Thomas", que venía del Callao, conduciendo algunos jefes y oficiales, pertrechos y dinero para Pareja. Ignorando la caída de la plaza en poder de los patriotas, fondeó en el puerto de Tomé. Al amanecer del día 8, los oficiales Nicolás García y Ramón Freire, con dos lanchas cañoneras y algunos botes, se apoderaron de ella, sin que opusieran la menor resistencia.
Julio - Agosto 1813:
Sitio de Chillán: Los patriotas chilenos iniciaron el sitio de Chillán procurando expulsar a los realistas. No lo consiguieron.
Agosto 1813:
Combate de Huilquilemu: El comandante Elorreaga, al frente de 350 fusileros montados, se apoderó de Los Angeles, de Nacimiento y de toda la Isla del Laja, y desbarató a O'Higgins, quien le salió al encuentro con unos 300 hombres, cerca de Huilquilemu. El propio O'Higgins fue derribado del caballo con su mon­tura. El capitán Agustín López Alcázar, más tarde comandante del batallón número 3 en Maipo, logró rescatarlo, y, montando el caballo que le cedió el soldado Gabino Guardia, prosiguió la fuga.
Agosto 1813:
Combate de Quilacoya: Días más tarde O'Higgins, convenientemente reforzado, derrotó en Quilacoya a las mismas fuerzas de Elorreaga y Quintanilla. Tuvo que replegarse otra vez a Concepción, pero en octubre, el frente de más de 500 hombres, obligó a Elorreaga a evacuar las fronteras y volverse a Chillán.
17 de Agosto 1813:
Combate de Quirihue: Tuvo lugar la villa de Villa de Quirihue, actual Región del Biobío. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de José Joaquín Prieto contra las realistas al mando de Juan Antonio Olate. El combate finalizo con la victoria patriota.
23 de Agosto 1813:
Combate de Cauquenes: Fue un enfrentamiento llevado a cabo entre las fuerzas realistas del chileno Juan Antonio Olate y las fuerzas patriotas chilenas al mando del coronel Juan de Dios Vial. El combate finalizo con la victoria patriota.
24 de Agosto 1813:
Sublevación de Arauco: Los habitantes de Arauco estaban desesperados con las prorratas y exacciones. Sánchez, desde Chillán, y el franciscano fray Juan Ramón, misionero de la plaza, explotaron el descontento.
17 de Octubre 1813:
Batalla de El Roble. Luego del sitio de Chillán, las tropas patriotas al mando del General en Jefe, José Miguel Carrera y del, por entonces, Coronel Bernardo O'Higgins, se guarecieron en el paso de El Roble, en el río Itata en la tarde del 17 de octubre. En total, eran 800 soldados de las tres armas. Pasaron al reposo en la ribera sur, con la intención de cruzar el obstáculo en la mañana del día siguiente y se extremaron las medidas de seguridad contra una posible sorpresa de los guerrilleros realistas.
29 de Octubre 1813:
Combate de Santa Rosa de Trancoyan: Un pequeño desastre, ocurrido días más tarde, acabó con las ilusiones de los pocos entusiasmados con la victoria del Roble.
23 de Febrero 1814:
Resistencia en Cucha Cucha: El oficial chileno Santiago Bueras, contiene al enemigo con si intrepidez y coraje, hasta que unos 100 efectivos del cuerpo auxiliar de Buenos Aires, al mando de Juan Gregorio Las Heras, cargaron en un ejemplar orden y empuje que despertaron la emulación de las tropas chilenas.
Marzo 1814:
Desastre de Urizar: En un intento por sorprender a un destacamento realista, en un ataque nocturno sorpresa, el coronel Fernando Urizar tuvo una derrota inesperada perdiendo tropa y 2 cañones.
03 de Marzo 1814:
Derrota del Gomero: Fue efectuada por las tropas realistas de Gabino Gaínza al mando de Ildefonso Elorreaga, en contra de los patriotas que sólo en número de 300 deberían defender la ciudad al mando de Carlos Spano.
04 de Marzo 1814:
Toma de Talca: El comandante realista Ildefonso Elorregada se apodera de Talca, la cual estaba bajo el mando del español pasado a las tropas patriotas, Carlos Spano, quien murió en el centro de la plaza abrazado a la bandera chilena diciendo: "Muero por la patria, por la patria que me adoptó entre sus hijos".
19 de Marzo 1814:
Combate de El Quilo: Tuvo como lugar Ránquil, Región del Biobío, cerca de Ñipas, en la ribera sur del río Itata. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las realistas al mando de Manuel Barañao. La batalla finalizo con la victoria patriota.
20 de Marzo 1814:
Combate de Membrillar. Fue librado en la ribera norte del río Itata. En ella se enfrentaron la división del ejército patriota chileno comandada por el coronel de ingenieros jefe de Estado Mayor, Juan Mackenna, y el ejército realista al mando de Gabino Gaínza.
29 de Marzo 1814:
Los realistas triunfan en Cancha Rayada. Durante la guerras de la independencia, Talca fue tres veces ocupada por los ejércitos enfrentados y en sus inmediaciones se libraron importantes batallas. Un destacamento patriota comando por Manuel Blanco Encalada atacó por error al grueso del ejército realista en Yerbas Buenas, arrastrando, en su huida a la capital, al resto de las fuerzas chilenas. Ello fuerza la firma de una tregua en Lircay y permite la retirada de los realistas a Concepción, donde podrán recuperar su poderío.
03 de Abril 1814:
Bernardo O'Higgins efectúa frente a las fuerzas patriotas el llamado "Paso del Maule". y Combate de Tres Montes del 7 de Abril, pequeña victoria patriota dirigida por Enrique Campino.
08 de Abril 1814:
Toma de Quechereguas: Tuvo como lugar el fundo Quechereguas. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las tropas realistas de Gabino Gaínza. La batalla finalizo con la victoria patriota.
26 de Agosto 1814:
Combate de las Tres Acequias. Se enfrentaron los ejércitos de Bernardo O'Higgins Riquelme con los de José Miguel Carrera Verdugo, obteniendo este último el triunfo. O'Higgins derrotado se retiró a buscar más soldados, pero al saber de la llegada el país del realista Mariano Osorio, reconoció a Carrera como general en jefe del ejército.
1 y 2 de Octubre de 1814:
Batalla de Rancagua. Enfrentó a las fuerzas independentistas chilenas, al mando del general Bernardo O`Higgins, y a las tropas realistas españolas, a cargo de Mariano Osorio, a la cabeza de 5 mil soldados, se dirigía a Santiago. Bernardo O'Higgins y José Miguel Carrera lograron reunir más de tres mil hombres, pero no soldados. Con la mitad de ellos O'Higgins se encerró en la plaza de Rancagua.
10 de Octubre de 1814:
Combate de Los Papeles: Enfrentó la retaguardia patriota, que resguardaba en esos momentos a los últimos grupos de civiles que emprendieron el cruce de la cordillera con destino a Mendoza, de la persecución y seguro apresamiento por parte de la caballería realista enviada en su persecución.
Enero 1817:
Manuel Rodríguez sorprende a los españoles que resguardan Melipilla y se apodera de la ciudad, confiscando para la causa patriota, los fondos acumulados por los recaudadores de Marcó del Pont y llevándose las armas de la guarnición.
12 de Enero 1817:
Salas y Silva se apoderan de San Fernando: ciento cincuenta de sus hombres al mando de Francisco Salas asaltan de noche a San Fernando. La guarnición realista resiste el ataque; entonces Inmediatamente los montoneros pusieron en movimiento unas rastras de cueros con piedras que producían un ruido idéntico al rodado de cañones. Los realistas, creyéndose atacados por una gran fuerza militar, huyeron. Así, Salas se apoderó de San Fernando.

22 de Enero 1817:

Primer enfrentamiento de una avanzada patriota con un destacamento de los Talaveras.

25 de Enero 1817:

Un destacamento de Las Heras, se enfrenta a una unidad realista.
04 de Febrero 1817:
Combate de Achupallas: El mayor Arcos, desprendiéndose de la división de So­ler, al frente de otros 200 hombres, dispersaba a la guarnición de Las Achupallas y le hacía 3 prisioneros.
04 de Febrero 1817:
Combate de Guardia Vieja: Al ponerse el sol, el mayor Enrique Martínez atacó el puesto español de Guardia Vieja con 150 fusileros y 30 jinetes. El combate duró una hora y media a sable y bayoneta, los españoles en número de 94, tuvieron 25 muertos y 43 prisioneros.

04 de Febrero 1817:

Combate de Cumpeo: Freire ataca a un destacamento realista de 100 soldados, dirigidos por el coronel Morgado, causándole la baja de 18 hombres y la captura de otros 20.
07 de Febrero 1817:
Combate de Las Coimas: Enfrentamiento entre el realista Atero y un destacamento de Necochea.
12 de Febrero 1817:
Batalla de Chacabuco: Se llevo a cabo en la hacienda Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, donde combatieron el Ejército de los Andes y el Ejército Realista. Finalizo con la victoria patriota y que trajo como consecuencia la recuperación de Chile a manos patriotas, de ese modo finalizo la reconquista y comenzó la Patria Nueva. El capitán San Bruno, odiado jefe de los talaveras, es capturado y fusilado menos de 24 horas después.
12 de Febrero 1817:
Liberación del Norte: Las tropas del comandante Juan Manuel Cabot, toman Copiapo, La Serena y Coquimbo.
26 de Febrero 1817:
Captura del bergantín español "Aguila": Primer barco de nuestra Escuadra. Los patriotas apresaron en Valparaíso al bergantín de comercio español "Aguila", mediante el ardid de mantener izada la bandera española en tierra; fue armado y puesto al mando del oficial irlandés de Artillería, don Raimundo Morris.
04 de Abril 1817:
Combate de Curapalihue: En este combate se enfrentaron las tropas de Juan Gregorio Las Heras por el lado de los patriotas y las tropas de Juan José Campillo por lado de los realistas. El combate finalizo con la victoria patriota.
11 de Mayo 1817:
Asalto y Toma de Nacimiento: Mientras se practicaban los reconocimientos de las fortificaciones de Talcahuano y se acumulaban los elementos para el asalto, O'Higgins dispuso la ocupación del territorio español que quedaba al sur del Biobío y de la plaza de Arauco, a fin de privar de recursos a Ordóñez. El capitán José Cienfuegos, partiendo de la villa de Los Angeles, se dirigió a la plaza de Nacimiento, que era la fortaleza más inexpugnable. El asalto empezó el 12 de mayo, y la plaza tuvo 20 bajas entre muertos y heridos. La guarnición de Nacimiento se retiró a Arauco. San Pedro se rindió sin disparar un tiro.
27 de Mayo 1817:
Toma de la plaza fortificada de Arauco: Los patriotas comandados por Ramón Freire se toman la plaza fortificada de Arauco, en Talcahuano, la cual era el centro de abastecimiento de los realistas ubicados en la zona.
01 de Junio 1817:
Combate del Cerro Gavilán: Se desarrollo en las cercanías de concepción. Por lado de los patriotas liberaban los generales Bernardo O’Higgins y Juan Gregorio Las Heras y por lado de los realistas el comandante José Ordóñez. La batalla finalizo con la victoria patriota.
23 de Julio 1817:
Asalto a Talcahuano: El coronel José M. Ordoñez rechaza el intento del general Juan Gregorio Las Heras.
10 de Septiembre 1817:
Combate de Cerro Manzano: En el cerro Manzano (al Sudeste de Talcahuano), en dos acciones sorpresivas el cuarto escuadrón de granaderos a caballo, aniquiló a una fracción enemiga de 30 hombres, de los cuales se salvó sólo uno, y a otra de 25 hombres le causó 4 muertos y le tomó 3 prisioneros.
06 de Diciembre 1817:
Sitio y Asalto de Talcahuano: Tuvo como lugar Talcahuano. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las realistas alo mando de José Ordóñez. La batalla finalizo con la victoria realista.
15 de Marzo 1818:
Combate de Quechereguas: Tuvo como lugar Quechereguas, cerca de Molina. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Ramón Freire contra las realistas al mando de Joaquín Primo de Rivera. El combate termino con la victoria Realista.
19 de Marzo 1818:
Sorpresa de Cancha Rayada: Batalla que pone en peligro la Independencia de Chile. La fuerzas patriotas acampaban en el llano de Cancha Rayada, al norte de Talca, cuando en la noche cayeron sobre ellas los realistas y derrotaron a las fuerzas del general San Martín.
05 de Abril 1818:
Batalla de Maipú. Diecisiete días después de Cancha Rayada, en los llanos del río Maipo, el ejército dirigido por San Martín venció completamente a los realistas. Desde ese momento, la Independencia de Chile quedó definitivamente consolidada. O’Higgins había salido de la capital esa misma mañana y se dirigía hacia Maipú con unos mil milicianos alcanzando a participar en el desenlace final de la batalla. Al llegar al campo de batalla O'Higgins se abraza con San Martín dialogando lo siguiente. "O'Higgins: ¡Gloria al salvador de Chile! - San Martín: General, Chile no olvidará jamás al ilustre inválido que se presenta herido al campo de batalla".
27 de Abril 1818:
Combate Naval de Valparaíso: Entre la fragata chilena "Lautaro" y la fragata española "Esmeralda". En esta acción, por una desinteligencia, muere el comandante contratado por el gobierno de Chile, Jorge O'Brien.
28 de Octubre 1818:
Captura de la fragata "María Isabel": En este combate se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Manuel Blanco Encalada contra las realistas, en Talcahuano. La batalla finalizo con la victoria patriota.
14 de Noviembre 1818:
Captura de cinco transportes: El comandante Blanco Encalada captura cinco transportes españoles en Talcahuano.
21 de Febrero 1819:
Inicio de la Guerra a Muerte, Combate de Santa Juana: El montonero realista Vicente Benavides derrota al teniente José A. Rivero. Se inicia la "Guerra a Muerte".
28 de Febrero 1819:
La fragata O´Higgins ataca El Callao: La escuadra chilena al mando de Cochrane, ataca el puerto de El Callao, en Perú.
01 de Marzo 1819:
Asalto de Los Angeles: Intentado por las fuerzas realistas quienes tenían una fuerza auxiliar de 3.000 indios que tomaron parte en este sitio. En la ciudad sólo había el batallón patriota "Coquimbo" sin armamentos suficientes para su defensa. Los sitiadores habían tomado el fuerte, si no hubiese sido por la oportuna intervención del mariscal Andrés Alcázar y Zapata, quien llegó con su caballería. Entró en Los Angeles el 10 de marzo, después de batir a los sitiadores, salvando la situación que ya era desesperada.
11 de Abril 1819:
Sublevación de los Prieto: Entre las turbulencias que logró provocar la propaganda carrerina, la más importante es, sin disputa, la de los hermanos Prieto, en las cordilleras de Talca.
01 de Mayo 1819:
Combate de Curalí: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre tropas realistas españolas dirigidas por Vicente Benavides y patriotas del gobierno provisorio chileno liderados por el coronel Ramón Freire, desarrollado en los campos de Curalí, cerca de la ribera norte del río Biobío. Fue una sorpresa y derrota total de Benavides, quien terminó escapando hacia La Araucanía.
Marzo a Septiembre 1819:
Diversas acciones de la Guerra a Muerte: Armadas todas aquellas partidas, que rara vez pasaban de un centenar de hombres por cada parte, comenzaron a salir las urnas contra las otras y con tal brío y rapidez que durante los seis primeros meses de la guerra (de marzo a septiembre de 1819) todo el sur de Chile no parecía sino un vasto palenque de matanzas.
19 de Septiembre 1819:
Combate de Quilmo: Al saber Victoriano en Tucapel la inesperada pérdida de Chillan, sin vacilar un instante, corrió al encuentro del enemigo, no tomando acuerdo de su número y seguido del puñado de hombres que tenía a sus órdenes.
01 de Noviembre 1819:
Combate de Tritalco: Irritado Benavides por el descalabro de Quilmo, inexplicable después de las ventajas conseguidas, y por el número de muertos de los suyos, resolvió vengar la derrota de Elizondo enviando a Bocardo con sus indios para atacar a Victoriano en Chillan y quitarle de nuevo a que el pueblo y su comarca.
20 de Noviembre 1819:
Combate de Hualqui: Tuvo como lugar Hualqui, cerca de Concepción. Por lado de los patriotas estaban las tropas de José Tomás Huerta y por lado de los realistas Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria patriota.
06 de Diciembre 1819:
Combate de Pileo: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre realistas españoles y patriotas chilenos desarrollado en la subdelegación de Pileo.
09 de Diciembre 1819:
Asalto de Yumbel: Realizado contra la ciudad de Yumbel al atacar las tropas realistas la plaza defendida por los patriotas al mando de Quintana, quién disponía de 100 hombres y los realistas de 658. Hay noticias de que en realidad las fuerzas realistas eran de 300 fusileros y 700 indios. El ataque duró 5 horas y terminó al aparecer una partida de 200 hombres en el cerro de la Parra. En este encuentro estaba Manuel Bulnes, de 19 años de edad, que entonces tenía el grado de subteniente de Cazadores.
10 de Diciembre 1819:
Combate de El Avellano: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre montoneras realistas españolas y patriotas chilenos comandadas por Pedro Andrés Alcázar en las cercanías de Los Ángeles.
29 de Diciembre 1819:
Combate de San Pedro: Tuvo como lugar el fuerte de San Pedro en las cercanías de Concepción. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Pedro Agustín Elizondo contra las realistas al mando de Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria patriota.
05 de Enero 1820:
Ataque a San Carlos: Los Pincheira ignorantes de que hubiesen llegado tropas de Santiago, descendieron en la noche del 4 enero de su malal del Roble huacho, y atacaron de sorpresa la indefensa villa de San Carlos.
30 de Enero 1820:
Acciones de Palpal y Coihueco: La matanza de Monte Blanco no escarmentó a los salteadores de la montaña. Era preciso que el infatigable Victoriano, seguido como siempre de la muerte, penetrase de nuevo en sus guaridas y les persiguiese hasta en sus últimos asilos.
02 de Febrero 1820:
Toma de los fuertes de la Aguada, San Carlos y el Castillo: Lord Cochrane aparece en Corral con tres buques y se toma los fuertes de la Aguada, San Carlos y el Castillo y, después, toma a Valdivia.
03 de Febrero 1820:
Asalto y Toma de Valdivia: En este combate se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Thomas Cochrane contra las realistas al mando de Manuelo Montoya. La batalla finalizo con la victoria patriota lo que conllevo a la recuperación de Valdivia.
18 de Febrero 1820:
Combate de Agüi: El combate de Agüi fue un enfrentamiento bélico, el cual se desarrollo entre fuerzas realistas y patriotas en la isla de Chiloé. En el los patriotas dispusieron sus fuerzas para derrotar a los Españoles que dominaban la isla de Chiloé, ya que su permanencia en la isla fue considerada por los patriotas una amenaza para la independencia de Chile.
06 de Marzo 1820:
Combate de El Toro: Tuvo como lugar la hacienda El Toro, en el se enfrentaron las tropas patriotas contra las tropas realistas al mando de Gaspar Fernández de Bobadilla. La batalla finalizo con la victoria patriota.
22 de Junio 1820:
2do Combate de Quilmo: El 22 junio se presentó en la colina de Quilmo, en el mismo sitio en que Victoriano había escarmentado a Elizondo un año atrás, el jefe de partidas Gervasio Alarcón.
20 de Agosto 1820:
Expedición Libertadora del Perú. Zarpa de Valparaíso la escuadra con 17 transportes, 9 buques de guerra y 11 lanchas cañoneras, comandados por el vicealmirante británico Lord Thomas Cochrane. Una salva de 21 cañonazos anunció la partida de la Escuadra y el director supremo Bernardo O’Higgins Riquelme, la despidió con estas palabras: “De estas cuatro tablas dependen los destinos de América”.
23 de Septiembre 1820:
Combate de El Pangal: Desarrollado en el lugar llamado Pangal, en la rivera norte del Laja, los contendientes eran las tropas de Benavides comandadas por su lugarteniente Juan Manuel Picó con un total aproximado de 1.700 hombres, y las fuerzas patriotas en número de 500 soldados al mando de Benjamín Viel Gomets y Carlos María O´Carroll.
25 de Septiembre 1820:
Combate de Tarpellanca: Tuvo lugar en Tarpellanca, en el río Laja. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Pedro Andrés Alcánzar contra las tropas realistas al mando de Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria realista.
05 de Noviembre 1820:
Captura de la corbeta española "Esmeralda": Recién pasada la medianoche, Lord Cochrane se apoderó de la corbeta española "Esmeralda", en la rada de El Callao. El buque tenía 44 cañones y su conquista fue una hazaña de valor y astucia.
25 de Noviembre 1820:
Combate de Las Vegas de Talcahuano: Tuvo como lugar en las cercanías de Talcahuano. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Ramón Freire contra las tropas realistas al mando de Vicente Benavides. Finalizo con la victoria patriota.
27 de Noviembre 1820:
Combate de la Alameda de Concepción: El combate de la Alameda de Concepción fue una batalla entre patriotas y realistas. Ramón Freire se dirigió a la ciudad de concepción donde Benavides presentó batalla en el lugar. La batalla finalizo con la victoria Patriota.
27 de Noviembre 1820:
Combate de Cocharcas: La vanguardia de la Segunda División derrota a las fuerzas del guerrillero José María Zapata.
12 de Enero 1821:
Combate de Lumaco: Los indios de Venancio Coihuepán y las tropas del capitán Salazar derrotan a las montoneras realistas de Carrero y Catrileo.
10 de Octubre 1821:
Combate Vegas de Saldías: Las fuerzas revolucionarias del realista Vicente Benavides Llanos, se enfrentaron al Ejército de Chile al mando de José Joaquín Prieto Vial y comandado por Manuel Bulnes Prieto en la Batalla de Vegas de Saldías en el contexto de la Guerra a Muerte, batalla que finalizó al día siguiente con el triunfo patriota. Sin embargo, esta guerra continuó por dos años más, dirigida por Juan Manuel Picó.

15 de Noviembre 1821:

Motín de Osorno: Unos cuantos sargentos las sublevaron. El mayor Letelíer. los capitanes Baldovinos y Cartes y los tenientes Anguita. Vial, Cavallo y Alfonso que intentaron sofocar el motin, fueron muertos por los soldados.

26 de Noviembre 1821:

Combate de Hualehuaico: Las tropas de Manuel Bulnes vencen a un cuerpo realista apoyado por indigenas.

27 de Noviembre 1821:

Combate de Niblinto: Las tropas de Manuel Bulnes vencen a montoneras realistas apoyadas por indigenas.
12 de Diciembre 1821:
José Joaquín Prieto recupera Chillan: Con la formación de un nuevo regimiento y la dirección de Prieto se logra controlar el sur de Chile.
26 de Diciembre 1821:
Combate de La Imperial: No han quedado demasiados detalles de aquel terrible hecho de armas, lo que demuestra con evidencias que fue un desastre para los patriotas, dirigidos por el capitán Bulnes.
Diciembre 1821:

Nueva fisonomía de la lucha en Arauco: Campañas de Prieto, de Ruines y de Lantaño

09 de Abril 1822:
Combate de Pile: Las tropas de Clemente Lantaño y de Manuel Bulnes vencen a grupos indigenas.
Mayo 1822:

La expedición de Beauchef a Boroa: La guerra del sur hacia 1822 y 1823.

08 de Octubre 1822:
Asedio de Arauco: A las cuatro de la tarde del 8 octubre el recinto de Arauco estaba completamente rodeado por tres divisiones de indios que mandaba Ferrebú en persona.
23 de Octubre 1822:
Acción de Pitrufquén: El teniente coronel Beauchef derrota al guerrillero Palacios.
14 de Diciembre 1822:
Acción de Río Diguillín: El teniente coronel Torres derrota a las montoneras de Bocardo y Zapata.
26 de Marzo 1823:
Acción de Linares: Los Pincheira dan muerte al gobernador Sotomayor en dicha población.
21 de Febrero 1824:
Acción de Tucapel: Las bandas del cacique Venancio Coihuipán dispersan a las fuerzas que en los campos de Tucapel había reunido el cura Ferrebú.
24 de Marzo 1824:
Fracaso del canal de Chacao: La expedición del General Ramón Freire Serrano entra al canal de Chacao en su intento para la liberación de Chiloé. La expedición fracasa.
10 de Abril 1824:
Batalla de Mocopulli: En esta batalla se enfrentaron las tropas patriotas al mando del comandante Jorge Beauchef contra las tropas realistas al mando de José Rodríguez Ballesteros. La batalla finalizo con la victoria realista.
11 de Abril 1824:
Combate de Albarrada: El sargento mayor Gaspar derrota al cura Ferrebú.
20 de Abril 1824:
Acción de Colcura: Una partida proveniente del fuerte de Colcura cae sobre el campamento de una columna realista enviada por el cura Ferrebú y la dispersa.
30 de Agosto 1824:
Acción de Laraquete: Una partida proveniente del fuerte de Colcura, mandada por el comandante Gaspar, cae sobre el rancho donde dormía el cura Ferrebú y lo captura.
28 de Octubre 1824:
Acción de Coronado: Una columna patriota mandada por Lorenzo Coronado y Angel Salazar, cae sobre el rancho donde dormía el comandante Pico.
02 de Septiembre 1824:
Fusilamiento de Ferrebú y muerte de Pico: En la guerra de la frontera del Maule.
30 de Septiembre 1825:
Acción en el río Bureo: Un destacamento enviado desde Yumbel por el coronel Barnechea ataca a la montonera del comandante Senosiaín, causandole numerosas bajas.
27 de Noviembre 1825:
Sorpresa de Parral: Los Pincheira y Senosiaín caen con su montonera unida sobre el pueblo de Parral, donde había un destacamento de soldados bajo el mando del capitán Agustín Casanueva. Dicho destacamento pudo rechazar ese ataque.
27 de Noviembre 1825:
Acción de Longaví: Un destacamento patriota de dragonesal mando del comandante Manuel Jordán, trata de cerrar el paso a la montonera realista que se retiraba de Parral; perecieron el comandante jordano y 51 de sus hombres.
11 de Enero 1826:
Manuel Blanco Encalada en Ancud: Durante la Expedición de Liberación de Chiloé, aún en posesión de la corona española, el Vicealmirante Manuel Blanco Encalada entra al puerto de San Carlos de Ancud, bajo los fuegos de las baterías del Coronel español Antonio de Quintanilla.
13 de Enero 1826:
Batalla de Pudeto: Tuvo logar en Chiloé. En el se enfrentaron las tropas patriotas contra las realistas. El fin de este combate era la expulsión de los Españoles de Chiloé. La batalla finalizo con la victoria patriota.
14 de Enero 1826:
Combate de Poquillihue: Las fuerzas chilenas de Freire obligan a las realistas de Quintanilla a abandonar el fuerte de Poquillihue.
14 de Enero 1826:
Batalla de Bellavista: El Combate tuvo como lugar Chiloé. Se llevo a cabo entre el general Ramón Freire y los españoles. Su propósito fue el de incorporar la provincia de Chiloé al territorio Chileno. La batalla finalizo con la victoria patriota.
19 de Enero 1826:
Liberación de Chiloé: Con el propósito de incorporar la provincia de Chiloé al territorio de la República de Chile. Triunfan los chilenos sobre los españoles, logrando además, abrir el paso para la toma de la ciudad de San Carlos de Ancud. Las tropas chilenas encuentran dura oposición de los lugareños que son, en su mayoría absoluta, partidarios de la monarquía.
25 de Febrero 1826:
Acción de Neuqén: un destacamento mandado por el coronel Barnecheacae sobre el campamento de montoneros e indígenas de Senosiaín y de uno de los hermanos Pincheira, dispersando los y rescatando a numerosas mujeres cautivas.
31 de Agosto 1826:
Acción de Antuco: una montonera realista caer sobre el villorrio de Antuco y ejecuta al oficial Herquíñigo y a su guarnición de siete hombres.
Enero 1827:
Operaciones militares contra los Pincheira y las bandas de Senosiaín.
25 de Enero 1827:
Levantamiento de Enrique Campino: El coronel Enrique Campino ingresó a caballo al Congreso Nacional con intenciones de dar un Golpe Militar.
21 de Julio 1827:
Motín de Talca: Un escuadrón de Cazadores se sublevo, comandado por algunos cabos y sargentos.
31 de Diciembre 1827:
Acciones en San Fernando: El gobernador Silva apresó a algunos individuos afectos a la asamblea. El comandante Francisco Porras se colocó al frente de los partidarios del bando vejado, organizó algunas compañías de milicianos y aventureros y se dirigió a San Fernando.
Enero 1828:
Campaña contra Los Pincheira de 1828: El ministro de la Guerra repitió en el verano de 1828 la expedición que había realizado el año anterior contra los Pincheira, con menos fuerzas. Las pequeñas columnas comandadas por Viel y Bulnes no lograron dar alcance a los bandidos.
18 de Julio 1828:
Sublevación de Colchagua: Revolución federalista-o'higginista de Urriola. Los estanqueros y los pelucones salvan el gobierno.
25 de Agosto 1828:
Motín del Maule: Manuel Bulnes al frente de la guarnición de Parral, somete a los insurgentes al mando de Gregorio Murillo.
06 de Junio 1829:
Motín Militar: Un estrafalario motín, que debe considerarse más como incidente del proceso electoral que como pronunciamiento militar, acabó de exacerbar las pasiones, ya muy enconadas.
06 de Diciembre 1829:
Toma de Valparaíso: Portales y Rodríguez Aldea descubrieron e! plan de Novoa, y a fin de desbaratarlo, resolvieron impedir la salida de! "Aquiles", apoderándose de Valparaíso.
14 de Diciembre 1829:
Batalla de Ochagavía. La Acción de Ochagavía fue el primer choque armado producido entre tropas gubernamentales del bando pipiolo o liberal, y las del bando pelucón o conservador, acaecida durante la Guerra Civil de 1829-1830.
15 de Diciembre 1829:
La Revolución de Coquimbo: Pedro Uriarte y algunos hacendados se alzan contra el gobierno.
03 de Enero 1830:
Contrarrevolución de Sur: El coronel Cruz recupera Concepción.
02 de Marzo 1830:
Toma de Concepción: Viel se apodera de Concepción y pone sitio a Chillan y exige la rendición de Cruz.
17 de Abril 1830:
Batalla de Lircay. Este combate tuvo lugar a orillas del río Lircay, en el marco de la Guerra Civil chilena comenzada un año antes con la denominada revolución de 1829. Dicha revolución corresponde al enfrentamiento definitivo entre los estanqueros, o’higginistas y pelucones ("fuerzas conservadoras"), contra los pipiolos (liberales). Esta etapa, y con ello la denominada "anarquía chilena" (1823-1830), finalizó con la batalla de Lircay.
14 de Enero 1832:
Combate de Coyahuelo-Lagunas de Pulán: Las tropas de Manuel Bulnes caen sobre la montonera de los hermanos Pincheira, derrotando las completamente.
21 de Agosto 1836:
Captura de Buques de la Confederación: El ministro Portales envía a Victorino Garrido a tomar por asalto durante la noche el puerto de el Callao, logrando capturar tres de los seis barcos peruanos. Los botes del bergatín "Aquiles" capturaron la barca "Santa Cruz", el bergatín "Arequipeño" y la goleta "Peruviana" en el puerto peruano de El Callao, movimientos previos a la guerra contra la Confederación peruanaboliviana..Garrido se entrevista con Santa Cruz, acordando la devolución de las naves peruanas después de firmado un tratado de paz.
29 de Agosto 1836:
Sublevación de Freire: Las fuerzas chilenas lograron controlar a las sublevadas en el sur del territorio nacional, comandadas por el general Ramón Freire Serrano, quien tenía intenciones de derrocar el gobierno del presidente José Joaquín Prieto Vial y reconstruir el virreinato del Perú.
03 de Junio 1837:
Motín de Quillota: Es apresado por el Regimiento Maipo, el ministro Diego Portales, mientras pasaba revista a las tropas acantonadas en Quillota. Este hecho es conocido por la historia como el "Motín de Quillota".
06 de Junio 1837:
Combate de Cerro Barón y asesinato del Ministro Diego Portales: El Ministro se dirigió a Quillota, para revistar un cuerpo de ejército acantonado allí. De un instante a otro la oficialidad lo apresó y se amotinó contra el estadista. El coronel José Antonio Vidaurre dirigió el movimiento. Los amotinados se trasladaron a Valparaíso y se llevaron a Portales en un pequeño carruaje. En la madrugada del 6 de junio tras un combate en el cerro Barón, se escucharon los primeros disparos. El oficial Santiago Florín, que custodiaba al Ministro, le ordenó a un subordinado: ¡Baje el Ministro!. Este se arrodilló y de inmediato disparó sobre él.

11 de Septiembre 1837:

Inicio de la primera expedición; Durante la guerra contra la Confederación peruana-boliviana, zarpó la Escuadra Nacional comandada por el almirante Manuel Blanco Encalada.

29 de Septiembre 1837:

Desembarco en Quilca: Se inicia la marcha hacia Arequipa.
07 de Agosto 1838:
Segunda expedición chilena: Al mando del general Manuel Bulnes Prieto, las fuerzas chilenas se apoderaron del puerto de El Callao, durante la guerra contra la Confederación peruana - boliviana. Bulnes impuso a Perú una indemnización de 20 millones de pesos de la época, pero como los peruanos no accedieron a la petición, el general se apoderó de Lima, luego de una sangrienta batalla.
17 de Agosto 1838:
Captura de la corbeta "Socabaya": En el puerto peruano de El Callao, por las naves de la escuadra del capitán de navío Carlos García del Postigo Bulnes, durante la guerra contra la Confederación peruanaboliviana.
21 de Agosto 1838:
Combate de Portada de Guías. Luego de desembarcar la escuadra chilena, a cargo del Almirante Simpson, se llevó a cabo el combate de Portadas de Guía, adueñándose el ejército chileno de la ciudad de Lima el 21 de agosto de 1838. El General Bulnes cita un cabildo abierto, el que proclama un gobierno provisional en Perú a cargo de Agustín de Gamarra.
18 de Septiembre 1838:
Combate de Matucana. Las tropas chilenas avanzan hacia el interior del Perú, enfrentando y venciendo a las tropas de Santa Cruz.
17 de Diciembre 1838:
Combate del puente de Llac Lla: El ejercito confederado ocupó el pueblo de Recuay y a la vez el “chilenoperuano” estaba en Huaraz de donde salió mas al interior llevando centenares de enfermos, en busca de climas benignos. Al llegar al puente LlacLla fueron alcanzados por las tropas Confederadas y mientras Torraco apresuraba el paso de los enfermos, el soldado Lorenzo Colipí con 10 compañeros del batallón Carampangue, lucharon sin descanso permitiendo la evacuación desde Chiquian.
06 de Enero 1839:
Combate de Buin: En la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y el Ejército Restaurador Chile-Perú. Hacia el norte de la ciudad de Lima, las tropas de la confederación se baten en un combate con el ejército chileno, desarrollándose la batalla de Huaras.
12 de Enero 1839:
Combate Naval de Casma: Ambas armadas se enfrentaron en el Combate Naval de Casma, convirtiéndose en el último con buques a velas. El triunfo chileno nos permitió el dominio del mar.
20 de Enero 1839:
Batalla de Yungay. A orillas del río Santa ocurre la decisiva en la Guerra contra la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y el Ejército Restaurador Chile-Perú. El presidente Santa Cruz había fortificado el fuerte de Yungay y el cerro Pan de Azúcar, el cual fue asaltado por la infantería chilena, desatándose la Batalla de Yungay. Este día, el 20 de enero de 1839, las tropas chilenas vencen a las de la Confederación, declarándose disuelta. Las tropas del General Bulnes llegaron el 18 de febrero a Lima, dando fin a la guerra.
20 de Abril 1851:
Motín de Urriola: Un motín cívico militar estalla en las calles de Santiago de Chile, por oposición al gobierno de Bulnes y a la candidatura presidencial de Manuel Montt. Urriola y cinco mil revolucionarios se tomaron las principales calles de Santiago, mientras que el gobierno preparó una contraofensiva desde la Alameda y el Cerro Santa Lucía. El combate duró cerca de 5 horas, tras las cuales fue abatido Urriola y hubo más de 200 muertos.
25 de Septiembre 1851:
Operaciones sobre Huasco, Vallenar e Illapel: Con erogaciones forzosas de los vecinos y prorratas de caballos y elementos de transporte, logró Vicuña Mackenna reunir una partida o montonera, que llegó a contar con 150 fusileros y 172 jinetes, que, en su inconsciencia militar, creía capaces de arrollar las fuerzas que el gobierno le opusiera.
28 de Septiembre 1851:
Revolución de La Serena y Captura del "Fire Flay": La necesidad de procurarse armas y municiones, para organizar un ejército eficiente de unas dos mil plazas, se imponía al más elemental sentido común. Carrera concibió el proyecto, de dudoso éxito inmediato, de adquirirlas en Lima. Con este objeto, se apoderó a viva fuerza del pequeño vapor "Fire Flay", de propiedad de Carlos Lambert, que navegaba con bandera inglesa, sin prever las complicaciones que el acto iba a ocasionar.
14 de Octubre 1851:
Batalla de Petorca: Mientras el ejército de Vicuña Mackenna operaba en Illapel. Carrera y Arteaga, informados de que Santiago estaba desguarnecido, después del envío de las tropas al sur, resolvieron operar sobre Aconcagua, reforzarse con los cívicos de San Felipe y proseguir a la capital.
14 de Octubre 1851:
Combate de Peñuelas: En el norte, la revolución seguía prendida. No obstante, la derrota de los liberales en Petorca los hace mantenerse en la provincia de Coquimbo, al tiempo que algunos empresarios mineros proclives al gobierno deciden crear un ejército contrarrevolucionario al mando de Ignacio José Prieto, quien logra derrotarlos en Peñuelas el 14 de octubre.
28 de Octubre 1851:
Sublevaciones de Aconcagua y Valparaíso: Los caudillos de La Serena exigían a los revolucionarios de Aconcagua, Santiago y Valparaiso, que aliviaran la presión de las fuerzas que los amagaban, intentando sublevaciones en el centro mismo de los recursos del gobierno.
07 de Noviembre 1851:
Sitio de La Serena: En el momento de iniciarse el sitio, La Serena contaba con unos 600 soldados: 300 cívicos, 200 mineros, que se organizaron-en un batallón intitulado "Defensores de La Serena", y una brigada de artillería.
19 de Noviembre 1851:
Combate de Monte de Urra: El 13 de septiembre, cinco días antes de la asunción de Montt, se declaró una asonada al mando del ex candidato Cruz, quien no aceptando la derrota electoral, y temiendo que las familias conservadoras de Concepción perdieran protagonismo en la dirección del país, consiguió armar un grupo de cinco mil hombres, entre partidarios y mapuches del cacique Colipí.
24 de Noviembre 1851:
Motín de Cambiaso: Durante la noche estalló en la ciudad de Punta Arenas, XII Región, el "Motín de Cambiaso", como consecuencia de la Guerra Civil de ese año. Luego de una gran masacre, su líder el teniente Miguel José Cambiaso Tapia, organizó su huida, pero fue detenido, condenado a muerte y ajusticiado el 4 de abril de 1852.
08 de Diciembre 1851:
Sublevación de Copiapó: La provincia de Atacama había sido objeto de un largo y activo trabajo de zapa contra el orden y las autoridades, realizado por una verdadera legión de agentes enviados desde el vigoroso foco pipiolo de La Serena.
08 de Diciembre 1851:
Batalla de Loncomilla: La batalla se desarrolló en el llano cercano al río del mismo nombre, cerca de donde después se fundaría San Javier, en la provincia de Linares. El bando leal al gobierno fue dirigido por Manuel Bulnes, mientras que el bando opositor estuvo a cargo de José María de la Cruz.
08 de Enero 1852:
Acción de Linderos de Ramadilla: El teniente coronel Victorino Garrido derrota a los revolucionarios mandados por Bernardo Barahona y ocupa Copiapó el 9 de enero, poniendo fin a las acciones armadas de la revolución.
06 de Enero 1859:
Toma de Copiapó: El militar retirado Pedro Pablo Zapata se presentó, seguido de 20 hombres, a las puertas del cuartel de policía. Urrutia, quien estaba a cargo de él, lo entregó, después de un simulacro de defensa.
19 de Enero 1859:
Toma de Talca: A las doce del día, el teniente retirado Samuel Vargas y el ex sargento Valenzuela, encargados de capturar al comandante de cívicos, sargento mayor José Antonio Bustamante, se acercaron a él, en los momentos en que se dirigía al cuartel.
02 de Febrero 1859:
Asonada de Concepción: El teniente coronel Basilio Urrutia derrota a los montoneros al mando de don Juan José Alemparte.
28 de Febrero 1859:
Sitio y Toma de San Felipe: Las tropas gobiernistas, al mando del teniente coronel Tristán Valdés asaltan y derrotan a los revolucionarios que mantenían en su poder la ciudad de este el 12 de febrero.
28 de Febrero 1859:
Asonada de Valparaíso: El general Juan Vidaurre-Leal somete a los insurrectos que intentaron asaltar la intendencia y los almacenes de la aduana.
14 de Marzo 1859:
Batalla de Los Loros: En el contexto de la Guerra Civil del '59. En este episodio, las fuerzas revolucionarias de Pedro León Gallo vencen a las del gobierno.
12 de Abril 1859:
Combate de Maipón: Nicolás Tirapegui logró sublevar la guarnición de la plaza de Arauco; y con las armas que se procuró en ella, organizo una nueva montonera de 400 hombres, y se reunió con Videla en Santa Juana.
20 de Abril 1859:
Combate de Pichidegua: Las montoneras de Colchagua, Talca y Maule cesaron de constituir un peligro para las ciudades bien guarnecidas, desde que el ministro Rafael Sotomayor organizó fuertes divisiones de milicias cívicas
29 de Abril 1859:
Batalla de Cerro Grande: A 5 Kilómetros al sur de la Serena, entre las fuerzas del Gobierno y las revolucionarías de Gallo, siendo éstas derrotadas.
12 de Mayo 1859:
Recuperación de Copiapó: el teniente coronel José Antonio Villagrán derrota en las últimas fuerzas revolucionarias que mantenían la ciudad en su poder desde el 4 de enero.
04 de Enero 1862:
Captura del "Rey de la Araucanía": El Comandante Cornelio Saavedra capturó a Antoine de Tounens, el "Rey de la Araucanía". A fines de 1861, Orelie Antoine de Tounens, de nacionalidad francesa, se asentó en la Araucanía y se autoproclamó rey de la zona y de la Patagonia. Aprovechando la escasa presencia de chilenos en la zona, que abarcaba entre los ríos Biobío y Toltén, el aventurero logró convencer a algunos caciques que aún resistían la autoridad chilena, y organizó una especie de reino en la zona.

26 de Noviembre 1865:

Combate Naval de Papudo. Durante este episodio de la "guerra con España", el almirante Juan Williams Rebolledo, al mando de la Esmeralda, se apodera de la corbeta española Covadonga, frente a la rada de Valparaíso. Juan Williams Rebolledo, logró capturar a la goleta española Covadonga. Ante esta derrota, el almirante español José Manuel Pareja, líder de las fuerzas hispanas, se suicidó. Fue reemplazado por Casto Méndez Núñez.

07 de Febrero 1866:

Combate Naval de Abtao. Sostenido entre la Escuadra aliada chileno-peruana y la Escuadra Española en el canal de Chayahué, provincia de Chiloé.
02 de Marzo 1866:
Combate Naval de Huito: Los jefes peruanos temían que las fragatas lograran forzar la boca de la ensenada de Huito, y en este evento bastaban los cañones de la "Numancia" para destruir impunemente toda la escuadra aliada.

31 de Marzo 1866:

Bombardeo a Valparaíso. Fue un episodio de la Guerra Hispano-Sudamericana, durante el cual el puerto de Valparaiso fue bombardeado y parcialmente destruido por ordenes del almirante español Casto Méndez Núñez.

11 de Noviembre 1877:

Motín y Destrucción de Punta Arenas: Se ha atribuido a esta rivalidad influencia casi decisiva en el motín de los artilleros. Dublé Almeida murió en el convencimiento de que el padre Matulski fue su principal o uno de sus principales instigadores. Los cronistas, por su lado, dando de mano a esta imputación desmentida por el desarrollo y las finalidades del motín, creen que el fanatismo antirreligioso envolvió al gobernador "en vahos de infierno y olores a Lucifer".

14 de Febrero 1879:

Se inició la Guerra del Pacífico con la toma de Antofagasta -que en ese tiempo era una ciudad boliviana-, por el ejército chileno, se inició la Guerra del Pacífico (1879-1883). Este conflicto bélico, que enfrentó a Chile con Perú y Bolivia, se debió a problemas territoriales y al interés por controlar la producción del salitre -nitrato usado como fertilizante y para la fabricación de pólvora-, que era u muy buen negocio en esa época. Como Bolivia procurara apropiarse de las salitreras de Antofagasta, el Gobierno chileno ordena ocupar esa plaza. Las tropas chilenas ocupan Antofagasta: Desembarcan dos Compañías, 1 de Artillería y 1 de Artillería de marina (198 hombres) las que bajo el mando del Coronel Emilio Sotomayor y ocupan la ciudad. A partir de ese momento Antofagasta queda en poder de Chile.
16 de Febrero 1879:
La Corbeta O'Higgins ocupa Mejillones: Los buques Blanco Encalada y O'Higgins marcharon el primero a Tocopilla y Cobija en protección de los chilenos, y el segundo a Mejillones.
16 de Febrero 1879:
Ocupación de Caracoles. Un destacamento de 70 hombres de la Artillería de Marina, al mando del Capitán Francisco Carvallo, ocupa Caracoles.

20 de Marzo 1879:

Ocupación de Cobija: Las tropas chilenas toman Cobija, al mando de William Rebolledo. Los buques Blanco Encalada y O'Higgins marcharon el primero a Tocopilla y Cobija en protección de los chilenos.

21 de Marzo 1879:

Ocupación de Tocopilla: Las tropas chilenas toman control de Tocopilla. Ese día desembarca en Tocopilla la tripulación del Cochrane al mando de Enrique Simpson.

23 de Marzo 1879:

Combate de Calama Fue el primer hecho de armas de la Guerra del Pacífico. Tropas chilenas al mando del Comandante Eleuterio Ramírez se enfrentaron contra las fuerzas bolivianas comandadas por el Coronel Ladislao Cabrera, obteniendo el triunfo el Ejército chileno...Por lo anterior, se fijó este día como: "El Día de Calama". Las tropas chilenas sufren 12 bajas, 7 muertos y 5 heridos, los Bolivianos 52, 20 muertos y 32 prisioneros (entre estos últimos se encuentra un ciudadano chileno de apellido Alfaro).
25 de Marzo 1879:
Un destacamento chileno llega a Chiu Chiu.
05 de Abril 1879:
Bloqueo de Iquique: El Bloqueo al Puerto de Iquique marca la primera acción ofensiva de Chile sobre territorio peruano.

12 de Abril 1879:

Combate Naval de Chipana: Fue el primer enfrentamiento naval, entre la cañonera chilena "Magallanes" y la corbeta peruana "Unión" y la cañonera "Pilcomayo". Las naves peruanas a raíz del bloqueo y por presión popular, Prado les ordena salir como estén a practicar operaciones "inteligentes y de consecuencia" entre Antofagasta e Iquique.
18 de Abril 1879:
Bombardeo de Pisagua: Este acto más que servir para un objetivo táctico o importante, fue más que nada en represalia por el ataque a sus embarcaciones menores.
01 de Mayo 1879:
Combate de Mejillones: El Cochrane y la O’Higgins combaten con los defensores de tierra, 10 hombres bajo el mando del Teniente Coronel Graduado Luis Reina dos marinos chilenos resultan heridos por un accidente.

21 de Mayo 1879:

Combate Naval en la rada de Iquique. Mueren heroicamente el comandante de la Esmeralda, Arturo Prat, y gran parte de la tripulación. Luego de un épico combate el Huáscar hunde a la Esmeralda, mueren 146 marinos chilenos y otros 57 caen prisioneros, por el lado peruano muere un oficial y salen heridos 7 tripulantes.

21 de Mayo 1879:

Combate Naval de Punta Gruesa. En Punta Gruesa en tanto la habilidad del Comandante Condell y una buena cuota de suerte terminan con la Independencia encallada y perdida totalmente, mueren 3 chilenos y resultan heridos 6, por el lado peruano, mueren 5 y salen heridos 23 tripulantes.
26 de Mayo 1879:
Combate Naval de Antofagasta: Fue el primer bombardeo naval nocturno de la guerra. Este combate se dio durante la primera correría del blindado peruano Huáscar.
28 de Mayo 1879:
El Huáscar recaptura a la goleta "Coqueta": La nave había sido recientemente capturada por los chilenos, la embarcación marchaba rumbo a Antofagasta, son capturados tres marinos chilenos, la goleta es enviada a Arica, con tripulación de presa.
06 de Julio 1879:
La Unión en Tocopilla hunde a la barca "Matilde": Después es perseguida por el Blanco Encalada.
09 de Julio 1879:
Segundo Combate Naval frente a Iquique: No pudiendo encontrar al Abtao (que ya había solucionado sus problemas de maquinaria y cambiado su fondeadero por seguridad) intenta hundir al Matías Cousiño, pero los disparos dirigidos contra este transporte atrajeron a la cañonera "Magallanes", la que se midió valientemente contra el Huáscar a pesar de su inferioridad, la llegada del Blanco determinó que Grau emprendiera la huida. Resultan heridos 3 marinos chilenos.
18 de Julio 1879:
Incursiones del Huáscar: El Huáscar inicia una serie de incursiones contra puertos y caletas chilenos del norte (Chañaral, Carrizal, Pan de Azúcar y Huasco).
23 de Julio 1879:
El Huáscar y la Unión capturan al transporte Rimac: En el buque estaba el Regimiento Carabineros de Yungay que estaba embarcado en la nave chilena, constaba de 250 jinetes, armados y municionados; todos ellos pertenecientes a las mejores familias de Santiago.
28 de Agosto 1879:
Segundo Combate de Antofagasta: El Huáscar se acerco al puerto de Antofagasta con la intención de cortar el cable submarino para evitar la comunicación del centro de operaciones enemigas con el resto de Chile sin darse cuenta que el Abtao se encontraba entre los buques neutrales.
10 de Septiembre 1879:
Combate de Río Grande: Un destacamento del Regimiento de Caballería Chilenos "Cazadores" destroza una montonera boliviana en las cercanías de San Pedro de Atacama, muere una docena de bolivianos, y salen heridos 5 chilenos.

08 de Octubre 1879:

Combate Naval de Punta Angamos. Se enfrentaron el blindado chileno "Almirante Cochrane" al mando de Juan José Latorre Benavente, y el monitor peruano "Huáscar", comandado por el contraalmirante Miguel Grau Serrano. Fue capturado el "Huáscar", la embarcación enemiga más poderosa. Sin embargo, falleció Grau, llamado el "caballero de los mares". Perú sufre 33 muertos y 26 heridos en un épico combate.
10 de Octubre 1879:
Combate de Quillagua.
02 de Noviembre 1879:
Tropas chilenas asaltaron y se apoderaron de Pisagua. Nuestros soldados se dividieron en dos grupos, uno por la playa y otro por los cerros, así tomaron entre dos fuegos a las tropas peruanas y bolivianas. Luego de un sangriento combate, los chilenos se apoderaron de la ciudad. El Estado Mayor evalúa en un centenar los muertos aliados y 56 prisioneros.
06 de Noviembre 1879:
Combate de Agua Santa o Pampa Germanía. Después de un corto tiroteo los chilenos quedaron dueños del campo y de la línea del ferrocarril de Pisagua a Agua Santa. Los "Cazadores" despedazan el destacamento de retaguardia aliado en Pampa Germanía, los aliados pierden unos 60 hombres muertos, entre ellos el Teniente Coronel Sepúlveda, los chilenos 3 muertos y 6 heridos.
18 de Noviembre 1879:
El "Blanco Encalada" captura al barco peruano "Pilcomayo"
19 de Noviembre 1879:
Batalla de Dolores o San Francisco. Luego de diversos vaivenes el Coronel Emilio Sotomayor concentra y atrinchera sus 6.500 soldados en el Cerro San Francisco, donde es atacado por Buendia con 11 mil peruanos, venciendo los chilenos en la Batalla de Dolores o San Francisco, las tropas peruanas se retiran hacía Tarapacá.
22 de Noviembre 1879:
Las tropas chilenas ocuparon Iquique, mientras que las autoridades peruanas abandonaban la plaza, sin quemar ningún cartucho.
27 de Noviembre 1879:
Batalla de Tarapacá. La Campaña de Tarapacá, fue una de las fases de la Guerra del Pacífico, finalizó con la Batalla de Tarapacá, la que se desarrolló en la quebrada del mismo nombre. Esta campaña tenía como objetivo la posesión de la Provincia de Tarapacá. La hazaña de los soldados chilenos, permitió una victoria impensada. Chile se adueñó de la región, y la gesta tuvo un hondo efecto en la población. La valentía demostrada por Eleuterio Ramírez en el combate, lo llevó a ser elevado a héroe nacional. En el centro de San Lorenzo de Tarapacá, un monumento conmemora la contienda del 27 de noviembre de 1879; en una cripta están enterrados los soldados chilenos y un busto recuerda a Eleuterio Ramírez.
06 de Diciembre 1879:
Combate de Tambillo (San Pedro de Atacama): Un destacamento de 25 Granaderos es atacado, mueren 8 y otros 11 son tomados prisioneros, los bolivianos del "Francotiradores" sufren 2 muertos y 1 herido.
01 de Enero 1880:
Combate de Camarones: Muere un granadero y es capturado otro.
27 de Febrero 1880:
Combate Naval de Arica: Lo cierto es que más que un combate, se trata de tres acciones que ocurrieron el mismo día. En el muere el comandante del Huáscar Manuel Thompson.
09 de Marzo 1880:
El Blanco Encalada y el Loa en las islas Lobos: Hunden seis lanchas y capturan 29 animales, llevándose además prisioneros al Capitán de Corbeta Rosas y al Coronel Alaiza.
14 de Marzo 1880:
Fuerte escaramuza entre Chilenos y Peruanos en el frente de Moquegua, resultan heridos 2 soldados del regimiento "Buin" 1º de Línea y muerto 1 Gendarme de Moquegua.
21 de Marzo 1880:
Durante la noche un destacamento de 20 soldados de la Compañía de Cazadores del batallón peruano Grau incursiona sobre el campamento del regimiento de caballería chileno "Cazadores" dando muerte a 3 soldados, mientras tanto las tropas chilenas ya se han puesto en marcha para asaltar la excelente posición peruana.
22 de Marzo 1880:
Batalla de Los Angeles: Las tropas chilenas atacan y se apoderan del cerro de Los Angeles, considerado como inexpugnable. Las fuerzas peruanas estaban bajo las órdenes de Coronel Agustín Gamarra. Antes del medio día, gracias especialmente a una espectacular ascensión por senderos inaccesibles del batallón "Atacama" Nº1 las tropas chilenas derrotan completamente a las peruanas, las que sufren no menos de 28 muertos y 64 prisioneros.
01 de Abril 1880:
Ocupación de Locumba: La Patrulla de Duble Almeida ocupa el pueblo de Locumba, donde son atacados por las tropas del Coronel Albarracin, quienes matan a 3 chilenos y capturan 10, a cambio muere 1 soldado peruano y otro resulta herido.
18 de Abril 1880:
Combate de Buena Vista: Un fuerte destacamento de Caballería Chileno, bajo el mando de José Francisco Vergara destruye un grupo de milicianos peruanos y obliga al Coronel Albarracín a retirarse con los restos de su Escuadrón "Gendarmes de Tacna".
23 de Abril 1880:
Combate Naval de Torpederas en el Callao: Resulta herido el Teniente Manuel Señoret.
10 de Mayo 1880:
Segundo bombardeo del Callao: Los buques chilenos intentan sin éxito un segundo bombardeo del Callao, el monitor Huáscar resulta averiado, en tierra mueren 2 cantineras y 1 soldado, a la vez que salen heridos 24 personas. durante la Guerra del Pacífico.
25 de Mayo 1880:
Combate de torpederas en el puerto de El Callao: Hundimiento de la torpedera peruana "Independencia" y de la chilena "Janequeo", además mueren 2 marinos chilenos y 3 peruanos, salen heridos dos marinos chilenos y son capturados 7 marineros peruanos.
26 de Mayo 1880:
Batalla de Tacna o del Alto de la Alianza: El 1º Ejército del Sur Peruano y el ejército Boliviano (unos 10.000 hombres agrupados en 9 divisiones) son derrotados por el ejército chileno (14.147 hombres agrupados en 4 divisiones) los bolivianos no volverán a participar en una gran batalla contra Chile, mueren más de 500 chilenos y entre 1.000 y 1.200 aliados.
06 de Junio 1880:
Bombardeo de Arica: Se inicia el bombardeo chileno desde las baterías de tierra así como por el mar por los buques Loa, Covadonga, Magallanes y Cochrane. Las defensas peruanas utilizan la Batería Norte, Batería del Morro, Batería del Este y los cañones del monitor BAP Manco Cápac. El Cochrane recibió un impacto de un cañón Voruz de las baterías del morro, que lo hizo explotar provoncado 27 heridos, de los cuales murieron 7 después.
07 de Junio 1880:
Asalto y Toma del Morro de Arica: Las tropas chilenas toman por asalto el Morro de Arica. Ultimo reducto de los peruanos, desde entonces esta ciudad pertenece al territorio nacional. Luego de un cruento combate de alrededor de una hora y media, las tropas chilenas derrotan a la guarnición de esta plaza fuerte, mueren más del 30% de los defensores de la plaza, cumpliendo lo señalado por el Coronel Bolognesi de "luchar hasta quemar el último cartucho"
16 de Julio 1880:
Combate de Palca: Después de la Batalla de Arica, las fuerzas chilenas organizan expediciones a la sierra de Tacna, en donde se encuentra organizada las guerrillas de Pacheco Céspedes, Leoncio Prado y Gregorio Albarracin. Así se realiza el combate entre la guerrilla de Pacheco Céspedes contra el Regimiento Lautaro.
19 de Julio 1880:
Expedición de Salvo a Moquegua: Baquedano despachó contra ellos una expedición a Tarata, al mando de Barbosa, y otra a Moquegua, a las órdenes del sargento mayor Wenceslao Bulnes.
22 de Julio 1880:
Combate de Tarata: Las tropas chilenas del Coronel Barboza despedazan a los guerrilleros peruanos del Coronel Leoncio Prado, quienes sufren 26 muertos, 3 heridos y 21 Prisioneros, los chilenos por su parte sufren 1 muerto.
04 de Septiembre 1880:
La expedición Lynch: Lynch debía desembarcar en los puertos peruanos, empezando en el norte por Paita, para terminar en Quilca; internarse en los valles feraces; imponer contribuciones en dinero o en especies a la propiedad particular; inutilizar los ferrocarriles, y destruir las propiedades, cuyos dueños rehusaran pagar los cupos, teniendo cuidado de no perjudicar a los neutrales.
13 de Septiembre 1880:
Hundimiento de la "Covadonga": Alrededor de las 15:15 estalló el artefacto explosivo, que un marinero sobreviviente comparaba al estallido de cuarenta cañonazos a un tiempo, hundiéndose la Covadonga en dos minutos.
16 de Septiembre 1880:
Nuevo combate de Torpederas en el Callao: Resulta 1 herido en la chilena "Guacolda" y 1 muerto en la peruana "Urcos".
22 de Septiembre 1880:
El Cochrane bombardea Chorrillos: Buques de la escuadra chilena bombardearon los puertos peruanos de Ancón y Chancay, en represalia de la celada que hizo volar la "Covadonga", en el contexto de la Guerra del Pacífico.
23 de Septiembre 1880:
El Blanco Encalada bombardea Ancón.
23 de Septiembre 1880:
La Pilcomayo bombardea Chancay.
05 de Diciembre 1880:
Combate de lanchas en El Callao: Donde murió el aspirante a marina Juan Antonio Morel Zegers.
11 de Diciembre 1880:
Bombardeo del puerto de El Callao: Por el transporte "Angamos". Falleció el teniente Tomás Pérez al explotar un cañón.
24 de Diciembre 1880:
Combate de Pachacamac: A las 2 de la mañana un destacamento compuesto por dos compañías del “Buin”, 2 del “Esmeralda” y 200 “Cazadores” salen hacía Machay a marchas forzadas, a las 4 de la mañana llegan a Pachacamac, poco después sostienen un intenso combate con tropas peruanas emboscadas, sufriendo un muerto, un herido y con el Sargento Mayor Silva Contuso la tropa se repliega llevándose 3 soldados peruanos prisioneros.
27 de Diciembre 1880:
Combate de El Manzano o Pueblo Viejo: Entre tropas chilenas y peruanas, donde murieron los comandantes de ambos ejércitos, en el contexto de la Guerra del Pacífico. El Regimiento Curicó sorprende y prácticamente destruye a la I Brigada de Caballería “Rimac”, en el Manzano por la parte chilena muere el 2º Comandante del Curicó Teniente Coronel José Olano y son heridos 4 soldados, por la parte peruana mueren 16 soldados y son capturados 112 soldados peruanos, entre ellos el Comandante de la Brigada, Coronel Sevilla. Para celebrar el acontecimiento, por orden del día se ordena que todas las bandas de las unidades chilenas toquen el Himno Nacional inmediatamente frente a sus campamentos.
02 de Enero 1881:
Combate de Humay: Las Tropas del Comandante Echevarria atacan y causan serios daños a una montonera peruana en Humay, los chilenos pierden 5 hombres, 2 muertos y 3 heridos, entre los primeros 1 capitán.
09 de Enero 1881:
Combate de Ate: Un destacamento chileno de la II/2ª División bajo el mando del Coronel Barboza, asalta el sector escasamente defendido por los peruanos, luego de un corto combate desalojan a los defensores y quedan dueños del campo, los chilenos se retiran poco después, han sufrido 1 muerto y unos 20 heridos.
13 de Enero 1881:
Batalla de Chorrillos: Las tropas chilenas asaltan las posiciones peruanas, tras un sangriento encuentro capturan una tras otra las posiciones de Villa Santa Teresa, San Juan, Chorrillos y el Morro Solar, mueren más de 2000 hombres por bando en tal ves la batalla más grande de la historia de Latinoamérica.
15 de Enero 1881:
Batalla de Miraflores: Transcurre esta batalla en las proximidades de Lima, donde las tropas chilenas, al mando del general Baquedano, vencen a las peruanas consiguiendo de esta forma el triunfo de la guerra que se iniciara en 1879.
16 de Enero 1881:
Combate de Lurín: Una partida de caballería peruana ataca en las cercanías de Lurín a un destacamento de “Cazadores”, pero estos últimos les vencen, causandoles varias bajas.
07 de Abril 1881:
Combate de San Jeronimo: Lagos envía al Comandante José Miguel Alcérreca, al mando de una fuerza compuesta por tropas del Carabineros de Yungay y del Buin al interior. Ese mes en San Jerónimo, cerca a Santa Eulalia, se inicia la campaña de la Breña con las fuerzas organizadas por el coronel José Agustín Bedoya que se enfrentan a las fuerzas de Alcérreca, las cuales luego de un tiroteo dispersan a los hombres de Bedoya, para luego incendiar el lugar y retornar a Lima.
27 de Junio 1881:
Combate de Sangra: En la sierra peruana, las fuerzas chilenas comandadas por el capitán José Luis Araneda Carrasco, se enfrentaron al enemigo y luego de 13 horas de lucha, se retiró el ejército peruano. De los 36 "buines" que iniciaron el desigual combate, sólo 10 quedaron con vida, a los que la historia reconoce como: "Los diez de Araneda", "Los diez de Sangra".
08 de Agosto 1881:
Combate del puente Verrugas: Las guerrillas de sargento mayor José Osambela obtienen otra victoria en el puente Verrugas.
15 de Agosto 1881:
Combate del puente Purguay: Se libra el combate del puente Purhuay, saliendo de Chosica donde el nuevo batallón Zepita comandado por el teniente coronel Villegas y las guerrillas del coronel Manuel Tafur triunfan sobre las fuerzas chilenas.
02 de Septiembre 1881:
Combate de Calientes: Se produce en la región de Tacna.
03 de Septiembre 1881:
Combate de Pachía: En la región de Tacna se produce el combate, en donde las tropas chilenas derrotan a las guerrillas peruanas, dominando la región.
10 de Octubre 1881:
Combate de Motupe.
21 de Octubre 1881:
Combate de Cienaguilla.
26 de Octubre 1881:
Combate de Guadalupe.
05 de Febrero 1882:
Primer Combate de Pucará: Cáceres pasa por Tarma y Jauja y ocurre el combate con las fuerzas chilenas al mando de Del Canto. Cáceres continúa su marcha ocupando Izcuchaca, Acostambo, Huancavelica, Acobamba.
22 de Febrero 1882:
Combate de Acuchimay: Cáceres vence a las fuerzas rebeldes del coronel Arnaldo Panizo que contaba con 1.500 hombres, tomando sus tropas. Luego de este suceso Cáceres ingresa a Ayacucho.
06 de Marzo 1882:
Combate de Comas.
29 de Marzo 1882:
Combate de Pazos.
31 de Marzo 1882:
Segundo Combate de Pazos.
Marzo a Mayo 1882:
Suceden diversos enfrentamientos como los combates de: Sierralumi, Huaripampa, Huancaní, Llocllapampa, Sicaya, Chupaca, Pazos, Acostambo, Ñahuimpuquio. Las fuerzas chilenas estaban diezmadas por el tifus y la viruela, así Lynch autoriza a Del Canto a volver a Lima con el 2º de Línea trayendo a los heridos y a los enfermos. Los batallones "Pisagua" 3º de Línea y "Santiago" 5º de Línea son enviados como refuerzos.
03 de Junio 1882:
Combate de Marcavalle: Se enfrentan guerrillas peruanas con el batallón chileno Santiago destacado en Marcavalle.
28 de Junio 1882:
Nuevamente se enfrentan guerrillas peruanas con el batallón chileno Santiago destacado en Marcavalle.
09 de Julio 1882:
Segundo Combate de Pucará: Después de que los chilenos se retiran de Marcavalle, fueron perseguidos por dos compañías del Tarapacá, “Fueron empujadas sobre pucará, donde reforzados (los chilenos) por las restantes compañías de su batallón opusieron nueva resistencia.
09 y 10 de Julio 1882:
Combate de la Concepción. A las dos y media de la tarde de este día comienza el combate, considerado por el pueblo chileno, uno de los hechos más dramáticos de la Guerra del Pacífico. Se desarrolló los días 9 y 10 de julio de 1882 en el pueblo peruano de La Concepción. La guarnición completa del regimiento Chacabuco, compuesta por 77 jóvenes entre 16 y 18 años, resistió durante dos días el ataque de dos mil soldados peruanos, que tuvo como resultado la muerte de todo el contingente chileno. La valentía demostrada por los jóvenes, que mantuvo heroicamente alzada nuestra bandera, hizo que el 9 de julio fuera establecido como el día oficial de nuestro emblema patrio.
10 de Julio 1882:
Segundo Combate de La Oroya. Se enfrentan las fuerzas peruanas de Máximo Tafur y las chilenas del 3º de Línea, al mando del Teniente Francisco Meyer en el puente de La Oroya. La guarnición chilena mantiene el control del lugar.
15 de Julio 1882:
Combate de Tarmatambo. La compañía del batallón Lautaro se enfrenta en el caserío de Tarmatambo a las fuerzas dirigidas por el Coronel Juan Gastó y Máximo Tafur en el Combate de Tarmatambo.
16 de Julio 1882:
Combate de San Juan Cruz: Las fuerzas de Cáceres se enfrentan con una compañía del batallón 2° de Línea. Cáceres decide no atacar el pueblo, sino apostar la segunda división y los guerrilleros de San Jerónimo en las alturas cercanas a Tarma.
Febrero 1883:
Combate de Ungatá: Una compañía del Lautaro se enfrenta en Ungará al sur de Lima a guerrilleros locales, los chilenos son apoyados por un escuadrón de Granaderos y mantienen su posición.
14 de Marzo 1883:
Combate de Puruguay.
03 de Abril 1883:
Cáceres llega a la costa de Chancay, para luego atacar a la guarnición del Aconcagua. El coronel Urriola se retira de Chancay y se embarca en la Corbeta Chacabuco recibiendo luego refuerzos desde Lima del 3º de Línea y del Coquimbo por lo cual Cáceres se retira hacia Canta.
20 de Abril 1883:
Segundo Combate de Purhuay. Antes de ordenar una nueva ofensiva contra el ejército de Cáceres, Lynch ordenó la reparación del puente de Purhuay y la línea telegráfica que los montoneros de Chosica habían destruido lo que impedía el transito de las tropas chilenas hacia las zonas ocupadas por la resistencia peruana. Con tal misión partió de Lima el mayor Julio Quintavalla quien arribó a Chosica el 14 de abril, en los días siguientes la fuerza chilena fue constantemente hostilizada por las montoneras peruanas formadas por el batallón Guerrilleros del Rimac al mando del mayor Wenceslao Inchaústegui. El 20 de abril tuvo lugar el combate de Purhuay, a dos millas y media del puente del mismo nombre, tras el cual Quintavalla tuvo que retirarse sin haber logrado cumplir su misión y habiendo tenido 29 bajas entre muertos y heridos y 17 dispersos.
10 de Julio 1883:
Batalla de Huamachuco: Le correspondió ser el último hecho de armas que puso fin a la Guerra del Pacífico. Al ver a las fuerzas de Cáceres en el cerro Cuyulga, Gorostiaga deja el poblado de Huamachuco y se posiciona en el cerro Sazón al norte del pueblo. Se enfrentan ambos ejércitos, Gorostiaga vence a las tropas de Cáceres, quien pierde la mitad de sus hombres. Cáceres retorna a Ayacucho con el fin de organizar un nuevo ejército.
01 de Agosto 1883:
Combate de Coari: Enfrentamiento en el sur del Perú.
02 de Agosto 1883:
Combate de Mirave: Pacheco Céspedes se enfrenta al destacamento chileno al mando del Mayor Duberli de Oyarzun.
20 de Octubre 1883:
Tratado de Ancón: Tratado que pone fin a la guerra del Pacífico, de Chile contra Perú y Bolivia. Perú cede a Chile las provincias de Tacna, Arica y Tarapacá y Bolivia pierde la provincia de Antofagasta.
06 de Enero 1891:
Sublevación de la Escuadra: La Escuadra se levanta contra el Presidente José Manuel Balmaceda.
08 de Enero 1891:
Operaciones de la Escuadra en el sur: Para reunir contingentes y armas para los batallones, se emprendieron diversas expediciones. La "Esmeralda" ancló en Talcahuano e! día 8 de enero y tomó los elementos que había en el buque•escuela N° 2.
12 de Enero 1891:
Acciones en Coquimbo y La Serena: Primeras acciones de la Armada durante la Guerra Civil de 1891.
19 de Enero 1891:
Acciones en Pisagua, Zapiga, Alto Hospicio y Taltal: Primeras acciones de la Armada en el norte, durante la Guerra Civil de 1891.Conocido como el "Combate de los Abrazos", por la confusión que tuvieron los contrincantes en uno de los primeros enfrentamientos de esa guerra.
06 de Febrero 1891:
Captura de Pisagua. Los congresistas tenían su Cuartel General en la zona norte del país, tratando de avanzar hacia el centro del país. Los balmacedista intentaron frenar en esta zona a los congresistas, razón por la cual desarrollaron una serie de combates y batallas en esta región.
15 de Febrero 1891:
Batalla del Cerro Dolores o San Francisco: Las fuerzas gobiernistas afines al Presidente José Manuel Balmaceda fueron derrotadas por los congresistas, en el Cerro Dolores o San Francisco, cerca de Pisagua, provincia de Tarapacá.
17 de Febrero 1891:
Combate de Huara: Entre las tropas gobiernistas contra las congresistas en la estación de ferrocarril de Huara, que unía Iquique con Pisagua, en la I Región.
19 de Febrero 1891:
Combate de la Aduana de Iquique. Desde Iquique fueron enviadas fuerzas balmacedistas hacia el interior, por lo que esta ciudad quedó desprotegida. Aprovechando esta situación, las naves congresistas avanzaron hacia el puerto, llegando alrededor de las 05:00 hr.. A seis kilómetros de Iquique, se pudo divisar a cuatro embarcaciones congresistas alumbrando con sus proyectores los cerros para disparar sobre la tropa balmacedista que intentara descender al puerto.
07 de Marzo 1891:
Batalla de Pozo Almonte: Los balmacedistas habían perdido la mayoría de sus hombres y municiones, lo que sumado a la alta deserción de sus partidarios, generó el envío de 1.000 hombres desde Santiago.
19 de Marzo 1891:
Ocupación de Antofagasta Tacna y Arica: Apenas la provincia de Tarapacá estuvo libre de fuerzas enemigas, se planteó a los congresistas la necesidad de adueñarse inmediatamente de las provincias de Tacna y Arica, Antofagasta y Atacama.
23 de Abril 1891:
Hundimiento en Caldera del "Blanco Encalada": Los balmacedistas hunden en la rada de Caldera el barco "Blanco Encalada".
07 de Julio 1891:
Combate de Vallenar: El coronel Orrego, jefe de la división de Coquimbo, ignorando que venían en camino tropas constitucionales de infantería, dio orden al teniente coronel Almarza que atacara por sorpresa.
18 de Agosto 1891:
Desembarco en Quintero: Las fuerzas congresistas desembarcan en Quintero. 300 soldados del Pisagua N° 3, conducidos por botes que se desprendieron del "Biobio", se posesionaban sin oposición del pueblecito de Quintero.
21 de Agosto 1891:
Batalla de Concón: Fue la penúltima acción de la Guerra Civil de ese año y el primer enfrentamiento de las fuerzas revolucionarias o congresistas, comandadas por el coronel Estanislao del Canto Arteaga. Las fuerzas congresistas se concentraron en la bahía de Quintero y estaban al mando del General Estanislao del Canto.
28 de Agosto 1891:
Batalla de Placilla. La Guerra Civil de 1891 finalizó el 28 de agosto de 1891 en la Batalla de Placilla, pequeño pueblo situado a la bajada del Alto del Puerto, en el camino de Casablanca, lugar donde se enfrentaron las fuerzas que apoyaban al gobierno del presidente José Manuel Balmaceda Fernández, con las fuerzas de los congresistas o revolucionarias, obteniendo el triunfo estos últimos.

Bernardo O´Higgins

Bernardo O´Higgins

Ramon Freire

Ramon Freire

Joaquin Prieto

Joaquin Prieto

Mujeres Destacadas de la Historia de Chile


Paula Jaraquemada Alquizar: (Santiago junio de 1768 - † falleció el 7 de septiembre de 1851). Hija de Domingo de Jaraquemada y Cecilia de Alquizar, fue uno de los personajes femeninos más importantes en la lucha por la independencia de Chile. ir a Bio,,,

Francisca Javiera Eudoxia Rudecinda Carmen de los Dolores de la Carrera y Verdugo (Santiago, 1 de marzo de 1781 - † ibídem, 20 de agosto de 1862), más conocida como Javiera Carrera, fue una patriota chilena que destacó por el apoyo a la lucha por la Independencia de Chile y por bordar la primera bandera patria del país, llamada actualmente bandera de la "Patria Vieja". Los Carrera eran descendientes de vascos. ir a Bio...

Catalina de los Ríos y Lisperguer: (*Santiago de Chile, 1604 - † 1665), más conocida como La Quintrala, fue una terrateniente chilena de la época colonial, famosa por su belleza y la crueldad con la que trataba a sus inquilinos. Se convirtió en un ícono del abuso y la opresión colonial. Su figura, fuertemente mitificada, pervive en la cultura popular de Chile como el epítome de la mujer perversa y abusadora. Para tildar a una mujer de abusadora en Chile se le dice "Quintrala". ir a Bio...

Candelaria Pérez: (* Santiago de Chile, 1810 - † 28 de marzo de 1870), también conocida como Sargento Candelaria, fue una militar chilena que participó en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. ir a Bio...

Irene Morales Infante (La Chimba, Santiago, 1 de abril de 1865 — † Santiago, 25 de agosto de 1890) Militar chilena, Sargento segundo y Cantinera del Ejército de Chile durante la Guerra del Pacífico. ir a Bio...

Janequeo o Yanequén: Fue una mujer lonco, de origen mapuche-pehuenche. Esposa del Lonco Hueputan, quien murió bajo tormentos por mandato del gobernador Alonso de Sotomayor. Su preparación militar y cualidades de líder, hicieron que se ganara el apoyo de los estrategas militares de su pueblo. ir a Bio...

María Isabel Riquelme y Meza: (* Chillán Viejo, Región del Biobío, Chile 1758 - † Lima, Perú 21 de abril de 1839), fue la madre del Libertador General de Chile, Bernardo O'Higgins. ir a Bio...

Rosa O'Higgins: (* Chillán Viejo, Región del Biobío, Chile 1781 - † Lima, Perú 1850), chilena hija de Isabel Riquelme y Félix Rodríguez Rojas. En los años de la lucha de la independencia chilena adoptó el apellido de su medio hermano Bernardo O'Higgins con quien viviese sus primeros años de su niñez. ir a Bio...

Eloísa Díaz Insunza: (* Santiago de Chile, Chile, 25 de junio de 1866, † Id. 1 de noviembre de 1950), primera mujer estudiante de medicina de la Universidad de Chile y primera médica de Chile y América del Sur. ír a Bio...

Guacolda: La existencia de Guacolda, mujer de Lautaro, así como la de Fresia, mujer de Caupolicán, es materia de discusión puesto que mientras para unos es sólo una leyenda, para otros se trata de una persona real. ir a Bio...

Fresia: La existencia de Fresia, mujer de Caupolicán, así como la de Guacolda, mujer de Lautaro, es materia de discusión, puesto que sólo aparece en el poema épico "La Araucana", escrito por Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594) durante su estadía en Chile y publicado en Madrid en tres partes (1569, 1578 y 1589). ir a Bio...

Inés de Suárez o Inés Suárez: (Plasencia, Extremadura, España, 1507 - Chile, 1580) fue una mujer española reconocida en el período de la conquista de Chile y compañera del conquistador Pedro de Valdivia. ir a Bio...

Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga: Conocida por su seudónimo Gabriela Mistral (Vicuña, 7 de abril de 1889 – Nueva York, 10 de enero de 1957), fue una destacada poetisa, diplomática y pedagoga chilena. ir a Bio...

HITOS:

1865 Mujeres de Clases alta y católicas se expresan en el Periódico “El Eco de las Señoras de Santiago”

1875 Clotilde Garretón se inscribe en los registros electorales, porque cumple con las exigencias de la ley.

1877 Promulgación del Decreto Amunategui, da derecho a las mujeres para que ingresan a la Universidad.

1884 Martina Barros intelectual que comienza a dar discursos sobre el voto femenino.

armón de un cañon de 1810

armón de un cañon de 1810










Eric Hobsbawm: "El SigloXX"

El Choque de las Civilizaciones. Samuel Huntington

El Fin de la Historia. Francis Fukuyama