martes, 13 de septiembre de 2016

Memoria Histórica Sobre la Revolución de Chile Desde el Cautiverio de Fernando VII Hasta 1814. Escrita por Orden del Rey por Fray Melchor Martínez.

Capítulo XV. La Revolución en Armas. II. Las Primeras Campañas 

1. SALIDA DEL EJÉRCITO REAL EN TRES DIVISIONES. Preparadas en esta forma las cosas, salió de Concepción el Ejército Real en tres divisiones; la primera, que era la vanguardia, al mando del Coronel de Artillería don José Berganza; el centro, siguió a pocos días, bajo la dirección del Mayor don José Rodríguez Ballesteros; y la tercera, a cargo de don Lucas Molina; y en seguida, marchó la vanguardia a las órdenes del General.
Estos cuerpos tomaron su derrota por la ciudad de Chillán, y el primero tenía orden de acelerar sus jornadas para ocupar las riberas del Maule e impedir el tránsito al ejército chileno.
Todo se ejecutó con prontitud y acierto, y a mediados de abril llegó Sánchez con la mayor parte de la vanguardia y se alojó en la villa de Linares, poco distante del río y privó al enemigo de aquel lugar que le tenía destinado para punto de reunión, adonde debía entrar en el mismo día.
En este estado y en este punto dejaremos a la expedición y retrocederemos a dar noticia de la conducta del Gobierno y ejército chileno, que no debe llamar menos nuestra atención hasta que los dejemos al frente de nuestro ejército y dando principio a las operaciones hostiles[1].
2. CONDUCTA DEL GOBIERNO Y EJÉRCITO CHILENO. Desde el instante en que se recibió en Santiago la noticia de haber desembarcado el ejército del Rey, se pusieron en activo movimiento todos los medios de preparación para marchar un ejército poderoso, cuya sola fama aun antes de presentarse a la frente del enemigo fuese capaz de vencerlo.
3. JOSÉ MIGUEL CARRERA, GENERAL EN JEFE. El Presidente actual, general José Miguel Carrera fue nombrado General del Ejército, intitulado desde ahora el Ejército Restaurador de los Derechos de la patria, y dejando órdenes para que le siguieran los restantes cuerpos veteranos.
Salió de la capital el 19 de abril con la Gran Guardia Nacional y los regimientos de Milicias disciplinadas de caballería Príncipe y Princesa.
La ciudad de Talca, dos leguas distantes del río Maule, fue destinada para punto de reunión y Cuartel General de todas las tropas y en poco más de quince días estaban reunidos en aquel punto en número de trece o catorce mil hombres de toda arma, deseosos de aniquilar del primer golpe a los infames piratas (según decían), chilotes y valdivianos.
4. POLÍTICA DE CARRERA. LAS FUERZAS. Llegado Carrera a Talca, fue su primer cuidado atraerse los regimientos de milicias correspondientes a la provincia de Concepción y en efecto consiguió su intento en 6 de ellos, prevalido de la ausencia y demora del enemigo que tenía más dificultades para su aceleración, hallándose rodeado de infinitos insurgentes que procuraban entorpecer sagazmente cuantas medidas se tomaban por el General y avisando a Carrera por momentos de cuantos pasos se daban.
Esto, no obstante, la actividad y buenas disposiciones del señor Pareja vencían todos los embarazos, y a 24 de abril se hallaba ya reunido casi todo el ejército en la villa de Linares, poco distante del enemigo.
Constaba esta fuerza de mil seiscientos hombres de infantería y como seis mil de caballería de milicias, con un tren de artillería de treinta cañones desde el calibre de a cuatro hasta el de a ocho.
5. EL VOCAL DE LA JUNTA, GENERAL JOSÉ MIGUEL CARRERA, REEMPLAZADO POR SU HERMANO, EL BRIGADIER JUAN JOSÉ. Al partirse [partir] de la capital, el General Carrera sustituyó [fue sustituido] en su empleo de Vocal de la Suprema, a [por] su hermano el Brigadier don Juan José Carrera, Comandante de Granaderos, temeroso de que su ausencia le privase del absoluto dominio del Gobierno.
Mas no obstante esta precaución, como a pocos días de su salida se vio obligado a seguirle al ejército dicho don Juan José, no se perdió la ocasión en la capital para nombrar nueva Junta compuesta por don Francisco Antonio Pérez, don Agustín de Eyzaguirre y don José Miguel Infante, y don Mariano Egaña, secretario.
6. NUEVO GOBIERNO ADVERSO A LOS CARRERA.
Este nuevo Gobierno debemos advertir desde ahora era compuesto de individuos del partido primitivo contrario a los Carrera, y luego veremos las intrigas y manejos que de ambas partes se disponen para destruirse.
Por este tiempo precedieron acordes en los preparativos para la guerra poniendo en movimiento cuantos recursos eran posibles, entusiasmando al pueblo y a todo el reino, animando a todos para que contribuyesen con sus caudales y personas a la defensa de la patria, y auxiliando al general con toda clase de socorros.
Era admirable el empeño que todos tomaban en la causa.
El Cabildo ayudaba con grande actividad y en estos días publicó la siguiente proclama[2].
7. MEDIDAS DEL GOBIERNO.  Se impuso y repartió un empréstito de pesos a todos los sarracenos pudientes.
Se mandó a todos los propietarios que no molestasen a los arrendatarios que marchaban a la guerra; se recomendaron las familias de los soldados a la protección del Gobierno; se guarneció el puerto de Valparaíso; se esculpieron medallas de premio para los que se distinguieran en la guerra.
Se establecieron Juntas Cívicas Auxiliares en todas las villas y partidos; se circularon proclamas por todo el reino.
En una de ellas dice el Gobierno:
8. PENAS PARA LOS ENEMIGOS DE LA CAUSA. CARRERA ANUNCIA VICTORIAS. Se impuso pena de muerte a los que tuviesen correspondencia con los súbditos del Virrey de Lima, y a los que esparciesen noticias opuestas al entusiasmo general contra los enemigos.
Se embargaron las propiedades correspondientes a los habitantes del Perú y todos los buques surtos en Valparaíso, y los que sin noticia de la guerra entraban en todos los puertos.
El general Carrera con fecha 11 de abril decía al Gobierno:
9. LABOR REVOLUCIONARIA DEL OBISPO ANDREU Y GUERRERO. Uno de los principales medios de pervertir la fidelidad del reino fue desde el principio de la revolución, la pérfida conducta del antedicho obispo auxiliar, y en esta ocasión redobló este hombre furioso todos sus conatos, y salió siguiendo al ejército, recorriendo de paso todas las villas y partidos del tránsito en los que al instante de su llegada convocaba concursos de todo el vecindario y regularmente en las plazas, y otras veces en las iglesias peroraba y arengaba recomendando la causa de la revolución, infundiendo el odio más execrable al Rey, a la nación española, a su Gobierno, a todos los europeos y más particularmente al ejército defensor del Rey, probando todos estos errores con abuso escandaloso de las máximas más sagradas del Evangelio, y usando de expresiones tan sediciosas y escandalosas, que las gentes de algún conocimiento se tapaban los oídos desamparando el sitio, mirando al predicante como un verdadero Anticristo.
Me refirieron personas ilustradas y dignas de todo crédito como testigos de vistas que en Concepción, después de arengar desde la catedral, puesto en la plaza, probando la justicia de la revolución con muchas falsedades, prorrumpió por última prueba en estas execraciones:
Si no es cierto lo que os digo, que se abra la tierra y me trague; que vengan los demonios del infierno y me lleven de aquí.
Con falsedades semejantes, quedaban intimidados y atónitos los concurrentes y retiraban temiendo que Dios permitiera el verificativo de algún espantoso suceso.
Este apóstol de la rebelión escribía desde Talca y se dio al público la razón de su conducta:
Para impeler más el frenético espíritu revolucionario del Obispo y conociendo el grande influjo que este fatal instrumento ejercía en la gente sencilla, le dirige el Gobierno el oficio siguiente:
10. REFLEXIONES SOBRE ESTOS SUCESOS. Terribles excesos de la malicia de los hipócritas magistrados aprobar la perfidia, los errores y la depravación con los elogios solamente debidos a la virtud, a la buena conducta y a la justicia.
Pero ¿qué no ejecuta la pasión para conseguir sus infames designios?
Es preciso creer que estos injustos apologistas del vicio daban un fuerte torzón al clamor de su conciencia que anteriormente reclamaba los derechos de la razón, de la religión y la justicia; pero estos rectos sentimientos que mientras vivan les servirán de crueles verdugos, eran sofocados por sus abominables pasiones.
Mayor delito es sin duda aprobar el pecado que cometerlo, pues generalmente lo reprueba el mismo que lo comete, y tarde o temprano da testimonio a la virtud y a la verdad, forzado del estímulo de su conciencia.
11. OPERACIONES DE LOS DOS EJÉRCITOS EN LAS RIBERAS DEL RÍO MAULE. Pero suspendamos la relación de hechos tan desagradables y prosigamos la narración de las operaciones de los ejércitos que a las dos riberas del Maule observaban la ocasión de combatirse.
Antes de dar principio a las hostilidades, tuvo la acostumbrada atención el General Pareja de tentar el camino suave de una amistosa composición, y para el efecto remitió al Caudillo Carrera el siguiente oficio:
12. PAREJA DESCONOCE LAS CUALIDADES DEL ENEMIGO. No se puede negar al jefe del Ejército Real la buena disposición para armar y dirigir una expedición, ni el valor para batirse con el enemigo, pero de ningún modo se le puede conceder el conocimiento de las cualidades de los enemigos con quienes trataba.
Si Carrera hubiera sido capaz de alguna reflexión y admitiera el partido ofrecido por Pareja, fuera sin duda irremediable la total ruina del ejército de los chilotes, y el reino adquiriera un grado de fuerza tan ventajoso que sería difícil vencerlo en muchos años.
Pero ni el uno sabía admitir ni el otro proponer, y en estas circunstancias se determinó en el mismo día 26 la empresa o ataque de las Yerbas Buenas, en los términos que Carrera le comunica a su Gobierno.
13. OBSERVACIONES AL PARTE DE CARRERA. CONSIDERACIONES SOBRE ESTA ACCIÓN. No dista mucho de la verdad el parte dado por Carrera en el modo de la sorpresa; pero sí se aparta de ella cuando refiere sus resultados.
Los muertos en el Ejército Real fueron 14 y entre ellos se cuentan un oficial y el Intendente del Ejército don Tomás Vergara; pero tiene buen cuidado Carrera de no hacer mención alguna de su pérdida, que ellos mismos confesaban sería triplicada.
El caso fue que aquella misma noche, media entre el 26 y el 27, había llegado el Ejército del Rey a dicho paraje, y alojádose con bastante descuido y poca precaución, atribuyéndolo algunos a la confianza del jefe por haber enviado su parlamentario y no haber recibido contestación, y otros a consejos e intrigas de muchos insurgentes de que estaba rodeado y le manifestaban entera seguridad; pero sea lo que fuese, tuvo Carrera ocasión oportuna para haber destruido la expedición, si él en persona o un buen oficial hubiera mandado la acción.
Los chilotes fueron perfectamente sorprendidos y se introdujeron y mezclaron los insurgentes con ellos, de tal modo que ni unos ni otros se pudieron hacer fuego en algún rato, por no poder discernirse los invasores y los invadidos.
En este intervalo de suspensión apareció la luz del día y alarmadas las tropas cargaron sobre los insurgentes, quienes sin la menor resistencia se pusieron en precipitada y desordenada fuga, la que les fue desastrosa, pues perseguidos a larga distancia caían víctimas de los chilotes en gran número, y sólo lo montuoso de los campos y la falta de caballería pronta impidieron su total ruina. Se tomaron doscientos prisioneros y murieron más de sesenta.
14. EL PARLAMENTARIO VARELA. ATREVIDO PROYECTO DE PAREJA. RESISTENCIA DE LOS CHILOTES. Este fue el éxito del combate tan decantado y celebrado de las Yerbas Buenas.
Y le fue tan sensible al señor Pareja, que desde este punto empezó a conocer que su nimia confianza en los traidores que lo rodeaban, habían sido la causa de un suceso desagradable al ejército.
Atribuyóse la principal parte al parlamentario Varela, que abusando de su misión, informó a Carrera del lugar y del descuido con que marchaba el ejército y también a otros varios que persuadieron maliciosamente al jefe acampase en aquel paraje contra el parecer de algunos oficiales inteligentes que proponían otro inmediato más ventajoso.
Esto no obstante, nada minoró el ánimo y valor del jefe, y a los dos días prosiguió su marcha acercándose al río Maule con intento de pasar a Talca a combatir y desalojar al enemigo, para proporcionarse en aquella ciudad cuarteles de invierno.
Este proyecto sin embargo de ser atrevido y algo dificultoso, no dudo lo hubiera realizado el General, pero llegando las tropas al río hicieron alto y empezaron a divulgar su disgusto al paso de la otra banda, dando por razón de su inobediencia que el fin de la expedición sólo había sido la reconquista de la provincia de Concepción, la que tenían enteramente en su poder, y que hasta que llegaran los auxilios pedidos al Perú, emprenderían la sujeción de lo restante del reino en la campaña y primavera siguientes.
15. RETROCESO DEL EJÉRCITO REAL HACIA CHILLÁN. No puede este proceder llamarse motín ni salieron abiertamente del orden los soldados; pero le fue necesaria la condescendencia al jefe y determinó la contramarcha; retrocediendo por el mismo camino que había venido y destinando a la ciudad de Chillán para cuartel general de invierno.
Esta medida era prudente y aun necesaria, pues no había lugar más a propósito ni capaz de proporcionar alojamiento y subsistencias al ejército que se hallaba totalmente falto de tiendas de campaña en unos terrenos sumamente húmedos y en una estación de invierno abundante de lluvias.
16. PESADUMBRE DE PAREJA. SU ENFERMEDAD. Le fue demasiado sensible al General la insubordinación de la tropa [3]  y el trastorno de sus meditados planes y apesadumbrado con estos sentimientos sobre el sufrimiento de las incomodidades anexas a su laborioso empleo en la avanzada edad de sesenta años, se sintió desde luego asaltado de una grave enfermedad y pronto se declaró de gran peligro.
17. NUEVAS PROPOSICIONES DE PAZ DE PAREJA A CARRERA. Desde este lugar quiso tentar segunda vez el ánimo de Carrera, viendo que no contestaba a su primer oficio, y al efecto envió segundo parlamentario con la siguiente propuesta:
En el mismo día respondió Carrera admitiendo la entrevista y señalando para ella una pequeña isla del río Maule inmediata al vado que llaman de Duao.
18. PRINCIPIO DE ACOMODO PACÍFICO. El señor Pareja tuvo grande gusto al ver que admitía algún principio de acomodo pacífico y sin perder momento ofició en estos términos:
El anterior oficio fue contestado con el arrogante tono del siguiente:
19. CARRERA CONOCE LA SITUACIÓN DEL EJÉRCITO REAL, RAZÓN DE SU INSOLENTE OFICIO. MEDIOS DE CONOCIMIENTO. El verdadero motivo de explicarse con tanta insolencia Carrera, no era otro que las noticias en parte verdaderas y en parte abultadas, del estado decadente de su enemigo, pues le constaba de la enfermedad, de la resistencia de las tropas en el paso de Maule, del desabrigo e incomodidades que padecía el ejército con las repetidas lluvias, de las enfermedades que por estas causas empezaban a sufrir los chilotes, y por último no ignoraba el desorden y descuido con que se retiraban como resultado forzoso de lo expuesto.
Ninguna dificultad tenía adquirir estos conocimientos, porque la inmediación del enemigo, la adhesión a su causa del mayor número de habitantes del país, los innumerables revolucionarios que acompañaban y aún componían el ejército del Rey, eran otros tantos medios que le facilitaban cerciorarse a cada hora de todo cuanto ocurría y se trataba en el ejército contrario.
En esta inteligencia no dudó deber aprovecharse de las ventajas que la fortuna le ofrecía, y con la celeridad posible ordenó su numeroso ejército y se puso en marcha en persecución de los enemigos.
El día 11 de mayo, pasó el Maule y a marcha forzada siguió su viaje recibiendo por instantes noticias puntuales de la distancia y jornadas de los chilotes con el empeño de batirlos en la retaguardia antes de llegar a Chillán.
20. MARCHA DEL EJÉRCITO REAL. PAREJA GRAVEMENTE ENFERMO. Estos marchaban en tres divisiones con bastante distancia entre ellas, y en la retaguardia era conducido a hombros de sus soldados, que a imitación de los de Alejandro competían en llevar tan honrosa carga, el General gravemente enfermo, que el día 13 se juzgó sería el último de su vida.
Era insuplible la falta de éste por otro alguno, atendidas las singulares cualidades de talento, valor, respeto, confianza, presencia de ánimo, infatigable aplicación, sufrimiento en los trabajos, y otras muchas que luego tendremos necesidad de referir, que lo hacían sumamente amable de sus tropas, y aún debe añadirse que el Mayor General, segundo jefe del ejército, se hallaba ausente, por cuyos motivos y la dura intemperie de los días, caminaban las divisiones más en dispersión que con arreglo alguno militar.
21. EL EJÉRCITO REAL EN SAN CARLOS. El 14 llegó la retaguardia a la villa de San Carlos, cinco leguas distante de Chillán y tres del río Ñuble, del que ya habían pasado la vanguardia y el centro, y en ésta se presentó un enviado de Carrera con el aterrante escrito siguiente:
Fue contestado el anterior inmediatamente en esta forma:
22. CARRERA EN LA VILLA DE SAN CARLOS. LLEGA EN EL MOMENTO EN QUE LA DEJA PAREJA. Instruido Carrera por su enviado del verdadero estado y alojamiento de la última división de los chilotes, y que ya no podría ser socorrida por lo restante del ejército, aceleró tan vivamente la marcha del suyo, que a la mañana siguiente llegó a la misma villa al tiempo que la dejaba el General Pareja.
Está situado este lugar en un llano sumamente limpio y desembarazado en todas las direcciones de su circunferencia hasta grande distancia, y por esta causa apenas se había separado como media legua de la villa la retaguardia de los chilotes, vieron venir sobre sí a los insurgentes, cuya primera división estaba ya a tiro de cañón.
Causó alguna confusión la inesperada novedad y el principal cuidado que agitaba el ánimo intrépido de los soldados, era la imposibilidad de ser dirigidos por su amado General, tan extremadamente postrado que casi vivía de milagro.
No se oía otra voz entre ellos:
-¿Qué es lo que debemos hacer?
-¿Quién es el jefe que nos manda?
Que se avise pronto al general para que provea.
23. EL CAPITÁN JUAN FRANCISCO SÁNCHEZ, COMANDANTE INTERINO DEL EJÉRCITO REAL. PLANES Y ÓRDENES DE DEFENSA. En efecto, el Intendente de Ejército comunicó al enfermo jefe el conflicto inminente y las demandas de la tropa, y en el instante nombró verbalmente por Comandante General Interino, al Capitán don Juan Francisco Sánchez, Comandante también interino del batallón veterano de Penco, quien rápidamente, según lo requería el caso, recibió el mando y en el instante empezó a repartir sus órdenes de defensa.
La primera fue destacar doscientos hombres con dos cañones para contener el primer ímpetu del enemigo que ya cargaba formado en batalla ínterin se formaba lo restante de la división.
24. PREPARATIVOS PARA UNA ACCIÓN DE GUERRA. Empezaron a jugar los dos cañones bien servidos, y esta sola diligencia impuso tal respeto a los insurgentes que se contuvieron en el sitio sin avanzar un solo paso.
Mantuviéronse en esta actitud un largo rato, el que fue empleado por Sánchez en arreglar la formación de su tropa y en explorar con cuidado la posición más ventajosa que pudiera ofrecer aquel terreno.
Avisaron los prácticos que a la corta distancia de mil varas se descubría una pequeña eminencia que hacia el Este del camino dominaba todo el campo, y viendo que el enemigo no proseguía el ataque, se puso en marcha nuestro pequeño ejército en demanda de dicho punto.
En él se organizó la división en figura de un cuadrilongo, dando el frente al Noroeste y colocada la artillería en debidos intervalos, se recibieron, dentro del cuadro, todos los bagajes y se dispuso todo para recibir y escarmentar al enemigo.
Procuró Sánchez exhortar con algunas breves palabras a su gente, pero los halló tan animados y valientes, que no dudó ni por un instante del éxito feliz de la victoria.
Constaba esta fuerza de seiscientos hombres en su totalidad, los quinientos de fusil y el resto de artilleros con veintisiete cañones, desde el calibre de a 4 hasta el de 8, destituidos enteramente de caballería, la cual toda se hallaba ya en Chillán.
El casi agonizante General Pareja reunió sus últimos espíritus de valor y mandó que le pusieran a caballo para participar del peligro y contribuir por última vez al triunfo de su ejército; pero enteramente falto de fuerzas experimentó la necesidad de ceder a su triste suerte, ya que no se pudo conseguir su permiso para ponerlo a cubierto del peligro en el que firmemente permaneció hasta el fin de la batalla, negándose a cuantas instancias se le hicieron.
Ínterin el pequeño Ejército Real se dispuso en el estado que hemos dicho, no se descuidó el activo Carrera en prevenir las medidas que su ventajosa superioridad le ofrecía.
Formó su ejército en batalla, ocupando el centro dos mil hombres de infantería con fusil, y en las dos alas puso varios regimientos de caballería, con orden de formar un círculo que incluyese totalmente al enemigo sin dejarle retirada en dirección alguna.
Empezóse a ejecutar este plan con bastante arreglo al mando de sus dos hermanos, don Juan José, que era jefe del centro, y don Luis de la artillería, aproximándose los insurgentes al ataque con muestras de mucho valor y arrojo.
El general Carrera se situó a distancia de más de media legua, en un lugar que dominaba todo el campo, y desde allí por medio de sus edecanes dio la señal de ataque a la hora de mediodía.
25. COMBATE DE SAN CARLOS. Empezóse el combate rompiendo un horroroso fuego los dos ejércitos a muy corta distancia; pero fue tal el estrago que sufrieron los insurgentes en las primeras descargas, que en breve tiempo fueron desordenadas sus filas, ahuyentada su caballería y obligados a desistir del ataque y retirarse a buena distancia, sin ser poderosos los mandatos de su caudillo para obligarlos a volver a la carga.
El Comandante del centro, don Juan José Carrera, se ocultó en un monte, y casi todos los oficiales se pusieron dispersos fuera de combate, quedando sólo varios pelotones de soldados que desde largo trecho hacían fuego, porque veían que los chilotes faltos totalmente de caballería, no podían perseguirlos.
En este estado, protegidos de su artillería, sostuvieron débilmente la batalla hasta el anochecer, a cuya hora cesaron los fuegos y se replegaron los insurgentes a San Carlos.
El ejército del Rey quedó dueño del campo sin perder un pie de su primera posición y manifestó tal valor y presencia de ánimo, que fue preciso contener el arrojo de los soldados que pedían repetidas veces permiso para avanzar sobre la artillería del enemigo y perfeccionar la obra con su completa ruina y derrota.
Murieron seis hombres y algunos más quedaron heridos en el cuadro de Sánchez, pero ni uno cayó prisionero y sólo dos cañones se perdieron a corta distancia del campo, el uno quebrada la cureña y el otro atollado en un pantano, por cuya causa fueron abandonados.
De los insurgentes quedaron tendidos en el campo de batalla más de cien muertos y a proporción fue el número de los heridos, y fue tal la dispersión y fuga, que doce mil hombres[4], que según ellos decían, formaban el ejército en este día, no, se hallaron la mitad al siguiente.
26. DESCRÉDITO DE LOS CARRERA Y AUGE DE SÁNCHEZ. CONSIDERACIONES SOBRE EL COMBATE. Fue grande el descrédito y desafecto que adquirieron los Carrera con su cobardía y mala disposición en esta jornada al mismo tiempo que Sánchez con sus soldados se llenó de gloria y se mereció el aprecio y admiración aun de sus contrarios que desde entonces confesaron era invencible por todas las fuerzas del reino.
Carrera dio la batalla intempestivamente y contra todas las reglas del arte, pues con sólo haber bloqueado a la división de Sánchez y cortarle la retirada a Chillán, era más que probable su pérdida.
Esta distaba dos leguas del río Ñuble, caudaloso y de difícil tránsito, y pon sólo asegurar este paso el numeroso ejército insurgente tomando y aun fortificando las alturas que dominan el único vado transitable, hubiera conseguido la completa destrucción de su enemigo.
27. HEROICO VALOR DE ALGUNOS JEFES Y OFICIALES ESPAÑOLES. En el pequeño ejército del Rey ya hemos visto el valor, el buen orden y la victoria que le coronan una fama inmortal, y aunque tributamos a su digno jefe el elogio que le corresponde, no debemos omitir la grata memoria de los más esforzados oficiales que se distinguieron en la acción.
El Comandante de Artillería, don José Berganza, con su destreza y valor cooperó más que todos, ayudado de su segundo don F. Plá y demás subalternos y artilleros, no dudando Sánchez confesar que al buen manejo y superioridad de esta arma se debía la victoria.
Don Lucas de Molina, Comandante del batallón de Valdivia, trabajó con el mayor esfuerzo y acierto en tomar la posición, formar y mantener el cuadro, animando a todos con su ejemplo y su singular valor.
El Capitán de Granaderos del mismo cuerpo, don Ildefonso Elorriaga, y el Teniente don Antonio Quintanilla, se distinguieron por primera ocasión, dando muestras de las futuras hazañas que de su valor se debían esperar, rindiendo el segundo y tomando prisionera una partida de enemigos que en lo más vivo de la acción acometieron por un flanco y quedando en el hecho gravemente herido.
Sería difícil graduar el mérito de cada uno en particular, y baste decir que todos los que pelearon en el cuadro se colmaron de gloria y no dejaron que desear a su General tanto los oficiales como los soldados, manifestando tal ardor y desprecio del peligro y del enemigo que le llenaron de temor y admiración.
28. IGNOMINIOSA CONDUCTA DE ALGUNOS OFICIALES. Omitimos con gusto la cobarde e ignominiosa conducta de algunos oficiales que desamparando a sus compañeros se fugaron a Chillán aun antes del combate, y difundieron la consternación y temor en las divisiones que allí se hallaban, lo que impidió el socorro que debían haber prestado a su retaguardia, por lo que sus nombres no deben ocupar este lugar.
29. SÁNCHEZ VICTORIOSO EN SU CAMPO. Este fue el verdadero éxito de la famosa batalla de San Carlos, quedando Sánchez y su ejército en el mismo sitio en que se formó, victorioso y dueño del campo, y desapareciendo de su vista el enemigo que disperso y fugado en su mayor parte se retiró a la villa.
30. SÁNCHEZ MARCHA A CHILLÁN. Ignorando Sánchez el verdadero estado y disposición de su enemigo, convocó inmediatamente consejo de sus oficiales y de unánime consentimiento, determinó la marcha para Chillán, y a las once horas de la noche movió su campo, bien ordenado en columna cerrada y dispuesta la artillería a vanguardia, retaguardia y flancos, formando como un erizo capaz de resistir por cualquier parte en que fuese acometida.
Al amanecer del siguiente llegó al río, sin recibir la menor molestia ni persecución de los insurgentes, y en el instante se emprendió el pasaje que se halló trabajosísimo y difícil por el gran caudal de aguas que traía el río, lo que hacía intransitable el vado y por falta de embarcaciones en que transportar la tropa y bagajes.
Fue la primera diligencia el tránsito de algunos cañones, los que colocados en una altura que dominaba todo el valle, aseguraron la defensa del río al mismo tiempo que otra batería puesta de este lado, a retaguardia, impedía el ser molestados del enemigo.
En esta disposición se trabajó todo el día en el tránsito del ejército, sin embargo de algunas guerrillas enemigas que Carrera destacó aunque tarde para dificultar el paso, las que contenidas por el cañón no causaron daño alguno y sólo se perdieron dos de éstos que arrebatados del raudal fue preciso abandonarlos.
A las siete, de la noche entró Sánchez con toda su gente triunfante en Chillán, lo que sabido y divulgado prontamente por los oficiales y soldados que temerosos se habían dispersado por aquellas inmediaciones, empezaron a volver a sus banderas con cuya reunión dejaremos a Sánchez disponiendo la fortificación de Chillán y tomando sus medidas para las operaciones ulteriores.
31. LAS INFORMACIONES DE CARRERA SOBRE EL TRIUNFO DE YERBAS BUENAS Y DE SAN CARLOS; ALEGRÍAS EN SANTIAGO.Desde San Carlos despachó Carrera a su Gobierno el parte de lo ocurrido el día anterior, y se celebró en la capital con tanto aparato y entusiasmo el decantado triunfo, como si realmente fuera verdad, lo que refiere el General en los siguientes términos:
32. PÉRDIDAS DE CARRERA. Tiene buen cuidado Carrera de no tocar su pérdida, la que Sánchez en su Parte al Virrey de Lima, le hace subir a trescientos, entre muertos y mayor número de heridos, pero la imparcialidad y amor a la verdad, con datos bien fundados, aseguran lo que he expuesto.
33. DISIMULO DEL GOBIERNO CON LOS CARRERA. El Gobierno de la capital, enemigo todavía encubierto de los Carrera no ignoraba la verdad de los hechos de armas, por medio de los espías que tenía en el ejército, y por los muchos oficiales y soldados fugados que llegaron tan pronto como la noticia; pero le convenía el disimulo afectando una gran satisfacción de los jefes, y para entusiasmar al público con las fingidas victorias, no omitía elogios, y entre otros muchos testimonios públicos de esta conducta se decretó el siguiente:
34. SÁNCHEZ FORTIFICA LA CIUDAD DE CHILLÁN. DEFENSA DE CONCEPCIÓN Y TALCAHUANO. Sánchez en Chillán se dedicó con la mayor aplicación a fortificarse, foseando, las calles que concurren a la Plaza Mayor y edificando dos castillejos; el uno al Oeste de la Plaza y distante de ella solas tres cuadras, aunque fuera ya de todo edificio de la ciudad; y el segundo al Norte, también al paralelo de la misma plaza y a poca más distancia que el primero.
Conoció, desde luego, el peligro que corrían Concepción y el puerto de Talcahuano y destacó algunos oficiales para aquellos puntos con la instrucción de defender y sostener el segundo en el caso de no poder conservar los dos atendiendo a la importancia de mantenerse en la correspondencia con Lima, de donde se esperaban en breve los auxilios pedidos por el señor Pareja.
35. MUERTE DE PAREJA. SU ELOGIO. Este excelente jefe, que según dejamos dicho se hallaba gravemente enfermo desde los primeros días de mayo, falleció, por fin, en Chillán el 21 del mismo, y fue sepultado el 23 con toda la pompa posible en la Iglesia del Apostólico Colegio de Padres Misioneros de la misma ciudad, dejando un vacío con su irreparable falta igual al sentimiento que manifestó todo el ejército, al que acompañaron toda aquella ciudad y todos los secuaces de la justa causa del Rey.
El señor Brigadier don Antonio Pareja nació en la ciudad de Medina Sidonia, en Andalucía, y dedicado desde su juventud al servicio de la Marina Real, ascendió al grado de Capitán de Navío, en cuyo estado fue provisto por el Supremo Consejo de Regencia para Intendente de la provincia de Concepción, y no pudiendo tomar posesión de su empleo por hallarse revolucionado este reino, fue destinado por el Virrey de Lima a la provincia de Chiloé con el título de Gobernador de aquel, archipiélago, en donde formó la expedición de que tratamos en los términos que ya quedan explicados.
Manifestó mucho talento y grandes virtudes en el poco tiempo que ejerció su comisión, y particularmente se le observaron un gran celo y una acendrada lealtad y fidelidad al Rey y a la nación; un valor extraordinario, un genio emprendedor y activo con que todo lo facilitaba; una magnanimidad que lo elevaba a grandes esperanzas sin decaer su ánimo en los mayores peligros, y un conocimiento muy cabal de los hombres sin dejarse engañar de las apariencias exteriores.
Esta última cualidad manifestó en la elección de sucesor para el mando de su ejército, en la que posponiendo mil motivos de preferencia que concurrían en muchos oficiales del de su ejército, antepuso al Capitán don Juan Francisco Sánchez, en quien penetró en el corto tiempo de un mes que le trató y conoció, el sobresaliente valor y aptitud para el delicado empleo en tan críticas circunstancias.
Obtuvo el honor de Caballero de la Orden de Santiago y en ella fue Comendador. Murió como de edad de sesenta y nueve años.
36. EL EJÉRCITO INSURGENTE SITIA CHILLÁN Y SE ALISTA PARA TOMAR CONCEPCIÓN Y TALCAHUANO. Mientras en Chillán se sucedían estas cosas, el ejército insurgente, que el día 15 dejamos batido y derrotado en San Carlos, se reunió y aumentó todo lo posible y se puso en marcha con intentos de bloquear a Chillán y tomar a Concepción y Talcahuano.
Para el efecto, se dividió en tres cuerpos apartes; la tercera o retaguardia, quedó en San Carlos al mando del Coronel don Luis de la Cruz, destinada a mantener franca la comunicación con la capital y a recibir los auxilios y destacamentos que se remitían al ejército.
El centro, mandado por el brigadier don Juan José Carrera, se situó en la ribera del Itata, quedando Chillán a su retaguardia; y la vanguardia, dirigida por el General Carrera, se adelantó y acuarteló en el Cajón de Coyanco, lugar más avanzado hacia Concepción[5].
Desde este punto, ofició Carrera a su Gobierno; por cuanto detalla con bastante puntualidad el estado actual de las cosas, lo transcribo al pie de la letra.
37. EL OBISPO GOBERNADOR SE REPLIEGA A TALCAHUANO. En efecto, poco se aparta de la verdad el parte de Carrera, pues el señor Obispo Gobernador interino de Concepción, viéndose falto de todo recurso para la defensa de la ciudad, se replegó a Talcahuano, y aún en aquel punto carecía de posibilidad para defenderlo, y por esta razón se embarcó en la fragata Bretaña que, entre otras embarcaciones, se hallaba en aquel puerto.
38. LOS INSURGENTES EN CONCEPCIÓN. EL REINO EN PODER DE LOS REVOLUCIONARIOS, CON EXCEPCIÓN DE CHILLÁN. Llegaron los insurgentes a Concepción el 25, llamados y esperados con ansia de casi todos sus habitantes y en ella hallaron multitud de auxilios de gentes y armas con que dispusieron el ataque de Talcahuano que mal defendido por los oficiales y pequeña guarnición, le costó poco a Carrera.
La fragata mercante Bretaña, al mando de su esforzado capitán don Francisco Vargas, protegió con sus fuegos el embarque de muchos oficiales, soldados y familias que fueron conducidos a Lima, y de este modo quedó otra vez todo el reino en poder de los insurgentes, exceptuando la pequeña ciudad de Chillán en donde estaba Sánchez aislado y bloqueado por todo el poder de Chile, que con la toma de Concepción y Talcahuano recibió un doble incremento; según su General lo anuncia repetidas veces al Gobierno, ofreciendo con toda certidumbre que en breves días regresaría a exterminar y a aniquilar totalmente las miserables reliquias del ejército del Visir de Lima, que se hallaban encerradas y aterradas en Chillán.
39. TRISTE SITUACIÓN DEL REINO. A la verdad no podía presentarse cuadro más triste y melancólico que el que estaba a la vista de todos los amantes del Rey y del buen orden que teníamos la desgracia de residir en este reino, pues por una parte el orgullo y la insolencia de los revolucionarios tomaba tal vuelo y entusiasmo celebrando estos triunfos como decisivos de su independencia; que casi nos llegaban a convencer de que nuestros males no tenían remedio ni aun esperanza alguna.
Al mismo tiempo que no se nos anunciaba otra cosa que las crueldades, saqueos y ruina de todos los lugares de la provincia de Concepción que caían en poder del ejército insurgente, cuyas tumultuarias tropas compuestas en su mayor parte de los facinerosos que residían en las cárceles, mandadas por unos jóvenes famosos por sus desarreglos y libertad de costumbres, sin disciplina, sin subordinación, y, en fin, que no los debía calificar otro mérito que manifestar un grande odio al Rey, al buen orden, a la justicia y a todos los que apreciaban estas virtudes.
40. ASESINATO DE CARDEMIL; IMPUNIDAD DEL CRIMEN. PARIENTES DEL GENERAL EN JEFE. Buena prueba de lo dicho presenciamos en los mismos días de que hablo en esta capital con el cruel asesinato de don F. Cardemil, el cual vecino principal y honrado, estando en su casa en medio de su inocente familia a las ocho de la noche, fue asaltado de ocho facinerosos y entre ellos dos oficiales del ejército insurgente, parientes bien inmediatos de su General, los que después de quitarle cruel y atrozmente la vida, robaron cuanta plata en dinero y alhajas hallaron, y a pesar de que fueron aprehendidos y convencidos en la misma noche, los vemos en breves días puestos en libertad y despachados al ejército con sus mismos grados.
41. RENDICIÓN DE CONCEPCIÓN Y TALCAHUANO. PARTES DE CARRERA. De aquí se puede inferir algo de lo mucho que padecieron los habitantes de la provincia de Concepción con unas tropas de dicha clase, pues a los que se les probaba haber auxiliado, servido y ayudado de algún modo al Ejército del Rey, sufrían todas las penas del odio y tiranía más implacable. Los partes [en] que Carrera comunica sobre la rendición de Concepción y Talcahuano, son los siguientes:
42. DESGRACIAS E INFORTUNIOS DEL EJÉRCITO DE SÁNCHEZ. Esta época de triunfos y de glorias para los insurgentes, fue también la de las desgracias e infortunios para el reducido ejército de Sánchez, encerrado en la indefensa y abierta por todas partes ciudad de Chillán; pesaroso con la sensible muerte de su amado general; afligido y debilitado con el sufrimiento de una grave enfermedad epidémica que se generalizó rápidamente en casi todos sus individuos, escasísimo de las cosas más necesarias para tolerar un sitio en lo más riguroso del invierno; en fin, falto de todo menos de disposición y valor.
43. LAS GUERRILLAS ATACAN LAS DIVISIONES DEL EJÉRCITO PATRIOTA. En efecto, Sánchez no se acobardó ni descuidó un instante desde que llegó a Chillán; y conociendo que el mejor medio de adquirir víveres, gente, reputación, y de incomodar a los enemigos, eran las guerrillas o partidas montadas, destacó algunas que saliendo a varios puntos de las campañas, escarmentaban y perseguían a los insurgentes conduciendo a la plaza muchos ganados, caballos y prisioneros, en términos que obligaron al centro del ejército enemigo a retirarse y mudar de posición al otro lado del Itata.
44. ATAQUE A LA DIVISIÓN DE LUIS DE LA CRUZ. La división de retaguardia enemiga situada en San Carlos, fue también por estos días obligada de una guerrilla de Sánchez a fugarse y fortificarse en un buen edificio, distante 9 leguas de Chillán; pero sin embargo de esto, el día 30 de mayo al anochecer, salió de esta ciudad el valiente Capitán don Ildefonso Elorriaga, con 114 fusileros y 100 milicianos, los que pasando con mucho trabajo y silencio el caudaloso río Ñuble, caminaron toda la noche y al amanecer, cayeron sobre toda la división de Cruz, compuesta de 530 hombres, los 180 de fusil y los restantes milicianos de lanza, los cuales estaban alojados en dos edificios capaces y fuertes, distantes una milla entre sí.
Formó Elorriaga dos partidas de su guerrilla, poniendo al mando la una del esforzado Teniente don Antonio Quintanilla, que no bien curado todavía de la grave herida recibida en la de San Carlos, acometió con tal arrojo y bizarría a los enemigos, que se rindieron y entregaron todos a discreción.
No sucedió así a la de Elorriaga, quien sentido antes de atacar, fue recibido con un vivo fuego de cien granaderos que con su Comandante Coronel don Luis Cruz, estaban bien defendidos y fortificados dentro del recinto o paño del edificio, en una amplitud que ofendían sin poder ser ofendidos.
Por lo que impaciente Elorriaga de una resistencia y fuego de dos horas dio el asalto al edificio, y puestos los soldados sobre los techos de las casas, obligaron a los enemigos a encerrarse en ella.
En este estado intimó Elorriaga la rendición, amenazando pegar fuego a todo el edificio, según ya todo estaba preparado, pero se suspendió esta operación entregado el enemigo a discreción.
45. TRIUNFO DE LA GUERRILLA DE ELORRIAGA. La victoria fue enteramente completa, pues ni un solo individuo de la división pudo escapar para dar aviso de su desgracia y de este modo Elorriaga marchó en el momento para Chillán, conduciendo los 530 prisioneros de que constaba, a excepción de 36 de ellos, que entre muertos y heridos quedaron en el mismo lugar, habiendo sólo perdido por su parte dos hombres y tres o cuatro heridos.
Entró en Chillán la triunfante guerrilla antes de anochecer aquel día, entre vivas y aclamaciones de todo el pueblo y ejército, conduciendo sola más que duplicado número de enemigos y entre ellos al insigne jefe Coronel don Luis Cruz, famoso cabecilla revolucionario con otros varios oficiales cargada de despojos, armas, y de entusiasmo, debiéndose notar la circunstancia de la celeridad y diligencia con que en menos de veinticuatro horas caminaron 18 leguas, pasando y repasando el difícil y caudaloso río, con el aditamento de no haber cesado una fuerte lluvia en toda el día.
46. DESMORALIZACIÓN DE LOS INSURGENTES. Con este acertado golpe quedaron atemorizados los insurgentes y, cortada la comunicación entre la capital y su ejército, por cuyo motivo les fue preciso quedar detenidos en Maule todos los refuerzos que de ella venían; y desde entonces, sólo por la costa, a distancia de 14 ó 16 leguas de Chillán, pudieron despachar algunos correos con mucho peligro, de los cuales muchos caían en poder de Sánchez.
Este, por el contrario, adquirió una grande extensión de país fértil y abundante en toda la circunferencia de Chillán, que le proporcionó toda copia de subsistencias para surtir su ejército y prepararse para el sitio que de próximo le amenazaba.
Ocultóse con sumo cuidado este mal suceso entre los insurgentes, ni se supo en esta capital hasta largo tiempo, y aún esto, por secretos rumores, prosiguiendo siempre el periódico ministerial con los lisonjeros anuncios y partes del grande abatimiento y próxima ruina de las miserables reliquias de los piratas encerrados en Chillán.
47. LLEGADA DE LOS AUXILIARES DE BUENOS AIRES. Por estos días llegaron de Buenos Aires los trescientos hombres que Chile había remitido de auxilio a aquellas provincias y ahora fueron llamados a la defensa de su patria y traían la promesa y esperanza de que aquel Gobierno correspondería luego con la remesa de más numeroso socorro, lo que no se verificó en muchos meses, ni correspondió a lo prometido.
48. SITUACIÓN FAVORABLE PARA LOS INSURGENTES EN EL SUR. En esta forma giraban los sucesos por Chillán al mismo tiempo que en Concepción tenían distinto aspecto bien favorable a los revolucionarios, pues Carrera dueño del puerto y de la ciudad, y de toda la frontera, aumentaba sus fuerzas extraordinariamente, y tenía interceptada la comunicación del ejército Real con Valdivia, Chiloé y Lima, lugares únicos de donde esperaba todos sus auxilios.
Véase lo que en oficio a su Gobierno dice acerca de lo que tratamos.
A los cuatro días de la fecha anterior despachó otro más verídico y sensible para los realistas, pues, a la verdad, nos consternó más que la pérdida de Concepción y Talcahuano.
49. DETERIORO INCALCULABLE A LA CAUSA DEL REY QUE OCASIONÓ LA PÉRDIDA DE LA FRAGATA THOMAS. La pérdida de laThomas, en cuyo suceso vaciló el crédito de su Comandante Colmenares, o por incauto, o por cobarde, causó un deterioro incalculable a la causa del Rey, porque tanto el socorro pecuniario de más de cien mil pesos, como los treinta y cuatro oficiales que en ella venían, eran artículos de suma necesidad pedidos con anticipación por el finado Pareja para el sostén del ejército aún en tiempos que contaba con los muchos auxilios que le proporcionaba la posesión de toda la provincia de que ahora carecía Sánchez, y disputaba Carrera.
Débese agregar a esto la absoluta imposibilidad de comunicar a Lima el infeliz estado de la expedición estando ésta bloqueada en Chillán, pueblo internado en la provincia, y poseídos los puertos y costas de todo el reino por los insurgentes, además de distar Lima más de quinientas leguas por mar, circunstancias que obligaban a desesperar todo remedio y aun a censurar por mal meditada y temeraria la empresa proyectada y principiada por Pareja y el Virrey del Perú.
Este grande hombre se halló sorprendido con la llegada al Callao de la fragata Bretaña conductora del señor Obispo de la Concepción, y de varios oficiales de la expedición de Pareja, por los que quedó instruido y noticioso de la pérdida de Concepción y Talcahuano, y del sumo peligro en que quedaba el resto del ejército en Chillán, y desde luego conoció y temió el mal suceso que dejamos referido de la Thomas.
50. CRÍTICAS A LA POLÍTICA DEL VIRREY EN LIMA. Divulgada en Lima la noticia de los desgraciados acontecimientos de la expedición chilena, no se dudaba ya de su total ruina acriminando los innumerables descontentos del Gobierno la indiscreción del Virrey, que hallándose rodeado en la misma capital de grandes peligros y algunas provincias de su Virreinato sublevadas, había emprendido la reconquista de un reino extraño, ultramarino, y tan remoto que hacía muy costoso todo socorro, al mismo tiempo que arriesgado.
Nada ignoraba el señor Abascal y por pronta providencia despachó un bergantín ligero con orden de que arribando a la isla Santa María, próxima a la costa de Arauco, procurase averiguar si existía el ejército de Sánchez y el estado en que se hallaba. Pero aquí cortaremos el hilo de ésta parte y retrocederemos un poco, obligados del orden cronológico que nos llama a seguir los hechos de los afortunados revolucionarios.
51. CELEBRACIÓN EN SANTIAGO DE LA CAPTURA DE LA THOMAS. Recibióse en esta ciudad de Santiago, y se celebró el suceso de laThomas como un decisivo triunfo de la [sobre la] expedición del Perú, y el Gobierno con todo el partido revolucionario no dudó por un instante en la certidumbre de las promesas del General que repetidamente aseguraba la pronta conclusión y ruina del ejército encerrado en Chillán.
Por esta poderosa razón, aunque desde el día 30 de septiembre del año anterior, se había enarbolado en la ciudad el estandarte tricolor de la libertad; pero no obstante, el Gobierno que sustituyó a los Carreras, había omitido el uso de esta insignia como proyecto inmaturo y precipitado, atribuido a la irreflexión de aquellos jóvenes; y considerando ahora que el tiempo y las presentes circunstancias lo requerían, publicaron y ejecutaron el siguiente:
¡Hasta punto tan alto había llegado el orgullo e ignorancia de los revolucionarios chilenos, persuadidos de algunos efímeros progresos, sin contar con la volubilidad de la fortuna siempre inconstante en sus favores!
52. INCONSISTENCIA DE LA FORTUNA; MALAS HORAS PARA LOS INSURGENTES. Antes de tres días experimentaron la realidad de esta verdad, y se vio la capital y todo el reino pasar en un instante de un estado de continuos regocijos y alegrías al de un extremado temor y aprehensión con el motivo frívolo y vano que voy a referir.
La fragata Bretaña que salió de Talcahuano el día que se perdió aquel puerto, siguió su derrota toda la costa de Chile, y arribó al Huasco falta de aguada, con cuya ocasión le ocurrió a su Capitán Parga incomodar a los insurgentes, y al efecto formó y despachó al Huasco el siguiente oficio:
<& A HREF ="0,1205,SCID%253D13727%2526ISID%253D405%2526PRT%253D13704,00.html#" />Oficio al Subdelegado del Partido del Huasco
53. TURBACIÓN EN EL GOBIERNO. Comunicado al Gobierno con extraordinaria celeridad el escrito precedente, produjo tal turbación y confusión, que se convirtió el teatro de glorias y triunfos en un laberinto de cuidados y temores, tomando tantas y tan atropelladas providencias como si realmente sucediera lo que Parga anuncia en su papel.
Se despacharon tropas a Valparaíso y a sus costas; se reunieron las milicias de los diferentes partidos más inmediatos a los puntos amenazados, y se omitió la remisión de varios destacamentos destinados al refuerzo del ejército del Sud que se estaba preparando para el ataque de Chillán.
Todos estos buenos efectos surtió el oportuno y sagaz ardid de Parga, y el Gobierno para sosegar al pueblo turbado y para disimular sus sobresaltos mandó publicar la proclama siguiente:
54. EL CLERO REALISTA Y LAS JERARQUÍAS ECLESIÁSTICAS INSURGENTES. En medio de tantas agitaciones, no se desistía de contener y perseguir a los que sostenían con su opinión y conducta, aunque disimulada y oculta, la justicia de la buena causa, y particularmente a los eclesiásticos cuyo mayor número siempre se conservó fiel y constante al Rey y a su obligación; pero como a fuerza de intrigas y de violencias del Gobierno se hallaban ocupadas las prelacías tanto seculares como regulares, por los sujetos más ineptos y adictos al sistema revolucionario, se veían obligados los buenos a sufrir los desprecios y ultrajes más humillantes inferidos por los malos dominantes.
El tono y expresiones con que se explica el papel siguiente publicado en el periódico ministerial, indica algo de lo que acabo de escribir.
55. ¿QUIÉN ERA FRETES? LOS SACERDOTES AGENTES DE LA INDEPENDENCIA FUERON FAVORECIDOS POR EL REY. Este Provisor, hechura del Obispo Auxiliar y semejante a él, había conseguido la canonjía en la Corte por los mismos medios que Su Ilustrísima la mitra, y es digno de notarse en este lugar que los principales agentes y protectores de la independencia y libertad, han sido los más favorecidos y premiados por el Rey y más particularmente aquéllos que por sus pretensiones, habían residido en Madrid algún tiempo, sin embargo de que todos consiguieron lo que pretendían sin mérito al parecer de los que aquí bien los conocían.
56. LOS MALOS AMERICANOS FAVORECIDOS POR LA CORTE. RESPONSABILIDAD DE ÉSTOS EN LA REVOLUCIÓN. De esta clase y cualidades eran los eclesiásticos de este Ilustre Cabildo que más se declararon contra el Rey y la nación, añadiendo su enorme ingratitud a todas las demás cualidades de su mala conducta.
Esta misma nota hemos observado generalmente en todos los principales revolucionarios de este reino, y oigo decir que ha sucedido igualmente en las demás provincias revolucionadas de América tanto civiles como militares, cuyo catálogo era fácil poner a la vista para desengaño del supremo gobierno de la Corte.
Es necesario persuadir al Rey y a su Gobierno, que no ha influido en la sublevación de América la divulgada y especiosa causa de ser desatendidos y postergados en los empleos y premios los americanos; sino que el mal consiste y consistirá siempre que prosiga el mismo mal método en colocar y premiar tanto a los americanos como a los europeos que tienen más poder y arte para presentarse en la corte o personalmente, o por medio de apoderados, cargados de papelones y folletos, al mismo tiempo que de dinero, y como no hay cosa más fácil ni común que abultar y fingir méritos y talentos por medio de informes y recomendaciones, ni más difícil que discernir los verdaderos de los falsos en una distancia tan enorme, sucede que regularmente recaen las dignidades y gracias, sobre los indignos y malos.
Esta es la verdadera causa del mal estado de América, y ésta la que nos ha puesto a la vista el desengaño en esta materia.
57. EL CASO DE CHILE. En este reino al tiempo de la revolución obtenían la mayor y mejor parte de los empleos eclesiásticos y civiles, los mismos hijos del país, y parecía natural que los agraciados fueran los principales defensores de aquel Gobierno que los distinguió y premió con preferencia a sus conciudadanos; pero a pesar de esta reflexión hemos visto que éstos fueron los corifeos y antagonistas de la revolución.
¿Y qué remedió a este mal?
Dije lo que se me alcanzó libremente animado del deseo de acierto y del bien de la nación y de estas Américas.
Por principio indubitable, el premio debe seguir al mérito y todo Gobierno está obligado a observarlo escrupulosamente.
58. REFLEXIONES SOBRE EL RECONOCIMIENTO DEL MÉRITO. De este principio se infiere otro y es, que el mérito no puede ser premiado sin ser antes conocido; a esto se sigue que para conocerlo, es necesario servirse de las reglas que más seguramente guíen a este conocimiento.
Estas reglas son notorias o deben serlo a los proveedores de empleos bajo la pena de ineptos y responsables de incalculables males.
Pues bien, si esto es así ¿cómo serán buenas y seguras reglas para adquirir conocimiento del mérito de los sujetos unas relaciones hechas por los mismos pretendientes, apoyados por otras personas, o sin libertad para repugnar los informes que se les proponen, o sobornadas de mil modos, o apasionadas por otros mil motivos, o, en fin, tan culpables como poco verídicas?
Señor: todo pretendiente, sea sospechoso de ambición, y por este vicio sea postergado y témase el engaño que regularmente va oculto entre los artificios y sumisiones de esta clase de personas.
El verdadero mérito siempre es circunspecto, cobarde para pretender, retirado, desconocido aún del mismo poseedor, enemigo de adulación, de ambición y de ostentación.
De estos principios y verdades se infiere que, las personas han de ser buscadas y elegidas para los empleos, por los que están obligados a proveerlos, y no, por el contrario, los sujetos han de buscar, elegir y pretender, porque esto es trastornar y pervertir las reglas del acierto.
59. LAS QUEJAS DE LOS AMERICANOS; TRIUNFO DE LOS AUDACES Y NO DE LOS BENEMÉRITOS. Los americanos verdaderamente se quejan de la mala distribución de los premios, no de la falta ni escasez de éstos, pues en realidad están satisfechos en esta parte con la evidencia tan notoria.
Pero la experiencia diaria los tiene convencidos y descontentos, viendo que sólo son premiados y empleados los que tienen más medios de presentarse en España, en los términos y en las cualidades arriba expresados, al mismo tiempo que los verdaderos beneméritos quedan olvidados y arrinconados, porque carecen de dichos arbitrios; o lo más regular, porque carecen de ambición.
Para remediar este mal téngase noticia anticipada y reservada de las personas idóneas y capaces que existan en estas provincias, y cuando ocurran las vacantes consúltense y atiéndanse estas relaciones, sin que tengan parte ni aún noticia los interesados, pues aunque ni de este modo se pueda evitar absolutamente todo error, pero será sin duda muy común el acierto.
La inobservancia de estas máximas y la costumbre ordinaria en la provisión de toda clase de empleos para la América, ha sido la causa originaria y principal de las revoluciones actuales y lo será de su total ruina si no se pone remedio.
60. MI EXPERIENCIA EN 31 AÑOS. REFLEXIONES. Pudiera escribir un largo tratado sobre esta materia con sólo lo que he visto en 31 años que resido en este reino, y formar una serie tan monstruosa como verdadera de sujetos mal empleados y premiados por las razones dichas.
Referiré un solo caso por muy notable, omitiendo centenares.
Una casualidad me obligó a oír la misa de un sacerdote de tan pocas letras que no podía juntarlas ni pronunciarlas en las palabras más comunes y trilladas del Misal, y mucho menos entender lo que significaban por propia confesión; de lo que escandalizado y admirado pregunté, ¿cómo se consentía tal desorden, siendo tan notoriamente inepto?
Pero luego creció mi admiración viéndolo Obispo y sabiendo que los informes que fueron a la Corte para pretender la mitra, fueron tan falsos como bien apoyados por un deudo poderoso que tenía en ella.
Pero basta para disgresión y caso ajeno de esta especie de escrito, aunque tan necesario por su importancia.
61. PREPARATIVOS DE CARRERA PARA ASEDIAR CHILLÁN. El General Carrera, residente en Concepción, no cesaba, según hemos visto, de prometer la pronta y fácil rendición de Chillán, a pesar de que sus muchos preparativos y tardanza indicaban más temor y dificultad de la que aparentaba en sus escritos, pues entre muchos otros aparatos traía de aquella ciudad dos cañones de a 24, y pidió de la capital otros dos de 18, como si Chillán fuera un pueblo amurallado o tuviera alguna ciudadela inexpugnable.
Con fecha 20 de junio escribía a su Gobierno en los siguientes términos:
Ya se acercan las tropas de la patria para destruir a los últimos piratas.La división de observación al mando del Coronel O'Higgins, se situará el lunes 21 en el Diguillín, que dista ocho leguas de Chillán.La división del centro está sobre el Itata.La de esta ciudad y la artillería de batir está en marcha, y lo mismo sucede con las de San Carlos y Talca.En toda la próxima semana estaremos sobre Chillán, y a mediados de la siguiente serán concluidos nuestros trabajos”.
62. SE DECRETA LA LIBERTAD DE IMPRENTA. Con fecha 23 de junio de 1813, decretó y publicó el Gobierno la libertad de imprenta, explicada en un reglamento que consta de diez artículos, según se ve en El Monitor número 35; pero dicha libertad sólo se concedía y se usaba para establecer errores políticos y morales, y para apoyarlos con otros mayores y escandalosos, oprimiendo de tal modo a la verdad y a la justicia que cualquiera proposición o palabra pronunciada en defensa de dichas virtudes tenía que sufrir la pena y censura del delito Lesa Patria (impuesta nueva y propiamente en el sentido que la palabra lesura es entendida en Chile), con cuyo arbitrio triunfaba el engaño a banderas desplegadas.
Se conocerá esta libertad cotejándola con la providencia que a los pocos días publicó y mandó el Gobierno, que es la siguiente:
Fueran vanas cualesquiera reflexiones sobre la conducta del insurgente Gobierno, y los hechos referidos con sencillez hablan al lector mejor lenguaje.
63. CARRERA SE SITÚA EN COYANCO, A DOS LEGUAS DE CHILLÁN. Proseguía Carrera por estos días en sus promesas de extinguir a Chillán, dilatando los tiempos y falsificándolas con varias elusiones.
El 20 de junio asegura que no pasará la semana sin concluir la campaña, y con fecha 8 de éste repite que lo cumplirá sin falta en la inmediata; pero sin embargo de tantas seguridades no reunió su ejército ni se acercó a Chillán hasta el 15, que con su numeroso y poderoso ejército, se acampó en una altura distante dos leguas de aquella ciudad, en el lugar llamado Coyanco.
Aquí pasó revista a sus tropas, y no habiendo llegado aún los socorros enviados de la capital, detenidos en Talca por temor a las guerrillas de Chillán, se puso en viaje para aquella ciudad, dejando orden a su ejército no se moviese de aquella fuerte posición hasta su regreso.
64. ÉXITO DE LAS GUERRILLAS DE SÁNCHEZ. El General Sánchez, a quien Carrera por su impericia en el arte de la guerra, había dado tanto tiempo para disponerse y fortificarse, lo empleó perfectamente en reclutar, aumentar y organizar sus tropas, acostumbrándolas a la pelea con el enemigo por medio de las guerrillas, que mandadas por buenos oficiales siempre regresaban victoriosas y cargadas de botín, vacas, caballos, equipajes, armas, municiones y de muchos prisioneros, teniendo tan aterrados a los enemigos que jamás se atrevían a separarse de su atrincherado campo.
65. FORTIFICACIONES DE CHILLÁN. A pesar de la total falta de recursos y de dinero, se trabajó mucho en Chillán y habilitó el fuerte de San Bartolomé con tanto acierto y conocimiento de su autor y director el Coronel Comandante de artillería don José Berganza, como lo demostrará dentro de pocos días el feliz éxito de su inmortal defensa, calculada de antemano en fuerza de su talento y experiencia militar.
Conoció desde luego que aquel punto debía ser el del ataque del enemigo, y no se engañó pues era imposible defender todas las avenidas de una ciudad situada en una grande y extendida llanura con un puñado de gente enferma, desnuda y mal pagada, pues sólo se daban dos pesos mensuales al soldado y diez al oficial sin distinción de grados.
66. CUALIDADES MORALES DE SÁNCHEZ. LOS INTENTOS DE SOBORNO A SUS SOLDADOS. Pero, a mi parecer, una de las partes más esenciales del mérito de Sánchez, y más desconocida, siempre consistirá en saber conservar la fidelidad, unión, entusiasmo y valor de su ejército en tan críticas circunstancias, opuestas por su naturaleza a producir estos efectos.
Los soldados de Sánchez eran continuamente solicitados por los insurgentes con infinidad de promesas y premios, poniendo estos peligros en tanta aprensión al General, que casi más cuidado le daba su propio ejército que el enemigo y tuvo que disimular en estos días, como si la ignorara la controvertida opinión de un complot de algunos de sus cobardes oficiales que meditaban la ignominia de las armas del Rey.
No contaminó tan infame conducta a los soldados que idólatras del valor y constancia de su general, sólo deseaban llegar a las manos y destruir al enemigo en campaña rasa, aún antes que se acercase a la ciudad.
Así lo tenía ideado Sánchez si, como era regular, el ejército contrario hubiera bloqueado por diferentes puntos a la ciudad, pero no dio ocasión al proyecto la precaución y temor de Carrera que no se atrevió a desmembrarlo ni dividirlo, y aún con todo él reunido procuraba acampar en lugares fuertes.
67. REFUERZOS DE TALCA PARA CARRERA. En este estado y durante la ausencia de Carrera salieron algunas partidas de Chillán a reconocer y provocar al enemigo que en algunas ligeras escaramuzas fue siempre escarmentado y obligado a replegarse a su campamento, hasta que el día 26 de julio llegó su General conduciendo un buen refuerzo de tropas con dos culebrinas de 18, cuyo suceso fue celebrado con salva general del ejército que sirvió de aviso a Sánchez.
68. CARRERA SOBRE CHILLÁN. CORRESPONDENCIA ENTRE EL GENERAL INSURGENTE Y EL GENERAL REAL. Sin perder un instante movió su campo Carrera aquella misma noche y amaneció con él sobre Chillán, posesionándose de una mediana altura sita al noroeste de la ciudad y distante un tiro de cañón.
Envió en el mismo día un oficial parlamentario para tratar verbalmente con Sánchez, pero negándose éste a la entrevista, se le contestó que se entendería por oficios; en cuya virtud se presentó al día siguiente el mismo parlamentario conduciendo los oficios siguientes:
Este segundo oficio al Cabildo lo remitió el Coronel Sánchez acompañado del siguiente:
Estos papeles fueron contestados inmediatamente por el Cabildo y por Sánchez en la forma que sigue:
69. SE DA COMIENZO AL SITIO. El 29 evacuadas dichas inútiles diligencias, ya tenía Carrera dispuesta la batería principal constante de dos cañones de a 24 y otros dos de a 18, en una pequeña loma que dista 1.600 varas de la ciudad, y todo su poderoso ejército acampado a retaguardia y en mucha parte avanzado al pie de una cuchilla sita al costado izquierdo del norte de su batería, con cuya posición cubría y cerraba enteramente todo el boquete o valle ocupado, quedando sus dos flancos defendidos por dos lagunas o pajonales pantanosos e intransitables.
A las tres de la tarde se rompió el fuego muy vivo de cañón, que fue contestado por el castillo de San Bartolomé con tanto acierto y energía que bien pronto se vio al enemigo arrancar sus tiendas y replegarse sobre su retaguardia, dejando algunos muertos al pie de la cuchilla que abandonó.
70. LAS ACCIONES DESARROLLADAS EL DÍA 3 DE AGOSTO. Siguió el sitio (si así se puede llamar) sin cosa notable hasta el 3 de agosto, cuya precedente noche viendo Carrera que sus cañones nada obraban contra la ciudad ni el castillo avanzó una batería y la fortificó y colocó encima de la cuchilla, 800 varas distantes de los edificios, fortificada con un foso y la dio comunicación con su campo por medio de un camino encubierto, operación trabajosa que no pudo ejecutar sin alguna pérdida de los suyos, a quienes no cesó de ofender San Bartolomé aquella faena.
Conoció Sánchez el daño que podía causarle la batería avanzada, y a las 7 de la mañana destacó al valeroso Elorriaga con 80 hombres chilotes y valdivianos, los que precedidos y alentados de su intrépido jefe, avanzaron y atacaron a cuerpo descubierto sobre las trincheras con tanto ardor que se vio Carrera obligado a poner en movimiento todo su ejército para contenerlos, lo que visto por Sánchez y que un cuerpo de caballería tenía ya casi cortado a Elorriaga, mandó tocar retirada.
Ejecutóla éste con buen orden protegido de dos cañones que Sánchez tenía bien colocados para el caso; pero, no se retiró sin haber hecho grande estrago, pues les mató en el fortín de la batería cuarenta hombres y dejó mayor número de heridos, contándose entre los primeros el Sargento Mayor de artillería don Hipólito Oller, el bravo Capitán de la misma arma don Joaquín Gamero y don Juan José Ureta, Capitán de Milicias, sin más pérdida de parte de Elorriaga que dos muertos y seis heridos.
Entrada la partida en la ciudad y seguida con mucho ardor de los insurgentes, se introdujeron éstos en las calles y luego empezaron a saquear y pegar fuego a muchas casas.
Lo que visto por Sánchez destacó varias partidas por diferentes puntos de los arrabales, las que tomando las salidas y cortando enteramente la retirada a los incendiarios, fueron éstos víctimas del furor de los chilotes y de los mismos habitantes, sin que evitasen la fatal suerte otros que estaban bien montados.
No tuvo fin con lo hecho el terrible día tres, porque aún no satisfecho Sánchez con las ventajas conseguidas y viendo que sus soldados ardían en deseos de castigar a los insurgentes, a las 4 de la tarde repitió segunda salida por el paraje llamado el Tejar al norte de la ciudad.
Esto fue ejecutado por el batallón de Valdivia al mando de su impertérrito y valeroso Coronel don Lucas de Molina, quien para llamar la atención del enemigo se dirigió como amenazando atacarle por su flanco izquierdo, lo cual observado por Carrera, destinó una columna de cuatrocientos caballos que, formados en batalla, se interpusieron protegidos de sus baterías para contener a los valdivianos.
Estos nada embarazados con esta medida cargaron sobre la caballería, y en pocos minutos la estrecharon contra el pajonal pantanoso y la obligaron a precipitarse en desordenada fuga, la que les fue difícil y ruinosa, porque la mayor parte que quiso reunirse a su centro por el frente, se vio precisada a sufrir el fuego de la artillería de la plaza en cuyo tránsito perecieron muchos, y la restante que fugó para la campaña, se dispersó enteramente sin volver jamás a su campo.
En este momento se presentó un fuerte destacamento de infantería para socorrer a los ya desbaratados jinetes, lo cual visto por Molina avanzó rápidamente sobre él y se trabó de este modo la más reñida pelea.
Esta se enardeció cada instante más porque ambas partidas eran defendidas y ofensivas de sus respectivas baterías de artillería y en esta forma siguió indeciso y obstinado el combate, hasta que un accidente imprevisto y favorable a Molina, le dio la victoria y lo dejó dueño del campo.
Fue éste que en lo más ardiente de la acción, reventó uno de los cañones de a 24, y al mismo tiempo se incendió el repuesto de pólvora y municiones que los insurgentes tenían en uno de sus castillejos, con tanto estrago de su guarnición que en un instante se mudó el teatro volviendo la espalda los enemigos de Molina y reuniéndose a su campo.
Este aprovechándose de la ocasión se dejó caer sobre el fortín incendiado, pero a pesar de su viva diligencia lo halló a su llegada nuevamente municionado y guarnecido con algunas compañías de granaderos, con quienes emprendió de nuevo otra encarnizada disputa que duró hasta obscurecida la noche.
Mandó Sánchez tocar retirada al victorioso Molina, que entró con buen orden en Chillán sin ser perseguido del enemigo.
71. RESULTADOS DE LAS ACCIONES DEL DÍA 3 DE AGOSTO. Este fin tuvo el día 3 de agosto, funesto y aciago para los insurgentes, pues en él perdieron más de 150 hombres muertos, entre ellos un Sargento Mayor, dos capitanes y dos tenientes con mayor número de heridos, entre quienes se contaba el Comandante de Granaderos con otros oficiales de mayor graduación al mismo tiempo que la total pérdida de Sánchez se redujo a 8 hombres muertos y algunos más heridos.
Sólo los jefes Carrera con su ministro y consejero de guerra Mr. Poinsett, Cónsul de los Estados Unidos quedaron ilesos de las balas, porque se conservaron fuera de su alcance y de peligro en el Cuarto de Salud.
72. SUCESOS DE LOS DÍAS 4 A 6 DE AGOSTO. El día 4 siguió el fuego ordinario de las mutuas baterías y algún tiroteo de fusil, y sólo ocurrió de notable la interpresa del Capitán don Mariano Cañizares, quien destinado por Sánchez a interceptar un convoy de municiones y pertrechos que la Junta de Concepción remitía a Carrera, lo sorprendió en el pasaje del río Itata y aprisionando toda su escolta y 48 cargas de balas de todos calibres, con muchos cajones de piedras de chispa, lanzafuegos y otros utensilios, los condujo a Chillán, dejando sumergidos en el río los menos útiles y embarazosos.
No fue poco sensible este golpe al enemigo porque estaba ya falto y necesitado de dichos artículos que tampoco estaban de sobra en Chillán.
Día 5. Al amanecer del día 5 fue avisado Sánchez por la avanzada que el enemigo, dividido en muchas partidas, marchaba acercándose a los arrabales con preparativos incendiarios, y en el momento destacó doscientos cuarenta hombres, mandados por el famoso Coronel don Lucas Molina, cuya sola presencia bastó para poner en fuga al insurgente, obligándolo a retroceder sobre su campamento.
En vista de está cobardía, determinó Molina con orden de su General, atacar a fusil y a la bayoneta la batería más avanzada y bien fortificada del enemigo, lo que iba ejecutando con suma intrepidez y acierto cuando a distancia de un tiro de pistola de la trinchera una bala en la cabeza le quitó la vida y el mejor soldado al ejército del Rey.
Este incidente que pudiera producir fatales consecuencias acusó, por el contrario, efectos favorables, porque inflamados los soldados con el dolor de la pérdida de su idolatrado Comandante y como frenéticos con el deseo de vengar su muerte, sostuvieron como leones el ataque haciendo gran destrozo y carnicería en el enemigo, que a vista del arrojo de Molina cargó con todas sus fuerzas a defender el atacado punto.
En este estado se mantenía el destacamento defendiéndose obstinadamente contra todo el poder contrario sin ceder un punto ni querer retirarse; lo cual visto por Sánchez destacó varias partidas para reforzarlo, con cuyo auxilio se empeñaba más y más el referido combate; hasta que observando que los movimientos del enemigo se dirigían a introducirse en la ciudad, con esta ocasión hizo todo esfuerzo Sánchez para reunir su gente y se replegó ordenadamente a la plaza.
Siguieron, en efecto, y se introdujeron por varios puntos y calles de la ciudad los enemigos repitiendo la escena del día tres, incendiando y robando varias casas; pero también Sánchez repitió la misma providencia destacando muchas partidas de chilotes por los puntos atacados, los cuales ayudados de paisanaje y vecindario, cooperando aún los niños y las mujeres obraron con tal valor, que pocos o casi ninguno de los que pisaron las calles quedó con vida, a excepción de 27 prisioneros incluso en ellos un Capitán, que se rindieron y frieron perdonados a ruegos del oficial don Cipriano Molina que los aprisionó y defendió del furor del soldado y de los populares.
No he podido calcular ni aún por mayor el número de muertos que de ambas partes hubieron [sic] este día, porque los dos generales lo pasan en silencio en sus detalles, pero por relación conteste de muchos y fidedignos testigos de vista y acción, consta que excedió al del día 3.
Día 6. El día 6 se presentó en Chillán un parlamentario de Carrera con un oficio hablando a Sánchez en estos términos:
73. POSIBLE ARREGLO CON CARRERA. El parlamentario don Raimundo Sesé, conductor del precedente oficio, comunicó verbalmente a Sánchez que sería posible algún acomodo con Carrera, y por si éste se podía verificar, honroso y decente a las armas del Rey y para dar satisfacción a todos de que su ánimo estaba preparado para la paz, envió el General Sánchez a su Secretario y Vicario del ejército el Reverendo Padre Fray Juan Almirall, misionero, para que, como instruido en su modo de pensar, tratase y conferenciase lo perteneciente a la materia.
En nada pudieron convenirse en la conferencia que duró dos horas, porque la arrogancia de Carrera sólo concedía al ejército del Rey seguridad y auxilio para retirarse del reino y entregar las armas antes de salir de él; y el Padre Almirall no le ofrecía otro partido por parte de Sánchez al Ejército de Chile, sino retirarse al otro lado del Maule, dejándole la entera posesión de la provincia de Concepción, en cuyo caso concedía un armisticio de seis meses para que los dos gobiernos de Chile y Lima tratasen de convenio a cuyo resultado se sometería. (No faltaron oficiales de Sánchez que admitían el partido ofrecido por Carrera: Pinuel, Ballesteros, etc.)[6].
Este fin tuvo la tentativa del día seis prosiguiendo el sitio desde el punto que se conoció la nulidad de la paz.
74. SUCESOS DE LOS DÍAS 7 AL 10. El día siete determinó Sánchez molestar al enemigo que ya lo consideraba débil y convencido de su impotencia, y a las tres de la mañana destacó al Coronel don Luis Urrejola con cien hombres, para que, fingiendo una alarma por su retaguardia, introdujese, si era posible, el temor y la confusión.
Este dividió su fuerza en tres partidas y atacando con ellas, otros tantos puntos, logró sorprender a ocho centinelas avanzados, recorrió todas las casas inmediatas al campamento haciendo prisioneros gran número de soldados y milicianos que bien descuidados se hallaban en ellas; y, por último, rompió el fuego por diferentes partes, causando tal desorden y confusión al enemigo que éste llegó a creer se hallaba rodeado de todo el ejército de Chillán.
Olate salió hacia el río Chillán y Quintanilla hacia Ñuble.
Así lo dieron a entender los efectos, porque en el instante fueron desamparadas las dos baterías más avanzadas de Carrera, después de quemar sus trincheras, replegándose sus guarniciones sobre el centro de su ejército precipitadamente.
Urrejola, causado el daño posible, se retiró a la ciudad convoyando muchos caballos, mulas, armas, municiones y muchos víveres.
Día 8. El día ocho se observaron señales de querer retirarse el enemigo; y, en efecto, aprovechándose de la oscuridad de la noche que precedió al nueve, se retiró al cerro de Coyanco, dos leguas distantes de la ciudad.
Día 9. El nueve, vista la retirada de los insurgentes, salieron los soldados de Sánchez al campamento desocupado del [por] enemigo y en él hallaron muchas municiones y víveres, cañones inutilizados y otros varios útiles, que todos fueron conducidos a la ciudad.
Allí se veían multitud de recientes sepulcros que manifestaban el grande estrago que había sufrido el infeliz sitiador y muchos de ellos tan superficiales y mal cubiertos que aparecían a la vista los estropeados cadáveres sirviendo de pasto a las aves y animales carnívoros.
día 10. El día diez dispuso Sánchez una fuerte división de ochocientos fusileros, cien Dragones y trescientos milicianos al mando del Mayor General don Julián Pinuel, con orden expresa de atacar al enemigo en la posición que lo alcanzase, seguro de su vencimiento, pues le constaba que toda la fuerza de Carrera no excedía de seiscientos fusiles y pocos más milicianos, por habérseles dispersaron y perecido casi toda su gente en las acciones del sitio.
75. SE INTIMA RENDICIÓN A CARRERA. Al amanecer, se halló Pinuel media legua del enemigo y no pudiendo reconocer su verdadera posición a causa de una oscura niebla, hizo alto con su división enviando a Carrera un parlamentario con quien le intimaba la rendición.
Este aviso salvó a Carrera y lo aprovechó para prevenirse ocupando la fuerte posición del cerro, a cuyo efecto detuvo al parlamentario más de dos horas, respondiendo con mucha arrogancia al oficio de Pinuel.
Este, informado del oficial parlamentario no quiso arriesgar la acción y se regresó a Chillán con general disgusto y cólera de los soldados que clamaban por batir al enemigo, y por el desacierto de no haberlo atacado sin preceder intimación alguna.
76. CONDUCTA DE SÁNCHEZ: EXPLICACIÓN DE ELLA. Pinuel regresó a Chillán con su división, padeciendo la general censura de demasiado circunspecto (hablando modestamente); y aún Sánchez la sufre hasta ahora, por no haber destinado a un Elorriaga u otro semejante, que acaso hubiera convertido la oscuridad de la niebla en oportuna coyuntura para acometer de sorpresa, omitiendo dar parte de su llegada al enemigo, y desbaratándolo antes que lo supiese.
Pero el General se disculpa con la ordinaria etiqueta y ceremonial de conservar el orden de graduaciones, según la cual correspondía a Pinuel el mando de la división.
Ojalá se pospusieran estos respetos a la verdadera utilidad y honor de las armas y se ahorraría el vano dolor de perdidas las mejores acciones.
77. DÍA 11. ENTRAN EN CHILLÁN LOS PRISIONEROS DE CARRERA DETENIDOS EN FLORIDA. CAÍDA DE ESTA VILLA. El día once a las nueve de la mañana entraron en Chillán más de ochenta nobles prisioneros, entre ellos diecisiete sacerdotes de todas clases y jerarquías, canónigos, prelados regulares, curas, etc., que Carrera tenía desterrados y presos en el lugar de la Florida, por adictos a la causa del Rey.
Fueron libertados y conducidos por el Capitán don Mariano Cañizares, quien destinado para el efecto con 27 hombres, cayó como un rayo sobre aquella población al amanecer del día diez y sorprendiendo la guarnición de 30 hombres que los custodiaban, aprisionó al Juez y a otros varios insurgentes, causando tal temor y conmoción en aquellos lugares inmediatos, y hasta en la Concepción, que no dudaban asegurar los fugados de la Florida ser quinientos chilotes los que la habían sorprendido.
Esta falsa noticia se les hacía creíble considerando la distancia de quince leguas que a retaguardia del ejército de Carrera se hallaba aquel lugar, a donde juzgaban no podía internarse sin mucha fuerza, y produjo el buen efecto de hacer retroceder y dispersarse enteramente un destacamento de doscientos hombres de fusil, que el Comandante insurgente don Francisco Calderón, traía de repuesto para el ejército de Carrera y sólo distaba ya ocho leguas de la Florida.
78. EL EJÉRCITO INSURGENTE SE RETIRA DE COYANCO. NO ES PERSEGUIDO POR EL REALISTA. En el mismo día once prosiguió su retirada el ejército de Coyanco sin ser perseguido del de Chillán, por la escasez y mal estado de caballos y también por el sumo cansancio de las tropas fatigadas con el continuado trabajo y desvelo que habían sufrido los trece días anteriores.
79. REFLEXIONES SOBRE ESTA CAMPAÑA. INCIDENTES DE ESTADO. Aquí suspenderemos por un breve rato la narración de las operaciones ulteriores militares de ambos ejércitos e interpondremos algunas reflexiones sobre lo pasado, refiriendo también varios incidentes de Estado que concurrieron en este tiempo.
El intempestivo sitio de Chillán fue tan mal meditado como ejecutado por Carrera, quien no debía esperar otro resultado que la ruina que experimentó de su ejército si atendiera tanto a la razón como a su infundada presunción.
En primer lugar, a juicio de inteligentes debió seguir a Sánchez desde San Carlos y aún haberle cortado la retirada a Chillán en el oportunísimo pasaje del río Ñuble, y ya que perdió esta ocasión, haberlo bloqueado al día siguiente en el mismo pueblo, sin darle tiempo a reforzarse y fortificarse, pues en el mismo hecho se hacía dueño de Concepción y Talcahuano, puntos indefensos que con cien hombres sobraban para tomarlos y aun la misma gente de la ciudad tan adicta al sistema revolucionario era suficiente sin distraer la fuerza de su ejército.
Ningún jefe de guerra debe ignorar que vencido el enemigo en lo principal de su fuerza, se hace dueño de todo lo accesorio, así como el que corta un árbol por el tronco destruye y se apodera de todas las ramas que de él dependen.
En segundo lugar, perdida la ocasión primera, por considerarse Carrera inferior en calidad de fuerzas, debió esperar la primavera para volver sobre Chillán, aumentando y disciplinando su ejército en cuarteles de invierno, en cuya estación tan incómoda y lluviosa en aquel país y particularmente aquel año, era imposible seguir la campaña con unas tropas bisoñas y desacostumbradas a tanta fatiga.
Esta sola inconsideración le hizo perder más gente que la que pereció a manos del enemigo, padeciendo tanto en el viaje repetido de Concepción e igualmente que en los campamentos, que los soldados, sin distinción de personas, estaban continuamente mojados y atollados hasta la rodilla en el barro, sin tener un palmo de tierra seca en que recostarse.
De aquí resultaron las enfermedades y deserción tan general que no le quedó en tan poco tiempo la sexta parte de su ejército, añadiendo a esto la inmensa pérdida de cabalgaduras, confesando él mismo que no bajó de seis mil caballos el número perdido en aquel invierno.
Consta por documentos fidedignos que Carrera empleó en el sitio 2.500 hombres de fusil; 500 ó mil de milicias montadas, 30 cañones de artillería de todos calibres; y que tiró a la ciudad en los once días de asedio, más de 600 balas de a 18 y 24, con innumerables de menos clase; ni se olvidó de echar palanquetas y bala roja, sin más resulta que una niña y un soldado muertos por su artillería con unos diez o doce forados en otras tantas casas, que, como son de adobe no recibían otro daño, sin embargo de estar las baterías a medio tiro.
De aquí se infiere el mal servicio de esta arma y en proporción de todas las demás, conocimiento que no se debía ocultar a un General.
La fuerza con que se defendió Sánchez constaba de 1.000 fusileros veteranos de los cuerpos de Chiloé y Valdivia, 300 reclutas agregados de la Provincia, 200 artilleros de excelente servicio y aptitud y también valdivianos y chilotes con 30 cañones desde el calibre de a 2 hasta el de a 8.
Gozaba éste las ventajas de estar acuartelado el ejército en edificios cómodos, asistido el soldado con abundantes víveres, hospitales y servicio del vecindario: defendida la ciudad con el fuerte de San Bartolomé algo avanzado al encuentro del enemigo y fortificado el cuadro de la plaza con fosos y parapetos capaces de resistir a cuadruplicadas fuerzas de la calidad de las enemigas.
Todas estas circunstancias que no debían, ocultarse a Carrera y su gran Consejo de Guerra compuesto del Cónsul bostonés, el irlandés e ingeniero Mackenna, el rebelde Spano, con los demás jefes y consultores perpetuarán la memoria de la necia conducta y el temerario empeño de los chilenos tan orgullosos en la menor prosperidad, como abatidos y faltos de consejo en la desgracia.
A Sánchez por el contrario no se le notó otro defecto que la condescendencia en la elección de jefe para la división que mandó Pinuel, en la que se juzga perdió la ocasión de coronar su defensa con la total destrucción de su enemigo.
80. SILENCIO EN LA CAPITAL ANTE EL DESASTRE. En la capital por estos días del ataque de Chillán, observábamos el riguroso silencio del vocinglero Monitor Araucano ocupándose sólo en copiar las noticias extranjeras que más aludían a la pérdida inevitable de España y anunciando la formación del Instituto Nacional chileno con otras cosas de menos entidad, desentendiéndose enteramente del estado del ejército, pues no comunicó su General la menor noticia desde el 25 de julio hasta el 6 de agosto en que avisa muy superficialmente de lo ocurrido el día 5, en un tono lisonjero, al mismo tiempo que por cartas de particulares y por innumerables desertores del campo, sabíamos las desgraciadas acciones y muertes de muchas personas de distinción y de toda clase que cubrían de luto a las familias.
81. LAS COMUNICACIONES DE CARRERA SOBRE EL SITIO DE CHILLÁN. Estas fueron mermando con la Junta a medida que la campaña del sitio de Chillán se hacía más tensa, más difícil y obstinada para sus armas. Los oficios llenos de auspiciosas victorias disminuyen y ya no son tan arrogantes. En el Monitor pueden leerse estos oficios y éstos son, desde el 8 de junio hasta el 6 de agosto los que se copian.
En el del día 8 de junio da cuenta del apresamiento de la fragata La Thomas, y éste se ha insertado en otra parte.
En el Monitor Nº 51, del martes 3 de agosto, apareció el párrafo siguiente con una parte de un oficio de Carrera de fecha 25 de julio, con el título que sigue:
Noticias del Ejército Restaurador25 de julio de 1813.El General en jefe dice al Gobierno en su oficio de 25 de julio, dado en el campo de Chillán, lo siguiente: Ya estamos en vísperas de acabar con la gavilla de piratas, que se muestra aún tenaz. Hoy han llegado los cañones de 24; mañana, si el tiempo lo permite, avanzaremos nuestra línea, y pasado mañana tal vez tendré la satisfacción de anunciar a V. E. la total tranquilidad del Estado. No ocurre novedad particular.Las guerrillas burlan al enemigo diariamente, y aún se entran a la población. El entusiasmo del ejército se aumenta con los trabajos. Valen muchos los soldados chilenos.Sólo tenemos 20 enfermos en el hospital, y muy bien asistidos.
El día 5 de agosto volvía a dirigirse a la junta en estos términos:
El 6 de agosto, oficia nuevamente a la junta en los términos siguientes:
82. NOTICIAS DEL EJÉRCITO. Con el nombre otra vez de Noticias del Ejército Restaurador, se habla de que se han recibido informes sobre la situación de las tropas en Chillán el día 16 de agosto, las que publica el Monitor en el Nº 59 del martes 24 de agosto. Dicen estas noticias lo que sigue:
“Con fecha 16 del corriente se acaban de recibir noticias del General del Ejército Restaurador, en que avisa que nuestras tropas se mantienen sin novedad; que por la urgencia del tiempo no detalla las gloriosas acciones que se han practicado en aquella campaña, y que espera que dentro de un mes se mejore la extraordinaria rigidez de la estación para concluir la toma de Chillán, estrechando el sitio en sus inmediaciones”.
Levantado el sitio de Chillán no se dio tampoco al público noticia alguna oficial del Gobierno ni del General, y sólo para satisfacer y aquietar el descontento del pueblo, insertó el Editor, un lánguido párrafo en que decía haberse visto precisado el ejército de la patria a retirarse de Chillán, por lo riguroso de la estación y por no destruir una ciudad del Estado; convincentes razones que no se pudieron prever antes de emprender el sitio; pero que todos las rechazaban con el sabido refrán de la zorra: de cualquier modo están crudas.
El lánguido párrafo que insertó el Editor del Monitor en el Nº 60 del jueves 26 de agosto, lo concebía en estos términos para aquietar el descontento:
83. DESTIERROS Y FUSILAMIENTOS ORDENADOS POR LOS PATRIOTAS. CONSPIRACIÓN DE EZEIZA EN ACONCAGUA. El 19 del corriente agosto fueron pasados por las armas en la villa de Aconcagua don José Antonio Ezeiza y don Manuel Lagos; y remitidos a la capital inclusos en la misma sentencia, de muerte, para que en ella fueran arcabuceados: don Juan Isidro Zapata, don Francisco Herrera, Francisco Nobas, José Rafael Carmona e Isidro Raposo; y desterrados a diferentes puntos dentro y fuera del reino otros dieciocho sujetos por autores y cómplices de conspiración contra el Estado rebelde.
Estos infelices hombres se hallaban oprimidos y confinados en aquel valle por leales y adictos a la justa causa del Rey, como otros innumerables que estaban repartidos por todas las cárceles, cuarteles y lugares del reino; y solicitados por el imprudente Ezeiza, dispusieron el desesperado proyecto de alarmarse y recorrer algunos lugares para formar un cuerpo respetable y según decían, apoderarse del puerto de Valparaíso o de Coquimbo.
El día tres de agosto realizó Ezeiza su plan y acompañado de treinta o cuarenta hombres, con cuatro o cinco armas de fuego, entró en la villa de los Andes; pero seguido en el momento por algunas compañías de milicias y desamparado de casi todos sus compañeros fue aprisionado y no tuvo más resulta la temeraria empresa.
Sabido en la capital el suceso, salió inmediatamente para aquel lugar el Vocal de la Junta don José Miguel Infante, bien acompañado del verdugo, respirando su ánimo sanguinario una pronta ejecución, como en efecto lo verificó el 19, remitiendo a ésta los cinco que hemos dicho para que sirviesen de espectáculo en la ciudad; pero menos crueles e injustos los de este Gobierno, remitieron la pena de muerte a los cinco sentenciados de Infante y la conmutaron en destierros.
Ponderóse mucho la grande trascendencia de la conspiración y se deseaba más que lo que se verificaba la complicidad de muchos particularmente europeos contra quienes era el odio implacable, pero a pesar de la exquisita diligencia en las confesiones y declaraciones no resultó más de lo dicho.
84. DIVISIÓN DEL EJÉRCITO INSURGENTE EN DOS PARTES: EJÉRCITO DEL CENTRO Y VANGUARDIA. El 20 de éste, puesto el ejército insurgente al otro lado del río Itata se dividió en dos partes principales, y la una llamado el centro al mando de su jefe don Juan José Carrera, se retiró a la villa de Quirihue, 16 leguas distantes de Chillán, marchando la otra denominada la vanguardia, mandada por el General Carrera para Concepción, llevando ambas muy impreso en la memoria el terror y el desengaño que Sánchez les había infundido.
Este General en Chillán viéndose libre del enemigo, no perdió tiempo en aprovecharse de sus ventajas y en aquellos días destinó tiempo en aprovecharse de sus ventajas y en aquellos días destinó a don Ildefonso Elorriaga con 350 fusileros con objeto de apoderarse del partido de Rere y de la frontera, penetrando hasta la costa de Colcura y Arauco, para abrirse comunicación con Lima, Valdivia y Chiloé, lugares de donde podía ser auxiliado.
Otro destacamento de 80 hombres al mando de don Manuel Lorca se dirigió a la Florida y otras pequeñas guerrillas corrían por diferentes puntos de las campañas, persiguiendo a los enemigos que hacían algunas correrías por las orillas del Itata.
85. EL BERGANTÍN POTRILLO: MISIÓN DEL CURA BULNES. Hallándose en este estado los sucesos de Chile, había llegado pocos días antes a la isla de Santa María el bergantín Potrillo que, según dijimos en su lugar, despachó el Virrey de Lima para noticiarse de la existencia y paradero de la expedición del Brigadier Pareja que con la pérdida de Concepción y Talcahuano y la muerte de su jefe, temía hubiese sido destruida en Chillán.
En dicho buque venía como práctico del país el benemérito cura de Talcahuano don Juan de Dios Bulnes, que, acabado de llegar a Lima en la fragata Bretaña, se ofreció al Virrey para regresar, servir de investigador y aun de penetrar hasta donde se hallaba el ejército de Sánchez, dado caso que existiese y fuese posible.
El bergantín, desde la isla, con su chalupa, puso en la costa de Arauco al mencionado cura que, disfrazado, se introdujo en tierra y adquirió noticias de que no sólo existía el ejército en Chillán, sino que había triunfado de los sitiadores.
Pudo conseguir el cura, con sagacidad y dinero, introducir en la plaza de Arauco un oficio del Virrey para Sánchez, dirigiéndoselo a un misionero de aquella plaza y al mismo tiempo que le encargaba a dicho Padre la dirección del pliego le pedía la relación más puntual que posible fuese del estado del ejército real y aun del reino.
El Padre Fray Juan Ramón, sin embargo del temor y peligro a que lo exponía el expediente de sus encargos, remitió a Chillán el oficio del Virrey y bosquejó en un papel sin firma, una relación del estado de cosas que le pedía Bulnes.
Este recibió el papel, se regresó al bergantín y sin más noticias que aquellas, se dio a la vela para Lima.
Respiró el Virrey con su llegada y desde luego conoció que el ejército de Sánchez debía hallarse necesitado sumamente de municiones, dinero, tabaco y vestuarios, como artículos más precisos y así trató prontamente de repetir el mismo viaje en la misma embarcación con dichos renglones, ínterin preparaba mayores auxilios y esperaba noticias más ciertas y circunstanciadas, encargando al cura Bulnes que segunda vez venía en el bergantín, se empeñase en traerle comunicación oficial del General Sánchez.
86. SUCESOS ACAECIDOS EN ARAUCO; CONSPIRACIÓN DE RANQUIL Y SUBLEVACIÓN DE LOS ARAUCANOS. Esto supuesto, conviene también para el pleno conocimiento de los sucesos referir lo acaecido en Arauco en estos mismos tiempos como tan conexo con el referido y con lo que hemos de referir.
La plaza de Arauco, sita en la costa y avanzada veinte leguas al sud de la ciudad de Concepción, frontera de los indios infieles se hallaba en poder de los insurgentes, desde que se perdió Concepción, pero sus habitantes sufrían por la fuerza esta pesada dominación (contra su inclinación) y deseaban alguna oportunidad para sacudir el yugo y declararse defensores de la causa del Rey.
Sufrían con impaciencia un tropel de continuas vejaciones y exacciones que los iba reduciendo a un estado de miseria y desesperación y conmovidos los ánimos a vista de estos males empezaron a tratar de su remedio.
Dióse principio a este negocio en el lugar de Ranquil, 18 leguas distante de la plaza y se determinó en una reunión de hasta 80 hombres, oponer resistencia a cualquiera nueva contribución que se les impusiera y particularmente si era prorrata de caballos, porque en las anteriores y repetidas remesas de esta especie, los habían siempre engañado prometiendo volverlos a sus dueños verificado el servicio y jamás lo cumplían.
A pocos días se ofreció la ocasión deseada presentándose un comisionado de la Junta de Concepción en el mismo lugar de Ranquil con la demanda de 40 caballos para el servicio del ejército.
Este colectó por el pronto algunos pocos, hasta que reuniéndose los sujetos convenidos de antemano, repelieron al comisionado quitándole los caballos y la esperanza de contribución alguna en adelante.
El comisionado dio parte al Comandante de la plaza y éste a la Junta de Concepción de lo ocurrido, en cuya virtud determinó ésta remitir a Arauco un nuevo Comandante de su satisfacción para castigar a los más culpados y cortar en sus principios aquella insubordinación.
Llegó a la plaza el nuevo comandante don Joaquín Huerta, natural del mismo pueblo, y manifestando mucha humanidad y disimulo en los principios, ofreció a los araucanos un perpetuo olvido de lo pasado, con la calidad de que se enmendasen en lo sucesivo, pero pretextando a pocos días revistar las compañías de milicias, las convocó a la plaza y estando éstas formadas entresacó y aprisionó siete sujetos, los que le parecían haber sido principales cabezas en el hecho de resistencia al comisionado.
Los reos fueron conducidos prontamente y con buena custodia a Concepción, sin atreverse los espectadores a resistirlo por temor a la gente de fusil y estar sujetos en el recinto de la plaza, y la principal causa que los contuvo fue no haber aún recibido contestación del General Sánchez a quien habían escrito ocultamente pidiéndole auxilio para sostenerse.
A este proceder debe añadirse la prisión y remisión a dicha ciudad del padre misionero que dijimos había comunicado con el cura Bulnes, y la de don Fermín Hernández, Capitán de milicias, quienes habían sido denunciados por sospechosos y adictos a la causa del Rey.
Restituidos los milicianos a sus casas se reunieron nuevamente en el lugar de Ranquil y solicitando el auxilio y compañía de los indios araucanos, entre quienes habitaban, determinaron alarmarse prontamente para sitiar la plaza, apoderarse de ella y de su Comandante; en cuya virtud lo verificaron el día 10 de agosto tomando los pasos y ribera del río Carampangue, interpuesto entre Concepción y Arauco una legua distante de este último.
No era despreciable la fuerza unida de indios y españoles en el número y valor, pero reducida a solas armas blancas y mandados los primeros por sus caciques Millacura, Lincopichun, Antiman y Nahuelpán; y los españoles por don Francisco Matamala, don Camilo Hermosilla y don Valeriano Peña.
Puesto el campo en las riberas del río, era el primer cuidado impedir la comunicación de la plaza con la ciudad de Concepción adonde era forzoso que el Comandante pidiese auxilio como en efecto lo intentó en la primera noche enviando un emisario escoltado con tropa de fusil para forzar algún paso del modo que le fuera posible.
Este con su escolta, apenas había marchado como media legua de la plaza, fue encontrado de un destacamento de sitiadores a quienes, dada la voz de quien vive, mandó hacer una descarga de fusilería que sólo tuvo el efecto de matarles dos caballos, quedando ilesos los jinetes; pero estos nada turbados ni acobardados con el fuego, cargaron como rayos sobre la partida sin darle tiempo a cargar las armas, y apenas lo tuvieron para correr en precipitada fuga siguiéndolos hasta la plaza, y tomándoles dos soldados con fusil prisioneros y otros milicianos, uno de ellos gravemente herido.
Dado este golpe se retiraron Matamala y Hermosilla con su gente al campamento, y al día siguiente empezaron a tomar medidas para atacar la plaza y apoderarse de ella a fuerza de brazos antes que de Concepción viniese socorro y los tomasen entre dos fuegos.
Dispúsolo mejor la Providencia, porque llegando aquel día al campamento don Jaime de la Guarda, natural de Valdivia, y hecho cargo de la conmoción de araucanos y de las causas que la motivaban procuró aquietarlos y se ofreció de mediador para con el Gobierno de Concepción, no dudando asegurar que conseguiría la libertad de los reos araucanos y un total olvido e inmunidad de todo lo pasado.
Efectivamente, cumplió Guarda lo prometido oficiando desde allí al insurgente Gobierno, que, intimidado de la revolución araucana, puso en libertad y remitió los nueve reos ante expresados y concedió un total indulto a los alarmados araucanos admitiendo la condición de que se someterían al Gobierno y se retirarían a sus domicilios.
Así se verificó por el pronto retirándose todos a sus casas cuando llegaron el padre misionero Fray Juan Ramón y el Capitán don Fermín Hernández con los siete vecinos apresados por Huerta; pero estos últimos no quisieron entrar en Arauco ni presentarse a su Comandante, según se les había mandado en Concepción, dirigiéndose al lugar de Ranquil en donde estaban avecindados.
87. CAÍDA DE LA PLAZA DE ARAUCO. A pocos días llegó la contestación del General Sánchez dirigida a don Bernardo Hermosilla, Juez de Ranquil, quien acababa de llegar libre de la prisión de Concepción con sus seis restantes compañeros, y convocando su gente les manifestó y leyó la respuesta de aquel General reducida a ofrecerles pronto socorro y a animarlos a que tomasen la plaza de Arauco aprisionando a su guarnición y comandante. Nada se trepidó en la resolución y capitaneados por dicho Bernardo se reunió segunda vez el combinado campo de indios y españoles y volaron a sitiar la plaza tomando como antes los pasos del río el 22 de agosto e interceptando totalmente la correspondencia de Arauco con Concepción.
El 24 se encaminaron a la plaza, y entrando en ella sin resistencia, aprisionaron inmediatamente a su Comandante con otros varios insurgentes y obligaron a la corta guarnición a declararse en favor de su causa, y también pusieron en prisiones a su mediador don Jaime Guarda, insigne insurgente, que pasaba para Valdivia comisionado por Carrera para insurreccionar aquella plaza según lo había ejecutado el año anterior.
88. PROYECTO PARA APODERARSE DE LAS PLAZAS DE COLCURA, SAN PEDRO, SANTA JUANA Y NACIMIENTO. Encargóse del mando de Arauco el mismo don Bernardo Hermosilla, pero arreglándose a la instrucción recibida del General Sánchez, convocó a su gente y les propuso la elección de un sujeto el más apto que les pareciese para Comandante y defensor de la plaza, ínterin venía el auxilio de Chillán, no dudando que los insurgentes de Concepción aparecerían luego.
Por conformidad de pareceres fue nombrado Comandante don Joaquín Martínez oficial de milicias, quien desde aquel instante dio principio a prevenir la defensa de la plaza, alistando y distribuyendo su gente en varios puntos; y no contento con defender y conservar lo adquirido, emprendió el atrevido proyecto de apoderarse de las plazas de Colcura, San Pedro, Santa Juana y Nacimiento, distantes de Arauco diez leguas la primera, veinte las dos que siguen y treinta la última; pero todas cuatro sitas a esta banda del sur del Biobío.
Destinó cincuenta hombres milicianos con pocos fusileros al mando de don Agustín Salazar para tomar a Colcura y a San Pedro, y otro igual destacamento mandado por don Santiago Matamala se dirigió por Santa Juana y Nacimiento; pero a poco de haber salido estas divisiones se recibió aviso que de Concepción venía un oficial con veinticinco veteranos de fusil, encargado de pacificar las desavenencias de Arauco.
Con esta noticia y por orden del Comandante Martínez, se reunieron las dos divisiones y pasando a Colcura se posesionaron de ella sin resistencia, y prosiguieron el camino de Concepción con intento de sorprender y aprisionar a los veinticinco soldados que de allí venían; pero éstos sabedores de la venida de los araucanos retrocedieron ligeramente y llenaron de consternación a la ciudad.
89. CARRERA ORDENA RECUPERAR LA PLAZA DE COLCURA. Hallábase en ella de regreso del sitio de Chillán el General Carrera y con su acostumbrada actividad dispuso prontamente una expedición de cien hombres de fusil, con cuatro cañones de a 2, auxiliados de las milicias de San Pedro y Colcura al mando de don Fernando Urízar con otros oficiales de su satisfacción, los que, puestos en marcha para Arauco, intimaron desde Colcura la rendición de aquella plaza, pero el alentado Martínez respondió que los esperaba sin temor.
Habíase éste prevenido en cuanto le fue posible habilitando seis cañones, que, por inútiles y arrumbados, estaban clavados en tierra sirviendo de resguardo a las puertas del fuerte y del cuartel, y dejando los cuatro en las murallas acomodó dos en unas toscas cureñas y los colocó en una trinchera para defender el paso del río Carampangue, por donde era preciso pasase el enemigo.
Asimismo dejó la suficiente guarnición en la plaza y con lo restante de sus milicias y con los indios auxiliares formó su campamento a retaguardia de la trinchera y allí esperó al enemigo.
Este se presentó el día 30 de agosto en la ribera opuesta del río y luego ocupó una pequeña isla sita en el mismo vado dominado de la trinchera de los araucanos los que estaban provocándole para que pasase; pero falto de ánimo se contentó con hacer mucho fuego de sus cuatro cañones y fusilería, a que correspondió la trinchera con sólo siete tiros de cañón y algunos de fusil en una hora que duró el combate, al fin de la cual se retiró Urízar y regresó con su expedición desengañado y temeroso, a vista de las disposiciones y valor de los de Arauco.
Estos no siguieron a los insurgentes porque no tenían armas de fuego, pues todo su armamento se reducía a 25 fusiles y las milicias con lanzas, espadas y palos, incapaces de oponerse a la infantería y artillería de Urízar.
90. CAÍDA DE LAS PLAZAS DE SANTA JUANA, SAN PEDRO Y NACIMIENTO. Los milicianos de San Pedro que venían de auxiliares de los insurgentes, tomaron su marcha durante el combate y buscando un vado distante se juntaron con los araucanos, según ya estaban convenidos y lo mismo habían hecho los de Colcura los días anteriores, porque aborrecían al sistema insurgente y deseaban asociarse a la causa del Rey.
Ni debe pasarse en silencio el ánimo emprendedor del provisional Comandante de Arauco, pues lejos de darle aprensión la venida de sus enemigos, llevó siempre adelante la adquisición de la plaza de Santa Juana, San Pedro y Nacimiento, las que fueron tomadas de los suyos el mismo día que se combatió en Carampangue con los insurgentes, sin embargo de que dichas fortalezas estaban veinte leguas a retaguardia del enemigo.
Para tomar la primera fue comisionado don Bernardino Hermosilla con pocos compañeros y se apoderó de ella sin la menor repugnancia, pues el vecindario y milicias estaban ya de acuerdo por correspondencia con los araucanos.
Para la de Nacimiento, fue don José Antonio Gallegos acompañado de sólo cuatro hombres, pero con su buen modo supo atraer a su partido mucha parte de aquellos habitantes, con cuyo auxilio intimó la rendición al comandante que era un Capitán veterano y se posesionó de ella.
A la de San Pedro fue destinado don Fermín Martínez, natural de aquel lugar, con sólo el auxilio de cuatro araucanos, fiado en el conocimiento, y amistad de sus paisanos, los que ayudaron a don Fermín, sorprendieron al amanecer la fortaleza ahuyentando de tal modo a su guarnición y Comandante, que apenas pudieron fugarse desnudos y por un paraje oculto del río pasaron a Concepción, distante sólo el ancho del río.
Este hecho fue más atrevido y aún temerario que prudente, pues sobre no ser los agresores más que 24 hombres con sólo 4 ó 5 fusiles, y la guarnición del fuerte de 20 soldados veteranos, bien armados y encerrados en la fortaleza, ésta se halla a la vista de la ciudad de Concepción de la que sólo la separa el río y podía ser socorrida en menos de dos horas y más en las circunstancias actuales que se hallaba en ella el General Carrera con la mitad de su ejército, debiéndose también advertir que la expedición dirigida a Arauco, debía regresar a San Pedro como camino preciso para Concepción.
Ninguna de estas consideraciones intimidó a don Fermín y menos a su intrépido y principal compañero don Juan José Carmona, pues aunque tuvieron la precaución de echar a pique el barco del pasaje antes de la sorpresa para impedir la comunicación con la ciudad, pero los fugados de San Pedro tenían otro pasaje oculto en donde se transportaron prontamente en unas balsas que tenían prevenidas para semejante caso.
Quedó de este modo la fortaleza de San Pedro en poder de don Fermín Martínez, y el joven Carmona salió como un rayo al paraje de Pileu donde se habían embarcado los fugados y después de destruir las balsas y canoas, prosiguió su marcha a la plaza de Santa Juana solícito de las miras del enemigo que regresaba de Arauco y era regular cargase sobre ella.
91. LOS INSURGENTES RECUPERAN LA PLAZA DE SANTA JUANA. No fue vano su temor, pues el insurgente Urízar que regresaba con su división tuvo noticia de la pérdida de Santa Juana y la ninguna fuerza con que fue sorprendida, en cuyo entender dirigió su marcha para restaurarla.
Carmona la halló enteramente indefensa con sólo dos cañones servibles, pero sin fusil alguno y con su infatigable esfuerzo trabajó día y noche en ponerla en el mejor estado de defensa, elaborando algunos tiros de metralla por sus propias manos, asociado solamente de un artillero y algunos milicianos.
Al anochecer del dos de septiembre, poco antes de llegar el enemigo, supo Carmona su proximidad y sin contar más que con su valor, lo resistió con algunos cañonazos a metralla con que le mató nueve hombres; pero no pudiendo resistir a tanta fusilería, y antes de ser circundado por todas partes, se puso en salvo con el único artillero que le servía.
Comunicó a Nacimiento la pérdida de la plaza y el Comandante de aquélla pidió auxilio a don Ildefonso Elorriaga, que se hallaba ya en Rere con una división de trescientos hombres, de los que le mandó treinta fusileros.
92. DESAMPARAN LOS INSURGENTES LA PLAZA. OCUPAN LA DE SAN PEDRO Y LA ABANDONAN NUEVAMENTE. Con este auxilio y los pocos que el Comandante de Nacimiento tenía a su disposición se pusieron en marcha para restaurar a Santa Juana, pero sabedor Urízar de la venida de la expedición, la desamparó después de saquear el pueblo y se dirigió a la de San Pedro.
A ésta la tomó desamparada de la pequeña guarnición; pero sin pasar 24 horas alcanzó la expedición de Nacimiento y un refuerzo de cien hombres indios y españoles que envió el comandante de Arauco, cuya proximidad sabida de los insurgentes abandonaron a San Pedro y se pasaron a Concepción en los barcos que habían bajado de Santa Juana.
93. SIGNIFICADO DE LA VOLUNTAD DE LOS PUEBLOS. LOS ARAUCANOS ALIADOS DE LOS ESPAÑOLES. Estas alternativas padecieron dichas plazas en sólo el término de seis días, siendo tomadas y perdidas con tanta prontitud y facilidad por falta de combinación y táctica, conocimientos que no deben echarse menos en el paisanaje autor y director de todas estas operaciones.
Esto, no obstante, se confirma en estos hechos la máxima observada generalmente en todo el mundo de que la voluntad de los pueblos y su común esfuerzo, aunque irregularmente manejado, destruye todos los planes de la fuerza armada y prevalece por fin aunque a costas de muchos sacrificios.
Débese también notar la amistosa cooperación de los indios araucanos enemigos perpetuos y naturales de los españoles, que siendo ellos una nación tan celosa de su independencia, se declararon ahora acérrimos defensores de la causa del Rey, y peleaban con el mayor empeño para impedir a los insurgentes su deseada libertad.
Ni faltaron acciones heroicas aunque en pequeñas facciones que la brevedad nos obliga a omitir, pero no silenciar.
La de un prisionero hecho en la plaza de San Pedro y natural del mismo lugar, llamado Jerónimo Zúñiga, quien preguntado por los insurgentes en cuyas manos estaba, que si todavía sería defensor de la causa del Rey, respondió que su vida estaba pronta antes que violar con la menor palabra su debida fidelidad y honor, sufriendo luego la muerte que le dieron a sangre fría, blasonando que moría gustoso por su Rey.
Igualmente debe referirse la cooperación y esforzados oficios del respetado sacerdote don Manuel Martínez y de los padres misioneros residentes en Arauco, quienes sosteniendo y dirigiendo la opinión moral de aquellas gentes y el primero aún la física con sus exhortos y compañía en las principales acciones de la campaña, contribuyeron principalmente al buen éxito de los sucesos.
94. LA CONTRARREVOLUCIÓN ARAUCANA ENTREGA A LOS REALISTAS LAS PROVINCIAS AL SUR DEL RÍO BIOBÍO. COMUNICACIÓN CON EL VIRREINATO. El resultado de la contrarrevolución araucana proporcionó al Ejército Real la posesión de todas las provincias ulteriores a Biobío, la comunicación con Valdivia, Chiloé y Lima y la amistad y adhesión de los gentiles araucanos, mudando de tal modo el aspecto de la guerra, que los insurgentes tan ensoberbecidos poco antes, quedaban ya casi bloqueados en Concepción.
95. CARRERA OCULTA AL GOBIERNO LA VERDAD DE ESTOS SUCESOS. En este estado se hallaban los negocios de la guerra en principios de septiembre, ignorándose todo en la capital, pues en tanta distancia le fue fácil a Carrera ocultar la verdad, y sólo comunicaba a largos intervalos algunos hechos de armas enteramente falsos, atribuyéndose algunas ventajas que realmente eran verdaderas pérdidas.
96. CAMPAÑA DEL GUERRILLERO ELORRIAGA. Ínterin esto sucedía, se extendió Elorriaga por todo el distrito de Rere, acaudilló aquellas milicias; pasó la Laja, reanimó aquellas gentes poniendo alguna guarnición en los Ángeles, Santa Bárbara, San Carlos hasta Nacimiento; por este lugar y por Santa Juana pasó el Biobío asegurando los puntos principales de aquella media y principal parte de la frontera.
En Arauco dejó 40 hombres, en Colcura algunos pocos, y San Pedro, como punto más importante e inmediato al enemigo, lo puso al cuidado de su segundo el activo y valeroso Coronel don Antonio Quintanilla, con 50 hombres de fusil y algunas milicias.
97. CARRERA BLOQUEADO EN CONCEPCIÓN. Con estas disposiciones y bajo este plan quedó Carrera con todo su abatido Ejército Restaurador como bloqueado en Concepción y sólo poseía el poco y malo terreno de la costa por donde escasa y trabajosamente se comunicaba con las provincias del otro lado del Maule y con la capital, de donde estaba pidiendo y esperando los socorros de gente, dinero y armas, etc.; pero Sánchez desde Chillán destacaba sus guerrillas y diariamente sorprendían los correos y remesas que se arriesgaban a pasar por lo más remoto de la costa.
98. PLAN DE CAMPAÑA DE CARRERA. Por estos motivos estaban reunidos y estancados en Talca todos los auxilios que se remitían de la capital, sin atreverse a pasar el Maule temerosos de las correrías de Chillán.
En este estado de cosas meditaba Carrera en Concepción el partido que le convenía tomar para salir de aquella opresión y contener el progreso de las ventajas de Sánchez, y desde luego conoció que éste tanto más se debilitaba cuanto más se extendía en ocupar y proteger tanta dilatada línea, como la que ocupaba su pequeño ejército desde Maule hasta Arauco, que dista cien leguas de norte a sur con muchas flexiones de Oeste a Este, que sin duda duplican dicha distancia.
Para el efecto proyectó acertadamente reunir sus fuerzas y acercarse a Chillán por el Itata, esperando de este movimiento que Sánchez desampararía sus nuevas conquistas, replegando sus tropas al centro de Chillán amenazado, y él conseguiría la facilidad de recibir los auxilios de Talca acercándose a su encuentro mientras entretenía la atención del enemigo.
Efectivamente, empezó Carrera a ejecutar su plan a últimos días de septiembre, destacando al coronel O'Higgins con una división que, marchando a Rere en busca de Elorriaga que con su pequeña partida volante atendía a la defensa de toda la frontera, lo batiese y en seguida viniera a unírsele en la Florida a donde él con el grueso de su vanguardia marchaba para reunirse con el centro que del Membrillar caminaba hacia el Roble.
99. SÁNCHEZ OBSTRUYE LOS PLANES DE CARRERA. LA DIVISIÓN DE O'HIGGINS. Percibió desde luego Sánchez los designios de su contrario y retiró a tiempo oportuno la guerrilla de la Florida, avisando a Elorriaga retrocediese hasta Diguillín.
Este tuvo noticia de la cercanía de O'Higgins pocas horas antes de su llegada y frustró sus intentos con una ligera retirada con que se libertó del peligro.
Luego que O'Higgins supo la retirada de Elorriaga, siguió su marcha y se unió con su General y así reunidos componían una fuerza de algo más de 500 hombres de fusil con 6 cañones de artillería y se acamparon a orillas del río Itata cercanos al vado que llaman el Roble, el mismo día que don Juan José Carrera con el centro de su mando se acampó poco más abajo a sólo tres leguas de distancia.
Ninguno de estos pasos ni movimientos ignoraba Sánchez como tan próximos a Chillán y bajo este conocimiento buscaba ocasión para desbaratarlos.
Esta le pareció oportuna el día 16 que se hallaban los enemigos en la aptitud dicha, y en este día destacó al Coronel don Luis Urrejola con 200 fusileros y cuatro cañones paró que uniéndose a la partida de Elorriaga que en este día debía aproximarse al Roble procurase impedir la reunión de las divisiones de los Carrera.
100. SORPRESA Y COMBATE DE EL ROBLE. VALOR DE O'HIGGINS. Urrejola llegó de noche al vado del Roble y dispuso atacar a Carrera y O'Higgins al amanecer del 17, que ignorantes de su proximidad ofrecían sin duda ocasión para una buena sorpresa.
Efectivamente, con mucho silencio y orden pasaron el peligroso vado de Itata doscientos hombres con dos cañones, quedando Urrejola con los restantes para asegurar el vado y la retirada; y sin ser sentidos rompieron la diana con una descarga cerrada sobre los enemigos que, todavía dormidos, sufrieron grande estrago y confusión.
Esto no obstante, el ejemplo y exhortos del esforzado O'Higgins los contuvo en su deber, y tomando las armas se pusieron en defensa y la sostuvieron con valor por el espacio de más de tres horas ayudados de su ventajosa posición y artillería y de su mayor número.
Urrejola conociendo la imposibilidad de una completa derrota y temiendo la llegada del centro que se hallaba tan próximo, tocó retirada y repasó el río sin ser perseguido, pero les mató cincuenta hombres, entre ellos algunos oficiales; les tomó treinta prisioneros y les quitó todos los caballos y mulas, causa principal porque no pudieron perseguirlo.
101. CARRERA SE FUGA DEL COMBATE. El General Carrera fugó del combate y alcanzado por el Coronel Olate y un solo miliciano que le acompañaba, fue herido de una lanzada en la espalda, cuyo suceso se ocultó por entonces con todo cuidado.
Urrejola tuvo doce hombres muertos, entre ellos un oficial, nueve prisioneros que no oyeron la señal de retirada, y perdió los dos cañones que habían servido en el ataque.
102. EL PARTE DE CARRERA SOBRE LA ACCIÓN DEL ROBLE. FAVORABLE SITUACIÓN DE SÁNCHEZ DESPUÉS DE ESTA ACCIÓN. El Parte que da Carrera de la acción del Roble es de las piezas más dislocadas que se pueden soñar y le da una importancia que asegura fue atacado por 1.200 hombres, y lo más raro que se puede ver en un General, aun sus propias fuerzas las hace crecer hasta el número de más de 900 hombres, atribuyéndose una gloriosa victoria que en la capital fue poco celebrada, porque se tuvieron las verdaderas noticias del suceso.
Los resultados fueron favorables a Sánchez porque Carrera herido tuvo que retirarse a Concepción y su ejército minorado con los muchos muertos, heridos y mayor número de dispersos, se vio obligado a retirarse hacia Concepción desistiendo y aun abandonando el plan principiado, a cuyo fin se habían dirigido todos los designios de Sánchez.
____________________
Notas
[1]
Recuérdese que hasta aquí llega el texto incluido por Feliú Cruz, iniciado en el párrafo número 21 de la sección 14, que no aparece en la edición de 1848 y que él copiara del manuscrito que perteneció a Diego Barros Arana. (N. del E). .
[2]
Feliú inserta el siguiente texto en la edición de 1964: “Al margen del manuscrito dice: el 14 de abril salió Pareja de Concepción con la retaguardia”. (N. del E). 
[3]
Curiosamente, en el párrafo anterior Martínez señala que la tropa y los oficiales no se amotinaron ni se salieron abiertamente del orden, y ahora califica los hechos como insubordinación. (N. del E). 
[4]
Este número es, a todas luces, exagerado. (N. del E).  
[5]
Nota de leedición de 1964: “Desde este lugar, Carrera contestó el oficio de Pareja, de 14 de mayo, con el siguiente, en circunstancia de haber fallecido el jefe español. Oficio de Carrera a Pareja, 21 de mayo de 1813: Cuando yo estaba persuadido que no podría V. S. dejar de confesar por las derrotas que hasta aquí ha sufrido por la superioridad y arrogancia del ejército de mi mando, que ha puesto al de v. s. en el mayor abatimiento y debilidad; he visto por su último oficio que todavía, vive engañado, o no se atreve, quizá por razones políticas, a confesar todo lo que sabe.
Los hechos no pueden obscurecerse ni negarse. La victoria que mi ejército consiguió el 15 con admirable espíritu y denuedo en el llano de San Carlos, fue tan completa e incontestable, como la derrota que sufrió el de V. S., teniendo que precipitarse inmediatamente en fuga hasta Chillán con gran pérdida de cañones, armas, municiones y equipajes, existiendo todavía en aquel punto sin poder hacer salir un hombre ni aún para retirarse por la ventajosa posición, que tomaron inmediatamente nuestras tropas a vanguardia y retaguardia de aquel punto aislado, sin disputa, de todo recurso y auxilio; al mismo tiempo, que se halla el ejército de mi mando reforzado sobre el Maule con doble fuerza veterana, de la que tuve el día de la victoria, sería muy fácil hacer perecer en pocos días todo el ejército que v. s. manda sin disparar un fusil, con solo mantener el sitio a que se halla reducido.
Pero no es mi ánimo ni cabe en mi corazón acabar inhumanamente con una porción de hombres que, seguramente, viven engañados y pueden aún contribuir a las ulteriores glorias y adelantamiento de la América, si V. S. no quiere sepultarlos injustamente por obstinación.
V. S. y yo tenemos obligación de alejar, siempre que se pueda, la destrucción de las tropas que se nos han confiado, y sólo puede v. s. ya conseguirla, si se decide a entregar sus armas y toda clase de pertrechos al Ejército de Chile, bajo la seguridad que sus oficiales y soldados serán tratados con toda humanidad y generosidad que dictan en semejantes casos las leyes de la guerra, y aun se le proporcionarán además los auxilios competentes para su salida y regreso al Perú.
No puedo menos de esperar que v. s. admitirá en el momento este partido el más ventajoso que es capaz de ofrecerse a un Ejército que como el de V. S. ve ya en la situación más crítica esperando por momentos su última ruina.
Mis sentimientos de pacificación y humanidad lo desean también así, y en su consecuencia despacho con este oficio al Capitán de Húsares don Diego José Benavente por quien sin pérdida de momentos puede v. s. avisarme su determinación, bien seguro de que así como por nuestra parte no se faltará a todo lo ofrecido, tampoco se hará ni admitirá ya propuesta alguna de semejante naturaleza, dejando a las Armas el éxito y conclusión de nuestra contienda.Nuestro Señor guarde a v. s. muchos años.
Coyanco, 21 de mayo de 1813.
 José Miguel Carrera.Señor don Antonio Pareja.
(Archivo Franciscano de Chillán, Vol. 13. 1812-1814. Asuntos varios). 
[6]
El párrafo entre paréntesis, que no aparece en la edición de 1848, es copiado por Feliú Cruz del manuscrito que perteneció a Diego Barros Arana. (N. del E). 
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Fiestas y celebraciones tipicas de Chile

Fiestas y Celebraciones
de la Republica de Chile

Fiestas Patrias:

Se celebran durante todo el mes de septiembre, pero especialmente los días 18 y 19, con ramadas, juegos populares y desfiles; entre éstos el más importante es la Parada Militar que se realiza en Santiago, en la elipse del Parque O’Higgins el día 19 de septiembre, Día del Ejército.
En algunas localidades se celebra el llamado “18 chico” el fin de semana siguiente a las Fiestas Patrias; en estas fechas es también tradicional la fiesta de la Pampilla en Coquimbo.

Fiesta de la Vendimia:

Al final de la temporada de cosecha de uvas se reúnen hombres y mujeres vendimiadores en una gran fiesta. En ella se mencionan España y Francia, tanto en los brindis como en las canciones que los acompañan; ello se entiende al relacionarlo con la llegada de las primeras cepas de origen español y los primeros técnicos franceses.

Putre:

Carnaval de Putre: Esta celebración se realiza en los últimos días de febrero, antes de cuaresma. Acuden a ella habitantes aimaras de los poblados altiplánicos. Además de música y comida, hay bailes, máscaras y disfraces que representan la cosmovisión andina.

Codpa:

Fiesta de la vendimia de Codpa: Entre marzo y abril se realiza, en la localidad de Codpa, la fiesta de la vendimia de las uvas con las cuales se elabora el vino pintatani, grueso y frutoso.

Caspana:

Enfloramiento del ganado: Entre enero y marzo, se realiza en todos los corrales familiares del poblado andino de Caspana una particular ceremonia que incluye bailes, cantos y rogativas, en la cual se coloca lana a los animales.

Chiu Chiu:

Via crucis en Chiu Chiu: Entre marzo y abril, para Viernes Santo, se realiza en el pueblo altiplánico de Chiu Chiu un tradicional via crucis español que incorpora elementos criollos haciendo de la celebración un interesante espectáculo.

La Tirana:

Fiesta de la Tirana: Esta fiesta religiosa se lleva a cabo cada 16 de julio en la localidad nortina de La Tirana. La celebración se realiza en honor a la Virgen del Carmen y es una de las más importantes y conocidas del país. Destaca por los bailes, los cantos, la gran cantidad de fieles venidos de todo el país y en especial por las máscaras y disfraces de múltiples colores.

Pica:

Fiesta de Reyes: Se realiza en la localidad de Pica, a 117 km. al sureste de Iquique a 1.300 m. sobre el nivel del mar. Su celebración se extiende a grandes ciudades como Arica e Iquique, en las cuales los adornos navideños de casas y locales comerciales se mantienen hasta dicha fecha.

Aiquina:

Virgen de Guadalupe de Aiquina, 8 de septiembre. Se celebra en el poblado de Aiquina, ubicado a 75 km. al noreste de Calama y a 2.980 m. de altura. La fiesta tiene una duración de cinco días y se inicia tres días antes de la fecha indicada.

San Pedro de Atacama:

Carnaval atacameño: Durante la segunda semana de febrero, tanto en San Pedro de Atacama, como en Chiu Chiu, Caspana y los demás pueblos atacameños de la zona, se celebra un carnaval con disfraces, bailes típicos y degustación de gastronomía y bebidas típicas de la región.

Vallenar:

Fiesta del Roto Chileno: El fin de semana más cercano al 20 de enero se celebra en la quebrada de Pinte, hacia el interior de Vallenar, un festival costumbrista organizado por la junta de vecinos en el que se realizan competencias típicas chilenas.

El Tránsito:

Fiesta huasa de El Tránsito: Durante la segunda semana de febrero el club de huasos de la localidad de El Tránsito realiza una fiesta que consiste en competencias campesinas y espectáculos folclóricos.

San Félix:

Fiesta de la vendimia de San Félix: Durante todo febrero en el pueblo de San Félix, a doscientos kilómetros de Copiapó, en el valle del río El Carmen, se realiza la principal fiesta de la zona, que es organizada por la junta de vecinos. A los bailes en la plaza los fines de semana acuden habitantes de todo el valle y culmina con un festival gastronómico y un concurso de artesanías locales.

San Fernando/Copiapó:

La Candelaria, primer domingo de febrero. Su celebración se efectúa en la localidad de San Fernando, a 4 km. al este de Copiapó. También es venerada en otros puntos del país. La Virgen de la Candelaria se representa con una vela en las manos como símbolo de la purificación de la mujer. Es una de las fiestas más antiguas del norte y reúne a fieles de todo el país y de naciones limítrofes.

Tierra Amarilla:

Fiesta del Toro Pullay: En la localidad de Tierra Amarilla se celebra, a finales de febrero, esta antigua fiesta costumbrista con comparsas por las calles que acompañan a personajes disfrazados que representan el bien y el mal.

Los Choros:

San José Obrero: El santo carpintero es celebrado el 19 de marzo en Los Choros con una fiesta religiosa que cuenta con bailes chinos de la zona y de otras localidades y regiones.

La Serena:

Virgen del Rosario: Con cantos antiguos y tradicionales se manifiesta el 8 de enero en la localidad de Diaguitas, en La Serena, la devoción a la Virgen del Rosario. Una fiesta y una procesión cierran esta celebración.

Salamanca:

Señor de la Tierra: El segundo domingo del mes de enero se celebra en la localidad precordillerana de Cunlagua, cercana a Salamanca, la Fiesta del Señor de la Tierra, la más importante de la comuna y en la cual se pueden apreciar las faenas agrícolas y ganaderas.

Monte Patria:

Festival de Tulahuén: A 45 minutos hacia la cordillera desde Monte Patria se realiza, durante la segunda semana de febrero, una exposición de vinos, quesos y tejidos.

Vicuña:

Fiesta de la vendimia en el Valle del Elqui: Durante todo febrero en Vicuña se celebra la vendimia con bailes, música y actividades campestres. En Paihuano se realizan fiestas típicas, como la pampilla de verano, la noche de estrellas y el Festival de la Voz de la Uva.

Sotaquí:

Fiesta del Niño Dios, 6 de enero. Se celebra en el pueblo de Sotaquí, ubicado a 8 km. de Ovalle. En ella toman parte creyentes chilenos y argentinos. Destacan las hermandades de danzantes ataviados con vistosos trajes de vivos colores y muy adornados.

Combarbalá:

Encuentro artístico de Combarbalá: Durante semana santa en la localidad de Combarbalá, pueblo dedicado a la explotación de la piedra combarbalita, en la Región de Coquimbo, se realiza un encuentro de pintores y escultores nacionales y regionales.

La Ligua:

Tejidos de La Ligua: Cada mes de enero, durante una semana se realiza una feria de los tradicionales tejidos de La Ligua, organizada por la Municipalidad en la Plaza de Armas.

Calle Larga:

Fiesta en Calle Larga: En el mes de enero, en la localidad de Calle Larga se realiza una fiesta en torno a la cosecha del trigo. La actividad se inicia acumulando las gavillas y seleccionando las yeguas. Durante la trilla hay bailes campesinos, competencias, actuación de conjuntos folclóricos y gastronomía típica.

Olmué:

Festival del Huaso de Olmué: A fines de enero se realiza en Olmué este tradicional festival de la canción folclórica, uno de los más importantes del país, organizado por la Municipalidad.

San Bernardo:

Festival de San Bernardo: La última semana de enero tiene lugar el Festival Nacional de Folclor de San Bernardo, la competencia musical más importante en este género. Durante cinco días se presentan grupos nacionales y extranjeros en el anfiteatro de San Bernardo.

Culiprán:

Festival del choclo cabello rubio: Esta festividad que se realiza durante febrero en la localidad de Culiprán, famosa por su producción de choclos, reúne a las familias de los campesinos para la compra de productos agrícolas. Este es uno de los eventos más importantes de la zona para los agricultores de la comuna de Melipilla.

Los Andes:

Fiesta huasa y trilla a yeguas: En la primera semana de febrero, en San Esteban, Los Andes, se realiza un festival folclórico que se festeja con trilla de yeguas, carreras a la chilena y otras competencias campesinas, además de comidas típicas. Gran cantidad de público se reune en el Parque Municipal La Hermita.

Limache:

Virgen de las Cuarenta Horas: En el último domingo de febrero, gran cantidad de fieles se dirige a la parroquia Santa Cruz de Limache, donde, durante cuarenta horas, se celebra esta fiesta religiosa en honor a la virgen.

Casablanca:

Encuentro Nacional de Payadores: A mediados de marzo, durante dos días, se celebra en Casablanca, un encuentro nacional de payadores, al cual acuden cultores y estudiosos de esta expresión folclórica de todo el país.

Virgen de Lo Vásquez:

Virgen de Lo Vásquez, 8 de diciembre. Esta festividad se realiza en el Santuario de Lo Vásquez, a 32 km. de Valparaíso. Es la más significativa de las fiestas de V Región. Gran cantidad de peregrinos llegan a ella a pagar sus mandas.

San Felipe:

Fiesta de la vendimia en San Felipe: Con motivo de la vendimia, durante marzo se desarrolla en San Felipe una fiesta tradicional con actividades culturales y folclore, en la que participa un numeroso público.

Zona Central:

Fiesta de Cuasimodo: La fiesta de Cuasimodo, que se celebra entre marzo y abril, adquiere gran colorido y masividad en las localidades de Lo Abarca, Cuncumén, Lo Barnechea, Llay Llay, Casablanca, Maipú, Talagante, Conchalí e Isla de Maipo. En esta celebración religiosa callejera, que se realiza el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección, el sacerdote lleva la comunión a los enfermos, acompañado por huasos en carros, caballos y bicicletas, adornados con flores, papeles, banderas chilenas y otras estampas.

San Clemente:

Encuentro chileno-argentino: Durante la primera quincena de enero se realiza el Encuentro chileno-argentino en el límite fronterizo Paso Pehuenche, en San Clemente. Se trata de un evento organizado por las municipalidades de ambos lados de la cordillera (San Clemente en Chile y Malargue en Argentina). Incluye música folclórica, bailes y competencias deportivas.

Cauquenes:

Fiesta de San Sebastián: Entre el 15 y el 21 de enero se celebra en Colbún la Fiesta de San Sebastián, en la que fieles y devotos peregrinan durante una semana para pagar favores y mandas al santo en la localidad de Panimávida. El 20 de enero se celebra al mismo santo en una peregrinación hasta Pelluhue, en Cauquenes.

Cachivo:

San Sebastián de Cachivo: El 20 de enero y el 20 de marzo, en Cachivo, camino a Las Lomas, se celebra a San Sebastián con una fiesta de gran colorido en la que intervienen gran cantidad de tradiciones locales. Miles de personas llegan a pagar sus mandas hasta el santuario, ya sea caminando, en carretelas o a caballo.

Pelluhue:

Festival de la Trilla: La última semana de enero, en el gimnasio municipal de Pelluhue, se celebra un festival de la canción con la participación de destacados folcloristas nacionales. Se trata de un certamen competitivo de gran nivel y trayectoria.

Quiñipeumo:

Festival de la Sandía: La última semana de enero se realiza en el pueblo de Quiñipeumo, Maule, este festival que reúne a agricultores y campesinos en torno al folclor. Juegos criollos, competencias deportivas y musicales, además de la elección de reina, forman parte de la celebración.

Pelluhue:

Trillas a yegua suelta en Pelluhue: A fines de enero y principios de febrero en la localidad de Pelluhue se realiza la trilla a yegua suelta con encuentros campesinos costumbristas, amenizados por grupos folclóricos y cantores populares. El dueño de casa, con apoyo de la municipalidad, ofrece comida y tragos típicos.

Amerillo:

Carnaval del agua: A fines de enero e inicios de febrero, en la localidad de Amerillo, por la ruta internacional El Pehuenche, se realiza una fiesta tradicional que incluye elección de reina, juegos criollos y un espectáculo artístico bailable.

Licantén:

Rodeo oficial de Licantén: El rodeo de Licantén, que se celebra la primera semana de febrero es el más importante del sector. De él salen representantes para la competencia nacional y regional. Hay demostraciones de riendas y amansaduras.

Linares:

Feria internacional de artesanía de Linares: Durante la segunda quincena de febrero se realiza en Linares una feria de artesanía que reúne exponentes seleccionados de la artesanía tradicional de diferentes países.

Coihueco:

Coihueco y sus raíces criollas: Durante la primera quincena de enero se realiza en Coihueco, Chillán, una fiesta de tres días para mostrar la música, el baile, la gastronomía y las actividades campesinas tradicionales de la zona. El evento se realiza en un escenario flotante en el embalse de Coihueco.

Yumbel:

San Sebastián de Yumbel: El 20 de enero y el 20 de marzo se celebra a San Sebastián en Yumbel. Miles de peregrinos, que recorren largas distancias caminando, e incluso de rodillas, llegan de todo el país a rezar y a pagar sus mandas a la iglesia parroquial, donde se encuentra la imagen del santo, en una muestra impresionante de devoción religiosa popular.

Santa Cruz:

Fiesta de la vendimia en Santa Cruz: Con motivo de la vendimia, durante marzo se desarrolla en Santa Cruz una fiesta tradicional con actividades culturales y folclore, en la que participa un numeroso público.

San Ignacio:

Rodeo oficial de San Ignacio: El primer fin de semana de febrero, en la medialuna de San Ignacio, se realiza un rodeo de alto nivel, que cuenta con la participación de destacadas colleras a nivel regional y nacional. Es organizado por el Club de Huasos Rodeo Chileno.

Yungay:

Fiesta de la Candelaria en Yungay: En la capilla de Yungay, a 69 kilómetros de Chillán, se celebra el 2 de febrero una misa en honor a la Virgen de la Candelaria, en la que se bendice la imagen de la divinidad. En la cercana localidad de Pangal del Bajo se realiza una fiesta criolla con ramadas, vinos y comidas típicas.

Tirúa:

Feria costumbrista de Tirúa: En la comuna de Tirúa se realiza, durante la primera quincena de febrero, una feria costumbrista con actividades culturales, muestra de artesanías, productos agrícolas y degustación de comidas típicas.

Puerto Saavedra:

Fiesta de San Sebastián en Puerto Saavedra: El 20 de enero se celebra en la localidad de Puerto Saavedra una fiesta religiosa en honor a San Sebastián con abundante comercio.

Carahue:

Semana de Trovolhue: La cuarta semana de enero se celebra la semana de Trovolhue, en la localidad cercana a Carahue. La celebración incluye gastronomía, folclor y recreación.

Villarrica:

Muestra mapuche de Villarrica: Durante el verano se realiza una exposición en la feria mapuche de Villarrica. Allí se pueden encontrar trabajos de importantes artesanos, además de la reproducción a escala real de una ruca construida en totora y junquillo.

Futrono:

Nguillatún en Futrono: En la localidad de Futrono, a orillas del Lago Ranco, en la Región de los Lagos, desde el 12 hasta el 14 de febrero se realiza un nguillatún mapuche. Se trata de un ritual colectivo de acción de gracias y petición por las cosechas y el bienestar de la comunidad.

Niebla:

Encuentro costumbrista de la Costa: A 20 minutos de Valdivia, en Niebla, se realiza durante la segunda y la tercera semana de febrero un encuentro cultural, costumbrista y gastronómico en el cual se venden comidas típicas y artesanía.

Frutillar:

Exposición de artesanía local de Frutillar: Entre el 15 de enero y el 15 de febrero se realiza en el Colegio Bernardo Phillippi de Frutillar una muestra de artesanía local organizada por la Municipalidad.

Frutillar:

Fiesta criolla de los colonos en Frutillar: El primer domingo de febrero tiene lugar en la Colonia La Radio, en Frutillar, una festividad que incluye carreras a la chilena, juegos criollos, cabalgatas, paseos en carretón y espectáculos folclóricos. Hay un gran despliegue de comidas típicas: asados al palo de cerdo, de cordero y de vacuno, anticuchos, cazuelas, curanto, empanadas, sopaipillas, pastel de choclo, tortillas, kuchen, tortas, mote con huesillos, entre otras cosas.

Carelmapu:

Fiesta de la Candelaria en Carelmapu: El 2 de febrero se realiza, en honor a la Virgen de la Candelaria, una peregrinación de feligreses en la localidad de Carelmapu. Llegan allí gran cantidad de embarcaciones engalanadas, provenientes de la Isla de Chiloé. La celebración dura un día entero.

Caulín:

Festival santuario de las aves Caulín: Durante todos los fines de semana del verano, en la localidad de Caulín, a 9 kilómetros del Canal de Chacao, se lleva a cabo una fiesta costumbrista incorporada dentro de las actividades turísticas de Ancud que incluye artesanía, folclor y gastronomía.

Castro:

Fiesta tradicional de Nercón: Gastronomía, folclor y faenas tradicionales forman parte de la fiesta campesina que el 5 de febrero tiene lugar en Nercón, a pocos minutos de Castro. Al otro dia la celebración se repite en La Estancia, a 5 kilómetros de Castro.

Llau Llau:

Maja chilota: El 13 de febrero en la localidad chilota de Llau Llau, se realizan faenas tradicionales y una fiesta campesina para la elaboración y degustación de la chicha de manzana.

Quemchi:

Festivales costumbristas chilotes: A mediados de febrero, durante el fin de semana, en la localidad de Quemchi, a 60 kilómetros de Ancud, se organiza un festival musical que incluye gastronomía y artesania. En tanto, el tercer fin de semana del mes se realiza en el Parque Municipal de Castro el Festival Costumbrista Chilote, que incluye muestra cultural, folclor, faenas típicas, artesanía, gastronomía, y exposición de las distintas variedades de papas nativas. En Puerto Natales todos los años, en febrero, el Centro Hijos de Chiloé, que agrupa a inmigrantes de la isla, organiza un encuentro musical que busca preservar las costumbres chilotas.

Punta Arenas:

Ganado de Punta Arenas: La primera semana de febrero, durante tres días se realiza la Feria Ganadera Expogama en Punta Arenas, organizada por la Asociación de Ganaderos de Magallanes. Incluye exposición de ganado y gastronomía local.

banderas y escudos de Chile

banderas y escudos de Chile

cuatro siglos de uniformes en chile

Batallas y combates en la Historia de Chile

1485:
Batalla del río Maule: Los mapuches detienen el avance de los incas que lleguen en su dominación hasta las márgenes del río Maule. Tal acción hace que los habitantes del sur del Maule sean conocidos por los incas como "poromaucas, palabra que se españolizó como promaucaes. Existe una duda razonable sobre la fecha, que bien podría ser hacia 1520.

Septiembre 1536:

Batalla de Reinohuelén: Combate librado en 1536 entre conquistadores españoles al mando de Gómez de Alvarado y guerreros mapuches, en la confluencia de los ríos Ñuble e Itata, en Chile.
Enero 1541:
Combate del Mapocho: Don Pedro de Valdivia se puso en contacto con el cacique Vitacura, principal representante de los incas en estas tierras, manifestándole la intención de levantar una ciudad en la isla del cerro Huelen. El consentimiento de Vitacura provocó la indignación del cacique Michimalonco.

Enero 1541:

Escaramuzas en Aconcagua: Diversos enfrentamientos contra las fuerzas de Michimalonco, quien tendió variadas emboscadas a los expedicionarios y lo mismo hicieron Catiputo, Tanjalongo y otros caciques subalternos.
Mayo 1541:
Conquista de la fortaleza de Paidahuén: Pedro de Valdivia se dirige contra Michimalonco, Como rescate para recuperar la libertad, este ofrece los lavaderos de oro de Marga-Marga.
Agosto 1541:
Desastre de Con Con: Los caciques Trangolonco y Chigalmanga, queman un bergantín en construcción en la desembocadura del Estero Marga-Marga, matan a los españoles, negros e indios peruanos, escapando sólo Gonzalo de los Ríos con un esclavo negro.. Se desata un levantamiento general que comprende los valles de Aconcagua y Cachapoal.

11 de Septiembre 1541:

Destrucción de Santiago: Michimalonco, como caudillo (toqui) general de los indios de la comarca, encabezó contra la recién fundada ciudad de Santiago del Nuevo Extremo, un asalto el 11 de septiembre de 1541 que terminó en fracaso, merced a la sostenida resistencia de los españoles que guarnecían la plaza. En la defensa de la ciudad, se señaló particularmente doña Inés de Suárez que no dudó en dar muerte a Quilicanta y a siete caciques picunches entre los que se contaba el Cacique Apoquindo, prisioneros de los españoles que el ejército indígena pugnaba por libertar. De lo desigual del combate da fe la desproporción en el número de los combatientes, que fue de unos 10.000, por parte de los picunches, y de 55 soldados, más 5.000 yanaconas auxiliares, por los españoles.
Febrero 1544:
Combates en el Cachapoal y en el Maipo: Hasta esta fecha, Valdivia no había podido reconocer su gobernación más allá del Cachapoal, y su dominio efectivo sólo abarcaba los alrededores de Santiago, y con menor seguridad, el valle de Quillota. Con los refuerzos que le trajo Monroy, resolvió extenderlo hasta el sur sin trazarse límites y hacia el norte, hasta La Serena.

Agosto 1544:

Combate en el Limari: Pero Gómez se había encaminado al valle de Aconcagua con el propósito de someter a los indios radicados en él. Michimalongo lo obligó a retroceder hasta Santiago y el gobernador tuvo que dirigirse personalmente contra el célebre cacique.

20 de Febrero 1546:

Combate de Quilacura: Fue una batalla en la guerra de Arauco, combate nocturno, a cuatro leguas del Río Biobío, entre la expedición española de Pedro de Valdivia y una fuerza de guerreros mapuches, liderada por el toqui Malloquete. En este enfrentamiento fue capturado un mozalbete llamado Lautaro.

11 de Enero 1549:

Destrucción de La Serena: Cuando recién comenzaba a cimentar su historia, una sublevación de los indígenas provoca la muerte a casi todos los españoles (escapando, al parecer sólo un sobreviviente llamado Juan Cisternas), destruyendo e incendiando el poblado como represalia del mal trato recibido por los diaguitas de parte de los conquistadores españoles.

24 de Enero 1550:

Expedición a Arauco: Iba a empezar la guerra de Arauco. Cuarenta mil guerreros mapuches van a luchar durante tres siglos por el predominio y la supervivencia contra el invasor español y sus descendientes y contra los antiguos señores del suelo los representantes del pueblo chincha-chileno ahora aliado del nuevo invasor.

22 de Febrero 1550:

Combate de Andalién: Pedro de Valdivia, en su avance al sur, desea fundar una ciudad en la zona de Penco. En su intento es detenido por los mapuches y después de duro combate, los derrota. El ataque ocurrió en la noche y sólo se alcanzó la victoria una vez dejar los caballos y pelear aquí en lucha cuerpo a cuerpo.
12 de Marzo 1550:
Batalla de Penco: Fue una batalla entre 60.000 Mapuches bajo comando de su toqui Ainavillo con sus aliados de Arauco y de Tucapel y contra 200 españoles de Pedro de Valdivia con una gran cantidad de Yanaconas incluyendo 300 auxiliares de Mapochoes bsjo ordenes de su líder Michimalonco que defendía la fortaleza recosntruida en Penco.

14 Diciembre 1553:

Combate de Purén: Los indios se dieron cuenta del debilitamiento de los españoles y que, a pesar de su disimulo, no sabían ocultar su contento ante la proximidad de la venganza. La forma como se desarrolló la rebelión, manifiesta que venía preparándose desde hacía tiempo, pero los detalles nos son desconocidos.

25 de Diciembre 1553:

Batalla de Tucapel: Pedro de Valdivia muere a los 51 años, el conquistador español y sus soldados son derrotados y todos muertos por las huestes araucanas de Lautaro.
26 de Diciembre 1553:.
Los 14 de la Fama: Se conoce con este nombre al grupo de trece soldados españoles más su capitán, Juan Gómez de Almagro, que sostuvieron una dura resistencia en la cordillera de Nahuelbuta al ataque del fuerte San Diego de Tucapel en Cañete, provincia de Arauco por el toqui Lautaro y sus huestes.

26 de Febrero 1554:

Batalla de Marihueñu: Victoria mapuche bajo el mando de Lautaro. El sur de Chile queda en manos de los mapuches. Los españoles abandonan la ciudad de Concepción.
27 de Febrero 1554:
Destrucción de Concepción: Luego de la derrota de Marihueno, el espanto y la desazón se apoderaron de los habitantes de Concepción que sólo atinaron a huir. Los caminos que conducían a Santiago, comenzaron a llenarse de la gente que escapaba en medio de una confusión indescriptible.
02 de Noviembre 1555:
Expedición de Villagra y Defensa de La Imperial: Pedro de Villagra, que había quedado en La Imperial con 150 hombres empezó por fortificar y pertrechar la ciudad. La rodeó de fosos y de parapetos, y distribuyó la, gente en cuadrillas, cada una Con su caudillo y con la orden precisa de lo que debía hacer en caso de asalto. Pero los indios, distraídos con el triunfo de Marigüeñu o no sintiéndose capaces de atacar a los españoles dentro de la ciudad, no la asaltaron ni establecieron un sitio en regla.
12 de Diciembre 1555:
Segundo ataque a Concepción: A pesar de la mortandad, Lautaro pudo reunir un ejército que, po¬siblemente, fluctuaba alrededor de unos 4.000 mapuches, y atacó a Los Confines (Angol). Los españoles huyeron a La Imperial sin intentar si¬quiera la resistencia. Inmediatamente, el generalísimo mapuche dirigió su ejército sobre Concepción.
14 de Noviembre 1556:
Acción de Mataquito: Lautaro, habiendo cruzado el Maule, acampa en Mataquito. Diego Cano, enviado por el cabildo de Santiago sostiene contra él y es derrotado.

01 de Abril 1557:

Muere el cacique Lautaro en el combate de Peteroa. El y sus hombres fueron atacados por sorpresa en el pucará de Petorca.
09 de Agosto 1557:
Ataque al Fuerte San Luis: Tras la victoria de Peteroa, los españoles procedieron a levantar un fuerte que llamaron San Luis el que estuvo mandado por don Garcia Hurtado de Mendoza en las cercanías de la destruida Concepción, es decir donde hoy se levanta el puerto de Talcahuano. Ahí fueron atacados por tres escuadrones araucanos que estaban al mando de los toqui Grecolano, Petegolen y Tucapel.

08 de Noviembre 1557:

Batalla de Lagunillas: Fue la primera batalla en que las tropas del virrey Andrés Hurtado de Mendoza libraron contra los araucanos del cacique Caupolicán..En este enfrentamiento fue tomado prisionero el caudillo Galvarino, que, como castigo, sufrió la amputación de ambas manos.

30 de Noviembre 1557:

Batalla de Millarapue. El caudillo mapuche Caupolicán es derrotado por los españoles. Galvarino cae nuevamente prisionero y es ahorcado. Las fuerzas realistas acamparon en Millarapue, al interior de la Araucanía el 29 de noviembre. Los mapuches al mando de Caupolicán intentaron un ataque en la alborada del 30 de noviembre, por sorpresa al campamento enemigo. El número de atacantes era de 3.000 a 10.000 al frente de ellos venía Galvarino, que se mostraba con sus dos brazos cortados azuzando las pasiones de sus camaradas.
20 de Enero 1558:
Batalla de Cayucupil: Aquella mañana del 20 de enero lentamente ingresaban al desfiladero de Cayucupil o Quebrada de Puren llevando grandes cantidades de pertrechos. Cuando se hallaban a mitad de la Quebrada de Puren fueron atacados por cientos de mapuches que desde una altura superior arrojaban descumunales piedras y cuanto objeto ofensivo encontraban, causando numerosas bajas.

05 de Febrero 1558:

Sitio y Batalla del Fuerte de Cañete: Cañete fue rodeado y sitiado por más de 15.000 mapuches que establecieron un sitio al fuerte. La idea de Caupolicán era dejar morir de hambre a los sitiados. Andresillo abrió las puertas del fuerte y se introdujó una masa de mapuches en forma silenciosa, cuando ya casi estaban todos al interior del fuerte fueron recibidos por descargas de fusilería en forma alternada que dejaron una gran mortandad entre los atacantes que fugaron en desbandada.

13 de Diciembre 1558:

Batalla de Quiapo: Unos mil quinientos mapuches al mando del cacique Petegolen se dieron a la tarea de levantar un fuerte en los llanos de Quiapo ubicado en las cercanías de la Ensenada del Carnero, al norte de Lebu y muy próximo de donde los españoles tenían levantado un formidable recinto militar desde el cual como punta de lanza clavado en el pecho de los mapuche apoyaban las incursiones que en forma continua realizaban a las tribus para desalentarlos.

30 de Diciembre 1558:

Batalla del Fuerte de Arauco: La brillante victoria conseguida en Lincoya gracias a las especiales condiciones de estratega que tenía el toqui Petegolen, digno émulo de Lautaro, lo entusiasmaron para seguir en la lucha levantando un fuerte frente al de los españoles. Mas estos con la trágica experiencia de Lincoya, no hicieron movimiento bélico alguno y aceptaron con resignación la provocación de los indios. Hasta que un dia cansados de ser insultados desafiaron a los aborígenes a una batalla de caballería a muerte. En una planicie situada entre ambas fuerzas se libraría la primera batalla de caballería entre peninsulares y araucanos.

16 de Enero 1563:

Batalla Del Fuerte Lincoya: Un grupo de batidores exploró el terreno y comprobó que la fortificación mapuche adolecía de un grave defecto que facilitaba un ataque de caballería. Además que al ser de madera sería fácil incendiarla. Participó la artillería que con su cañoneo causo un incendio y bajas entre los indios. Tras el ablandamiento que fue brutal entró en acción la caballería al mando de don Pedro de Villagra.

Enero 1563:

Derrota de Catiray o Mareguano: Don Pedro de Villagra al llegar a Catiray fueron interceptados por una numerosa guerrilla araucana, trabándose en un sangrienta lucha donde los españoles perdieron 42 hombres debiendo emprender la retirada en franca derrota hacia el fuerte de Arauco llevando varios heridos.
24 de Enero 1563:
Asalto de Angol: Ese día llegó la primera a la vista de Angol. Avendaño, que mandaba en la Ciudad, dejó en ella a los soldados más heridos para que la defendieran de la más pequeña de las dos columnas que la amagaban.
03 de Febrero 1563:
Asalto a la Plaza de Arauco: Los mapuches se presentaron frente a Arauco. Pedro de Villagrá intentó repetir la defensa de La Imperial en 1554, dando golpes contundentes a los asaltantes. El y sus capitanes los derrotaron repetidas veces, pero al día siguiente amanecían más cerca de las murallas y más numerosos.
15 de Abril 1563:
Segundo Sitio de Arauco: Terminada la recolección de las cosechas, los mapuches se presentaron delante de Arauco en abril de 1563. Esta vez venían preparados para poner en la plaza un sitio en regla.

22 de Enero 1564:

Combate del pucará de Lebotacal: Los mapuches construyeron un pucará en Lebotacala a algunos kilómetros de Concepción. Luego de un breve combate logró desbaratarlo, pero fue informado de una concentración de 3.000 indios comarcanos al mando de un cacique de nombre Loble que estaba casi a las puertas de Concepción.

24 de Enero 1564:

Combate de Angol: Los mapuches, entusiasmados con la alianza de los indios de la zona comprendida entre Itata y el Maule, resolvieron destruir a Angol antes de iniciar el sitio de Concepción.
Febrero 1564:
Cerco de Concepción: Los caciques Millalelmu y Loble establecieron el cerco al fuerte de Concepción, encerrando a Villagra y toda la población en las empalizadas. El sitio duró alrededor de dos meses de continuas escaramuzas.
17 de Febrero 1565:
Segunda Combate de Reinohuelen: En el mismo lugar donde 29 años antes las fuerzas promaucaes (indios que Vivian al norte del Biobio) pero igualmente buenos guerreros que rechazaron la avanzada enviada por don Diego de Almagro al mando de Gómez de Alvarado en 1536 impidiéndole seguir al sur. Tres décadas después a mediados de febrero de 1565 una columna compuesta por 152 hombres de caballería y 700 indios amigos al mando de don Pedro de Villagra y de don Pedro Fernández de Córdova atacaron un fuerte que tenían los indios promaucaes.
19 de Febrero 1565:
Combate de Tolmillan: Dos días después de la batalla de Reinohuelen llegaba a marcha forzada el cacique Loble que venía a socorrer a sus compañeros que combatían en Reinohuelen, ignorando que estos habían sido derrotados y que los españoles le tenían tendida una emboscada en las cercanías del actual pueblo de Tormillan.
Marzo 1567:
Ataque al pucara de Cañete: Los indios habían construido un pucará en los cerros vecinos a Cañete, y el general comprendía que una rebelión se aproximaba. Sin consultar a la Audiencia, resolvió destruirlo antes que la concentración de los indígenas hiciera el asalto más difícil.
07 de Enero 1569:
2da Batalla de Catiray o Mareguano: En esta segunda contienda librada en este punto de la cordillera oriental de Nahuelbuta entre 220 soldados españoles y 600 yanaconas al mando del gobernador Melchor Bravo de Saravia, contra dos mil indios al mando de los caciques Lonconaval y Millalemo que unieron sus fuerzas para enfrentar al invasor.
Septiembre 1570:
Derrota de Purén: A toda prisa se dirigian 200 soldados españoles al mando de don Miguel Avendaño de Velasco a socorrer a los castellanos amenazados por los mapuches de ser arrollados en cualquier momento en Angol. No se habían alejado mucho del río Puren cuando fueron atacados por un batallón al mando del cacique Pailacar, que entró violentamente en batalla, poniendo en serios aprietos a los conquistadores.
08 de Marzo 1577:
Primera Campaña de Quiroga: El plan de pacificación que se iba a poner en práctica era obra del virrey del Perú, y Quiroga lo había aceptado con entusiasmo. Consistía en una enérgica campaña a través de Arauco, llevando el ejército concentrado. Se tomaría prisioneros a los indios más belicosos; se ejecutaría a uno que otro cabecilla, y los demás serían "trasladados a la provincia de Coquimbo, desgobernándolos.
27 de Noviembre 1578:
Segunda Campaña de Quiroga: A pesar de la extraordinaria crudeza del invierno de 1578, las hostilidades de los indígenas no cesaron. Amagaban el campamento en canoas y caían sobre los caballos durante el pastoreo y sobre los grupos que iban al campo a recoger comida.
20 de Diciembre 1584:
Campaña de Sotomayor: Estas fuerzas hicieron algunas campeadas sin importancia, que ni siquiera merecerían mencionarse, a no mediar la trampa en que estuvo a punto de perecer Bernal de! Mercado.
10 de Enero 1597:
Campaña de Oñez de Loyola: El nuevo mandatario se encontró imposibilitado para reabrir la campaña de Arauco. Logró, sin embargo, enviar al sur unos doscientos arcabuceros, al mando de su hermano Luis y dé Lorenzo Bernal del Mercado.

23 de Diciembre 1598:

Batalla de Curalaba: Esta batalla se convirtió en el inicio efectivo de la Rebelión Mapuche de 1598 que terminó finalmente con todas las ciudades al sur del río Biobío, excepto Concepción.
22 de Enero 1599:
Rebelión General del pueblo Mapuche: La sublevación se propagó con la rapidez del fuego que ha hecho por largo tiempo su camino subterráneo. El espíritu de rebeldía asomó casi instantáneamente desde el Maule hasta Osorno. Los españoles se encontraron pronto encerrados en las ciudades y fuertes, sin poder auxiliarse unos a otros.
06 de Abril 1599:
Batalla de Quilacoya: En Quilacoya junto al río Biobio pelentaro fue interceptado por las fuerzas españolas del recién designado gobernador don Pedro de Vizcarra, quien cayó por sorpresa sobre los mapuches, propinándole una contundente derrota.
09 de Octubre 1599:
Ataque a Chillán: Chillán fue atacada resultando muertos 4 españoles y llevándose los indios 30 mujeres y niños. La cifra total de muertos ascendía ya a 200 españoles, siete ciudades arrasadas, sitiadas o despobladas.
26 de Noviembre 1599:
Asalto de Valdivia: La derrota sufrida en Quilacoya no amilanó al cacique Pelantaro y decidió rehabilitarse y vengarse de esa derrota. Para ello cambio su estrategia en noventa grados, decidiendo no atacar Concepción y dirigir su accionar hacia Valdivia que por mucho tiempo vivía en paz. Pelantaro planificó el ataque a esta última ciudad con toda calma, sin dejar pasar un solo detalle, al igual como lo hubiera hecho el mas sagaz estratega moderno.
Noviembre 1601:
Muerte del coronel Francisco del Campo: El coronel resolvió trasladarse a Castro con todos los pobladores. Se dirigió personalmente con 60 soldados a la isla, a disponer los auxilios y las comidas "para llevar tantas mujeres, niños y trastes de casas y haciendas como tenían, y llegando a la primera bahía se alojó y repartió la gente a buscar algunas piraguas en que pasar aquel brazo de mar", quedando él con muy pocos soldados.
07 de Febrero 1602:
Destrucción de la ciudad de Villarrica: Los defensores de Villarrica al mando del capitán Rodrigo de Bastidas decidieron vender cara su existencia, cuando supieron que los indios lanzarían el ataque final antes que llegaran los refuerzos españoles. Los heroicos defensores resistieron los primeros ataques indígenas y lo harían hasta la muerte.
Enero 1603:
Campaña de 1603: En la campaña del verano de 1602: se construyó diversos fuertes en las márgenes del Biobío, en lugares bien escogidos y dispuestos en forma de poderlos socorrer. En la misma temporada procuró afianzar el dominio español, al norte de ese río, con numerosas expediciones; de suerte que al llegar el gobernador a Santiago, en junio de 1602, ya se consideraba definitivamente salvada esta parte del territorio.
Febrero 1603:
Asalto del Fuerte Santa Fe: Cuando llegó el momento de destruir el odiado fuerte de Santa Fe una noche silenciosamente lo indios se aproximaron al fuerte, pero fueron descubierto por un centinela que dio la alarma. Desde ese instante la batalla fue general, los mapuches fueron rechazados, pero volvieron con mas furia emprendiendo un sangriento asalto que resultó estéril. Mas toda la noche pujaron por ingresar y fueron rechazados. Comprendieron entonces que había que someter al fuerte a un durísimo sitio. Así se hizo y una hambruna que tuvo a muy mal traer a los sitiados.
Diciembre 1603:
Batalla Ciénagas De Lumaco: Después de sembrar el terror en las tribus retornó Alonso de Ribera al norte, siendo interceptado en un lugar cenagoso en Lumaco, donde los indios le presentaron un plan estratégico enseñado por Lautaro con excelentes resultados. Este consistía en internarse en el pantano donde la caballería no podía llegar porque se hundía en el barro. Pero olvidaron que el Gobernador Ribera era experto en el arte de la guerra, ordenando entonces que los yanaconas cubrieran con totora el camino y mandó la infantería, que con sus arcabuces dejó la mortandad.

Enero 1604:

Campaña de 1604 y 1605: En su penúltima campaña, la de la primavera de 1603 y verano de 1604, Ribera fundó un nuevo fuerte en el vado de Chepe, a la desembocadura del Biobío, que bautizó con el nombre de San Pedro de la Paz; y el 24 de diciembre fundó otro que denominó Nacimiento.
Diciembre 1605:
Campaña de 1606: García Ramón abrió su primera campaña en la primavera de 1605. Habla partido de Santiago el 6 de diciembre al frente de mil doscientos hombres, enterados con el contingente de España y los militares de los términos de la capital. En el sur le aguardaba otro ejército vecino a mil hombres, distribuidos en los fuertes. En Concepción recibió el socorro remitido por el virrey del Perú, con el cual pagó sus cuentas y atendió a los primeros gastos de la campaña.
Marzo 1606:
Desastre de Angol: Núñez de Pineda tenía orden de sacar de los fuertes hasta trescientos soldados, si los refuerzos de México no llegaban; pero temió debilitar mucho las guarniciones y se limitó a retirar ciento cuarenta y tres, para enterar doscientos.
Septiembre 1606:
Batalla de Boroa o de Palo Seco: La batalla se produjo cuando una guarnición española al mando del capitán Juan Rodulfo Lísperguer fue emboscada al salir del fuerte por entre 3.000 a 6.000 guerreros mapuches ocultos en los bosques ceranos muriendo todos los hispanos.
Febrero 1608:
Campaña de 1608: En las correrías del verano de 1608, García Ramón había contado con el recurso de unas mil lanzas amigas y había devastado los campos de los enemigos hasta reducirlos por la miseria a venir de paz y a establecerse en las inmediaciones de los fuertes, sin traspasar el radio de acción de estos establecimientos.
Diciembre 1610:
La Guerra defensiva de Luis de Valdivia: El padre Valdivia llegó al Callao a mediados de 1611, trayendo los despachos del gobernador para Alonso de Ribera y la real cédula de 8 de diciembre de 1610, que dejaba al criterio del virrey del Perú ensayar por tres a cuatro años la guerra defenslva.
1621:
Campaña Militar de Osores de Ulloa: Osores de Ulloa empezó por restablecer la disciplina en el ejército condenando a muerte a los desertores que logró capturar, y expurgando la oficialidad. Cuando creyó estar preparado, pasando por sobre las órdenes del rey dispuso una expedición, cuyo mando confió al maestre de campo Núñez de Pineda, a las ciénagas de Purén.
24 de Enero 1626:
Cesación de la guerra defensiva: En efecto, el 24 de enero de 1626, recibía Fernández de Córdoba una real cédula expedida en Madrid el 13 de abril de 1625, por la cual Felipe IV ordenaba reanudar la guerra con los mapuches y someter a esclavitud a los prisioneros.
1627:
Contraofensiva mapuche dirigida por Lientur: Como era de esperarlo, la contraofensiva araucana no tardó en de­sencadenarse. La dirigió un indio llamado Lientur, que hasta ese momento habla peleado como amigo en el campo español.
15 de Mayo 1629:
Desastre de Las Cangrejeras: Lientur jefe militar mapuche que luchó en la Guerra de Arauco. Su mayor victoria fue la Batalla de las Cangrejeras. Su actividad bélica concluyó cuando llevó a que los españoles firmaran paces temporales con la nación mapuche en el Parlamento de Quillín.
14 de Mayo 1630:
Sorpresa de Los Robles: Lazo de la Vega logró reclutar unos 150 españoles voluntarios en Santiago que pensaba sumarlos a los ya 1.600 soldados acantonados en el sur. Su idea era internarse en el mismo corazón de Arauco y dar una batalla armagedónica a los mapuches para terminar de una vez por todas con la guerra. El pánico general cundió cuando la población supo de las osadas intenciones del gobernador y el Cabildo le rogó que desisitiese de hacer ese tipo de guerra, pero fue inútil, Lazo de la Vega quería esa batalla decisiva.
13 de Enero 1631:
Batalla de La Albarrada: Lazo de la Vega salió del fuerte y eligiendo cuidadosamente el terreno fue a tender su línea de batalla en Petaco. La acción se inició con una carga de un escuadrón de indígenas que fueron contenidos con fusileros alternados protegidos por lanceros. Una vigorosa carga de caballería fue contenida por los escuadrones mapuches y el combate por unos instantes se tornó indeciso.
1632:
Campañas militares de 1631-1632-1633-1634: A la salida del invierno de 1631 las armas españolas habían tenido algunos éxitos locales de cierta importancia. Los indios auxiliares dieron muerte en el valle de Elicura a Quempuante.
06 de Enero 1641:
Parlamento de Quillin: El gobernador de Chile, Francisco López de Zúñiga, se reúnen en el llano de Quilín con los mapuches para firmar los acuerdos que reconocían la independencia de los indios, la devolución de cautivos españoles, el permiso para evangelizar el territorio indígena y sellar una alianza contra los enemigos del exterior. En favor de los mapuches se pactan la despoblación de Angol y la vuelta de la frontera a la línea del Biobío.
Enero 1651:
Las paces de Boroa: Acuña Y Cabrera, como la mayoría de sus predecesores, no tenia siquiera idea de los problemas que le aguardaban en su gobierno, y, a diferencia de ellos, tampoco era capaz de formársela.
14 de Febrero 1654:
Batalla de Río Bueno: Casi medio siglo de relativa calma vivieron los conquistadores, cuando en 1654 el ambicioso gobernador Antonio de Acuña y Cabrera envió a su cuñado, el maestre de campo don Juan Salazar con una fuerza de 900 españoles y 3.000 yanaconas atacaron al sur del río Bueno donde fueron rechazados por los huilliches, que los obligaron a repasar el citado río donde hicieron un puente de balsas para cruzarlo hacia el norte.
14 de Enero 1656:
Campaña mapuche del mestizo Alejo: Un soldado mestizo, que servía en el ejército español, generalmente conocido con el nombre de "el mestizo Alejo", había manifestado mucha viveza intelectual, valor, iniciativa y deseos de surgir. Solicitó que se le ascendiera a oficial, y como se le contestara con una repulsa, abandonó las filas y se pasó a los indios.
20 de Enero 1656:
Victoria de Conuco: Al sur del Biobío resistían las guarniciones de Valdivia y de Boroa. Los defensores de Valdivia recibieron provisiones por mar, y no sólo lograron rechazar los ataques de los roncos, sino que pudieron alejarlos de los alrededores de la ciudad.
Abril 1664:
Campaña militar de 1664: Tomás Calderón, que sucedió a Carrera como cuartel maestre, hizo una correría por Ilicura y Cayucupil, al llegar la primavera, y regresó con 300 cautivos, que se vendieron como esclavos, sin haber librado verdadero combate.
13 de Diciembre 1680:
Bartolomé Sharp incendia La Serena: En la mañana Sharp desembarcaba con 35 hombres en el puerto de Coquimbo para hacer agua y leña. Hecha la provisión, se encaminó a La Serena al frente de su pelotón.
1692:
Rebelión de Millapán: González de Poveda tenía prohibición real de hacer la guerra militar contra los mapuches a causa de la influencia de los mismos jesuitas ante la corte. Sin embargo, se alzó un cacique de la región de Maquegua, llamado Millapán quien realizó varios asesinatos a españoles. Poveda viendo que la insurrección iba creciendo se dio cuenta que si no actuaba pronto, la situación se desbordaría, así que después de negociar con autoridades eclesiásticas y con el apoyo de la población, sacó hacia el sur, una fuerza expedicionaria de 1.600 hombres, más 2.000 auxiliares. Viendo la determinación española, y la fuerza que se sustentaba, los indios corrieron a dar la paz en el Parlamento de Choque-Choque.
09 de Marzo 1723:
Abandono de los Fuertes al sur del río Bio-Bio: La rebelión se inició el 9 de marzo de 1723 con el asesinato del capitán de amigos Pascual Delgado en Quechereguas. Delgado era considerado uno de los máximos exponentes del sistema monopólico, odiado por su soberbia y los castigos "crueles y arbitrarios" que aplicaba.
Tras este suceso se generalizó el alzamiento, multiplicándose por toda la frontera del Biobío las incursiones de saqueo, el abijeato y el incendio de haciendas. Los fuertes españoles se hallaron de pronto incomunicados unos con otros. La rebelión terminó con el Parlamento de Negrete de 1726, en el que ambas partes firmaron la paces y establecieron un sistema de ferias regladas.
1766:
Levantamiento mapuche de 1766: Se produce una gran rebelión de los mapuche por oposición a la idea de reducirlos como pueblos.
1769:
Batalla de Laja:
1770:
Batalla de Negrete:
Marzo 1793:
Parlamento de Negrete, entre el Gobernador Ambrosio O´Higgins y 161 Toquis Araucanos.
01 de Abril 1811:
Motín de Figueroa: Ese día, las tropas del cuartel de San Pablo se insubordinaron y desconocieron el mando de Juan de Dios Vial y Juan Miguel Benavente. A los gritos de ¡Viva el Rey!, ¡Muera la Junta!, los soldados declararon que solamente obedecerían las órdenes de Figueroa.
01 de Abril 1813:
Toma de Concepción: A las 9 de la mañana del 2 de abril, supo en el camino que Antonio Pareja había desembarcado, y se había apoderado de Concepción. Carrera continuó su marcha. Por donde quiera que pasaba, organizaba tropas, buscaba pertrechos y víveres; y por medio de confinaciones, limpiaba la tierra de sarracenos, como entonces se denominaba a los partidarios de España. A las 8 de la noche del 5, estaba en Talca, y establecía allí su cuartel general.
24 de Abril 1813:
Combate de Linares: Las fuerzas de Pareja son rechazadas por las de Carrera. Elorreaga, cuya inteligente iniciativa se exteriorizó desde sus primeros actos en el servicio, intentó un reconocimiento, trabándose en un combate a distancia con las avanzadas patriotas, a las cuales hizo dos bajas. Atacado por fuerzas muy superiores, se retiró al sur.
26 de Abril 1813:
Batalla o Desastre de Yerbas Buenas: También se le denomina Sorpresa de Yerbas Buenas. En la batalla se enfrentaron las fuerzas chilenas al mando del coronel Juan de Dios Puga y las fuerzas españolas al mando del brigadier Antonio Pareja.
15 de Mayo 1813:
Combate de San Carlos: Tuvo como lugar San Carlos, en las cercanías de Chillán. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de José Miguel Carrera contra las realistas al mando de Juan Francisco Sánchez. La batalla finalizo con la victoria realista.
28 de Mayo 1813:
Combate de Talcahuano: José Miguel Carrera, general del ejercito patriota, derrota a los realistas.
08 de Junio 1813:
Captura de la fragata española "Thomas": Poco más tarde, el 7 de junio, apareció en la bahía la fragata "Thomas", que venía del Callao, conduciendo algunos jefes y oficiales, pertrechos y dinero para Pareja. Ignorando la caída de la plaza en poder de los patriotas, fondeó en el puerto de Tomé. Al amanecer del día 8, los oficiales Nicolás García y Ramón Freire, con dos lanchas cañoneras y algunos botes, se apoderaron de ella, sin que opusieran la menor resistencia.
Julio - Agosto 1813:
Sitio de Chillán: Los patriotas chilenos iniciaron el sitio de Chillán procurando expulsar a los realistas. No lo consiguieron.
Agosto 1813:
Combate de Huilquilemu: El comandante Elorreaga, al frente de 350 fusileros montados, se apoderó de Los Angeles, de Nacimiento y de toda la Isla del Laja, y desbarató a O'Higgins, quien le salió al encuentro con unos 300 hombres, cerca de Huilquilemu. El propio O'Higgins fue derribado del caballo con su mon­tura. El capitán Agustín López Alcázar, más tarde comandante del batallón número 3 en Maipo, logró rescatarlo, y, montando el caballo que le cedió el soldado Gabino Guardia, prosiguió la fuga.
Agosto 1813:
Combate de Quilacoya: Días más tarde O'Higgins, convenientemente reforzado, derrotó en Quilacoya a las mismas fuerzas de Elorreaga y Quintanilla. Tuvo que replegarse otra vez a Concepción, pero en octubre, el frente de más de 500 hombres, obligó a Elorreaga a evacuar las fronteras y volverse a Chillán.
17 de Agosto 1813:
Combate de Quirihue: Tuvo lugar la villa de Villa de Quirihue, actual Región del Biobío. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de José Joaquín Prieto contra las realistas al mando de Juan Antonio Olate. El combate finalizo con la victoria patriota.
23 de Agosto 1813:
Combate de Cauquenes: Fue un enfrentamiento llevado a cabo entre las fuerzas realistas del chileno Juan Antonio Olate y las fuerzas patriotas chilenas al mando del coronel Juan de Dios Vial. El combate finalizo con la victoria patriota.
24 de Agosto 1813:
Sublevación de Arauco: Los habitantes de Arauco estaban desesperados con las prorratas y exacciones. Sánchez, desde Chillán, y el franciscano fray Juan Ramón, misionero de la plaza, explotaron el descontento.
17 de Octubre 1813:
Batalla de El Roble. Luego del sitio de Chillán, las tropas patriotas al mando del General en Jefe, José Miguel Carrera y del, por entonces, Coronel Bernardo O'Higgins, se guarecieron en el paso de El Roble, en el río Itata en la tarde del 17 de octubre. En total, eran 800 soldados de las tres armas. Pasaron al reposo en la ribera sur, con la intención de cruzar el obstáculo en la mañana del día siguiente y se extremaron las medidas de seguridad contra una posible sorpresa de los guerrilleros realistas.
29 de Octubre 1813:
Combate de Santa Rosa de Trancoyan: Un pequeño desastre, ocurrido días más tarde, acabó con las ilusiones de los pocos entusiasmados con la victoria del Roble.
23 de Febrero 1814:
Resistencia en Cucha Cucha: El oficial chileno Santiago Bueras, contiene al enemigo con si intrepidez y coraje, hasta que unos 100 efectivos del cuerpo auxiliar de Buenos Aires, al mando de Juan Gregorio Las Heras, cargaron en un ejemplar orden y empuje que despertaron la emulación de las tropas chilenas.
Marzo 1814:
Desastre de Urizar: En un intento por sorprender a un destacamento realista, en un ataque nocturno sorpresa, el coronel Fernando Urizar tuvo una derrota inesperada perdiendo tropa y 2 cañones.
03 de Marzo 1814:
Derrota del Gomero: Fue efectuada por las tropas realistas de Gabino Gaínza al mando de Ildefonso Elorreaga, en contra de los patriotas que sólo en número de 300 deberían defender la ciudad al mando de Carlos Spano.
04 de Marzo 1814:
Toma de Talca: El comandante realista Ildefonso Elorregada se apodera de Talca, la cual estaba bajo el mando del español pasado a las tropas patriotas, Carlos Spano, quien murió en el centro de la plaza abrazado a la bandera chilena diciendo: "Muero por la patria, por la patria que me adoptó entre sus hijos".
19 de Marzo 1814:
Combate de El Quilo: Tuvo como lugar Ránquil, Región del Biobío, cerca de Ñipas, en la ribera sur del río Itata. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las realistas al mando de Manuel Barañao. La batalla finalizo con la victoria patriota.
20 de Marzo 1814:
Combate de Membrillar. Fue librado en la ribera norte del río Itata. En ella se enfrentaron la división del ejército patriota chileno comandada por el coronel de ingenieros jefe de Estado Mayor, Juan Mackenna, y el ejército realista al mando de Gabino Gaínza.
29 de Marzo 1814:
Los realistas triunfan en Cancha Rayada. Durante la guerras de la independencia, Talca fue tres veces ocupada por los ejércitos enfrentados y en sus inmediaciones se libraron importantes batallas. Un destacamento patriota comando por Manuel Blanco Encalada atacó por error al grueso del ejército realista en Yerbas Buenas, arrastrando, en su huida a la capital, al resto de las fuerzas chilenas. Ello fuerza la firma de una tregua en Lircay y permite la retirada de los realistas a Concepción, donde podrán recuperar su poderío.
03 de Abril 1814:
Bernardo O'Higgins efectúa frente a las fuerzas patriotas el llamado "Paso del Maule". y Combate de Tres Montes del 7 de Abril, pequeña victoria patriota dirigida por Enrique Campino.
08 de Abril 1814:
Toma de Quechereguas: Tuvo como lugar el fundo Quechereguas. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las tropas realistas de Gabino Gaínza. La batalla finalizo con la victoria patriota.
26 de Agosto 1814:
Combate de las Tres Acequias. Se enfrentaron los ejércitos de Bernardo O'Higgins Riquelme con los de José Miguel Carrera Verdugo, obteniendo este último el triunfo. O'Higgins derrotado se retiró a buscar más soldados, pero al saber de la llegada el país del realista Mariano Osorio, reconoció a Carrera como general en jefe del ejército.
1 y 2 de Octubre de 1814:
Batalla de Rancagua. Enfrentó a las fuerzas independentistas chilenas, al mando del general Bernardo O`Higgins, y a las tropas realistas españolas, a cargo de Mariano Osorio, a la cabeza de 5 mil soldados, se dirigía a Santiago. Bernardo O'Higgins y José Miguel Carrera lograron reunir más de tres mil hombres, pero no soldados. Con la mitad de ellos O'Higgins se encerró en la plaza de Rancagua.
10 de Octubre de 1814:
Combate de Los Papeles: Enfrentó la retaguardia patriota, que resguardaba en esos momentos a los últimos grupos de civiles que emprendieron el cruce de la cordillera con destino a Mendoza, de la persecución y seguro apresamiento por parte de la caballería realista enviada en su persecución.
Enero 1817:
Manuel Rodríguez sorprende a los españoles que resguardan Melipilla y se apodera de la ciudad, confiscando para la causa patriota, los fondos acumulados por los recaudadores de Marcó del Pont y llevándose las armas de la guarnición.
12 de Enero 1817:
Salas y Silva se apoderan de San Fernando: ciento cincuenta de sus hombres al mando de Francisco Salas asaltan de noche a San Fernando. La guarnición realista resiste el ataque; entonces Inmediatamente los montoneros pusieron en movimiento unas rastras de cueros con piedras que producían un ruido idéntico al rodado de cañones. Los realistas, creyéndose atacados por una gran fuerza militar, huyeron. Así, Salas se apoderó de San Fernando.

22 de Enero 1817:

Primer enfrentamiento de una avanzada patriota con un destacamento de los Talaveras.

25 de Enero 1817:

Un destacamento de Las Heras, se enfrenta a una unidad realista.
04 de Febrero 1817:
Combate de Achupallas: El mayor Arcos, desprendiéndose de la división de So­ler, al frente de otros 200 hombres, dispersaba a la guarnición de Las Achupallas y le hacía 3 prisioneros.
04 de Febrero 1817:
Combate de Guardia Vieja: Al ponerse el sol, el mayor Enrique Martínez atacó el puesto español de Guardia Vieja con 150 fusileros y 30 jinetes. El combate duró una hora y media a sable y bayoneta, los españoles en número de 94, tuvieron 25 muertos y 43 prisioneros.

04 de Febrero 1817:

Combate de Cumpeo: Freire ataca a un destacamento realista de 100 soldados, dirigidos por el coronel Morgado, causándole la baja de 18 hombres y la captura de otros 20.
07 de Febrero 1817:
Combate de Las Coimas: Enfrentamiento entre el realista Atero y un destacamento de Necochea.
12 de Febrero 1817:
Batalla de Chacabuco: Se llevo a cabo en la hacienda Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, donde combatieron el Ejército de los Andes y el Ejército Realista. Finalizo con la victoria patriota y que trajo como consecuencia la recuperación de Chile a manos patriotas, de ese modo finalizo la reconquista y comenzó la Patria Nueva. El capitán San Bruno, odiado jefe de los talaveras, es capturado y fusilado menos de 24 horas después.
12 de Febrero 1817:
Liberación del Norte: Las tropas del comandante Juan Manuel Cabot, toman Copiapo, La Serena y Coquimbo.
26 de Febrero 1817:
Captura del bergantín español "Aguila": Primer barco de nuestra Escuadra. Los patriotas apresaron en Valparaíso al bergantín de comercio español "Aguila", mediante el ardid de mantener izada la bandera española en tierra; fue armado y puesto al mando del oficial irlandés de Artillería, don Raimundo Morris.
04 de Abril 1817:
Combate de Curapalihue: En este combate se enfrentaron las tropas de Juan Gregorio Las Heras por el lado de los patriotas y las tropas de Juan José Campillo por lado de los realistas. El combate finalizo con la victoria patriota.
11 de Mayo 1817:
Asalto y Toma de Nacimiento: Mientras se practicaban los reconocimientos de las fortificaciones de Talcahuano y se acumulaban los elementos para el asalto, O'Higgins dispuso la ocupación del territorio español que quedaba al sur del Biobío y de la plaza de Arauco, a fin de privar de recursos a Ordóñez. El capitán José Cienfuegos, partiendo de la villa de Los Angeles, se dirigió a la plaza de Nacimiento, que era la fortaleza más inexpugnable. El asalto empezó el 12 de mayo, y la plaza tuvo 20 bajas entre muertos y heridos. La guarnición de Nacimiento se retiró a Arauco. San Pedro se rindió sin disparar un tiro.
27 de Mayo 1817:
Toma de la plaza fortificada de Arauco: Los patriotas comandados por Ramón Freire se toman la plaza fortificada de Arauco, en Talcahuano, la cual era el centro de abastecimiento de los realistas ubicados en la zona.
01 de Junio 1817:
Combate del Cerro Gavilán: Se desarrollo en las cercanías de concepción. Por lado de los patriotas liberaban los generales Bernardo O’Higgins y Juan Gregorio Las Heras y por lado de los realistas el comandante José Ordóñez. La batalla finalizo con la victoria patriota.
23 de Julio 1817:
Asalto a Talcahuano: El coronel José M. Ordoñez rechaza el intento del general Juan Gregorio Las Heras.
10 de Septiembre 1817:
Combate de Cerro Manzano: En el cerro Manzano (al Sudeste de Talcahuano), en dos acciones sorpresivas el cuarto escuadrón de granaderos a caballo, aniquiló a una fracción enemiga de 30 hombres, de los cuales se salvó sólo uno, y a otra de 25 hombres le causó 4 muertos y le tomó 3 prisioneros.
06 de Diciembre 1817:
Sitio y Asalto de Talcahuano: Tuvo como lugar Talcahuano. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Bernardo O’Higgins contra las realistas alo mando de José Ordóñez. La batalla finalizo con la victoria realista.
15 de Marzo 1818:
Combate de Quechereguas: Tuvo como lugar Quechereguas, cerca de Molina. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Ramón Freire contra las realistas al mando de Joaquín Primo de Rivera. El combate termino con la victoria Realista.
19 de Marzo 1818:
Sorpresa de Cancha Rayada: Batalla que pone en peligro la Independencia de Chile. La fuerzas patriotas acampaban en el llano de Cancha Rayada, al norte de Talca, cuando en la noche cayeron sobre ellas los realistas y derrotaron a las fuerzas del general San Martín.
05 de Abril 1818:
Batalla de Maipú. Diecisiete días después de Cancha Rayada, en los llanos del río Maipo, el ejército dirigido por San Martín venció completamente a los realistas. Desde ese momento, la Independencia de Chile quedó definitivamente consolidada. O’Higgins había salido de la capital esa misma mañana y se dirigía hacia Maipú con unos mil milicianos alcanzando a participar en el desenlace final de la batalla. Al llegar al campo de batalla O'Higgins se abraza con San Martín dialogando lo siguiente. "O'Higgins: ¡Gloria al salvador de Chile! - San Martín: General, Chile no olvidará jamás al ilustre inválido que se presenta herido al campo de batalla".
27 de Abril 1818:
Combate Naval de Valparaíso: Entre la fragata chilena "Lautaro" y la fragata española "Esmeralda". En esta acción, por una desinteligencia, muere el comandante contratado por el gobierno de Chile, Jorge O'Brien.
28 de Octubre 1818:
Captura de la fragata "María Isabel": En este combate se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Manuel Blanco Encalada contra las realistas, en Talcahuano. La batalla finalizo con la victoria patriota.
14 de Noviembre 1818:
Captura de cinco transportes: El comandante Blanco Encalada captura cinco transportes españoles en Talcahuano.
21 de Febrero 1819:
Inicio de la Guerra a Muerte, Combate de Santa Juana: El montonero realista Vicente Benavides derrota al teniente José A. Rivero. Se inicia la "Guerra a Muerte".
28 de Febrero 1819:
La fragata O´Higgins ataca El Callao: La escuadra chilena al mando de Cochrane, ataca el puerto de El Callao, en Perú.
01 de Marzo 1819:
Asalto de Los Angeles: Intentado por las fuerzas realistas quienes tenían una fuerza auxiliar de 3.000 indios que tomaron parte en este sitio. En la ciudad sólo había el batallón patriota "Coquimbo" sin armamentos suficientes para su defensa. Los sitiadores habían tomado el fuerte, si no hubiese sido por la oportuna intervención del mariscal Andrés Alcázar y Zapata, quien llegó con su caballería. Entró en Los Angeles el 10 de marzo, después de batir a los sitiadores, salvando la situación que ya era desesperada.
11 de Abril 1819:
Sublevación de los Prieto: Entre las turbulencias que logró provocar la propaganda carrerina, la más importante es, sin disputa, la de los hermanos Prieto, en las cordilleras de Talca.
01 de Mayo 1819:
Combate de Curalí: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre tropas realistas españolas dirigidas por Vicente Benavides y patriotas del gobierno provisorio chileno liderados por el coronel Ramón Freire, desarrollado en los campos de Curalí, cerca de la ribera norte del río Biobío. Fue una sorpresa y derrota total de Benavides, quien terminó escapando hacia La Araucanía.
Marzo a Septiembre 1819:
Diversas acciones de la Guerra a Muerte: Armadas todas aquellas partidas, que rara vez pasaban de un centenar de hombres por cada parte, comenzaron a salir las urnas contra las otras y con tal brío y rapidez que durante los seis primeros meses de la guerra (de marzo a septiembre de 1819) todo el sur de Chile no parecía sino un vasto palenque de matanzas.
19 de Septiembre 1819:
Combate de Quilmo: Al saber Victoriano en Tucapel la inesperada pérdida de Chillan, sin vacilar un instante, corrió al encuentro del enemigo, no tomando acuerdo de su número y seguido del puñado de hombres que tenía a sus órdenes.
01 de Noviembre 1819:
Combate de Tritalco: Irritado Benavides por el descalabro de Quilmo, inexplicable después de las ventajas conseguidas, y por el número de muertos de los suyos, resolvió vengar la derrota de Elizondo enviando a Bocardo con sus indios para atacar a Victoriano en Chillan y quitarle de nuevo a que el pueblo y su comarca.
20 de Noviembre 1819:
Combate de Hualqui: Tuvo como lugar Hualqui, cerca de Concepción. Por lado de los patriotas estaban las tropas de José Tomás Huerta y por lado de los realistas Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria patriota.
06 de Diciembre 1819:
Combate de Pileo: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre realistas españoles y patriotas chilenos desarrollado en la subdelegación de Pileo.
09 de Diciembre 1819:
Asalto de Yumbel: Realizado contra la ciudad de Yumbel al atacar las tropas realistas la plaza defendida por los patriotas al mando de Quintana, quién disponía de 100 hombres y los realistas de 658. Hay noticias de que en realidad las fuerzas realistas eran de 300 fusileros y 700 indios. El ataque duró 5 horas y terminó al aparecer una partida de 200 hombres en el cerro de la Parra. En este encuentro estaba Manuel Bulnes, de 19 años de edad, que entonces tenía el grado de subteniente de Cazadores.
10 de Diciembre 1819:
Combate de El Avellano: Fue una batalla ocurrida en el marco de la llamada Guerra a Muerte, entre montoneras realistas españolas y patriotas chilenos comandadas por Pedro Andrés Alcázar en las cercanías de Los Ángeles.
29 de Diciembre 1819:
Combate de San Pedro: Tuvo como lugar el fuerte de San Pedro en las cercanías de Concepción. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Pedro Agustín Elizondo contra las realistas al mando de Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria patriota.
05 de Enero 1820:
Ataque a San Carlos: Los Pincheira ignorantes de que hubiesen llegado tropas de Santiago, descendieron en la noche del 4 enero de su malal del Roble huacho, y atacaron de sorpresa la indefensa villa de San Carlos.
30 de Enero 1820:
Acciones de Palpal y Coihueco: La matanza de Monte Blanco no escarmentó a los salteadores de la montaña. Era preciso que el infatigable Victoriano, seguido como siempre de la muerte, penetrase de nuevo en sus guaridas y les persiguiese hasta en sus últimos asilos.
02 de Febrero 1820:
Toma de los fuertes de la Aguada, San Carlos y el Castillo: Lord Cochrane aparece en Corral con tres buques y se toma los fuertes de la Aguada, San Carlos y el Castillo y, después, toma a Valdivia.
03 de Febrero 1820:
Asalto y Toma de Valdivia: En este combate se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Thomas Cochrane contra las realistas al mando de Manuelo Montoya. La batalla finalizo con la victoria patriota lo que conllevo a la recuperación de Valdivia.
18 de Febrero 1820:
Combate de Agüi: El combate de Agüi fue un enfrentamiento bélico, el cual se desarrollo entre fuerzas realistas y patriotas en la isla de Chiloé. En el los patriotas dispusieron sus fuerzas para derrotar a los Españoles que dominaban la isla de Chiloé, ya que su permanencia en la isla fue considerada por los patriotas una amenaza para la independencia de Chile.
06 de Marzo 1820:
Combate de El Toro: Tuvo como lugar la hacienda El Toro, en el se enfrentaron las tropas patriotas contra las tropas realistas al mando de Gaspar Fernández de Bobadilla. La batalla finalizo con la victoria patriota.
22 de Junio 1820:
2do Combate de Quilmo: El 22 junio se presentó en la colina de Quilmo, en el mismo sitio en que Victoriano había escarmentado a Elizondo un año atrás, el jefe de partidas Gervasio Alarcón.
20 de Agosto 1820:
Expedición Libertadora del Perú. Zarpa de Valparaíso la escuadra con 17 transportes, 9 buques de guerra y 11 lanchas cañoneras, comandados por el vicealmirante británico Lord Thomas Cochrane. Una salva de 21 cañonazos anunció la partida de la Escuadra y el director supremo Bernardo O’Higgins Riquelme, la despidió con estas palabras: “De estas cuatro tablas dependen los destinos de América”.
23 de Septiembre 1820:
Combate de El Pangal: Desarrollado en el lugar llamado Pangal, en la rivera norte del Laja, los contendientes eran las tropas de Benavides comandadas por su lugarteniente Juan Manuel Picó con un total aproximado de 1.700 hombres, y las fuerzas patriotas en número de 500 soldados al mando de Benjamín Viel Gomets y Carlos María O´Carroll.
25 de Septiembre 1820:
Combate de Tarpellanca: Tuvo lugar en Tarpellanca, en el río Laja. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Pedro Andrés Alcánzar contra las tropas realistas al mando de Vicente Benavides. La batalla finalizo con la victoria realista.
05 de Noviembre 1820:
Captura de la corbeta española "Esmeralda": Recién pasada la medianoche, Lord Cochrane se apoderó de la corbeta española "Esmeralda", en la rada de El Callao. El buque tenía 44 cañones y su conquista fue una hazaña de valor y astucia.
25 de Noviembre 1820:
Combate de Las Vegas de Talcahuano: Tuvo como lugar en las cercanías de Talcahuano. En el se enfrentaron las tropas patriotas al mando de Ramón Freire contra las tropas realistas al mando de Vicente Benavides. Finalizo con la victoria patriota.
27 de Noviembre 1820:
Combate de la Alameda de Concepción: El combate de la Alameda de Concepción fue una batalla entre patriotas y realistas. Ramón Freire se dirigió a la ciudad de concepción donde Benavides presentó batalla en el lugar. La batalla finalizo con la victoria Patriota.
27 de Noviembre 1820:
Combate de Cocharcas: La vanguardia de la Segunda División derrota a las fuerzas del guerrillero José María Zapata.
12 de Enero 1821:
Combate de Lumaco: Los indios de Venancio Coihuepán y las tropas del capitán Salazar derrotan a las montoneras realistas de Carrero y Catrileo.
10 de Octubre 1821:
Combate Vegas de Saldías: Las fuerzas revolucionarias del realista Vicente Benavides Llanos, se enfrentaron al Ejército de Chile al mando de José Joaquín Prieto Vial y comandado por Manuel Bulnes Prieto en la Batalla de Vegas de Saldías en el contexto de la Guerra a Muerte, batalla que finalizó al día siguiente con el triunfo patriota. Sin embargo, esta guerra continuó por dos años más, dirigida por Juan Manuel Picó.

15 de Noviembre 1821:

Motín de Osorno: Unos cuantos sargentos las sublevaron. El mayor Letelíer. los capitanes Baldovinos y Cartes y los tenientes Anguita. Vial, Cavallo y Alfonso que intentaron sofocar el motin, fueron muertos por los soldados.

26 de Noviembre 1821:

Combate de Hualehuaico: Las tropas de Manuel Bulnes vencen a un cuerpo realista apoyado por indigenas.

27 de Noviembre 1821:

Combate de Niblinto: Las tropas de Manuel Bulnes vencen a montoneras realistas apoyadas por indigenas.
12 de Diciembre 1821:
José Joaquín Prieto recupera Chillan: Con la formación de un nuevo regimiento y la dirección de Prieto se logra controlar el sur de Chile.
26 de Diciembre 1821:
Combate de La Imperial: No han quedado demasiados detalles de aquel terrible hecho de armas, lo que demuestra con evidencias que fue un desastre para los patriotas, dirigidos por el capitán Bulnes.
Diciembre 1821:

Nueva fisonomía de la lucha en Arauco: Campañas de Prieto, de Ruines y de Lantaño

09 de Abril 1822:
Combate de Pile: Las tropas de Clemente Lantaño y de Manuel Bulnes vencen a grupos indigenas.
Mayo 1822:

La expedición de Beauchef a Boroa: La guerra del sur hacia 1822 y 1823.

08 de Octubre 1822:
Asedio de Arauco: A las cuatro de la tarde del 8 octubre el recinto de Arauco estaba completamente rodeado por tres divisiones de indios que mandaba Ferrebú en persona.
23 de Octubre 1822:
Acción de Pitrufquén: El teniente coronel Beauchef derrota al guerrillero Palacios.
14 de Diciembre 1822:
Acción de Río Diguillín: El teniente coronel Torres derrota a las montoneras de Bocardo y Zapata.
26 de Marzo 1823:
Acción de Linares: Los Pincheira dan muerte al gobernador Sotomayor en dicha población.
21 de Febrero 1824:
Acción de Tucapel: Las bandas del cacique Venancio Coihuipán dispersan a las fuerzas que en los campos de Tucapel había reunido el cura Ferrebú.
24 de Marzo 1824:
Fracaso del canal de Chacao: La expedición del General Ramón Freire Serrano entra al canal de Chacao en su intento para la liberación de Chiloé. La expedición fracasa.
10 de Abril 1824:
Batalla de Mocopulli: En esta batalla se enfrentaron las tropas patriotas al mando del comandante Jorge Beauchef contra las tropas realistas al mando de José Rodríguez Ballesteros. La batalla finalizo con la victoria realista.
11 de Abril 1824:
Combate de Albarrada: El sargento mayor Gaspar derrota al cura Ferrebú.
20 de Abril 1824:
Acción de Colcura: Una partida proveniente del fuerte de Colcura cae sobre el campamento de una columna realista enviada por el cura Ferrebú y la dispersa.
30 de Agosto 1824:
Acción de Laraquete: Una partida proveniente del fuerte de Colcura, mandada por el comandante Gaspar, cae sobre el rancho donde dormía el cura Ferrebú y lo captura.
28 de Octubre 1824:
Acción de Coronado: Una columna patriota mandada por Lorenzo Coronado y Angel Salazar, cae sobre el rancho donde dormía el comandante Pico.
02 de Septiembre 1824:
Fusilamiento de Ferrebú y muerte de Pico: En la guerra de la frontera del Maule.
30 de Septiembre 1825:
Acción en el río Bureo: Un destacamento enviado desde Yumbel por el coronel Barnechea ataca a la montonera del comandante Senosiaín, causandole numerosas bajas.
27 de Noviembre 1825:
Sorpresa de Parral: Los Pincheira y Senosiaín caen con su montonera unida sobre el pueblo de Parral, donde había un destacamento de soldados bajo el mando del capitán Agustín Casanueva. Dicho destacamento pudo rechazar ese ataque.
27 de Noviembre 1825:
Acción de Longaví: Un destacamento patriota de dragonesal mando del comandante Manuel Jordán, trata de cerrar el paso a la montonera realista que se retiraba de Parral; perecieron el comandante jordano y 51 de sus hombres.
11 de Enero 1826:
Manuel Blanco Encalada en Ancud: Durante la Expedición de Liberación de Chiloé, aún en posesión de la corona española, el Vicealmirante Manuel Blanco Encalada entra al puerto de San Carlos de Ancud, bajo los fuegos de las baterías del Coronel español Antonio de Quintanilla.
13 de Enero 1826:
Batalla de Pudeto: Tuvo logar en Chiloé. En el se enfrentaron las tropas patriotas contra las realistas. El fin de este combate era la expulsión de los Españoles de Chiloé. La batalla finalizo con la victoria patriota.
14 de Enero 1826:
Combate de Poquillihue: Las fuerzas chilenas de Freire obligan a las realistas de Quintanilla a abandonar el fuerte de Poquillihue.
14 de Enero 1826:
Batalla de Bellavista: El Combate tuvo como lugar Chiloé. Se llevo a cabo entre el general Ramón Freire y los españoles. Su propósito fue el de incorporar la provincia de Chiloé al territorio Chileno. La batalla finalizo con la victoria patriota.
19 de Enero 1826:
Liberación de Chiloé: Con el propósito de incorporar la provincia de Chiloé al territorio de la República de Chile. Triunfan los chilenos sobre los españoles, logrando además, abrir el paso para la toma de la ciudad de San Carlos de Ancud. Las tropas chilenas encuentran dura oposición de los lugareños que son, en su mayoría absoluta, partidarios de la monarquía.
25 de Febrero 1826:
Acción de Neuqén: un destacamento mandado por el coronel Barnecheacae sobre el campamento de montoneros e indígenas de Senosiaín y de uno de los hermanos Pincheira, dispersando los y rescatando a numerosas mujeres cautivas.
31 de Agosto 1826:
Acción de Antuco: una montonera realista caer sobre el villorrio de Antuco y ejecuta al oficial Herquíñigo y a su guarnición de siete hombres.
Enero 1827:
Operaciones militares contra los Pincheira y las bandas de Senosiaín.
25 de Enero 1827:
Levantamiento de Enrique Campino: El coronel Enrique Campino ingresó a caballo al Congreso Nacional con intenciones de dar un Golpe Militar.
21 de Julio 1827:
Motín de Talca: Un escuadrón de Cazadores se sublevo, comandado por algunos cabos y sargentos.
31 de Diciembre 1827:
Acciones en San Fernando: El gobernador Silva apresó a algunos individuos afectos a la asamblea. El comandante Francisco Porras se colocó al frente de los partidarios del bando vejado, organizó algunas compañías de milicianos y aventureros y se dirigió a San Fernando.
Enero 1828:
Campaña contra Los Pincheira de 1828: El ministro de la Guerra repitió en el verano de 1828 la expedición que había realizado el año anterior contra los Pincheira, con menos fuerzas. Las pequeñas columnas comandadas por Viel y Bulnes no lograron dar alcance a los bandidos.
18 de Julio 1828:
Sublevación de Colchagua: Revolución federalista-o'higginista de Urriola. Los estanqueros y los pelucones salvan el gobierno.
25 de Agosto 1828:
Motín del Maule: Manuel Bulnes al frente de la guarnición de Parral, somete a los insurgentes al mando de Gregorio Murillo.
06 de Junio 1829:
Motín Militar: Un estrafalario motín, que debe considerarse más como incidente del proceso electoral que como pronunciamiento militar, acabó de exacerbar las pasiones, ya muy enconadas.
06 de Diciembre 1829:
Toma de Valparaíso: Portales y Rodríguez Aldea descubrieron e! plan de Novoa, y a fin de desbaratarlo, resolvieron impedir la salida de! "Aquiles", apoderándose de Valparaíso.
14 de Diciembre 1829:
Batalla de Ochagavía. La Acción de Ochagavía fue el primer choque armado producido entre tropas gubernamentales del bando pipiolo o liberal, y las del bando pelucón o conservador, acaecida durante la Guerra Civil de 1829-1830.
15 de Diciembre 1829:
La Revolución de Coquimbo: Pedro Uriarte y algunos hacendados se alzan contra el gobierno.
03 de Enero 1830:
Contrarrevolución de Sur: El coronel Cruz recupera Concepción.
02 de Marzo 1830:
Toma de Concepción: Viel se apodera de Concepción y pone sitio a Chillan y exige la rendición de Cruz.
17 de Abril 1830:
Batalla de Lircay. Este combate tuvo lugar a orillas del río Lircay, en el marco de la Guerra Civil chilena comenzada un año antes con la denominada revolución de 1829. Dicha revolución corresponde al enfrentamiento definitivo entre los estanqueros, o’higginistas y pelucones ("fuerzas conservadoras"), contra los pipiolos (liberales). Esta etapa, y con ello la denominada "anarquía chilena" (1823-1830), finalizó con la batalla de Lircay.
14 de Enero 1832:
Combate de Coyahuelo-Lagunas de Pulán: Las tropas de Manuel Bulnes caen sobre la montonera de los hermanos Pincheira, derrotando las completamente.
21 de Agosto 1836:
Captura de Buques de la Confederación: El ministro Portales envía a Victorino Garrido a tomar por asalto durante la noche el puerto de el Callao, logrando capturar tres de los seis barcos peruanos. Los botes del bergatín "Aquiles" capturaron la barca "Santa Cruz", el bergatín "Arequipeño" y la goleta "Peruviana" en el puerto peruano de El Callao, movimientos previos a la guerra contra la Confederación peruanaboliviana..Garrido se entrevista con Santa Cruz, acordando la devolución de las naves peruanas después de firmado un tratado de paz.
29 de Agosto 1836:
Sublevación de Freire: Las fuerzas chilenas lograron controlar a las sublevadas en el sur del territorio nacional, comandadas por el general Ramón Freire Serrano, quien tenía intenciones de derrocar el gobierno del presidente José Joaquín Prieto Vial y reconstruir el virreinato del Perú.
03 de Junio 1837:
Motín de Quillota: Es apresado por el Regimiento Maipo, el ministro Diego Portales, mientras pasaba revista a las tropas acantonadas en Quillota. Este hecho es conocido por la historia como el "Motín de Quillota".
06 de Junio 1837:
Combate de Cerro Barón y asesinato del Ministro Diego Portales: El Ministro se dirigió a Quillota, para revistar un cuerpo de ejército acantonado allí. De un instante a otro la oficialidad lo apresó y se amotinó contra el estadista. El coronel José Antonio Vidaurre dirigió el movimiento. Los amotinados se trasladaron a Valparaíso y se llevaron a Portales en un pequeño carruaje. En la madrugada del 6 de junio tras un combate en el cerro Barón, se escucharon los primeros disparos. El oficial Santiago Florín, que custodiaba al Ministro, le ordenó a un subordinado: ¡Baje el Ministro!. Este se arrodilló y de inmediato disparó sobre él.

11 de Septiembre 1837:

Inicio de la primera expedición; Durante la guerra contra la Confederación peruana-boliviana, zarpó la Escuadra Nacional comandada por el almirante Manuel Blanco Encalada.

29 de Septiembre 1837:

Desembarco en Quilca: Se inicia la marcha hacia Arequipa.
07 de Agosto 1838:
Segunda expedición chilena: Al mando del general Manuel Bulnes Prieto, las fuerzas chilenas se apoderaron del puerto de El Callao, durante la guerra contra la Confederación peruana - boliviana. Bulnes impuso a Perú una indemnización de 20 millones de pesos de la época, pero como los peruanos no accedieron a la petición, el general se apoderó de Lima, luego de una sangrienta batalla.
17 de Agosto 1838:
Captura de la corbeta "Socabaya": En el puerto peruano de El Callao, por las naves de la escuadra del capitán de navío Carlos García del Postigo Bulnes, durante la guerra contra la Confederación peruanaboliviana.
21 de Agosto 1838:
Combate de Portada de Guías. Luego de desembarcar la escuadra chilena, a cargo del Almirante Simpson, se llevó a cabo el combate de Portadas de Guía, adueñándose el ejército chileno de la ciudad de Lima el 21 de agosto de 1838. El General Bulnes cita un cabildo abierto, el que proclama un gobierno provisional en Perú a cargo de Agustín de Gamarra.
18 de Septiembre 1838:
Combate de Matucana. Las tropas chilenas avanzan hacia el interior del Perú, enfrentando y venciendo a las tropas de Santa Cruz.
17 de Diciembre 1838:
Combate del puente de Llac Lla: El ejercito confederado ocupó el pueblo de Recuay y a la vez el “chilenoperuano” estaba en Huaraz de donde salió mas al interior llevando centenares de enfermos, en busca de climas benignos. Al llegar al puente LlacLla fueron alcanzados por las tropas Confederadas y mientras Torraco apresuraba el paso de los enfermos, el soldado Lorenzo Colipí con 10 compañeros del batallón Carampangue, lucharon sin descanso permitiendo la evacuación desde Chiquian.
06 de Enero 1839:
Combate de Buin: En la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y el Ejército Restaurador Chile-Perú. Hacia el norte de la ciudad de Lima, las tropas de la confederación se baten en un combate con el ejército chileno, desarrollándose la batalla de Huaras.
12 de Enero 1839:
Combate Naval de Casma: Ambas armadas se enfrentaron en el Combate Naval de Casma, convirtiéndose en el último con buques a velas. El triunfo chileno nos permitió el dominio del mar.
20 de Enero 1839:
Batalla de Yungay. A orillas del río Santa ocurre la decisiva en la Guerra contra la Guerra entre la Confederación Perú-Boliviana y el Ejército Restaurador Chile-Perú. El presidente Santa Cruz había fortificado el fuerte de Yungay y el cerro Pan de Azúcar, el cual fue asaltado por la infantería chilena, desatándose la Batalla de Yungay. Este día, el 20 de enero de 1839, las tropas chilenas vencen a las de la Confederación, declarándose disuelta. Las tropas del General Bulnes llegaron el 18 de febrero a Lima, dando fin a la guerra.
20 de Abril 1851:
Motín de Urriola: Un motín cívico militar estalla en las calles de Santiago de Chile, por oposición al gobierno de Bulnes y a la candidatura presidencial de Manuel Montt. Urriola y cinco mil revolucionarios se tomaron las principales calles de Santiago, mientras que el gobierno preparó una contraofensiva desde la Alameda y el Cerro Santa Lucía. El combate duró cerca de 5 horas, tras las cuales fue abatido Urriola y hubo más de 200 muertos.
25 de Septiembre 1851:
Operaciones sobre Huasco, Vallenar e Illapel: Con erogaciones forzosas de los vecinos y prorratas de caballos y elementos de transporte, logró Vicuña Mackenna reunir una partida o montonera, que llegó a contar con 150 fusileros y 172 jinetes, que, en su inconsciencia militar, creía capaces de arrollar las fuerzas que el gobierno le opusiera.
28 de Septiembre 1851:
Revolución de La Serena y Captura del "Fire Flay": La necesidad de procurarse armas y municiones, para organizar un ejército eficiente de unas dos mil plazas, se imponía al más elemental sentido común. Carrera concibió el proyecto, de dudoso éxito inmediato, de adquirirlas en Lima. Con este objeto, se apoderó a viva fuerza del pequeño vapor "Fire Flay", de propiedad de Carlos Lambert, que navegaba con bandera inglesa, sin prever las complicaciones que el acto iba a ocasionar.
14 de Octubre 1851:
Batalla de Petorca: Mientras el ejército de Vicuña Mackenna operaba en Illapel. Carrera y Arteaga, informados de que Santiago estaba desguarnecido, después del envío de las tropas al sur, resolvieron operar sobre Aconcagua, reforzarse con los cívicos de San Felipe y proseguir a la capital.
14 de Octubre 1851:
Combate de Peñuelas: En el norte, la revolución seguía prendida. No obstante, la derrota de los liberales en Petorca los hace mantenerse en la provincia de Coquimbo, al tiempo que algunos empresarios mineros proclives al gobierno deciden crear un ejército contrarrevolucionario al mando de Ignacio José Prieto, quien logra derrotarlos en Peñuelas el 14 de octubre.
28 de Octubre 1851:
Sublevaciones de Aconcagua y Valparaíso: Los caudillos de La Serena exigían a los revolucionarios de Aconcagua, Santiago y Valparaiso, que aliviaran la presión de las fuerzas que los amagaban, intentando sublevaciones en el centro mismo de los recursos del gobierno.
07 de Noviembre 1851:
Sitio de La Serena: En el momento de iniciarse el sitio, La Serena contaba con unos 600 soldados: 300 cívicos, 200 mineros, que se organizaron-en un batallón intitulado "Defensores de La Serena", y una brigada de artillería.
19 de Noviembre 1851:
Combate de Monte de Urra: El 13 de septiembre, cinco días antes de la asunción de Montt, se declaró una asonada al mando del ex candidato Cruz, quien no aceptando la derrota electoral, y temiendo que las familias conservadoras de Concepción perdieran protagonismo en la dirección del país, consiguió armar un grupo de cinco mil hombres, entre partidarios y mapuches del cacique Colipí.
24 de Noviembre 1851:
Motín de Cambiaso: Durante la noche estalló en la ciudad de Punta Arenas, XII Región, el "Motín de Cambiaso", como consecuencia de la Guerra Civil de ese año. Luego de una gran masacre, su líder el teniente Miguel José Cambiaso Tapia, organizó su huida, pero fue detenido, condenado a muerte y ajusticiado el 4 de abril de 1852.
08 de Diciembre 1851:
Sublevación de Copiapó: La provincia de Atacama había sido objeto de un largo y activo trabajo de zapa contra el orden y las autoridades, realizado por una verdadera legión de agentes enviados desde el vigoroso foco pipiolo de La Serena.
08 de Diciembre 1851:
Batalla de Loncomilla: La batalla se desarrolló en el llano cercano al río del mismo nombre, cerca de donde después se fundaría San Javier, en la provincia de Linares. El bando leal al gobierno fue dirigido por Manuel Bulnes, mientras que el bando opositor estuvo a cargo de José María de la Cruz.
08 de Enero 1852:
Acción de Linderos de Ramadilla: El teniente coronel Victorino Garrido derrota a los revolucionarios mandados por Bernardo Barahona y ocupa Copiapó el 9 de enero, poniendo fin a las acciones armadas de la revolución.
06 de Enero 1859:
Toma de Copiapó: El militar retirado Pedro Pablo Zapata se presentó, seguido de 20 hombres, a las puertas del cuartel de policía. Urrutia, quien estaba a cargo de él, lo entregó, después de un simulacro de defensa.
19 de Enero 1859:
Toma de Talca: A las doce del día, el teniente retirado Samuel Vargas y el ex sargento Valenzuela, encargados de capturar al comandante de cívicos, sargento mayor José Antonio Bustamante, se acercaron a él, en los momentos en que se dirigía al cuartel.
02 de Febrero 1859:
Asonada de Concepción: El teniente coronel Basilio Urrutia derrota a los montoneros al mando de don Juan José Alemparte.
28 de Febrero 1859:
Sitio y Toma de San Felipe: Las tropas gobiernistas, al mando del teniente coronel Tristán Valdés asaltan y derrotan a los revolucionarios que mantenían en su poder la ciudad de este el 12 de febrero.
28 de Febrero 1859:
Asonada de Valparaíso: El general Juan Vidaurre-Leal somete a los insurrectos que intentaron asaltar la intendencia y los almacenes de la aduana.
14 de Marzo 1859:
Batalla de Los Loros: En el contexto de la Guerra Civil del '59. En este episodio, las fuerzas revolucionarias de Pedro León Gallo vencen a las del gobierno.
12 de Abril 1859:
Combate de Maipón: Nicolás Tirapegui logró sublevar la guarnición de la plaza de Arauco; y con las armas que se procuró en ella, organizo una nueva montonera de 400 hombres, y se reunió con Videla en Santa Juana.
20 de Abril 1859:
Combate de Pichidegua: Las montoneras de Colchagua, Talca y Maule cesaron de constituir un peligro para las ciudades bien guarnecidas, desde que el ministro Rafael Sotomayor organizó fuertes divisiones de milicias cívicas
29 de Abril 1859:
Batalla de Cerro Grande: A 5 Kilómetros al sur de la Serena, entre las fuerzas del Gobierno y las revolucionarías de Gallo, siendo éstas derrotadas.
12 de Mayo 1859:
Recuperación de Copiapó: el teniente coronel José Antonio Villagrán derrota en las últimas fuerzas revolucionarias que mantenían la ciudad en su poder desde el 4 de enero.
04 de Enero 1862:
Captura del "Rey de la Araucanía": El Comandante Cornelio Saavedra capturó a Antoine de Tounens, el "Rey de la Araucanía". A fines de 1861, Orelie Antoine de Tounens, de nacionalidad francesa, se asentó en la Araucanía y se autoproclamó rey de la zona y de la Patagonia. Aprovechando la escasa presencia de chilenos en la zona, que abarcaba entre los ríos Biobío y Toltén, el aventurero logró convencer a algunos caciques que aún resistían la autoridad chilena, y organizó una especie de reino en la zona.

26 de Noviembre 1865:

Combate Naval de Papudo. Durante este episodio de la "guerra con España", el almirante Juan Williams Rebolledo, al mando de la Esmeralda, se apodera de la corbeta española Covadonga, frente a la rada de Valparaíso. Juan Williams Rebolledo, logró capturar a la goleta española Covadonga. Ante esta derrota, el almirante español José Manuel Pareja, líder de las fuerzas hispanas, se suicidó. Fue reemplazado por Casto Méndez Núñez.

07 de Febrero 1866:

Combate Naval de Abtao. Sostenido entre la Escuadra aliada chileno-peruana y la Escuadra Española en el canal de Chayahué, provincia de Chiloé.
02 de Marzo 1866:
Combate Naval de Huito: Los jefes peruanos temían que las fragatas lograran forzar la boca de la ensenada de Huito, y en este evento bastaban los cañones de la "Numancia" para destruir impunemente toda la escuadra aliada.

31 de Marzo 1866:

Bombardeo a Valparaíso. Fue un episodio de la Guerra Hispano-Sudamericana, durante el cual el puerto de Valparaiso fue bombardeado y parcialmente destruido por ordenes del almirante español Casto Méndez Núñez.

11 de Noviembre 1877:

Motín y Destrucción de Punta Arenas: Se ha atribuido a esta rivalidad influencia casi decisiva en el motín de los artilleros. Dublé Almeida murió en el convencimiento de que el padre Matulski fue su principal o uno de sus principales instigadores. Los cronistas, por su lado, dando de mano a esta imputación desmentida por el desarrollo y las finalidades del motín, creen que el fanatismo antirreligioso envolvió al gobernador "en vahos de infierno y olores a Lucifer".

14 de Febrero 1879:

Se inició la Guerra del Pacífico con la toma de Antofagasta -que en ese tiempo era una ciudad boliviana-, por el ejército chileno, se inició la Guerra del Pacífico (1879-1883). Este conflicto bélico, que enfrentó a Chile con Perú y Bolivia, se debió a problemas territoriales y al interés por controlar la producción del salitre -nitrato usado como fertilizante y para la fabricación de pólvora-, que era u muy buen negocio en esa época. Como Bolivia procurara apropiarse de las salitreras de Antofagasta, el Gobierno chileno ordena ocupar esa plaza. Las tropas chilenas ocupan Antofagasta: Desembarcan dos Compañías, 1 de Artillería y 1 de Artillería de marina (198 hombres) las que bajo el mando del Coronel Emilio Sotomayor y ocupan la ciudad. A partir de ese momento Antofagasta queda en poder de Chile.
16 de Febrero 1879:
La Corbeta O'Higgins ocupa Mejillones: Los buques Blanco Encalada y O'Higgins marcharon el primero a Tocopilla y Cobija en protección de los chilenos, y el segundo a Mejillones.
16 de Febrero 1879:
Ocupación de Caracoles. Un destacamento de 70 hombres de la Artillería de Marina, al mando del Capitán Francisco Carvallo, ocupa Caracoles.

20 de Marzo 1879:

Ocupación de Cobija: Las tropas chilenas toman Cobija, al mando de William Rebolledo. Los buques Blanco Encalada y O'Higgins marcharon el primero a Tocopilla y Cobija en protección de los chilenos.

21 de Marzo 1879:

Ocupación de Tocopilla: Las tropas chilenas toman control de Tocopilla. Ese día desembarca en Tocopilla la tripulación del Cochrane al mando de Enrique Simpson.

23 de Marzo 1879:

Combate de Calama Fue el primer hecho de armas de la Guerra del Pacífico. Tropas chilenas al mando del Comandante Eleuterio Ramírez se enfrentaron contra las fuerzas bolivianas comandadas por el Coronel Ladislao Cabrera, obteniendo el triunfo el Ejército chileno...Por lo anterior, se fijó este día como: "El Día de Calama". Las tropas chilenas sufren 12 bajas, 7 muertos y 5 heridos, los Bolivianos 52, 20 muertos y 32 prisioneros (entre estos últimos se encuentra un ciudadano chileno de apellido Alfaro).
25 de Marzo 1879:
Un destacamento chileno llega a Chiu Chiu.
05 de Abril 1879:
Bloqueo de Iquique: El Bloqueo al Puerto de Iquique marca la primera acción ofensiva de Chile sobre territorio peruano.

12 de Abril 1879:

Combate Naval de Chipana: Fue el primer enfrentamiento naval, entre la cañonera chilena "Magallanes" y la corbeta peruana "Unión" y la cañonera "Pilcomayo". Las naves peruanas a raíz del bloqueo y por presión popular, Prado les ordena salir como estén a practicar operaciones "inteligentes y de consecuencia" entre Antofagasta e Iquique.
18 de Abril 1879:
Bombardeo de Pisagua: Este acto más que servir para un objetivo táctico o importante, fue más que nada en represalia por el ataque a sus embarcaciones menores.
01 de Mayo 1879:
Combate de Mejillones: El Cochrane y la O’Higgins combaten con los defensores de tierra, 10 hombres bajo el mando del Teniente Coronel Graduado Luis Reina dos marinos chilenos resultan heridos por un accidente.

21 de Mayo 1879:

Combate Naval en la rada de Iquique. Mueren heroicamente el comandante de la Esmeralda, Arturo Prat, y gran parte de la tripulación. Luego de un épico combate el Huáscar hunde a la Esmeralda, mueren 146 marinos chilenos y otros 57 caen prisioneros, por el lado peruano muere un oficial y salen heridos 7 tripulantes.

21 de Mayo 1879:

Combate Naval de Punta Gruesa. En Punta Gruesa en tanto la habilidad del Comandante Condell y una buena cuota de suerte terminan con la Independencia encallada y perdida totalmente, mueren 3 chilenos y resultan heridos 6, por el lado peruano, mueren 5 y salen heridos 23 tripulantes.
26 de Mayo 1879:
Combate Naval de Antofagasta: Fue el primer bombardeo naval nocturno de la guerra. Este combate se dio durante la primera correría del blindado peruano Huáscar.
28 de Mayo 1879:
El Huáscar recaptura a la goleta "Coqueta": La nave había sido recientemente capturada por los chilenos, la embarcación marchaba rumbo a Antofagasta, son capturados tres marinos chilenos, la goleta es enviada a Arica, con tripulación de presa.
06 de Julio 1879:
La Unión en Tocopilla hunde a la barca "Matilde": Después es perseguida por el Blanco Encalada.
09 de Julio 1879:
Segundo Combate Naval frente a Iquique: No pudiendo encontrar al Abtao (que ya había solucionado sus problemas de maquinaria y cambiado su fondeadero por seguridad) intenta hundir al Matías Cousiño, pero los disparos dirigidos contra este transporte atrajeron a la cañonera "Magallanes", la que se midió valientemente contra el Huáscar a pesar de su inferioridad, la llegada del Blanco determinó que Grau emprendiera la huida. Resultan heridos 3 marinos chilenos.
18 de Julio 1879:
Incursiones del Huáscar: El Huáscar inicia una serie de incursiones contra puertos y caletas chilenos del norte (Chañaral, Carrizal, Pan de Azúcar y Huasco).
23 de Julio 1879:
El Huáscar y la Unión capturan al transporte Rimac: En el buque estaba el Regimiento Carabineros de Yungay que estaba embarcado en la nave chilena, constaba de 250 jinetes, armados y municionados; todos ellos pertenecientes a las mejores familias de Santiago.
28 de Agosto 1879:
Segundo Combate de Antofagasta: El Huáscar se acerco al puerto de Antofagasta con la intención de cortar el cable submarino para evitar la comunicación del centro de operaciones enemigas con el resto de Chile sin darse cuenta que el Abtao se encontraba entre los buques neutrales.
10 de Septiembre 1879:
Combate de Río Grande: Un destacamento del Regimiento de Caballería Chilenos "Cazadores" destroza una montonera boliviana en las cercanías de San Pedro de Atacama, muere una docena de bolivianos, y salen heridos 5 chilenos.

08 de Octubre 1879:

Combate Naval de Punta Angamos. Se enfrentaron el blindado chileno "Almirante Cochrane" al mando de Juan José Latorre Benavente, y el monitor peruano "Huáscar", comandado por el contraalmirante Miguel Grau Serrano. Fue capturado el "Huáscar", la embarcación enemiga más poderosa. Sin embargo, falleció Grau, llamado el "caballero de los mares". Perú sufre 33 muertos y 26 heridos en un épico combate.
10 de Octubre 1879:
Combate de Quillagua.
02 de Noviembre 1879:
Tropas chilenas asaltaron y se apoderaron de Pisagua. Nuestros soldados se dividieron en dos grupos, uno por la playa y otro por los cerros, así tomaron entre dos fuegos a las tropas peruanas y bolivianas. Luego de un sangriento combate, los chilenos se apoderaron de la ciudad. El Estado Mayor evalúa en un centenar los muertos aliados y 56 prisioneros.
06 de Noviembre 1879:
Combate de Agua Santa o Pampa Germanía. Después de un corto tiroteo los chilenos quedaron dueños del campo y de la línea del ferrocarril de Pisagua a Agua Santa. Los "Cazadores" despedazan el destacamento de retaguardia aliado en Pampa Germanía, los aliados pierden unos 60 hombres muertos, entre ellos el Teniente Coronel Sepúlveda, los chilenos 3 muertos y 6 heridos.
18 de Noviembre 1879:
El "Blanco Encalada" captura al barco peruano "Pilcomayo"
19 de Noviembre 1879:
Batalla de Dolores o San Francisco. Luego de diversos vaivenes el Coronel Emilio Sotomayor concentra y atrinchera sus 6.500 soldados en el Cerro San Francisco, donde es atacado por Buendia con 11 mil peruanos, venciendo los chilenos en la Batalla de Dolores o San Francisco, las tropas peruanas se retiran hacía Tarapacá.
22 de Noviembre 1879:
Las tropas chilenas ocuparon Iquique, mientras que las autoridades peruanas abandonaban la plaza, sin quemar ningún cartucho.
27 de Noviembre 1879:
Batalla de Tarapacá. La Campaña de Tarapacá, fue una de las fases de la Guerra del Pacífico, finalizó con la Batalla de Tarapacá, la que se desarrolló en la quebrada del mismo nombre. Esta campaña tenía como objetivo la posesión de la Provincia de Tarapacá. La hazaña de los soldados chilenos, permitió una victoria impensada. Chile se adueñó de la región, y la gesta tuvo un hondo efecto en la población. La valentía demostrada por Eleuterio Ramírez en el combate, lo llevó a ser elevado a héroe nacional. En el centro de San Lorenzo de Tarapacá, un monumento conmemora la contienda del 27 de noviembre de 1879; en una cripta están enterrados los soldados chilenos y un busto recuerda a Eleuterio Ramírez.
06 de Diciembre 1879:
Combate de Tambillo (San Pedro de Atacama): Un destacamento de 25 Granaderos es atacado, mueren 8 y otros 11 son tomados prisioneros, los bolivianos del "Francotiradores" sufren 2 muertos y 1 herido.
01 de Enero 1880:
Combate de Camarones: Muere un granadero y es capturado otro.
27 de Febrero 1880:
Combate Naval de Arica: Lo cierto es que más que un combate, se trata de tres acciones que ocurrieron el mismo día. En el muere el comandante del Huáscar Manuel Thompson.
09 de Marzo 1880:
El Blanco Encalada y el Loa en las islas Lobos: Hunden seis lanchas y capturan 29 animales, llevándose además prisioneros al Capitán de Corbeta Rosas y al Coronel Alaiza.
14 de Marzo 1880:
Fuerte escaramuza entre Chilenos y Peruanos en el frente de Moquegua, resultan heridos 2 soldados del regimiento "Buin" 1º de Línea y muerto 1 Gendarme de Moquegua.
21 de Marzo 1880:
Durante la noche un destacamento de 20 soldados de la Compañía de Cazadores del batallón peruano Grau incursiona sobre el campamento del regimiento de caballería chileno "Cazadores" dando muerte a 3 soldados, mientras tanto las tropas chilenas ya se han puesto en marcha para asaltar la excelente posición peruana.
22 de Marzo 1880:
Batalla de Los Angeles: Las tropas chilenas atacan y se apoderan del cerro de Los Angeles, considerado como inexpugnable. Las fuerzas peruanas estaban bajo las órdenes de Coronel Agustín Gamarra. Antes del medio día, gracias especialmente a una espectacular ascensión por senderos inaccesibles del batallón "Atacama" Nº1 las tropas chilenas derrotan completamente a las peruanas, las que sufren no menos de 28 muertos y 64 prisioneros.
01 de Abril 1880:
Ocupación de Locumba: La Patrulla de Duble Almeida ocupa el pueblo de Locumba, donde son atacados por las tropas del Coronel Albarracin, quienes matan a 3 chilenos y capturan 10, a cambio muere 1 soldado peruano y otro resulta herido.
18 de Abril 1880:
Combate de Buena Vista: Un fuerte destacamento de Caballería Chileno, bajo el mando de José Francisco Vergara destruye un grupo de milicianos peruanos y obliga al Coronel Albarracín a retirarse con los restos de su Escuadrón "Gendarmes de Tacna".
23 de Abril 1880:
Combate Naval de Torpederas en el Callao: Resulta herido el Teniente Manuel Señoret.
10 de Mayo 1880:
Segundo bombardeo del Callao: Los buques chilenos intentan sin éxito un segundo bombardeo del Callao, el monitor Huáscar resulta averiado, en tierra mueren 2 cantineras y 1 soldado, a la vez que salen heridos 24 personas. durante la Guerra del Pacífico.
25 de Mayo 1880:
Combate de torpederas en el puerto de El Callao: Hundimiento de la torpedera peruana "Independencia" y de la chilena "Janequeo", además mueren 2 marinos chilenos y 3 peruanos, salen heridos dos marinos chilenos y son capturados 7 marineros peruanos.
26 de Mayo 1880:
Batalla de Tacna o del Alto de la Alianza: El 1º Ejército del Sur Peruano y el ejército Boliviano (unos 10.000 hombres agrupados en 9 divisiones) son derrotados por el ejército chileno (14.147 hombres agrupados en 4 divisiones) los bolivianos no volverán a participar en una gran batalla contra Chile, mueren más de 500 chilenos y entre 1.000 y 1.200 aliados.
06 de Junio 1880:
Bombardeo de Arica: Se inicia el bombardeo chileno desde las baterías de tierra así como por el mar por los buques Loa, Covadonga, Magallanes y Cochrane. Las defensas peruanas utilizan la Batería Norte, Batería del Morro, Batería del Este y los cañones del monitor BAP Manco Cápac. El Cochrane recibió un impacto de un cañón Voruz de las baterías del morro, que lo hizo explotar provoncado 27 heridos, de los cuales murieron 7 después.
07 de Junio 1880:
Asalto y Toma del Morro de Arica: Las tropas chilenas toman por asalto el Morro de Arica. Ultimo reducto de los peruanos, desde entonces esta ciudad pertenece al territorio nacional. Luego de un cruento combate de alrededor de una hora y media, las tropas chilenas derrotan a la guarnición de esta plaza fuerte, mueren más del 30% de los defensores de la plaza, cumpliendo lo señalado por el Coronel Bolognesi de "luchar hasta quemar el último cartucho"
16 de Julio 1880:
Combate de Palca: Después de la Batalla de Arica, las fuerzas chilenas organizan expediciones a la sierra de Tacna, en donde se encuentra organizada las guerrillas de Pacheco Céspedes, Leoncio Prado y Gregorio Albarracin. Así se realiza el combate entre la guerrilla de Pacheco Céspedes contra el Regimiento Lautaro.
19 de Julio 1880:
Expedición de Salvo a Moquegua: Baquedano despachó contra ellos una expedición a Tarata, al mando de Barbosa, y otra a Moquegua, a las órdenes del sargento mayor Wenceslao Bulnes.
22 de Julio 1880:
Combate de Tarata: Las tropas chilenas del Coronel Barboza despedazan a los guerrilleros peruanos del Coronel Leoncio Prado, quienes sufren 26 muertos, 3 heridos y 21 Prisioneros, los chilenos por su parte sufren 1 muerto.
04 de Septiembre 1880:
La expedición Lynch: Lynch debía desembarcar en los puertos peruanos, empezando en el norte por Paita, para terminar en Quilca; internarse en los valles feraces; imponer contribuciones en dinero o en especies a la propiedad particular; inutilizar los ferrocarriles, y destruir las propiedades, cuyos dueños rehusaran pagar los cupos, teniendo cuidado de no perjudicar a los neutrales.
13 de Septiembre 1880:
Hundimiento de la "Covadonga": Alrededor de las 15:15 estalló el artefacto explosivo, que un marinero sobreviviente comparaba al estallido de cuarenta cañonazos a un tiempo, hundiéndose la Covadonga en dos minutos.
16 de Septiembre 1880:
Nuevo combate de Torpederas en el Callao: Resulta 1 herido en la chilena "Guacolda" y 1 muerto en la peruana "Urcos".
22 de Septiembre 1880:
El Cochrane bombardea Chorrillos: Buques de la escuadra chilena bombardearon los puertos peruanos de Ancón y Chancay, en represalia de la celada que hizo volar la "Covadonga", en el contexto de la Guerra del Pacífico.
23 de Septiembre 1880:
El Blanco Encalada bombardea Ancón.
23 de Septiembre 1880:
La Pilcomayo bombardea Chancay.
05 de Diciembre 1880:
Combate de lanchas en El Callao: Donde murió el aspirante a marina Juan Antonio Morel Zegers.
11 de Diciembre 1880:
Bombardeo del puerto de El Callao: Por el transporte "Angamos". Falleció el teniente Tomás Pérez al explotar un cañón.
24 de Diciembre 1880:
Combate de Pachacamac: A las 2 de la mañana un destacamento compuesto por dos compañías del “Buin”, 2 del “Esmeralda” y 200 “Cazadores” salen hacía Machay a marchas forzadas, a las 4 de la mañana llegan a Pachacamac, poco después sostienen un intenso combate con tropas peruanas emboscadas, sufriendo un muerto, un herido y con el Sargento Mayor Silva Contuso la tropa se repliega llevándose 3 soldados peruanos prisioneros.
27 de Diciembre 1880:
Combate de El Manzano o Pueblo Viejo: Entre tropas chilenas y peruanas, donde murieron los comandantes de ambos ejércitos, en el contexto de la Guerra del Pacífico. El Regimiento Curicó sorprende y prácticamente destruye a la I Brigada de Caballería “Rimac”, en el Manzano por la parte chilena muere el 2º Comandante del Curicó Teniente Coronel José Olano y son heridos 4 soldados, por la parte peruana mueren 16 soldados y son capturados 112 soldados peruanos, entre ellos el Comandante de la Brigada, Coronel Sevilla. Para celebrar el acontecimiento, por orden del día se ordena que todas las bandas de las unidades chilenas toquen el Himno Nacional inmediatamente frente a sus campamentos.
02 de Enero 1881:
Combate de Humay: Las Tropas del Comandante Echevarria atacan y causan serios daños a una montonera peruana en Humay, los chilenos pierden 5 hombres, 2 muertos y 3 heridos, entre los primeros 1 capitán.
09 de Enero 1881:
Combate de Ate: Un destacamento chileno de la II/2ª División bajo el mando del Coronel Barboza, asalta el sector escasamente defendido por los peruanos, luego de un corto combate desalojan a los defensores y quedan dueños del campo, los chilenos se retiran poco después, han sufrido 1 muerto y unos 20 heridos.
13 de Enero 1881:
Batalla de Chorrillos: Las tropas chilenas asaltan las posiciones peruanas, tras un sangriento encuentro capturan una tras otra las posiciones de Villa Santa Teresa, San Juan, Chorrillos y el Morro Solar, mueren más de 2000 hombres por bando en tal ves la batalla más grande de la historia de Latinoamérica.
15 de Enero 1881:
Batalla de Miraflores: Transcurre esta batalla en las proximidades de Lima, donde las tropas chilenas, al mando del general Baquedano, vencen a las peruanas consiguiendo de esta forma el triunfo de la guerra que se iniciara en 1879.
16 de Enero 1881:
Combate de Lurín: Una partida de caballería peruana ataca en las cercanías de Lurín a un destacamento de “Cazadores”, pero estos últimos les vencen, causandoles varias bajas.
07 de Abril 1881:
Combate de San Jeronimo: Lagos envía al Comandante José Miguel Alcérreca, al mando de una fuerza compuesta por tropas del Carabineros de Yungay y del Buin al interior. Ese mes en San Jerónimo, cerca a Santa Eulalia, se inicia la campaña de la Breña con las fuerzas organizadas por el coronel José Agustín Bedoya que se enfrentan a las fuerzas de Alcérreca, las cuales luego de un tiroteo dispersan a los hombres de Bedoya, para luego incendiar el lugar y retornar a Lima.
27 de Junio 1881:
Combate de Sangra: En la sierra peruana, las fuerzas chilenas comandadas por el capitán José Luis Araneda Carrasco, se enfrentaron al enemigo y luego de 13 horas de lucha, se retiró el ejército peruano. De los 36 "buines" que iniciaron el desigual combate, sólo 10 quedaron con vida, a los que la historia reconoce como: "Los diez de Araneda", "Los diez de Sangra".
08 de Agosto 1881:
Combate del puente Verrugas: Las guerrillas de sargento mayor José Osambela obtienen otra victoria en el puente Verrugas.
15 de Agosto 1881:
Combate del puente Purguay: Se libra el combate del puente Purhuay, saliendo de Chosica donde el nuevo batallón Zepita comandado por el teniente coronel Villegas y las guerrillas del coronel Manuel Tafur triunfan sobre las fuerzas chilenas.
02 de Septiembre 1881:
Combate de Calientes: Se produce en la región de Tacna.
03 de Septiembre 1881:
Combate de Pachía: En la región de Tacna se produce el combate, en donde las tropas chilenas derrotan a las guerrillas peruanas, dominando la región.
10 de Octubre 1881:
Combate de Motupe.
21 de Octubre 1881:
Combate de Cienaguilla.
26 de Octubre 1881:
Combate de Guadalupe.
05 de Febrero 1882:
Primer Combate de Pucará: Cáceres pasa por Tarma y Jauja y ocurre el combate con las fuerzas chilenas al mando de Del Canto. Cáceres continúa su marcha ocupando Izcuchaca, Acostambo, Huancavelica, Acobamba.
22 de Febrero 1882:
Combate de Acuchimay: Cáceres vence a las fuerzas rebeldes del coronel Arnaldo Panizo que contaba con 1.500 hombres, tomando sus tropas. Luego de este suceso Cáceres ingresa a Ayacucho.
06 de Marzo 1882:
Combate de Comas.
29 de Marzo 1882:
Combate de Pazos.
31 de Marzo 1882:
Segundo Combate de Pazos.
Marzo a Mayo 1882:
Suceden diversos enfrentamientos como los combates de: Sierralumi, Huaripampa, Huancaní, Llocllapampa, Sicaya, Chupaca, Pazos, Acostambo, Ñahuimpuquio. Las fuerzas chilenas estaban diezmadas por el tifus y la viruela, así Lynch autoriza a Del Canto a volver a Lima con el 2º de Línea trayendo a los heridos y a los enfermos. Los batallones "Pisagua" 3º de Línea y "Santiago" 5º de Línea son enviados como refuerzos.
03 de Junio 1882:
Combate de Marcavalle: Se enfrentan guerrillas peruanas con el batallón chileno Santiago destacado en Marcavalle.
28 de Junio 1882:
Nuevamente se enfrentan guerrillas peruanas con el batallón chileno Santiago destacado en Marcavalle.
09 de Julio 1882:
Segundo Combate de Pucará: Después de que los chilenos se retiran de Marcavalle, fueron perseguidos por dos compañías del Tarapacá, “Fueron empujadas sobre pucará, donde reforzados (los chilenos) por las restantes compañías de su batallón opusieron nueva resistencia.
09 y 10 de Julio 1882:
Combate de la Concepción. A las dos y media de la tarde de este día comienza el combate, considerado por el pueblo chileno, uno de los hechos más dramáticos de la Guerra del Pacífico. Se desarrolló los días 9 y 10 de julio de 1882 en el pueblo peruano de La Concepción. La guarnición completa del regimiento Chacabuco, compuesta por 77 jóvenes entre 16 y 18 años, resistió durante dos días el ataque de dos mil soldados peruanos, que tuvo como resultado la muerte de todo el contingente chileno. La valentía demostrada por los jóvenes, que mantuvo heroicamente alzada nuestra bandera, hizo que el 9 de julio fuera establecido como el día oficial de nuestro emblema patrio.
10 de Julio 1882:
Segundo Combate de La Oroya. Se enfrentan las fuerzas peruanas de Máximo Tafur y las chilenas del 3º de Línea, al mando del Teniente Francisco Meyer en el puente de La Oroya. La guarnición chilena mantiene el control del lugar.
15 de Julio 1882:
Combate de Tarmatambo. La compañía del batallón Lautaro se enfrenta en el caserío de Tarmatambo a las fuerzas dirigidas por el Coronel Juan Gastó y Máximo Tafur en el Combate de Tarmatambo.
16 de Julio 1882:
Combate de San Juan Cruz: Las fuerzas de Cáceres se enfrentan con una compañía del batallón 2° de Línea. Cáceres decide no atacar el pueblo, sino apostar la segunda división y los guerrilleros de San Jerónimo en las alturas cercanas a Tarma.
Febrero 1883:
Combate de Ungatá: Una compañía del Lautaro se enfrenta en Ungará al sur de Lima a guerrilleros locales, los chilenos son apoyados por un escuadrón de Granaderos y mantienen su posición.
14 de Marzo 1883:
Combate de Puruguay.
03 de Abril 1883:
Cáceres llega a la costa de Chancay, para luego atacar a la guarnición del Aconcagua. El coronel Urriola se retira de Chancay y se embarca en la Corbeta Chacabuco recibiendo luego refuerzos desde Lima del 3º de Línea y del Coquimbo por lo cual Cáceres se retira hacia Canta.
20 de Abril 1883:
Segundo Combate de Purhuay. Antes de ordenar una nueva ofensiva contra el ejército de Cáceres, Lynch ordenó la reparación del puente de Purhuay y la línea telegráfica que los montoneros de Chosica habían destruido lo que impedía el transito de las tropas chilenas hacia las zonas ocupadas por la resistencia peruana. Con tal misión partió de Lima el mayor Julio Quintavalla quien arribó a Chosica el 14 de abril, en los días siguientes la fuerza chilena fue constantemente hostilizada por las montoneras peruanas formadas por el batallón Guerrilleros del Rimac al mando del mayor Wenceslao Inchaústegui. El 20 de abril tuvo lugar el combate de Purhuay, a dos millas y media del puente del mismo nombre, tras el cual Quintavalla tuvo que retirarse sin haber logrado cumplir su misión y habiendo tenido 29 bajas entre muertos y heridos y 17 dispersos.
10 de Julio 1883:
Batalla de Huamachuco: Le correspondió ser el último hecho de armas que puso fin a la Guerra del Pacífico. Al ver a las fuerzas de Cáceres en el cerro Cuyulga, Gorostiaga deja el poblado de Huamachuco y se posiciona en el cerro Sazón al norte del pueblo. Se enfrentan ambos ejércitos, Gorostiaga vence a las tropas de Cáceres, quien pierde la mitad de sus hombres. Cáceres retorna a Ayacucho con el fin de organizar un nuevo ejército.
01 de Agosto 1883:
Combate de Coari: Enfrentamiento en el sur del Perú.
02 de Agosto 1883:
Combate de Mirave: Pacheco Céspedes se enfrenta al destacamento chileno al mando del Mayor Duberli de Oyarzun.
20 de Octubre 1883:
Tratado de Ancón: Tratado que pone fin a la guerra del Pacífico, de Chile contra Perú y Bolivia. Perú cede a Chile las provincias de Tacna, Arica y Tarapacá y Bolivia pierde la provincia de Antofagasta.
06 de Enero 1891:
Sublevación de la Escuadra: La Escuadra se levanta contra el Presidente José Manuel Balmaceda.
08 de Enero 1891:
Operaciones de la Escuadra en el sur: Para reunir contingentes y armas para los batallones, se emprendieron diversas expediciones. La "Esmeralda" ancló en Talcahuano e! día 8 de enero y tomó los elementos que había en el buque•escuela N° 2.
12 de Enero 1891:
Acciones en Coquimbo y La Serena: Primeras acciones de la Armada durante la Guerra Civil de 1891.
19 de Enero 1891:
Acciones en Pisagua, Zapiga, Alto Hospicio y Taltal: Primeras acciones de la Armada en el norte, durante la Guerra Civil de 1891.Conocido como el "Combate de los Abrazos", por la confusión que tuvieron los contrincantes en uno de los primeros enfrentamientos de esa guerra.
06 de Febrero 1891:
Captura de Pisagua. Los congresistas tenían su Cuartel General en la zona norte del país, tratando de avanzar hacia el centro del país. Los balmacedista intentaron frenar en esta zona a los congresistas, razón por la cual desarrollaron una serie de combates y batallas en esta región.
15 de Febrero 1891:
Batalla del Cerro Dolores o San Francisco: Las fuerzas gobiernistas afines al Presidente José Manuel Balmaceda fueron derrotadas por los congresistas, en el Cerro Dolores o San Francisco, cerca de Pisagua, provincia de Tarapacá.
17 de Febrero 1891:
Combate de Huara: Entre las tropas gobiernistas contra las congresistas en la estación de ferrocarril de Huara, que unía Iquique con Pisagua, en la I Región.
19 de Febrero 1891:
Combate de la Aduana de Iquique. Desde Iquique fueron enviadas fuerzas balmacedistas hacia el interior, por lo que esta ciudad quedó desprotegida. Aprovechando esta situación, las naves congresistas avanzaron hacia el puerto, llegando alrededor de las 05:00 hr.. A seis kilómetros de Iquique, se pudo divisar a cuatro embarcaciones congresistas alumbrando con sus proyectores los cerros para disparar sobre la tropa balmacedista que intentara descender al puerto.
07 de Marzo 1891:
Batalla de Pozo Almonte: Los balmacedistas habían perdido la mayoría de sus hombres y municiones, lo que sumado a la alta deserción de sus partidarios, generó el envío de 1.000 hombres desde Santiago.
19 de Marzo 1891:
Ocupación de Antofagasta Tacna y Arica: Apenas la provincia de Tarapacá estuvo libre de fuerzas enemigas, se planteó a los congresistas la necesidad de adueñarse inmediatamente de las provincias de Tacna y Arica, Antofagasta y Atacama.
23 de Abril 1891:
Hundimiento en Caldera del "Blanco Encalada": Los balmacedistas hunden en la rada de Caldera el barco "Blanco Encalada".
07 de Julio 1891:
Combate de Vallenar: El coronel Orrego, jefe de la división de Coquimbo, ignorando que venían en camino tropas constitucionales de infantería, dio orden al teniente coronel Almarza que atacara por sorpresa.
18 de Agosto 1891:
Desembarco en Quintero: Las fuerzas congresistas desembarcan en Quintero. 300 soldados del Pisagua N° 3, conducidos por botes que se desprendieron del "Biobio", se posesionaban sin oposición del pueblecito de Quintero.
21 de Agosto 1891:
Batalla de Concón: Fue la penúltima acción de la Guerra Civil de ese año y el primer enfrentamiento de las fuerzas revolucionarias o congresistas, comandadas por el coronel Estanislao del Canto Arteaga. Las fuerzas congresistas se concentraron en la bahía de Quintero y estaban al mando del General Estanislao del Canto.
28 de Agosto 1891:
Batalla de Placilla. La Guerra Civil de 1891 finalizó el 28 de agosto de 1891 en la Batalla de Placilla, pequeño pueblo situado a la bajada del Alto del Puerto, en el camino de Casablanca, lugar donde se enfrentaron las fuerzas que apoyaban al gobierno del presidente José Manuel Balmaceda Fernández, con las fuerzas de los congresistas o revolucionarias, obteniendo el triunfo estos últimos.

Bernardo O´Higgins

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Ramon Freire

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Joaquin Prieto

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Mujeres Destacadas de la Historia de Chile


Paula Jaraquemada Alquizar: (Santiago junio de 1768 - † falleció el 7 de septiembre de 1851). Hija de Domingo de Jaraquemada y Cecilia de Alquizar, fue uno de los personajes femeninos más importantes en la lucha por la independencia de Chile. ir a Bio,,,

Francisca Javiera Eudoxia Rudecinda Carmen de los Dolores de la Carrera y Verdugo (Santiago, 1 de marzo de 1781 - † ibídem, 20 de agosto de 1862), más conocida como Javiera Carrera, fue una patriota chilena que destacó por el apoyo a la lucha por la Independencia de Chile y por bordar la primera bandera patria del país, llamada actualmente bandera de la "Patria Vieja". Los Carrera eran descendientes de vascos. ir a Bio...

Catalina de los Ríos y Lisperguer: (*Santiago de Chile, 1604 - † 1665), más conocida como La Quintrala, fue una terrateniente chilena de la época colonial, famosa por su belleza y la crueldad con la que trataba a sus inquilinos. Se convirtió en un ícono del abuso y la opresión colonial. Su figura, fuertemente mitificada, pervive en la cultura popular de Chile como el epítome de la mujer perversa y abusadora. Para tildar a una mujer de abusadora en Chile se le dice "Quintrala". ir a Bio...

Candelaria Pérez: (* Santiago de Chile, 1810 - † 28 de marzo de 1870), también conocida como Sargento Candelaria, fue una militar chilena que participó en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana. ir a Bio...

Irene Morales Infante (La Chimba, Santiago, 1 de abril de 1865 — † Santiago, 25 de agosto de 1890) Militar chilena, Sargento segundo y Cantinera del Ejército de Chile durante la Guerra del Pacífico. ir a Bio...

Janequeo o Yanequén: Fue una mujer lonco, de origen mapuche-pehuenche. Esposa del Lonco Hueputan, quien murió bajo tormentos por mandato del gobernador Alonso de Sotomayor. Su preparación militar y cualidades de líder, hicieron que se ganara el apoyo de los estrategas militares de su pueblo. ir a Bio...

María Isabel Riquelme y Meza: (* Chillán Viejo, Región del Biobío, Chile 1758 - † Lima, Perú 21 de abril de 1839), fue la madre del Libertador General de Chile, Bernardo O'Higgins. ir a Bio...

Rosa O'Higgins: (* Chillán Viejo, Región del Biobío, Chile 1781 - † Lima, Perú 1850), chilena hija de Isabel Riquelme y Félix Rodríguez Rojas. En los años de la lucha de la independencia chilena adoptó el apellido de su medio hermano Bernardo O'Higgins con quien viviese sus primeros años de su niñez. ir a Bio...

Eloísa Díaz Insunza: (* Santiago de Chile, Chile, 25 de junio de 1866, † Id. 1 de noviembre de 1950), primera mujer estudiante de medicina de la Universidad de Chile y primera médica de Chile y América del Sur. ír a Bio...

Guacolda: La existencia de Guacolda, mujer de Lautaro, así como la de Fresia, mujer de Caupolicán, es materia de discusión puesto que mientras para unos es sólo una leyenda, para otros se trata de una persona real. ir a Bio...

Fresia: La existencia de Fresia, mujer de Caupolicán, así como la de Guacolda, mujer de Lautaro, es materia de discusión, puesto que sólo aparece en el poema épico "La Araucana", escrito por Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594) durante su estadía en Chile y publicado en Madrid en tres partes (1569, 1578 y 1589). ir a Bio...

Inés de Suárez o Inés Suárez: (Plasencia, Extremadura, España, 1507 - Chile, 1580) fue una mujer española reconocida en el período de la conquista de Chile y compañera del conquistador Pedro de Valdivia. ir a Bio...

Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga: Conocida por su seudónimo Gabriela Mistral (Vicuña, 7 de abril de 1889 – Nueva York, 10 de enero de 1957), fue una destacada poetisa, diplomática y pedagoga chilena. ir a Bio...

HITOS:

1865 Mujeres de Clases alta y católicas se expresan en el Periódico “El Eco de las Señoras de Santiago”

1875 Clotilde Garretón se inscribe en los registros electorales, porque cumple con las exigencias de la ley.

1877 Promulgación del Decreto Amunategui, da derecho a las mujeres para que ingresan a la Universidad.

1884 Martina Barros intelectual que comienza a dar discursos sobre el voto femenino.

armón de un cañon de 1810

armón de un cañon de 1810

Eric Hobsbawm: "El SigloXX"

El Choque de las Civilizaciones. Samuel Huntington

El Fin de la Historia. Francis Fukuyama